Abro este hilo, y creo que es el primero que abro desde que encontré
esta casa, -tímido que soy- porque aquí vengo a aprender, la verdad.
El caso es que yo encallé una vez y seguro que muchos cofrades
también aunque no todos lo cuenten y me gustaría saber de las esperiencias de todos vosotros -mis maestros- porque creo que es cosa educativa.
Año 2002. Las cosas me iban bién, (no como ahora con la puñetera crisis),
dinero extra y posibilidad de navegar!!!
Me había sacado el PER un año antes y ya había alquilado ese mismo año
un Bavaria 31 y había dado la vuelta a Mallorca. Pero quería más.
Total, que alquilo un Elan 34 de 1998. Creo recordar que me lo dejaron
en 1200 euros/semana. O sea 2400 euros, que no estaba nada mal
porque la verdad que el barco estaba muy bién y de hecho es de los más
marineros que yo he podido gobernar.
Puerto base: Levkas. Paraíso del Jónico. Pero paraíso de verdad,
ya conocía las islas del sur: Mikonos, Naxos, Santorini, etc y sabía que en verano pega el viento y además se forma una ola corta de lo más incómodo,
así que nada, nada: Al Jónico!!!
Salimos de Levkas y bajamos el canal (4-5 metros de sonda y si te aorillas
un pelín baja alarmantemente a 2 metros!!!!
Parada en Nydri y fondeo para dormir en Vathy.
(Estoy con portátil, y no puedo poner fotos pero si quereis mañana
las coloco)
Bueno, veo que me enrrollo así que al grano, el caso es
que después de pasar por la legendaria Ítaca, bordeamos Kefalonia
por el este y nos dispusimos a arribar a Kato. Y en plena bahía
la sonda marcaba 15 metros. La carta también. No disponía de GPS,
ni ploter, dato importante, así que como veía el fondo con
escesiva claridad, un azul transparentísino que por otra parte es
lo normal es esas maravillosas islas. Es caso es que le dije a la parienta
que se fuese a proa y estuviese ojo avizor al tiempo que bajaba
la velocidad a 3 nudos. Fué instantáneo. Porrónnnn!!!!!
El barco se paró en seco y la jefa que siempre fué bastante torpe
moviéndose por el barco se plantó en la bañera de dos saltos felinos
y con el rostro desencajado.
Más datos, serían las 4 de la tarde de un día del mes de julio.
Ya había recogido velas e íbamos a motor, con la costa a unos 1000 metros.
Una vez la almiranta llegó a la bañera el barco escoró unos 20 grados a estribor. No olvidaré el comentario de la señora:
- No me lo puedo creeeeerrrrrrr, ya nos vamos a hundirrrrrrr???????
EL caso es que revisé que no había agua en la sentina y acto seguido
me tiré al agua y vi que la quilla se había subido literalmente
a una roca, a una roca que parecía un tobogán. Y la quilla lo había
pillado en sentido ascendente. De ahí la escora del barco.
Menuda situación para un novatísimo dominguero, que es lo que era,
las cosas como son.
Menuda tensión, tenía que hacer algo pero ya!!!!
Lo primero que pensé, lo obvio, motor a tope a ver si es suficiente
para que resbale la quilla -el bulbo más bién-.
Nada.
Ni se inmuta.
Plan B. Saco velas a ver si al escorar más y ayudado por el motor
consigo que salga. Porque , la verdad es que no había más bajos. Sólo el "mio"
Nada.
Plan C. Me dispongo a bajar el dingui con el ancla de respeto a ver si
lo "engancho" a una roca y con el "guinche", velas para escorar aún
más y el motor consigo la fuerza suficiente para salir.
Lo del ancla de respeto y "guinche" la verdad que se me ocurrió
porque había leído en una biografía de Francis Drake, -ese gran pirata
que gustaba de asaltar barcos mercantes indefensos y
huía de los que llevaban cañones que le podían responder- que cuando en su vuelta al mundo y ya camino del Cabo de Buena Esperanza, encalló
en medio del mar. En medio de ninguna parte. Y una de las cosas que intentaron fué eso, lanzar anclas por popa para intentar salir.
Finalmente, y cuando se daban por muertos, una ola afortunada los
sacó del atolladero. Menudos cabrones suertudos!!!
El caso es que un humilde servidor estaba en ello cuando apareció
un pequeño pesquero, de unos 14 m, lleno de griegos y cuando más
feliz estaba porque vi mi salvación, me cortaron en seco.
-Oiga, nosotros solemos cobrar 400 euros, pero como sois españoles
y la paisana Sofía nos une, os lo dejamos en 200. Dime si o no, que si no
nos marchamos.
Los insulté, grité, los mandé a la mierda, pero finalmente recapacité
y decidí soltar la pasta porque no era plan de meter a la parienta en
un berenjenal sin un final claro.
O sea, encallé.
Alguno más???
PD. Por cierto, esa zona es de lo más delicioso para navegar en familia,
pero con niños y todo. Hasta los abuelos se lo pasarían pipa.
Hay viento moderado, unos 12-15 nudos, nada de ola, osea rizada todo el tiempo, el mar viene del oeste y las islas proporcionan un resguardo espectacular.
Puedes costear y no ver ni una sola edificación en horas y horas.
Y más, los puertos son gratis. La pera, vamos.
esta casa, -tímido que soy- porque aquí vengo a aprender, la verdad.
El caso es que yo encallé una vez y seguro que muchos cofrades
también aunque no todos lo cuenten y me gustaría saber de las esperiencias de todos vosotros -mis maestros- porque creo que es cosa educativa.
Año 2002. Las cosas me iban bién, (no como ahora con la puñetera crisis),
dinero extra y posibilidad de navegar!!!
Me había sacado el PER un año antes y ya había alquilado ese mismo año
un Bavaria 31 y había dado la vuelta a Mallorca. Pero quería más.
Total, que alquilo un Elan 34 de 1998. Creo recordar que me lo dejaron
en 1200 euros/semana. O sea 2400 euros, que no estaba nada mal
porque la verdad que el barco estaba muy bién y de hecho es de los más
marineros que yo he podido gobernar.
Puerto base: Levkas. Paraíso del Jónico. Pero paraíso de verdad,
ya conocía las islas del sur: Mikonos, Naxos, Santorini, etc y sabía que en verano pega el viento y además se forma una ola corta de lo más incómodo,
así que nada, nada: Al Jónico!!!
Salimos de Levkas y bajamos el canal (4-5 metros de sonda y si te aorillas
un pelín baja alarmantemente a 2 metros!!!!
Parada en Nydri y fondeo para dormir en Vathy.
(Estoy con portátil, y no puedo poner fotos pero si quereis mañana
las coloco)
Bueno, veo que me enrrollo así que al grano, el caso es
que después de pasar por la legendaria Ítaca, bordeamos Kefalonia
por el este y nos dispusimos a arribar a Kato. Y en plena bahía
la sonda marcaba 15 metros. La carta también. No disponía de GPS,
ni ploter, dato importante, así que como veía el fondo con
escesiva claridad, un azul transparentísino que por otra parte es
lo normal es esas maravillosas islas. Es caso es que le dije a la parienta
que se fuese a proa y estuviese ojo avizor al tiempo que bajaba
la velocidad a 3 nudos. Fué instantáneo. Porrónnnn!!!!!
El barco se paró en seco y la jefa que siempre fué bastante torpe
moviéndose por el barco se plantó en la bañera de dos saltos felinos
y con el rostro desencajado.
Más datos, serían las 4 de la tarde de un día del mes de julio.
Ya había recogido velas e íbamos a motor, con la costa a unos 1000 metros.
Una vez la almiranta llegó a la bañera el barco escoró unos 20 grados a estribor. No olvidaré el comentario de la señora:
- No me lo puedo creeeeerrrrrrr, ya nos vamos a hundirrrrrrr???????
EL caso es que revisé que no había agua en la sentina y acto seguido
me tiré al agua y vi que la quilla se había subido literalmente
a una roca, a una roca que parecía un tobogán. Y la quilla lo había
pillado en sentido ascendente. De ahí la escora del barco.
Menuda situación para un novatísimo dominguero, que es lo que era,
las cosas como son.
Menuda tensión, tenía que hacer algo pero ya!!!!
Lo primero que pensé, lo obvio, motor a tope a ver si es suficiente
para que resbale la quilla -el bulbo más bién-.
Nada.
Ni se inmuta.
Plan B. Saco velas a ver si al escorar más y ayudado por el motor
consigo que salga. Porque , la verdad es que no había más bajos. Sólo el "mio"
Nada.
Plan C. Me dispongo a bajar el dingui con el ancla de respeto a ver si
lo "engancho" a una roca y con el "guinche", velas para escorar aún
más y el motor consigo la fuerza suficiente para salir.
Lo del ancla de respeto y "guinche" la verdad que se me ocurrió
porque había leído en una biografía de Francis Drake, -ese gran pirata
que gustaba de asaltar barcos mercantes indefensos y
huía de los que llevaban cañones que le podían responder- que cuando en su vuelta al mundo y ya camino del Cabo de Buena Esperanza, encalló
en medio del mar. En medio de ninguna parte. Y una de las cosas que intentaron fué eso, lanzar anclas por popa para intentar salir.
Finalmente, y cuando se daban por muertos, una ola afortunada los
sacó del atolladero. Menudos cabrones suertudos!!!
El caso es que un humilde servidor estaba en ello cuando apareció
un pequeño pesquero, de unos 14 m, lleno de griegos y cuando más
feliz estaba porque vi mi salvación, me cortaron en seco.
-Oiga, nosotros solemos cobrar 400 euros, pero como sois españoles
y la paisana Sofía nos une, os lo dejamos en 200. Dime si o no, que si no
nos marchamos.
Los insulté, grité, los mandé a la mierda, pero finalmente recapacité
y decidí soltar la pasta porque no era plan de meter a la parienta en
un berenjenal sin un final claro.
O sea, encallé.
Alguno más???
PD. Por cierto, esa zona es de lo más delicioso para navegar en familia,
pero con niños y todo. Hasta los abuelos se lo pasarían pipa.
Hay viento moderado, unos 12-15 nudos, nada de ola, osea rizada todo el tiempo, el mar viene del oeste y las islas proporcionan un resguardo espectacular.
Puedes costear y no ver ni una sola edificación en horas y horas.
Y más, los puertos son gratis. La pera, vamos.




. serás el primero en saberlo...



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