Respuesta: Re: Tempestad en Corceg 18 de agosto de 2022
genoves en el Cantábrico existe la Galerna, que son explosivas, pero con vientos de 100km/h, que no son "moco de pavo", pero no llegan a estos 220 km/h. Te copio de wikipedia:
Rafa
genoves en el Cantábrico existe la Galerna, que son explosivas, pero con vientos de 100km/h, que no son "moco de pavo", pero no llegan a estos 220 km/h. Te copio de wikipedia:
Una galerna es un temporal súbito y violento con fuertes ráfagas de viento del oeste al noroeste que suele azotar algunas zonas del mar Cantábrico y el golfo de Vizcaya, por lo general en la primavera y el otoño. Afecta especialmente a la zona del Cantábrico central y oriental, es decir, a la costa oriental de Asturias, Cantabria y a las provincias vascas de Vizcaya y Guipúzcoa. Su nombre procede del francés galerne y este del bretón gwalarn, palabra que designa este viento del noroeste.
Se engloba dentro de las denominadas perturbaciones atrapadas en la costa (PAC - en inglés, coastally-trapped disturbance, CTD). Aparecen en días calurosos y apacibles en los que la llegada de un frente frío viene acompañado de un cambio brusco en la dirección e intensidad del viento, que puede llegar a superar los 100 km/h. El cielo se oscurece y se produce un fuerte descenso de temperatura, de hasta 12 °C en 20 minutos, un descenso rápido de la presión atmosférica y un aumento de la humedad relativa que roza el 100 %. La mar puede llegar a ser de gruesa a montañosa y a todo ello se añaden unas cortas pero intensas lluvias (aunque no necesariamente).
En estos fenómenos meteorológicos extremos en veinte minutos se pasa de una mar entre llana y rizada, provocada por el viento sur, a otras con 3 o 6 metros de altura de oleaje, según sea la violencia de la galerna. En algunas ocasiones se recogen testimonios de que la mar ha llegado a catorce metros de altura. No obstante este tipo de galernas, no son propiamente tales, sino ciclogénesis explosivas, las cuales tienen otra gestación diferente, aunque su aparición se parece bastante a la galerna.1
La galerna de 1878 en Bermeo, tal y como apareció en un grabado de La Ilustración Española y Americana.
Debido a que las galernas suponen un cambio repentino del tiempo y de las condiciones del mar, son uno de los fenómenos meteorológicos más temidos por los marineros y pescadores del mar Cantábrico, sobre todo porque durante muchos siglos fueron impredecibles. En la actualidad los modelos meteorológicos son capaces de saber cuándo puede producirse una galerna, restando parte de peligrosidad potencial, aunque normalmente lo que se puede prever es que se van a dar las condiciones propicias para que se produzca, siendo todavía muy complicado determinar en qué momento exacto se producirá el cambio de tiempo.
Galernas a lo largo de la historia
¡Jesús y adentro!, pintura de finales del siglo XIX de Fernando Pérez del Camino. ¡Jesús y adentro! era la plegaria que, con temporal en el mar Cantábrico, decían los pescadores santanderinos en el instante mismo de pasar El Puntal, barra de arena que cierra la bahía de Santander.
Las galernas son temidas por los hombres de la mar por ser un fenómeno meteorológico de extremada violencia y que se han cobrado numerosas vidas entre los marineros. Una de las más recordadas fue la galerna que se produjo el 20 de abril de 1878, tristemente conocida como galerna del Sábado de Gloria2 y que José María de Pereda recogería en su novela Sotileza. Esa tarde toda la población pescadora se agolpaba en los puertos y en la costa viendo cómo sus familiares intentaban ganar la costa a bordo de las lanchas y traineras. Perderían la vida 322 pescadores ahogados en el Cantábrico (132 cántabros y 190 vascos) y la conmoción provocada en el país sería muy importante.
Se engloba dentro de las denominadas perturbaciones atrapadas en la costa (PAC - en inglés, coastally-trapped disturbance, CTD). Aparecen en días calurosos y apacibles en los que la llegada de un frente frío viene acompañado de un cambio brusco en la dirección e intensidad del viento, que puede llegar a superar los 100 km/h. El cielo se oscurece y se produce un fuerte descenso de temperatura, de hasta 12 °C en 20 minutos, un descenso rápido de la presión atmosférica y un aumento de la humedad relativa que roza el 100 %. La mar puede llegar a ser de gruesa a montañosa y a todo ello se añaden unas cortas pero intensas lluvias (aunque no necesariamente).
En estos fenómenos meteorológicos extremos en veinte minutos se pasa de una mar entre llana y rizada, provocada por el viento sur, a otras con 3 o 6 metros de altura de oleaje, según sea la violencia de la galerna. En algunas ocasiones se recogen testimonios de que la mar ha llegado a catorce metros de altura. No obstante este tipo de galernas, no son propiamente tales, sino ciclogénesis explosivas, las cuales tienen otra gestación diferente, aunque su aparición se parece bastante a la galerna.1
La galerna de 1878 en Bermeo, tal y como apareció en un grabado de La Ilustración Española y Americana.
Debido a que las galernas suponen un cambio repentino del tiempo y de las condiciones del mar, son uno de los fenómenos meteorológicos más temidos por los marineros y pescadores del mar Cantábrico, sobre todo porque durante muchos siglos fueron impredecibles. En la actualidad los modelos meteorológicos son capaces de saber cuándo puede producirse una galerna, restando parte de peligrosidad potencial, aunque normalmente lo que se puede prever es que se van a dar las condiciones propicias para que se produzca, siendo todavía muy complicado determinar en qué momento exacto se producirá el cambio de tiempo.
Galernas a lo largo de la historia
¡Jesús y adentro!, pintura de finales del siglo XIX de Fernando Pérez del Camino. ¡Jesús y adentro! era la plegaria que, con temporal en el mar Cantábrico, decían los pescadores santanderinos en el instante mismo de pasar El Puntal, barra de arena que cierra la bahía de Santander.
Las galernas son temidas por los hombres de la mar por ser un fenómeno meteorológico de extremada violencia y que se han cobrado numerosas vidas entre los marineros. Una de las más recordadas fue la galerna que se produjo el 20 de abril de 1878, tristemente conocida como galerna del Sábado de Gloria2 y que José María de Pereda recogería en su novela Sotileza. Esa tarde toda la población pescadora se agolpaba en los puertos y en la costa viendo cómo sus familiares intentaban ganar la costa a bordo de las lanchas y traineras. Perderían la vida 322 pescadores ahogados en el Cantábrico (132 cántabros y 190 vascos) y la conmoción provocada en el país sería muy importante.
Rafa







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