Re: Primera travesía del Kacao 2010
24/05/2010 - Media vuelta.
Después de considerar la situación, Jorge y yo decidimos volver a Aguadulce. Nos vamos a encontrar con vientos contrarios y con un tripulante de menos, lo que podría hacer perder a nuestra travesía la armonía y tranquilidad con la que veníamos disfrutándola. Pensamos que no merece la pena avanzar a ultranza. Nadie nos espera y el mar está siempre lleno de agua salada. Lo que buscamos esta vez (y supongo que las próximas) es disfrutar de la navegación, de la buena compañía y del relax de un buen barco con buena mar y vientos moderados, como reza la "firma" de nuestro cofrade Pámpano.

Por lo tanto, después de disfrutar del puerto de la Duquesa (Tranquilo, con amarres de sobra y bien resguadado) iniciamos nuestro regreso a Almería.
Salimos a las 09:45 rumbo a Fuengirola. No hay viento y hacemos la travesía a motor a un ritmo sosegado, dejando runrunear el motor (que el mecánido de Aguadulce ha dejado "de vicio") hasta llegar a Fuengirola a las 17:15, con más hambre que el perro de un ciego. Nos atiende de nuevo el mismo marinero. Hago la entrada rápidamente y nos zampamos el resto de la fabada de ayer sentados en la bañera, con el toldo largo puesto (ya va apretando el calor) en una especie de comida-merienda-quasicena. Siesta monstruosa.
Llamamos a Alberto. No ha pasado muy buena noche pero, ante nuestra proximidad, se acerca para darse un paseo con nosotros. Mientras llega vamos a la compra (patatas, whisky
, agua, ginebra
, y mejillones entre otras cosas).
Llega Alberto y damos un paseo por el que recorre la playa. Vemos un restaurante donde hay la típica barca/barbacoa en plan de preparar espetos. Nos sentamos y desgustamos unos de esos inventos, acompañado por una "gambicas" fritas y "puntillicas". Pura gula, porque la fabada aún estaba dando quehacer. Pero como estámos casi-casi anoréxicos, hacemos un esfuerzo. El precio muy aceptable y la calidad también. Lástima que no me acuerde del nombre del restaurante
Ya de vuelta unas copichuelas y jajases varios hasta las 00:15, hora a la que deshacemos la reunión y nos separamos momentaneamente.
Mañana seguiremos...
Algunos datos de interés:
LA DUQUESA
Puerto muy tranquilo con amarres de sobra (al menos en estas fechas). Muy buenas instalaciones en los aseos. Hasta hay una mesa y sillones, con una biblioteca básica, para esperar a que se lave la ropa.
En el precio está todo incluido (en mi caso 30 euros).
No hay pueblo próximo. Hay algunos supermercados, pero es recomendable llegar bien aprovisionado.
24/05/2010 - Media vuelta.
Después de considerar la situación, Jorge y yo decidimos volver a Aguadulce. Nos vamos a encontrar con vientos contrarios y con un tripulante de menos, lo que podría hacer perder a nuestra travesía la armonía y tranquilidad con la que veníamos disfrutándola. Pensamos que no merece la pena avanzar a ultranza. Nadie nos espera y el mar está siempre lleno de agua salada. Lo que buscamos esta vez (y supongo que las próximas) es disfrutar de la navegación, de la buena compañía y del relax de un buen barco con buena mar y vientos moderados, como reza la "firma" de nuestro cofrade Pámpano.

Por lo tanto, después de disfrutar del puerto de la Duquesa (Tranquilo, con amarres de sobra y bien resguadado) iniciamos nuestro regreso a Almería.
Salimos a las 09:45 rumbo a Fuengirola. No hay viento y hacemos la travesía a motor a un ritmo sosegado, dejando runrunear el motor (que el mecánido de Aguadulce ha dejado "de vicio") hasta llegar a Fuengirola a las 17:15, con más hambre que el perro de un ciego. Nos atiende de nuevo el mismo marinero. Hago la entrada rápidamente y nos zampamos el resto de la fabada de ayer sentados en la bañera, con el toldo largo puesto (ya va apretando el calor) en una especie de comida-merienda-quasicena. Siesta monstruosa.

Llamamos a Alberto. No ha pasado muy buena noche pero, ante nuestra proximidad, se acerca para darse un paseo con nosotros. Mientras llega vamos a la compra (patatas, whisky
, agua, ginebra
, y mejillones entre otras cosas).Llega Alberto y damos un paseo por el que recorre la playa. Vemos un restaurante donde hay la típica barca/barbacoa en plan de preparar espetos. Nos sentamos y desgustamos unos de esos inventos, acompañado por una "gambicas" fritas y "puntillicas". Pura gula, porque la fabada aún estaba dando quehacer. Pero como estámos casi-casi anoréxicos, hacemos un esfuerzo. El precio muy aceptable y la calidad también. Lástima que no me acuerde del nombre del restaurante

Ya de vuelta unas copichuelas y jajases varios hasta las 00:15, hora a la que deshacemos la reunión y nos separamos momentaneamente.
Mañana seguiremos...

Algunos datos de interés:
LA DUQUESA
Puerto muy tranquilo con amarres de sobra (al menos en estas fechas). Muy buenas instalaciones en los aseos. Hasta hay una mesa y sillones, con una biblioteca básica, para esperar a que se lave la ropa.
En el precio está todo incluido (en mi caso 30 euros).
No hay pueblo próximo. Hay algunos supermercados, pero es recomendable llegar bien aprovisionado.





)

En fin, especial para comérselo de noche. 
) no hay marinero que te ayude a amarrar. Llamo y me asigna el amarre B28. Me indican, más o menos, donde está y me dirijo hacia él. Hay muy poco espacio de maniobra, prácticamente una eslora entre las filas de barcos.
Llego hasta el final de la calle entre pantalanes, que presenta un amenazador conjunto de piedras picudas tipo escollera. Llamo y me dicen que debo amarrar en el B1. Maniobro como puedo
pero un vientecillo maléfico me va aconchando hacia la zona Este. Afortunadamente llevo la orza arriba (siempre la subo para ganar un poco de velocidad a motor) y con cierta habilidad y colaboración por parte de Jorge evitamos el desaguisado. 
De hecho, para enfilar la bocana, tienes que meterte prácticamente contra el acantilado N. Desde luego el puerto está protegido de todos los vientos. La situación es: 36º 43.707’ N – 03º 43.515’ W (la pongo porque es difícil de ver desde el mar).
y el precio… bueno, pues “maomenoh” (en mi caso 37,57). No están incluidas ni la electricidad ni el agua. Las facturan aparte. He pedido solo electricidad. A ver que tal se portan.
(menudo contraste con La Caleta, aunque aquí no hay pesqueros, claro
) Hay tres restaurantes, una tienda de náutica y un supermercado (Este último cerrado por reformas. Lo abren el viernes). Me ha gustado mucho, la verdad. Creo que merece la pena la visita.
Llegando a la bocana coincidimos con un par de pesqueros y un barco de pequeño cabotaje que también iban a refugiarse a puerto.
.

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