VHF: Canal 77
"Se navega por los astros, por la mar, por la tierra, por las gentes, por los sentimientos...Se navega." — Altair

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NORMAS DEL FORO: OBLIGATORIA SU LECTURA

Hola cofrade, has recalado en la Taberna del Puerto, algo más que un foro náutico. Eres bienvenido, participa, aprende y enséñanos; de eso se trata, de enriquecernos todos en nuestros conocimientos, y sobre todo de pasar un buen rato. No entres si vienes buscando conflictos, polémicas o cualquier otro fin que no sean los anteriormente descritos. Tenemos algunas normas y es obligatorio que las leas antes de empezar.

1/ Este es un foro náutico y aunque se permite hablar de otros temas, se ruega contención en el uso de los mismos, para ello existe un foro específico.

2/ Usa títulos claros y que describan el contenido del tema. De este modo será más fácil encontrarlos en el buscador para posteriores consultas además de que facilitas el trabajo de los que te vayan a responder. Títulos ambiguos como “ayuda”, “tengo un problema”, etc... no colaboran a este fin. Inserta tú tema en el foro adecuado, mira antes de lanzarlo por si alguien poco antes que tú ha puesto lo mismo; si es así no crees un tema nuevo, contesta al otro. Usa el buscador, es una gran herramienta. No escribas todo el texto con mayúsculas, se interpreta como que estás gritando. Todo esto facilita enormemente el trabajo de los que curramos aquí.

3/ No se permite el "spam" ni la publicidad de empresas o de actividades que conlleven lucro. Tampoco solicitud de ofertas de empresas o profesionales salvo en los foros de anuncios de compra-venta.

4/ No uses el foro como un chat salvo en aquellos temas habilitados a tal efecto, los cuales periódicamente serán eliminados. Las contestaciones reiterativas y/o automáticas, haciendo uso del sistema copi-pegui o cualquier otro no están permitidas.

5/ Respeta a los demás y a sus opiniones si quieres que las tuyas sean respetadas. Los insultos, la agresividad, el mal gusto y la mala educación no están permitidas en este foro. Aquí venimos a divertirnos, no a pelearnos. Se prohíbe insultar, ser agresivo, maleducado, soez, no respetar a los demás, intentar imponer nuestras ideas, empezar o dar pie a que empiecen peleas o trifulcas. Se exige orden y delicadeza a la hora de tratar ciertos asuntos, como por ejemplo, en lo que a la ortografía se refiere. Serán considerados como insultos y faltas de respeto el calificar a los Moderadores y/o Administradores como censores, dictadores, que coartan la libertad de expresión, que aplican un doble rasero, y expresiones similares.

6/ Nos gusta conocer con quién hablamos, así que, una pequeña presentación en el foro correspondiente que existe para tal fin siempre será bien recibida. No obstante, si alguien decide no presentarse, los demás usuarios se abstendran de reclamar dicha presentación y/o realizar crítica o petición alguna.

7/ Los temas políticos o que induzcan a la polémica innecesaria, mejor los dejas para otros foros de los muchos que hay para ello en la red. Se prohíbe hablar de política, de política económica, de política social, de nacionalismos, de antinacionalismos, de diferencias idiomáticas, de banderas nacionales, de exaltaciones patrióticas, de hechos diferenciales, de religión, de anti-religíon, de toros y del maltrato animal, y en general de todos los temas que se sabe de antemano van a ser polémicos y mucho más si no son náuticos. No contestes a estos temas o mensajes, informa a los administradores. No se tolerarán actitudes racistas, xenófobas, sexistas, denigrantes hacia otros colectivos o para con los demás, totalitarias o extremistas sean del signo que sea.

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11/ La Taberna es un foro en lengua castellana o español, pero cada uno es libre de expresarse como quiera, allá él si la mayoría no lo entiende. Los usuarios se abstendrán de hacer ningún comentario indicando al que escribe en otra lengua su pertinencia o no. Tampoco se tolerará el uso del idioma como arma reivindicativa de ningún tipo.

12/ No se permiten insultos ni difamaciones a empresas, profesionales o particulares. Tampoco acusaciones de ningún tipo, que no estén probadas o demostradas judicialmente o por lo medios legales adecuados. Este no es un medio para presentar denuncias, para ello, existen los juzgados, consumo, etc...

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14/ Cualquier incumplimiento de estas normas, puede ser motivo de amonestación y/o expulsión del autor, de borrado o cierre de temas o mensajes, o de cualquier otra medida que la administración decida para intentar hacer que éstas sean cumplidas. Los temas pueden ser movidos o unidos sin previo aviso a criterio de los administradores.

15/ Si estás de acuerdo con ellas este es tú sitio; si no te gustan, no te apetece cumplirlas, las consideras restrictivas, censoras o que coartan tu libertad de expresión, no entres, no intervengas, y no te quejes cuando te sean aplicadas las medias correctoras adecuadas. No luches por cambiarlas a tu conveniencia, no puedes.

16/ Baja Voluntaria del foro.

Ni éste ni ningún otro Foro tiene previsto un sistema de Bajas voluntarias y automáticas. Simplemente con dejar de participar en él, y editar el Perfil de usuario para que dejen de aparecer los datos que crean no deben verse es sufiente.

No obstante, si alguien quiere que se le borre su cuenta, deberá enviar un e-mail desde el enlace "contáctanos" que se encuentra en la parte inferior del foro usando el e-mail con el que está registrado en la Taberna ya que es la única forma de comprobar la autenticidad del que se quiere dar de baja.
Así se evita que alguien pueda coger los datos de tu cuenta y pedir que se borre la misma.

Por otro lado advertir que los mensajes del usuario aparecerán, una vez borrada la cuenta, como realizados por un "invitado" ya que las intervenciones en un Foro público, son públicas. Es decir, desde el momento en que se publican dejan de pertenecer al usuario. Por otro lado, como siempre hay contestaciones a los mensajes, si algunos son borrados, el hilo deja de tener sentido.

En cualquier caso, si existe algún o algunos mensajes en el que aparezcan datos personales que el usuario no quiere que sigan apareciendo, ANTES de pedir la baja, podrá reportarnos estos mensajes, usando la opción "reportar mensajes" y nosotros eliminaremos esos datos personales.

Se entiende que una vez borrada la cuenta, esta acción es irreversible, con lo cual no se podrá volver atrás.


Estas normas pueden ser modificadas sin previo aviso, por lo que se recomienda consultarlas regularmente...



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El “TARAGÜÍ” 6.300 millas en solitario.......

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  • Travesías El “TARAGÜÍ” 6.300 millas en solitario.......

    OSCAR ORALLO

    Mallorca (Sa Rápita) - Mar del Plata (Argentina)

    1/11/1998 - 25/01/1999



    El Taragüí en su actual amarre en el Delta en la Ciudad de Buenos Aires

    Y su Historia se narra así..

    1ª Parte..

    Con el mundo de la náutica, tuve un flechazo hace 32 años al instalarme en Mallorca, quizás una forma de no limitar el espacio relativo de una isla.

    Aunque nacido a orillas del Atlántico, ni mi familia ni yo habíamos tenido relación con el mar.( Solo hasta las rodillas…)

    Desde hace unos 20 años soy poseedor del “Patrón de Yate” (Que nunca nadie me ha pedido)

    Mis pinitos los hice con el Bernardette 1, un Taylor de 5 mtrs. A vela que compré luego de adquirir un elemental manual de navegación. Esperaba que quien me lo trajera hasta el puerto de la Colonia Sant Jordi me diera cuatro lecciones básicas, pero el camionero era de Albacete… y ni puta idea. Como mis navegaciones ,si se las puede tildar de ello, solo tenían lugar en invierno, y luego de meter el palo en el agua un par de veces,( no tenía rizos) decidí que necesitaba un barco de verdad. Fue entonces la hora del Bernardette 2 un Puma 24, que tenía todo lo que en aquel momento yo le pedía a un barco: motor interior, comodidad, dos fajas de rizos, foque, Génova, spi…Esto era otra cosa y en mis salidas diarias con calmas o temporal me fui ganando el respeto de los “viejos patrones “, que al principio me tachaban de loco. Vueltas a la isla, escapadas a Ibiza y Menorca, fueron sumando millas, casi seis mil a la hora de venderlo. Decisión dolorosa, pero la temporada no había sido buena y los estudios de mi hija en Esade costaban lo suyo. Corría el año 1991.

    En abril del 93 me invitan amigos alemanes a navegar una semana con un catamarán de 13 mts. por la Costa Azul. Nuevo flechazo, se ponía con viento en 16/18 nudos, quizás mas, pero éramos inexpertos , del sitio ni hablar .

    De vuelta en casa consigo un libro de un experto en catas, ha construido varios, y viene con direcciones de todos los que venden planos para construcción amateur. Me decido por James Wharram y le escribo. Me envía un catalogo con fotos, medidas, coste aproximado y tiempo necesario. Tomo medidas del comedor de la pensión…y me decido por el Tanenuí 28 (sobre todo porque cada casco hace de manga 125 cms. Y las puertas vaiven 126…).Me llegan a principios de octubre con una pega, toda la información y la memoria descriptiva están en inglés, y yo ni papa. Por suerte hay un constructor alemán que se ha tomado el trabajo de traducirlo y me lo envía.(He vivido 8 años en Hamburgo y no tengo problemas con el Deutschsprache).

    El 25 de octubre se marchan los últimos clientes, el 27 compro en Palma el tablero marino y los tablones de pino norte para travesaños y cuadernas. El 28 están en casa los tableros y en Ses Salines el pino norte (En mi pueblo no había carpintería…)

    Dos días sin dormir, estudiando los planos.¿Dónde me había metido? ¿Podría? ¿Me servirían los variados oficios realizados?¿Tendrían razón los pocos que confiaban en mí, o los muchos que me tachaban de loco? ¿ Y el tiempo ? Disponía de poco más de cinco meses hasta que llegaran los clientes de la nueva temporada…Días de locura, de 16/18 horas diarias, de acostarme, rendido, sin saber cómo seguir, y despertarme de madrugada a las tres o las cuatro, con las ideas claras…¡Que suerte tener el mini-astillero un piso mas arriba! Y ¡Que fantástico ver crecer ese maravilloso barquito! Amigos incondicionales (gracias Jose, Javi, Juan, Lothar, Hector) que siempre estaban ahí cuando los necesitaba, sobre todo para girar los cascos, ayudándonos de colchones de la pensión…El cata crecía y algunos problemas también: El mayor la incomprensión de la administración con el que quiere convertir en realidad sus sueños y quiere hacerlo de forma legal (consellería de industria, ministerio de marina etc. etc. etc.) y en menor medida, ya avanzada la construcción, con mi alergia a la resina de epoxi (se me comió la carcasa de un reloj G-Shock, amen de la piel de mis manos y muñecas…El primer casco listo pasó al bar, mientras seguía construyendo el segundo. Luego vuelta del primero al comedor para acoplar la cubierta… y no cabían…En fin, que los platos rotos los pagó la puerta de la cocina, que tuvo que desaparecer un tiempo para que entrara la popa del casco de babor…

    El “Taragüi” se posó en el Marenostrum el de abril. Había “parido” mi barco.¿Emociones? TODAS. Gracias Mr. Wharram, aunque hice algunos cambios(palo un pelín mas corto, botavara un pelín mas larga,”a caballo regalado…”, posición de tambuchos de entrada, sistema de winche único central, etc. etc. etc.

    La lectura de los famosos navegantes, Moitessier, Villar, Wolfgan Hausner, en fin todos los que devoraba desde hacía quince años, me incitaban a pensar que mi pseudo-locura, surgida una noche de temporal cuidando el Taylor a principio de los ochenta, de unir mis dos “queridas” Mallorca y Argentina, era posible de realizar a bordo de un barco que aunque pequeño estuviera bien “marinado”.

    Casi cinco años de navegarlo en todas las condiciones posibles, mayormente solo, y de ir completándolo, léase piloto automático, fueraborda, anclas, mayor con tres rizos, trinqueta con rizo, génova enrollable, corredera, sonda, emisora, blu, radar, paneles solares, water electrico, bombas de achique, hornillos dentro y fuera, etc. etc. etc. me llevaron a la conclusión de que mi barco estaba listo. ¿Y yo? Creo que también. Había cumplido 53, tenía” tiempo”,(me había prejubilado al vender todo un poco antes), las reticencias familiares ya no existían… y puse fecha: el 1 de Noviembre a las 13 Horas,(como lo hacían los polinesios, para tener durante horas un punto de referencia) sin importarme la meteo, Cabrera a poco mas de diez millas siempre sería un buen refugio. Y lo fue porque había poniente. Al día siguiente el Arenal porque seguía soplando fuerte y ya con calma tres días mas tarde pusimos rumbo a Gibraltar, con una breve parada en Motril, gasolina y tabaco(volvía a fumar, después de ocho años de abstinencia,¡ que felicidad ¡en los momentos jodidos sería mas fácil encontrar un cigarro que un psicólogo…).Descanso en el puerto de la Duquesa (Estepona) antes de encarar el primer gran reto: Gibraltar. Cuando me comunico con Tarifa alucinan que haga frente al poniente que sopla pero no mucho, con mis ocho caballos, y me piden por favor que me quede pegadito a tierra sin molestar a los bichos grandes. A las tres de la tarde estoy al través de Tarifa, pongo el radar y mis cuatro ojos en alerta y alucinando con mi barquito y ese Atlántico maravilloso que me vio nacer me despido de Europa.

    Puse rumbo a Canarias esquivando monstruos: cargueros, petroleros, porta-contenedores, todos grandes, inmensos...Al llegar la noche me las prometía felices, cada vez menos luces, pero no contaba con un banco de pesca, cerca del faro Espartel, ya en Marruecos, y cientos de barquitos de pescadores sin luces y de madera que no daban señal alguna en el radar. Fuera piloto, caña haciendo slalom toda la noche.(algunos hasta los oí hablar). El viento de través ahora, me hacía avanzar bien a 6 nudos y el “Taragüí” se deslizaba en silencio facilitándome las cosas. Al alba, cansado, y con hambre, empiezo ha relajarme preparándome una opípara cena-desayuno,: cuatro huevos, dos chorizos, copa de vino, café y media tableta de chocolate... Que importa que el viento caiga, la vida es bella...Encalmadas seguidas de buen andar se suceden. Radio, mucha radio. ¡Que descubrimiento la B.L.U. (que casi me obligó a comprar e instalar un amigo radioaficionado, diciéndome que así al menos tendría a la familia informada). ilegalmente usaba su indicativo ( no hacía daño a nadie) y me metí en una rueda de navegantes alemanes que me daban el parte con exactitud asombrosa y en otra que se fue formando a partir de los contactos con mi amigo Luis de la Colonia de Sant Jordi, a la que se engancharon gente de Getafe, Sevilla, Tenerife, Palma, etc. Etc. Etc.

    El ritmo de navegación se instala con facilidad. Los sueños interruptos, gracias al reloj de cocina ( de hacer tartas) que me despierta cada veinte minutos para echar una ojeada, no me producen ningún problema. (Ese tiempo, según leí por ahí es el que tardaría un barco, navegando en un rumbo opuesto al mío, de “vuelta encontrada”, a 15/18 nudos si yo a mi vez hago 5/6, en estar cerca del “Taragüí” y pegarme un susto. Teoría quizás, pero funciona).

    Los días se suceden. Delfines, tortugas, calderones y una fantástica lluvia de estrellas la noche del 16.

    El 19 entro en Las Palmas sobre las cinco de la tarde. Veo a Peter en el muelle, un amigo que me despidió en Mallorca y que se embarca el 22 para cruzar el charco, en la ARC.(Travesía-regata a Santa Lucía) con un par de cervezas bien frías. La capitana de su barco me obsequia una camiseta de la tripulación y me prendo en las recepciones que da el Cabildo Canario. Ellos parten el 22 pero yo me quedo un día mas visitando la isla en coche de alquiler. Salir con ellos, 170 barcos, hubiera sido lindo pero riesgoso, sobre todo la primera noche. Me chafo el dedo meñique con la puerta del coche.(Una noche de chubascos, algunas semanas más tarde, haciendo un rizo, me la doblo hacía atrás y aprovechando que me duele mucho, la arranco de un tirón y la tiro por la borda.

    Me marcho el 24 sobre medianoche, no sin antes llamar a mi hermano Héctor que cumple años. La idea de pegarle de un tirón hasta Argentina, se quedó en eso. Uno propone y algún otro dispone...

    Sobre las cinco de la mañana entra la primera castaña gorda, muy gorda. El Noreste que soplaba ya hacía una semana con fuerza 5/6 rola al Suroeste con fuerza 8/9 y se forma una marota de miedo. Estoy castigando mi barquito sin necesidad y tiro el ancla de capa para no retroceder por primera y última vez. Como la pata de gallo en proa para que tirara de las dos proas no debía ser exacta, se me cruzaba y, lo que es peor aún, me castigaban las olas inmensas sobre el de babor, que es mi espacio de vida.(Estribor tiene el water, dos literas y la mayoría de las provisiones) Cartas, cds, casettes, todo caía sobre mí , el ruido era infernal y ni pegar ojo. Haciendo de tripas corazón, en cueros, para no mojar nada, me paso casi una hora en el sube y baja gratuito del trampolín intentando llevarlo hacia el ancla. Al fin lo consigo y acorto de un lado la pata de gallo. Hecho sopa vuelvo a “casa”, me seco y ahora sí, las olas revientan sobre estribor y puedo descansar un poco.

    Sobre las diez de la mañana amaina el viento; se queda en 5/6 y nos ponemos en camino, trepando por la ladera de las olas, haciendo Sur puro pero disfrutando con mi gran barco ¡ Que bien navega ¡

    A las dos horas me quedo sin timón. Lo que empieza siendo un simple percance, rotura del pin de acero sobre la caña que recoge la fuerza del piloto, se convertiría un día después, por mi negligencia, claro, en un problema groso que me puso a prueba y de que manera. Sentado al timón, cavilando una solución (desechando la idea, por absurda, de estarme las 4.000 millas que me faltaban, gobernando como un esclavo, aunque otros,”navegantes de verdad”, lo hayan echo)al fin la encuentro. Perforo la caña, tornillo de inox de 6x120 y voilá estamos en marcha nuevamente y yo liberado. Al hombre más feliz del mundo, en ese momento, no se le ocurrió pensar porqué se había roto el pin.

    (Había construido un piloto de viento rudimentario que solo funcionaba en ceñida y que en vez de mandar a las profundidades, porque nunca tiro nada, dejé fijo por detrás del timón de babor).Craso error. El autohelm, 4000, encontraba una resistencia muy grande si sumamos la superficie de las dos palas (original+piloto de viento) y la gran rotura estaba así, programada. No sé cuando ocurrió, pero yo la vi a la mañana siguiente: una raja en la pala a la altura del pinzote de anclaje superior. Se me vino el mundo abajo, pero solo el tiempo que tardé en fumarme tres cigarros(uno tras otro).Como el mar seguía imponente con olas de tres y cuatro metros y las popas de los Wharram son muy estrechas, me puse el arnés (creo que por primera vez en este viaje) y allá me fui, no sin antes fijar la filmadora para que quedara constancia de mi “excursión”.(Otro error, se murió ahogada).Arriesgo... y gano. Cuando la tengo en cubierta estoy bastante agotado, intento dormir pero no puedo. A Cabo Verde me quedan aún cinco días como mínimo “esclavizado” a la caña. (En el otro casco no tenía conexión para el piloto.(Un error más y van...)Decido arreglar. Manos a la obra: Quitar pintura por ambas caras, serrar maderas a medida, preparar epoxi (me olvido de la alergia)... El mar sigue rompiendo sobre cubierta. Tengo que hacerlo todo muy rápido para que no me moje la mezcla. Apuesto entre una grande que rompe y la siguiente... y gano nuevamente. Guardo todo, me limpio un poco y duermo veinte minutos hasta que llama Luis, que me conecta con la familia porque hay buena propagación y nos oímos de maravilla. Cuento algo, pero no todo, y me quedo pensando en LA RADIO. Dos bocatas de chorizo, dos vasos de vino, escucho por radio nacional como el Bilbao le gana al Barça y me duermo pensando en todo el trabajo de mañana. En mitad de la noche, a pesar del ancla de capa, se vuelve a atravesar y una grande rompe sobre la cabina. Me cae Gardel en la cabeza.

    En cuanto aclara estoy haciendo seis agujeros para ponerle unos tornillos de inox de 8 mm pasantes. Bien. Descanso y hablo con Alemania. Un cigarro y me decido a colocar la pala en su sitio. Hay que apostar fuerte porque el mar sigue intratable. Me mato trabajando. El de arriba entra relativamente fácil, el de abajo no hay manera. Busco soluciones y no veo otra que colgar la escalera de baño cerca de popa, amarrarla bien, colocarme arnés y arriesgar... bajo tres escalones...las olas me pasan por arriba... la pala pesa lo suyo... me llena las piernas de moratones... se mete siempre el de arriba primero y se bandea con todo.(Aclaración : Meses después vería en Mallorca, por casualidad, que llauds con más de 50 años tienen el pinzote superior bastante mas largo que el inferior para usarlo de guía. Este error de diseño no es mío sino de Wharram).

    Abandono. Desarmo todo el montaje y cuando subo la pala veo que el pinzote que hacía de pivote arriba, está doblado. Es de 20 mm de diámetro pero la fuerza del mar es increíble...hemos perdido esta vez. Conoceremos Mindelo en Cabo Verde.

    Vuelvo a la “feliz esclavitud”. Caña, mucha caña. Entre 16 y 18 horas diarias. Mucho tiempo para pensar... repaso a mi vida, viajes, amores, familia...¡Como baja las olas mi barquito, que gozada ¡ A veces me dejo llevar por la locura de la velocidad , se pone en 12/14 nudos, brota agua a chorros por la plataforma de cubierta, hasta que una voz interior me pregunta : Oscar ¿Quieres llegar o romper? Entonces hago un rizo o dos o achico el génova.(la velocidad de un cata va en relación con la precaución/miedo del timonel).Con las horas el compás se vuelve cada vez mas pequeño y deseo que lleguen las estrellas o la luna para usarlas de referencia. Entre 80 y 90 millas diarias sin incidencias (salvo una noche que un pez volador me dio en el pecho y me asusté como un crío) nos pusieron en Mindelo el 5 de diciembre a mediodía.

    Me dan un sitio en el Arianne, antiguo barco de pasajeros alemán, de 30 metros, al que han soldado cornamusas en la regala para convertirlo en pantalán.(¡la imaginación al poder!). Bar, duchas, lavandería, camarotes para las tripulaciones que se pelean, (yo no tengo con quien) y barbacoa los sábados con pollo y pescado fresco. Conozco gente, navegantes , y locales.

    Bajo a la noche a tierra y me “choco” con África: no hay cajeros, los teléfonos públicos se los han robado, me abordan y se me ofrecen rubias, negras, hombres, niños... muchos niños, que pena, pero no quiero nada de ninguno y me cuesta quitármelos de encima .Transcurrirían cuatro días antes de tener todo listo: Hacer apoyo para el piloto y llevar electricidad a la popa de estribor, enderezar el famoso pinzote, hacer soldar pletinas de refuerzo de inox, cosa allí harto difícil de encontrar(al final rebusqué con éxito entre mis pertenencias) y que te las suelden. Gracias a Alcides, taxista que por poco dinero, me paseo tres días por la “ciudad” y vino a despedirme al partir, solucionamos todo: Banco, reparaciones, compras..

    El 9 a las 16.30 partimos. Bastante viento, buena marcha. Comunico con Rafael del Castillo ( ¡Que gran servicio! En esa época gratis aún) que me dará el parte hasta Argentina. Al día siguiente sobre las seis de la tarde llega el GRAN SUSTO . Tirado en la litera escucho una serie de ruidos fuertes, me incorporo, miro hacia popa y la veo elevada apuntando al cielo, miro a babor y una mancha oscura entre aguas se desliza hacia atrás. El barco se adriza y veo sumergirse una enorme cola de Ballena...Lamentaré siempre no haber repuesto el carrete acabado en Mindelo...Me tiemblan las piernas bastante rato. Pienso mucho sobre lo ocurrido, sobre la ventaja de no tener quillas ni orzas (mis cascos tienen forma de banana) y también sobre lo relativo de todo...

    Los días se suceden con sus millas, cálculos de llegada (ja,ja,ja), calmas, chubascos, pequeñas reparaciones, comidas, radio, friega de cacharros, (solo a veces, porque he descubierto que en un cubo con agua y un chorro de mistol, con el movimiento en un par de días se lavan solos). ¡Qué bella es la vida!

    Del Diario de abordo: Sábado 12, día tranquilo buena marcha. A la meridiana 140 millas. Hago sur por el 27 W., radio con Alemania, luego Luis en Mallorca, MdP no. Noche Rafael y Alberto.

    Domingo 13: Mamá cumpliría hoy 81, ¡que pena no pueda vivir esto! Baterías bajas, sigue nublado, hablo poco. El Mallorca gana en Zaragoza y seguimos primeros. Mucho trabajo, rizos, rachas, calma. A la una digo basta y me acuesto.(ahora ya sin despertador, el Atlántico es mío...)A las cuatro sigue igual. A las seis caminamos bien.
    Un Saludo, Alberto Cabrera.
    La Mar Brama en Rebeldía...

    Gotas de agua salada recorren mis labios…
    Y por mis venas.., también gotas de agua salada...

    Socio Fundador nº 0011


  • #2
    Re: El “TARAGÜÍ” 6.300 millas en solitario.......

    2ª Parte..

    Lunes 14: Muchas rachas y chubascos con agua. Veo venir una negra hermosa con lluvia, rápido el champú. Me engaña y pasa a 100 metros, quedo compuesto y sin novia. Tengo que gastar mi agua dulce para quitarme el champú. Otra vez será. Luego sol y calmas. Motorcito. Saco colchonetas y demás. Me doy banquete: En un cazo grande: un bote maíz mas uno de ensalada mejicana mas otro de ensalada china con soja coronado todo con una lata de sardina... Quedo pipón... un par de cigarrillos y siesta... Soy un privilegiado.

    Martes 15: sigue igual: sol, calmas, chubascos, rizos de memoria, no consigo conectar con nadie.

    Miércoles : Descubro antena (dipolo) cortado. Reparo. Espero hora de llamada con España. Quedo a la escucha y descubro la preocupación de mis amigos de la radio por no haberme oído ayer. Cavilan sobre a quien avisar...Entro, explico lo ocurrido y gran alivio...Gritos de júbilo de Mallorca, Getafe, Sevilla, Canarias...¡que hermosa es la radio! Nadie se atreve a decir lo que piensa. Les pongo claro que amo la vida intensamente y no estoy loco, pero, si me ocurriera algo, me ocurriría haciendo voluntariamente lo que me gusta. Hay egoísmo en mis palabras porque los seres queridos sufrirían mucho... De todas maneras se que “esto” saldrá bien y me gustaría que los que me aprecian se sintieran un poquito orgullosos de mí. Vanidades...

    Día 18. Esta noche he quitado trapo, quiero ir despacio. Tengo las rocas de San Pedro y San Pablo a sólo 50 millas y los amis atacan Irak y no confío en el GPS. Al fin sobre las 8 las tenemos de través. Proa libre hasta Fernando de Noroña.

    Pero antes tenemos otro hito: He esperado con la vista fija en el GPS. 00.00.01 N, luego seis ceros y un momento después 00.00.01 S. Son las 19.33. Emoción, foto, vaso de vino, cigarrillo…Salgo a cubierta, el “Taragüí” parece que también se alegra y camina haciendo sus 6 nuditos, uno mas que en el norte, hace un momento. Luego cena de gala (aunque el capi reciba en cuero a sus invitados): Una lata de callos, calentados al baño maría, que se unen a una delegación de albóndigas en salsa. De postre Cocktail de frutas en almíbar con una copita de Marie Brizzar. Después me entrego a los brazos de Morfeo y el relojito interior me despierta a las diez para la rueda. Rafael me sigue dando buen tiempo, aunque los vientos sean del sureste. Vuelvo a la no actividad anterior…

    A la una ojeada cenital. Un carguero grande como 100 Optis me pasa por estribor, cazo un poco los Backstay y ceñimos cinco graditos más. (Pueden ser importantes cuando nos aproximemos a Noronha. A las cinco me despierto porque han cambiado la velocidad y los ruidos (¡que suerte tener solo 7 mm de tablero entre el Atlántico y mi litera). Cinco minutos más tarde sopla con tutti, hacemos 8 nudos y damos pantocazos que te tocan las fibras más íntimas. Llueve a cántaros, no importa, allá vamos, linterna y afuera. Suelto un poco de escota de mayor y guardo medio Génova. Seguimos volando. Meto más génova, bajo carro de mayor a tope y cazo a rabiar. Bajo y me seco. Veinte minutos más tarde empieza a aflojar, salgo nuevamente, doy medio génova, bajo y me seco. A la media hora nos arrastramos, todo el trapo y yo nuevamente empapado. (Es dura la vida de esponja). Escampa, estrellas, la polar muy bajita, se asoma como con miedo pero el carro y Casiopea la delatan. La Cruz del Sur por el contrario cada día más grande y hermosa. Por la mañana lo de siempre: varios cafés, radio, achicar (un cubo a babor, dos a estribor, algún día lograré la estanqueidad de las escotillas).

    Me pelo casi un kilo de patatas, que en la olla a presión están hechas en un periquete. Me las como con una lata de sardinas en aceite de Cabo Verde. Yoga español. Por la tarde estudio cartas, derroteros y libros de navegación para saber por donde me conviene dejar las islas de Fernando de Noronha, como entrar en Recife capital de Pernambuco (¡Que bien suena y cuantos recuerdos de historietas!) y luego los bajos de los Abrolhos. En fin, mas vale estar preparados. Después cena: Arroz con dos latas de calamares en su tinta que está buenísimo.(Imposible acabarlo, era para cuatro por lo menos). Acorto vela y ha dormir tranquilo como en una mecedora.

    Rutina por la mañana. Al mediodía, arroz sobrante con tres huevos fritos encima, un manjar. Albatros y delfines, muchos delfines, gasto un carrete, como los profis, alguna saldrá bien. Escucho mal la radio pero creo entender que el Mallorca es campeón de invierno, ¡Vamos los rojillos!

    A medianoche tenemos el archipiélago de fernandino al través. Pongo el cata a hacer 4/5 nudos y a dormir. Noche tranquila, salgo un par de veces.

    Por la mañana, día 21, gran alegría: en un contacto de radio entra Carlos del “Laurus Marinus”, que me había invitado a cenar en Mindelo y aunque salió dos días antes, lo tengo a 50 millas por popa. Hará escala en Recife y como tengo que devolverle la invitación, cosa de caballeros, allí nos veremos. Me pasa portacontenedores verde, inmenso, foto de rigor. Voy de compras al otro casco: Papel higiénico, libro de faros, cigarrillos y golosinas. Al mediodía solo bocata afuera en la terraza viendo navegar al “Taragüí”. Pienso cenar bien esta noche. A las 15.30 se me desventa el Génova sin motivo aparente, cazo un poco y veo el regalito: el stay se ha roto y solo se aguanta con la driza. ¡Mierda!, es el motor de mi barco. Lamentarse no sirve. Izo trinqueta, despacio, pero caminamos. Enrollo poco a poco el génova , lo bajo, antes que me rompa la driza y luego lo coloco entre la regala y la cabina de babor. Sólo 200 millas a Recife. Descubro también que el panel fijo, entre las popas, deja de funcionar. (El otro es móvil, con un cable de 10 metros y comienza el día a babor para acabar por la tarde a estribor y siempre con la inclinación correcta, gracias a la caja de vino, vacía ya, que hace de soporte).Rafael me da el parte: buenos vientos. No dice nada de los chubascos, que entran a menudo. En uno de ellos, para redondear el mal día, el Autohelm 4000 dice basta. Tres meses tiene…Por hoy tengo suficiente… Arrío todo e intento dormir… No es fácil conciliar el sueño cuando hay tanta gente deseando que llegue para sentirse satisfecha y mi barquito tampoco tiene la culpa de las roturas. Bueno, manos a la obra. La noche es negra, muy negra. Las olas imponentes. Mayor rizada y trinqueta. Linterna en ristre, agarrándome como puedo, el viejo piloto 800 bajo el brazo y la agujereadora colgada de la cintura, me voy a popa. Mido distancia hago orificio, entre dos olas, la tercera me alcanza pero ya la tengo bajo el chubasquero. He apostado fuerte y ganado nuevamente…Solo hemos perdido media hora, estamos nuevamente en marcha. Vuelvo con un trozo de cámara de coche, para darle flexibilidad, y ato el piloto. Bajo, me seco porque me he duchado otra vez, mordisco al salami y a un pan sueco ya bastante humedecido, un pitillo, y me acuesto. Un par de ojeadas. Caminamos lentos pero a rumbo. Tengo miedo que las baterías me fallen. Con la radio de ayer tarde y noche, el piloto y las luces de navegación (Aquí las llevo encendidas, he visto varios mercantes), no sé si durarán toda la noche. A las siete y media se pone el marcador en zona roja. Apago todo menos el piloto. Poco después de las ocho el sol se sacude algunas nubes de encima y voilá ya carga entre 3 y 4 amperios.

    El 22 día tranquilo. Rafael por la noche me promete mirar si me ha tocado algo en un número que compre en Canarias. No lo creo porque a mí ya hace tiempo que me ha tocado. Muchos barcos, uno ha rumbo de colisión, suelto escotas y cedo paso (el inteligente siempre cede primero). Me lo agradece con señales luminosas y acústicas, gesto que agradezco.

    El 23 gran actividad a bordo. Tenemos que entrar en condiciones mas o menos decorosas: Lavado de ropa, ducha, afeite, orden, lavado de cubierta (Descubro que el mar se ha quedado con 50 cm de pasarela que tenía en proa, por encima del trampolín y que sobresalía un poco. Pongo el antiguo foque (al vuelo sin Stay) porque el viento se ha abierto un poco y me da un nudito más.

    Al mediodía estamos en puerto. Es una ría con poco agua, dragada solo seis metros para que entren los yates, que no tiene boyas pero si palos clavados en la arena, que cumplen esa función. Voy despacio con el fueraborda. A mi lado pescadores arrastran redes y me saludan. Al fondo el “Cabanga Iate Clube” y el “Laurus Marinus” de Carlos que me adelantó el fatídico 21. Estamos en SUDAMERICA. Bravo “Taragüí”

    Bajo a tierra, haciendo malabares. Mi amarre no es el mejor. Descargo tres bolsas de plásticos y latas. Las oficinas del Club cerradas, ni cambiar dinero , ni pedir un taxi, ni hacer el parte de entrada... Empezamos mal. La suerte que me acompaña, me pone frente a una simpática mujer de la limpieza que tras darme la bienvenida me ofrece su pase de autobús para llegar a la ciudad. Gracias señora, su nombre lo he olvidado, a ud. no.

    Por la tarde conozco a Ernesto, solitario argentino esponsorizado a tope, que viene subiendo de Buenos Aires, se dirige al Caribe y quiere empezar el nuevo siglo en Nueva York. Navegantes de aquí me dan una dirección de alguien que arregla jarcias. Pero estamos en Brasil... Me dice que estamos en fiestas y que me espere al 2 de enero. Diez días son muchos días, veré que hago. Compro 8 kilos de carne y carbón, y en la parrilla del club, invito a cenar a Ernesto, los Carlos del “Laurus Marinus” y a gente que se fue arrimando a la rueda y que me llamaban Capitán Coraje desde que vieron mi barquito.

    El 24 por la mañana busco en mis cajones de restos y repuestos y voilá: Aparecen un terminal Norseman y un togle (Que permite el movimiento lateral y vertical del Stay). Hago yo mismo la entalladura, apretando a tope porque el terminal es un pelín mas grande que mi cable de inox. Luego repaso el panel que no cargaba y encuentro el cable negativo cortado por corrosión. Aparece Maio, chaval que cuida barcos, te hace las compras, se lleva la ropa para que la lave su mujer... Se queda casi todo el día, o mejor dicho le voy mandando trabajos para que no se vaya. Por ser joven le toca subir cuatro veces al mástil, que con la escala que fabriqué en Mallorca es relativamente fácil.

    Por la tarde se acercan Jaime y Cristina ( él ingeniero, ella tiene dos restaurantes) y nos invitan a los cuatro argentinos (“Laurus Marinus”,”NewLife”(Ernesto) y “Taragüí) a una fiesta de Nochebuena en un club náutico pequeño (25 socios)” El Pernambuco Iate Clube” donde comemos y bebemos hasta la madrugada. ¡Que fiesta! Cuando llegamos éramos ochenta, cuando nos fuimos ochocientos. Todo gratis, por supuesto.(para nosotros).

    Rafael, un directivo del club, me ofrece sacar el barco gratis, para ver como está después del choque con la ballena y las cuatro mil millas que lleva navegadas. ¡ Que gente!(Lo hicimos el Domingo 27, con un carro pequeño que un buzo metió por debajo y estaba todo bien)

    El “Taragüí” se convierte en la atracción principal. Todos quieren saber cómo lo hice, cuanto tardé, cómo ha sido la travesía, etc. etc. etc. Me emociona la gente, sus ofrecimientos, la admiración con que me miran(Hasta me piden autógrafos... demasiado para mí).

    Compro a Ernesto un Autohelm 800 que no usa (lleva tres Navicos, regalados) y le vendo el cargador de baterías de la filmadora, un soporte y el micro a distancia que necesita para sus obligadas películas. Con el nuevo piloto, igual que el que tengo, me siento mas seguro, y si llegaran a romperse quizás

    de los dos pueda hacer un tercero...

    Invito a cenar a Cristina, Jaime, Ernesto y Claudia (una amiga de Brasil que lo acompañará hasta Fernando de Noronha) Quiero agradecer las atenciones recibidas y de paso despedirme, por si puedo partir, y morir un poco, el martes.

    Hoy lunes nos vamos con Ernesto de trámites: Aduana, Policía do Porto y luego Capitanía do Porto. Nos atienden con una sonrisa, pero cinco horas de papeleo agotan al más pintado. ¡ Saldremos legalmente de Recife ¡ (menos mal que lo hicimos: en Río me encontré un alemán que tuvo que volar a Recife para dar salida a su hermoso barco de dos palos).

    Martes 29. Estibo las compras de ayer, doy silicona en spray a las teclas del piloto, subo la zodiac a bordo, pago en el club (6 dólares diarios), busco las cartas y portulanos que voy a necesitar (sólo son 1000 millas a Río...) y ha las 13.30 partimos. Libre ya de los arrecifes de la bocana, izo mayor, trinqueta y un poco de génova. El viento establecido del Sudeste nos obliga ceñir. Al oscurecer hemos caminado unas 25 millas, pero las luces de la costa parece que no se achican nunca. Miérda, el stay se vuelve a aflojar. Tenso obenques y backs pero sigue igual. (El norseman que me pareció un pelín grande, era grande) Como en cada partida paso una noche muy mala: Pesqueros, mercantes, nervios, la búsqueda de soluciones, todo contribuye a que no pegue ojo.

    Por la mañana bajo mayor, subo escala, y a pesar de las olas y el bamboleo, me voy al tope del palo a confirmar que el terminal está jodido. El viento se abre, y como esta vez he bajado el génova antes de arriar el enrollador, puedo darlo al vuelo, como antes de Recife. El “Taragüí” como siempre camina con ganas. Da gusto verlo. (alguna vez leí que los barcos nunca fallan... los pseudo marineros a menudo) Compruebo que el cono interior del terminal, que sujeta los filamentos, se ha roto. Quizás lo apreté demasiado. ¡Lamentarse es de débiles! En Río lo haremos mejor. El barquito agradece mi optimismo; me lo paga con una singladura de 150 millas... Tendré que trabajar más e ir a proa más seguido, pero el maestro don Vito Dumas , jamás tuvo enrollador.

    Estoy lejos de tierra. Duermo bien (7 ratos de 40 minutos).

    La auditoría diaria, el 31,me regala una nueva sorpresa: El obenque de estribor (sotavento) bailoteando por babor!!! Cuando tensé la jarcia no debí apretar la contratuerca... busco por cubierta y no la encuentro. (apareció al día siguiente en popa junto al piloto). Sale a la luz mi cajón de los “tesoros”, encuentro un tensor parecido, pero más largo y no tensa suficiente. Hago un “nudo” al obenque con un par de “perritos” y tenemos la medida adecuada. Chapuzas... que funcionan. El viento baja y navegamos tranquilos. La radio, otra vez, me dará varias alegrías: Fernando en Mar del Plata y Luis en Mallorca me permiten saludar a la familia en los dos lados del “charco”.

    Poco a poco preparo la cena; el “Taragüí” me deja hacer, pero cuando tengo el arroz chino casi listo y quito la olla del fogón, pega un brinco en una racha y me vuelca una parte del mismo sobre un pié, que me quemo.(me cabreo conmigo mismo porque la culpa siempre es mía) La copa de vino que me había servido se volcó sobre el resto de arroz que quedaba,¡ ya está bien ¡ me lo como igual y descubro una nueva receta. De postre un buen trozo de dulce de membrillo con otra copa de vino... y a esperar para sacar el cava... Vida dura.

    El parte de Rafael del Castillo se retrasa una hora (las 11 gmt) para dar las campanadas de la Puerta del Sol. Me sirvo tres copas, para brindar con la familia, los amigos y una para mí. (Sumadas a las de vino, dormí muy bien).

    A las tres ojeada de rigor. Descubro un petrel en mi puesto de timonel. ¿se habrá enterado que necesitaba compañía? Se deja fotografiar sin problemas. Salgo cada hora, me saluda dándose un vuelo alrededor del barco y posándose nuevamente.¡ Gracias madre Naturaleza ¡ Me olvidaba, a las tres me tomé otra copa con la familia de Argentina, por la diferencia horaria ¡ Hip.

    Año Nuevo. Por la mañana me tomo libre. Me preparo para comer suculenta ensalada de tomate, cebolla, pepino y pimiento, regada con un buen chorro de Carbonell del bueno, y de postre membrillo con dulce de leche, mas unos tragos de tintorro y copita de Maríe Brizzard. El viento, por la tarde se recorre todos los cuadrantes, subiendo y bajando de intensidad. Mucho curro: Atangono, quito tangón, bajo velas, pongo motor, subo velas... A estas temperaturas, sudo lo mío y lo de algún otro.

    Sobre las ocho se establece en fuerza tres y me como la última lata de callos que me quedaba regada con unos tragos ( El primero de año está permitido).El postre se lo imaginan...

    El viento va subiendo y volamos a 8/9 nudos. A las dos de la mañana me despierto sobresaltado: Las olas que hacemos mas las que hay en un surf de 11/12 nudos, meten un ruido infernal debajo se la cubierta. Tomo dos rizos y nos quedamos en seis nuditos que buenos son y me permiten descansar sin sustos.
    Un Saludo, Alberto Cabrera.
    La Mar Brama en Rebeldía...

    Gotas de agua salada recorren mis labios…
    Y por mis venas.., también gotas de agua salada...

    Socio Fundador nº 0011

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    • #3
      Re: El “TARAGÜÍ” 6.300 millas en solitario.......

      ..y su 3ª..

      Día 2: Al aclarar baja el viento. Sol en cantidad. Poco trabajo; vamos navegando bien a unas cien millas de la costa. Por momentos bastante tráfico.

      Radio con Gerd en Alemania. A las 11 rueda habitual con dificultades; cambiamos varias veces de frecuencia y de banda. Siesta en cubierta sobre la zodiac. Mas radio de 4 a 6. Por la noche, en una de mis salidas de la litera veo que me estoy quedando sin baterías. (hablé mucho seguramente). Apago todo, menos piloto.

      Día 3: Desde las ocho, caña y a esperar que se repongan. Mala pata, el sol no sale hasta mediodía. El panel reparado por mí no trabaja y el otro me da un mísero amperio (por claridad). Por la noche un carguero me metió un susto de órdago. Viéndolo venir por proa a rumbo de colisión, caigo 20 grados a estribor, y un minuto después el también cae, pero a babor y seguimos a rumbo de colisión, cada vez mas cerca. (Una milla o menos). Al ir atangonado a orejas de burro, mi margen de maniobra es poco. Con prisas arranco el motor, quito piloto y caigo todo a babor para evitarlo. Nos cruzamos a unos ochenta metros y les grito de todo. (Se que no me oyen, pero necesitaba desahogarme). Me dan en el parte de la noche mas viento y el barómetro sigue bajando. El Mallorca pierde en Extremadura. A las doce, esto va a mas, quito génova, cosa nada fácil ahora que va suelto.

      Día 4: Sigue subiendo. Cuando llega 35 nudos y llueve a cántaros, salgo a ducharme y masajearme con las gotas como balines que hacen daño. Me quedo mas de media hora “castigándome “. Antes de bajar quito el resto de mayor y la trinqueta. A palo seco hacemos seis nudos. Todo está blanco, llega por lo menos a 45 nudos. Es mi primer temporal de verdad en este maravilloso Atlántico. Decido que tengo que fotografiarlo.
      Arriesgo y pierdo esta vez. Se muere la cámara.¡Mierda!.

      A las 11 doy trinqueta con rizo (Un pañuelo) y nos ponemos en marcha nuevamente. Se a entablado en 25/30 y hacemos 7/8 nudos. Radio con Luis en Mallorca. Comento que todo se moja y que espero que el acoplador funcione. (noto que no lo hace bien) Las olas se hacen respetables; sin exagerar 6/7 metros porque tengo que mirar hacia arriba para verles la cresta...Algo está en corto y me come las baterías. Noche de perros... Me pongo a la capa. (No aguanto mas los pantocazos del pobre “Taragüí”) A las cuatro, traje de agua y caña hasta las nueve. Me muero de sueño, pero cambio el piloto por el comprado en Recife, que envuelvo en una bolsa de plástico transparente. El otro hacía cosas raras. Sale el sol, por fin. El mar sigue inmenso, nunca lo había visto así,¡que pena no poder filmarlo ni fotografiarlo! Tendré que guardar este espectáculo en mi retina..Quito el agua que no se como, pero ha entrado en el quemador del hornillo... y pongo encima el acoplador que he desarmado.(Ojalá mi próximo barco sea estanco) Lo dejo colgado hasta la noche; lo vuelvo a armar... pero no funciona.

      Decido entrar en Río y no por ver el Pan de azúcar. Directo no puedo por el mar que hay y por un campo de explotación petrolífera que tengo un poco mas adelante, a estribor, frente a Cabo Frío, del que ya se ven las luces. Pongo un 220 de rumbo y me voy a dormir. A las cuatro las hemos dejado atrás y puedo hacer un rumbo mejor pero el mar maltrata a mi barquito.

      Espero el amanecer con ansiedad. Llega, como todo en la vida, pero con lluvia...sólo dura dos horas y luego febo asoma. Afuera no se puede estar; salgo lo imprescindible: necesidades mías o que el “Taragüí” me necesite.

      Una ola me mueve la zodiac, metro a un lado y allí estoy poniendo otro cabo que la sujete mejor. El foque que estaba plegado y amarrado sobre el trampolín, se empieza a inflar, pues allí también estoy dándome duchas continuas del bendito mar. Bajo, me seco, o algo parecido, con toallas húmedas...Estudio la carta, escribo un poco, un cigarrillo y vuelta a empezar: hay que salir a soltar el rizo de la trinqueta. (y volverse a duchar).

      A las 16 (Río a cien millas), enciendo la emisora a “pelo”, sin acoplador y me sale Fernando de Mar del Plata. Alegría grande. Información, abrazo mutuo y corto. Soy feliz.

      Echo una mirada en estribor “la despensa”(dos días que no me he atrevido a abrir el tambucho) y me traigo provisiones. Salchichas alemanas que si el mar lo permite, me comeré con un par de huevos fritos. (tengo miedo al aceite hirviendo).

      Sábado 9: Estoy amarrado en el iate clube de Río de Janeiro, del que ya les contaré. Duchado, afeitado (fuera barba), comido y aún así todavía me tiemblan las piernas... El agotamiento es grande, muy grande... Trataré de retomar el hilo de las últimas cuarenta y ocho horas.

      El viento fue calmando, el mar no. Intenté durante la tarde, sin éxito, poner el motorcito en marcha: limpiar bujías, limpiar filtros, reempalmar un cable corroído, en fin , lo mismo varias veces. Arranca y se para. En el contacto con Fernando se lo comento y me recuerda la baja calidad de la gasolina brasilera y la mezcla con alcohol que utilizan. De ahí el olor raro que le he notado, quizás. Intento recordar cual de los cinco bidones (todos rojos, igualitos) contiene aún la de Mindelo. Lo consigo y arranca. Como es poca, unos diez litros, para alargarla, le voy agregando de la otra. Logre que funcione, despacio y con la toma de aire tirada, toda la noche, hasta las diez de la mañana. Ha entrado una leve brisa, sale el sol, intento secar cosas... Seguimos hacia Río y me las prometo felices... (nada mas lejos de la realidad). Al motorcito le meteré mano por la tarde nuevamente. Por radio comunico a Mar del Plata y a Mallorca que estaré en unas cuatro horas en puerto. (El hombre propone y ...).

      Llamo por VHF a radio Río para que me den canal de trabajo de algún club náutico, por si no consigo arrancar el Yamaha. Negativo. No me dan ni la hora. Entiendo que solo mantienen tráfico con mercantes. Obrigado. De todas formas la llamada me sirve para comprobar que todavía funciona aunque con mucho ruido: descargas e intermitencias que intento eliminar dándole con 3 en 1 y cometo seguramente un gran error (y van...). No funciona mas... Lo lamentaré y recordaré mucho tiempo.

      El viento va cayendo, pero estamos a unas cinco millas y hacemos nudo y medio. Acercándose a Río por el este hay dos islas, pequeñas, con espacio entre si de unos cien metros, que te permiten acortar un poco el recorrido. Allá voy y cuando estoy en el medio se muere el viento. La corriente me arrastra, primero sobre una y luego sobre la otra. Sufro y paso pena una media hora...

      Nuevamente hacia fuera. ¡Mierda!. Intento a la caña aprovechar los roles de la brisita que a veces se levanta. Tiro un montón de bordos. Al fin sobre media noche tengo el Pan de azúcar a babor, (boya verde, al revés que en Europa) y un fuerte con la roja a estribor, separados unos doscientos metros. El viento, encajonado entre las montañas, como no, de proa. Sin génova no avanzo, al contrario, derivo hacia fuera... La impotencia es grande... Barcos pasan cerca, sobre todo pescadores que vuelven de faenar; alguno responde a mis señales con la linterna pero nada; algún otro se dirige hacia mí, tendré suerte esta vez pienso y arrío velas, como mostrándoles que los espero... Pero cuando ven que no soy uno de ellos, siguen su marcha. ¿habrán oído hablar estas gentes de solidaridad? Me temo que no.

      Para completar el decorado, se desata una tormenta con todo; Rayos, truenos y una fuerte lluvia que a estas alturas me da igual, pero que me daña moralmente.

      Sobre las seis de la mañana, calado hasta los huesos, con frío y casi dormido sobre la caña, tomo la única decisión posible en esos momentos. (creo yo): abandonarme a la suerte y no luchar mas... (Quizás, si mal no recuerdo, por primera vez en mi vida). Me siento mal, muy mal. Física y moralmente. Los que confían en mí no se merecen esto. Las sonrisas, en las fotos, de los seres queridos me reconfortan y también me hieren... Pido perdón en ese momento (y ahora) y cierro los ojos... Mi último pensamiento es para esas dos lucecitas que mi hermana Lidia dice, siempre me guían desde arriba. (mis padres, ya fallecidos).

      Hora y media después me reencuentro con el Oscar de siempre. Me pongo algo de ropa, no tan mojada, devoro medio frasco de miel y allá voy a luchar nuevamente.

      Estoy a unas tres millas de la bocana. Dando bordos y mas bordos consigo recorrerlas en tres horas y estando a tiro de piedra del omnipresente Pan de azúcar se acerca un remolcador grande y nuevo por estribor. Les hago señas de que paren, de que llamen a algún club o a la policía do porto; les señalo el motor averiado : les muestro la emisora, dando a entender que no funciona...

      Me miran desde el puente, ríen y siguen su marcha...

      No desesperarse, me repito una y mil veces ...

      Un catamarán sale a navegar, esta es la mía me digo. Les hago señas y por respuesta recibo un saludo, como contentos de cruzarse con otro catamarán.

      No desesperes Oscar...

      Los próximos diez son lanchas rápidas de pesca de altura... luego me enteraría que estaban compitiendo.

      El siguiente es un bote antiguo de cinco metros, parecido a un llaúd, con tres muchachos; dos de color y un descolorido. Se acercan. Me entra una especie de fiebre, de golpe, y estoy tiritando... Les describo en dos palabras mi situación. El que lleva el timón pone algunos peros... El motorcito es nuevo...

      Quizás mi cara, mis afirmaciones de que el “Taragüí” no pesa nada y la ayuda impagable (nunca tan bien dicho) de los otros dos, que si me quieren ayudar, lo hacen cambiar de parecer. No me lo puedo creer... Voy saltando de un lado al otro, dándome golpes por todo el cuerpo. (¿Porqué seré tan patoso algunas veces?) Quiero hacer todo de golpe: arriar velas, darles varios cabos, para que tiren de lejos, fijar las cañas... Sudo a raudales pero estamos en marcha...

      De repente paran el motor... No, por favor... Que susto, solo era que uno de ellos quería alcanzarme una cerveza bien fría... Gracias chicos, no lo olvidaré nunca.

      Me llevan al club mas cercano. Luego me entero que es el mejor de los 30 que hay en la bahía de Guanabara. Me depositan con mimo en el muelle de la gasolinera. Bajo a buscar una botella Whisky, que me habían regalado en Recife, para los malos momentos y me doy una nueva ostia, esta vez en una rodilla.( Y van...)

      La aceptan a regañadientes y sólo si yo acepto un bocata de los que llevaban para su día de pesca. (¿Tan mala cara tendría? ). ¡ Que grandes son estos chicos!. Les regalo una foto del barco. Los llena de emoción y a mí también.

      Nos despedimos con abrazos y me quedo sentado en cubierta con la mirada perdida... mis pensamientos vuelan... ¡ Que desesperación la del gran Vito Dumas cuando, estando ya en Nueva York, sin motor, nadie le hace caso y no puede entrar. Maldiciendo puso rumbo a Europa y se cruzó el Atlántico sin tocar tierra...!

      Voy a las oficinas del club y empiezan los “problemillas”, que me dan risa. Como no quieren cobrarme me preguntan si mi club (C.N. Sa Rápita) tiene convenio con ellos. ¡ Y yo que sé! Tres oficinas me hacen recorrer. Al fin encuentro al Vicecomodoro que muy amable, me informa que hablará hoy mismo con el contracomodoro y mañana, porque hoy está pescando, con el Gran comodoro... ¡Viva la burocracia!

      Repito una y otra vez, que no me importa pagar lo que sea, y casi se ofenden; Alguien que entra en su Clube con motor quebrado (roto), piloto quebrado, VHF quebrada, etc. etc. etc. nunca pagaría en su Clube. (¡Aprender Baleares!).

      Me voy al barbero (el club tiene de todo) que me pregunta, una y otra vez, si de verdad me quiero quitar la barba que arrastro ya dos meses. Me parece que le gusto, a pesar de mis “efluvios”, por eso me dice que me queda bien...

      Cierro los ojos y me duermo. Lo dejo hacer. A ratos me despierta y cuando acaba me veo raro, muy moreno, y limpio.

      En la boutique de al lado me compro dos camisetas, del Club, por supuesto y me voy a las duchas. Me quedo media hora bajo el chorro de agua caliente...

      El barco tiene ya un montón de curiosos observándolo. Contesto varias preguntas, pido permiso para ausentarme y caigo en la litera vestido y duermo...

      Mi reloj interior aún tiene el ritmo de alta mar. A las dos horas estoy sentado en la terraza del club y observo la intensa actividad que hay. José Barreiro, ex Capitán de la Marina, se presenta, me felicita y se ofrece para cualquier cosa que necesite. Le cuento mis penurias y que tengo que sacar dinero. Me sube en su Toyota, me pasea por Copacabana, aquí al lado, para alegrarme la vista, (¡que garotas!) y luego me lleva al Banco do Brasil. De vuelta en el club lo invito a comer. Nos contamos nuestras vidas. Al ir a pagar, ya está todo pago, faltaría mas. Se marcha y yo intento recorrer las instalaciones, pero las piernas me tiemblan... Vuelvo a la terraza que se ha poblado a rebozar: S están disputando los campeonatos nacionales de Optimist, Láser y cadete. Debe haber calculo unos mil chicos y chicas, mas familiares. Descubro un restaurante japonés en una de las explanadas de reparaciones y a la noche como algo parecido a una llampuga con arroz. Buenísima.

      El domingo no hago nada mas que sacar distintas cosas a secar y pasear por el club, charlando con unos y con otros. ( El comandante “coraje”, como me llaman, está disposición de todos. Por la noche vuelvo al Japonés.

      Lunes 11. Voy temprano a ver a Enrique, catalán con 40 años en Río. No ha llegado pero Roberto, el encargado, me da la justa para la jarcia: Cándido, un tipo sensacional, y su hijo, con los que me entiendo muy bien. Ellos a su vez y el gerente, Fernando Mauré , que aporta sus consejos, llaman a Antony para el motor y a Francisco Chagas para la electrónica.

      Al mediodía ya estoy con el mecánico desarmando el Yamaha. Carburador fuera.(lleno de basura).El motor que no se mueve... Nos tememos lo peor... pero gasoil y aceite fino lubrificante obran el milagro. Dos horas después está funcionando. Por la tarde llega el Sr. De la electrónica. Arregla los radares de la armada. También es radioaficionado. Le doy el acoplador, el piloto y la emisora.

      Estoy, por supuesto muy contento. Para redondear la jornada a las seis se presenta Víctor Huidobro , asturiano, ingeniero ya jubilado, que vive en Angra dos Rei (Un paraíso, según me cuentan todos, a unos 100 km de Río) Tomamos unas cervezas juntos, me dice que se marcha , pero lo invito a cenar (en el japonés, donde si no) y seguimos arreglando el mundo. Al fin decide quedarse. (tiene una habitación con ducha y Aire acondicionado en el mismo club) Luego de una docena de cervezas o mas, la conversación ha sido fluída y muy interesante que nos alegramos de habernos conocido. Tiene un velero de 40 pies amarrado delante de su casa en Angra. Por supuesto quiere que haga escala allí. (otra vez será, querido Víctor).

      Por la mañana, Cándido y su hijo colocan stay y enrollador con maestría. Suben al palo como gatos. Aparece también don Francisco con los aparatos y me suelda un diodo nuevo en la placa solar.

      Me voy despidiendo de la gente del club. A la morenita, Ana, de la cafetería, dos besos.(Siempre me pone el café gratis. Creo que lo hacen con todo el mundo dentro del club, pero yo me hago la película que es solo a mí).

      Corro a comprar una máquina de fotos y un par de carretes, cargo gasolina, ahora sí de la buena. Las provisiones ya están a bordo y las estibo con “ delicadeza” (todo pa dentro ).

      Salimos. Lo que se hizo eterno al entrar, lo recorro ahora en una horita.

      ¡Gracias Iate Clube do Río de Janeiro ¡ ¡Volveré!

      Vamos dejando las benditas islas por babor (las que casi me como al entrar).

      Se establece un buen viento que da alas al “Taragüí”. Pongo Sur para alejarme de los mercantes. Al cuarto día nos metemos en el centro de una depresión que nos deja sin viento. El motorcito se luce durante 35 horas. Al sexto por la noche entra un buen Noreste que me hace pensar que podríamos estar el domingo 24 en casa. Veremos. No lo decido yo.

      El 23 por la tarde estamos a noventa millas, pero el cielo no me gusta y Rafael del Castillo me da malas noticias. El temido Pampero, viento muy nuestro, que sopla de tierra (Oeste) me entrará por la noche. Que me sea leve, se despide. Y no fue leve. Fue como dicen los que saben: sopló fuerte, muy fuerte, pero sólo cinco horas. Cuando se hizo imposible navegar, corrimos el temporal a palo seco. Por la mañana estábamos a 120 millas de Mar del Plata... Por suerte fue el último tributo que mi Atlántico, al que sigo amando, me exigió por mi atrevimiento de cruzarlo con un gran barco, chiquito y hecho con mis manos...

      Entramos en puerto el lunes 25 de enero de 1999 a las 17.50 hora local.

      Al “Taragüí” y al capi lo esperaban, entre amigos, familiares y la tele unas cien personas incrédulas pero felices.



      Un Saludo, Alberto Cabrera.
      La Mar Brama en Rebeldía...

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      Y por mis venas.., también gotas de agua salada...

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      • #4
        Re: El “TARAGÜÍ” 6.300 millas en solitario.......

        ..algunas imágenes..













        ..y su Blog.. http://taragui-cat.blogspot.com/

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        Y por mis venas.., también gotas de agua salada...

        Socio Fundador nº 0011

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        • #5
          Re: El “TARAGÜÍ” 6.300 millas en solitario.......

          Muy entretenido el relato de este hombre, gracias.

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          • #6
            Re: El “TARAGÜÍ” 6.300 millas en solitario.......

            impresionante por el, que valor!

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            • #7
              Re: El “TARAGÜÍ” 6.300 millas en solitario.......

              Estupendo relato, creo que me ha permitido acrecarme a sus diferentes estados de ánimo.

              Y al final, la pregunta: ¿algún día seré capaz?

              Muchas gracias Colt
              Yambo

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              • #8
                Re: El “TARAGÜÍ” 6.300 millas en solitario.......

                ¡Con un par!. Gracias Colt, he disfrutado del relato.

                Alzo mi copa por El Taragüí y Oscar su intrepido patrón
                "No tengo talentos especiales, solo soy apasionadamente curioso" Albert Einstein .

                El Piloto patrón de la Raya Azul

                MMSI 224325480

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                • #9
                  Re: El “TARAGÜÍ” 6.300 millas en solitario.......

                  Muy bueno. Gracias Colt.
                  sigpic

                  http://www.anavre.org/


                  "A veces es mejor callar y parecer tonto que hablar y despejar todas las dudas". Groucho M.

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                  • #10
                    Re: El “TARAGÜÍ” 6.300 millas en solitario.......

                    Que gozada, y que envidia (de la sana)

                    Gracias Colt

                    por el Taragüi
                    ¡¡¡TABERNERO, UNA DE PULPO Y MUCHO RIBEIRO!!!

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                    • #11
                      Re: El “TARAGÜÍ” 6.300 millas en solitario.......

                      Olé tus ******.

                      He encontrado este hilo buscando otra cosa, y me ha enganchado el relato, y yo tambien tengo cierta envidia de la sana.

                      De paso lo subo, seguro que hay quien no lo ha leido.

                      unas birras a la salud de Colt Cabrera.
                      En el mar puedes hacerlo todo bien , segun sus reglas, y aun asi te matara.
                      Pero si eres buen marino, al menos sabras donde te encuentras en el momento de morir.


                      La carta esferica.
                      Arturo Perez Reverte.




                      www.posadarosalia.com

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                      • #12
                        Re: El “TARAGÜÍ” 6.300 millas en solitario.......

                        me ha encantado
                        "Born to sail, but forced to work..."

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                        • #13
                          Re: El “TARAGÜÍ” 6.300 millas en solitario.......

                          Que bueno!!!

                          No he podido parar de leerlo.

                          impresionante!

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                          • #14
                            Re: El “TARAGÜÍ” 6.300 millas en solitario.......

                            Muy divertido suerte y saludos a los porteños
                            www.abordoavore.blogspot.com
                            ........... el placer de la pasión de navegar

                            Comentario


                            • #15
                              Re: El “TARAGÜÍ” 6.300 millas en solitario.......

                              que bueno!! me habia perdido este gran relato en su momento, gracias por subirlo.
                              "Tendrá mala fama el pampero, pero nos hace volar."
                              Capitan John Blackbourne, de la goleta corsaria artiguista "Intrépida".
                              Alejandro Paternain. "La Cacería".

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