El discurso moral de cada época se expresa en categorías distintas. En la Antigüedad se hablaba de bienes, en la Edad Media de pecados, posteriormente de deberes, y ahora está en boga la jerga de los derechos. Sin embargo, la noción de derechos no deja de ser vidriosa y de prestarse a todo tipo de malentendidos.
Los derechos no son algo que exista ya dado en la naturaleza y que nostros nos limitemos a descubrir. Tenemos derechos en un sentido muy distinto de aquel en que tenemos ojos o riñones. Los derechos no existen de por sí; por eso tiene sentido tratar de crearlos mediante convenciones legislativas. Los derechos los creamos nosotros. La cuestión de los derechos que tengamos es una cuestión convencional, que solo se plan tea en el seno de una sociedad organizada políticamente y provista de un ordenamiento jurídico. Así que la pregunta relevante no es ¿qué derechos tienen estos o aquellos?, sino ¿qué derechos queremos que tengan? La moralidad, a diferencia de la composición química, no es una propiedad natural, sino convencional; pertenece -dicho en griego- al nómos, no a la physis. La fuente de los derechos es el Derecho (la legislación), y no hay mas derecho que el positivo. Por lo tanto, qué derechos tengamos los hombres o las mujeres, los payos o los gitanos, los mamíferos o las aves, depende exclusivamente de la legislación vigente en el momento y lugar en que se plantea la pregunta. Los derechos no los revela la ciencia ni la autopsia, sino la ley del pais. Las leyes del país no tienen nada que ver con las llamadas leyes de la naturaleza. Estas últimas son regularidades fácticas, mientras que las primeras son expresiones convencionales de la voluntad del legislador.........Los derechos naturales, independientes de nuestras convenciones, no existen, son meras ficciones..........Los derechos y valores intrinsecos, no existen y solo está justificado hablar de ellos en contextos retóricos, donde el buen fin quizá justifique a veces el mal medio de un uso confuso y mitológico del leguaje. Nada tiene valor intrínseco. El valor es un efecto de la valoración. Algo tiene valor, en la medida que lo valoremos y no a la inversa.............
"La naturaleza humana" J.Mosterín
Los derechos no son algo que exista ya dado en la naturaleza y que nostros nos limitemos a descubrir. Tenemos derechos en un sentido muy distinto de aquel en que tenemos ojos o riñones. Los derechos no existen de por sí; por eso tiene sentido tratar de crearlos mediante convenciones legislativas. Los derechos los creamos nosotros. La cuestión de los derechos que tengamos es una cuestión convencional, que solo se plan tea en el seno de una sociedad organizada políticamente y provista de un ordenamiento jurídico. Así que la pregunta relevante no es ¿qué derechos tienen estos o aquellos?, sino ¿qué derechos queremos que tengan? La moralidad, a diferencia de la composición química, no es una propiedad natural, sino convencional; pertenece -dicho en griego- al nómos, no a la physis. La fuente de los derechos es el Derecho (la legislación), y no hay mas derecho que el positivo. Por lo tanto, qué derechos tengamos los hombres o las mujeres, los payos o los gitanos, los mamíferos o las aves, depende exclusivamente de la legislación vigente en el momento y lugar en que se plantea la pregunta. Los derechos no los revela la ciencia ni la autopsia, sino la ley del pais. Las leyes del país no tienen nada que ver con las llamadas leyes de la naturaleza. Estas últimas son regularidades fácticas, mientras que las primeras son expresiones convencionales de la voluntad del legislador.........Los derechos naturales, independientes de nuestras convenciones, no existen, son meras ficciones..........Los derechos y valores intrinsecos, no existen y solo está justificado hablar de ellos en contextos retóricos, donde el buen fin quizá justifique a veces el mal medio de un uso confuso y mitológico del leguaje. Nada tiene valor intrínseco. El valor es un efecto de la valoración. Algo tiene valor, en la medida que lo valoremos y no a la inversa.............
"La naturaleza humana" J.Mosterín



no hay foto en la contraportada, pero viene una retahíla de méritos academicos............ a lo mejor es que yo he escogido un parrafo demasiado obvio Es que es filósofo (¿sirve esto como atenuante?)

) es decir la costumbre. Es decir -la costumbre hace ley- y que los dioses nos libren de que las costumbres actuales den lugar a leyes.






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