VHF: Canal 77
"Se navega por los astros, por la mar, por la tierra, por las gentes, por los sentimientos...Se navega." — Altair

Anuncio

Colapsar

NORMAS DEL FORO: OBLIGATORIA SU LECTURA

Hola cofrade, has recalado en la Taberna del Puerto, algo más que un foro náutico. Eres bienvenido, participa, aprende y enséñanos; de eso se trata, de enriquecernos todos en nuestros conocimientos, y sobre todo de pasar un buen rato. No entres si vienes buscando conflictos, polémicas o cualquier otro fin que no sean los anteriormente descritos. Tenemos algunas normas y es obligatorio que las leas antes de empezar.

1/ Este es un foro náutico y aunque se permite hablar de otros temas, se ruega contención en el uso de los mismos, para ello existe un foro específico.

2/ Usa títulos claros y que describan el contenido del tema. De este modo será más fácil encontrarlos en el buscador para posteriores consultas además de que facilitas el trabajo de los que te vayan a responder. Títulos ambiguos como “ayuda”, “tengo un problema”, etc... no colaboran a este fin. Inserta tú tema en el foro adecuado, mira antes de lanzarlo por si alguien poco antes que tú ha puesto lo mismo; si es así no crees un tema nuevo, contesta al otro. Usa el buscador, es una gran herramienta. No escribas todo el texto con mayúsculas, se interpreta como que estás gritando. Todo esto facilita enormemente el trabajo de los que curramos aquí.

3/ No se permite el "spam" ni la publicidad de empresas o de actividades que conlleven lucro. Tampoco solicitud de ofertas de empresas o profesionales salvo en los foros de anuncios de compra-venta.

4/ No uses el foro como un chat salvo en aquellos temas habilitados a tal efecto, los cuales periódicamente serán eliminados. Las contestaciones reiterativas y/o automáticas, haciendo uso del sistema copi-pegui o cualquier otro no están permitidas.

5/ Respeta a los demás y a sus opiniones si quieres que las tuyas sean respetadas. Los insultos, la agresividad, el mal gusto y la mala educación no están permitidas en este foro. Aquí venimos a divertirnos, no a pelearnos. Se prohíbe insultar, ser agresivo, maleducado, soez, no respetar a los demás, intentar imponer nuestras ideas, empezar o dar pie a que empiecen peleas o trifulcas. Se exige orden y delicadeza a la hora de tratar ciertos asuntos, como por ejemplo, en lo que a la ortografía se refiere. Serán considerados como insultos y faltas de respeto el calificar a los Moderadores y/o Administradores como censores, dictadores, que coartan la libertad de expresión, que aplican un doble rasero, y expresiones similares.

6/ Nos gusta conocer con quién hablamos, así que, una pequeña presentación en el foro correspondiente que existe para tal fin siempre será bien recibida. No obstante, si alguien decide no presentarse, los demás usuarios se abstendran de reclamar dicha presentación y/o realizar crítica o petición alguna.

7/ Los temas políticos o que induzcan a la polémica innecesaria, mejor los dejas para otros foros de los muchos que hay para ello en la red. Se prohíbe hablar de política, de política económica, de política social, de nacionalismos, de antinacionalismos, de diferencias idiomáticas, de banderas nacionales, de exaltaciones patrióticas, de hechos diferenciales, de religión, de anti-religíon, de toros y del maltrato animal, y en general de todos los temas que se sabe de antemano van a ser polémicos y mucho más si no son náuticos. No contestes a estos temas o mensajes, informa a los administradores. No se tolerarán actitudes racistas, xenófobas, sexistas, denigrantes hacia otros colectivos o para con los demás, totalitarias o extremistas sean del signo que sea.

8/ El reenvío de mensajes que hayan sido modificados, o bien el envío de otros mensajes que muestren su descontento con esta modificación, pueden conducir al bloqueo de la cuenta. Esto también sucederá cuando un usuario insista en retomar algún tema o continuar sobre una conducta de la que se le ha alertado. En casos de que la mala conducta de un usuario continúe, se podrá proceder a su expulsión definitiva.

9/ Todos los temas y/o mensajes que fomenten la piratería sobre cualquier software u otro material protegido, o informen de cómo o dónde llevarla a cabo serán retirados inmediatamente del foro. No obstante, y debido a la imposibilidad por parte de los administrador de controlar todos los temas y mensajes , si alguien detecta cualquier incidencia de este tipo ruego lo comunique de forma inmediata a la administración, especificando el enlace al tema para poder ser retirado.

10/ Se prohíbe la reproducción total o parcial de textos u otros medios sujetos a Copyright y/o pertenecientes a otras webs, foros, etc... Sin embargo si que se podrán insertar enlaces a los mismos, pero siempre haciendo referencia a la página propietaria.

11/ La Taberna es un foro en lengua castellana o español, pero cada uno es libre de expresarse como quiera, allá él si la mayoría no lo entiende. Los usuarios se abstendrán de hacer ningún comentario indicando al que escribe en otra lengua su pertinencia o no. Tampoco se tolerará el uso del idioma como arma reivindicativa de ningún tipo.

12/ No se permiten insultos ni difamaciones a empresas, profesionales o particulares. Tampoco acusaciones de ningún tipo, que no estén probadas o demostradas judicialmente o por lo medios legales adecuados. Este no es un medio para presentar denuncias, para ello, existen los juzgados, consumo, etc...

13/ No se permite la inserción de hilos o mensajes con el fin de generar exclusivamente tráfico a otras web o canales, bien sea mediante enlaces, mediante árticulos, ficheros o datos parciales, o por cualquier otro método.

14/ Cualquier incumplimiento de estas normas, puede ser motivo de amonestación y/o expulsión del autor, de borrado o cierre de temas o mensajes, o de cualquier otra medida que la administración decida para intentar hacer que éstas sean cumplidas. Los temas pueden ser movidos o unidos sin previo aviso a criterio de los administradores.

15/ Si estás de acuerdo con ellas este es tú sitio; si no te gustan, no te apetece cumplirlas, las consideras restrictivas, censoras o que coartan tu libertad de expresión, no entres, no intervengas, y no te quejes cuando te sean aplicadas las medias correctoras adecuadas. No luches por cambiarlas a tu conveniencia, no puedes.

16/ Baja Voluntaria del foro.

Ni éste ni ningún otro Foro tiene previsto un sistema de Bajas voluntarias y automáticas. Simplemente con dejar de participar en él, y editar el Perfil de usuario para que dejen de aparecer los datos que crean no deben verse es sufiente.

No obstante, si alguien quiere que se le borre su cuenta, deberá enviar un e-mail desde el enlace "contáctanos" que se encuentra en la parte inferior del foro usando el e-mail con el que está registrado en la Taberna ya que es la única forma de comprobar la autenticidad del que se quiere dar de baja.
Así se evita que alguien pueda coger los datos de tu cuenta y pedir que se borre la misma.

Por otro lado advertir que los mensajes del usuario aparecerán, una vez borrada la cuenta, como realizados por un "invitado" ya que las intervenciones en un Foro público, son públicas. Es decir, desde el momento en que se publican dejan de pertenecer al usuario. Por otro lado, como siempre hay contestaciones a los mensajes, si algunos son borrados, el hilo deja de tener sentido.

En cualquier caso, si existe algún o algunos mensajes en el que aparezcan datos personales que el usuario no quiere que sigan apareciendo, ANTES de pedir la baja, podrá reportarnos estos mensajes, usando la opción "reportar mensajes" y nosotros eliminaremos esos datos personales.

Se entiende que una vez borrada la cuenta, esta acción es irreversible, con lo cual no se podrá volver atrás.


Estas normas pueden ser modificadas sin previo aviso, por lo que se recomienda consultarlas regularmente...



Bueno, y eso es todo, pasa, busca asiento por donde puedas y pide lo que guste...
Ver más
Ver menos

Accidentada entrada a vela

Colapsar
X
 
  • Filtrar
  • Tiempo
  • Mostrar
Limpiar Todo
nuevos mensajes

  • Accidentada entrada a vela

    He contado aquí que prefiero el pantalán de un taller aunque la misma empresa me ofrezca por el mismo precio un elegante amarre con cafetería y servicios de postín, pero la libertad que me ofrece y sobre todo, el poder librarme de los señores muy señorados, me compensa largamente.

    A lo largo de mi experiencia náutica he entrado muchas veces a vela. La mayoría por entrenamiento pero muchas otras, porque me había quedado sin motor.

    Podría relataros aquí muchas en veleros de desplazamiento ligero, amarraba yo solo parándolo justo a tiempo de saltar por la proa con una amarra en la mano. Me deleitaba incluso maniobrando sin viento con solo el balance acompasado y paleando un poco con el timón. Una maniobra perfectamente realizada genera una satisfacción enorme y por eso recomiendo a la gente que lo intente, pues el tiempo le ha de dar muchas ocasiones para tener que hacer uso de su experiencia.

    Una de las que más me enorgullezco es cuando entré con espí en Vilamoura directamente al pantalán . Por supuesto, apenas había viento pero conseguimos colocarlo sin el menor contratiempo en el pantalán de espera mientras algunos se echaban las manos a la cabeza. También recuerdo una entrada en Cangas volviendo del Caribe. Los últimos días, no catamos el viento y un corto nos había dejado sin electricidad, sin motor y piloto automático. Con las toneladas del Prometeo, hay que calcular muy bien la inercia, es evidente que no vale con apoyarse en la regala para pararlo, si los cabos y las defensas no hacen su trabajo, lo más probable es subirse al pantalán rezando para que no pille a nadie porque lo dejas como una tortilla.

    El otro día salí con mi hijo. Apenas teníamos unas horas y aprovechamos la mañana para hacer unos bordos hasta el Castillo de San Felipe en la entrada de la ría de Ferrol. Volvíamos tranquilamente a un largo, hasta que el viento se quedó, así que decidimos dar motor. Recogimos velas y cuando habían pasado unos quince minutos, empezó a fallar y se apagó. El motor es prácticamente nuevo, pero este verano no consumimos mucho gasoil y las dichosas alguitas (creo que pillé esa peste en Cabo Verde) habían atascado el filtro. Las condiciones no eran malas y solo teníamos que tener un poco de paciencia, pero ganando un poco de viento aparente podíamos avanzar tranquilamente. Volvimos a subir la mayor y sacamos el genova avanzando a unos dos nudos con bordos amplios pero sin ningún problema. Al llegar a dársena de pesqueros donde tengo el amarre, simplemente recogimos genova y con un par de bordos nos situamos en una posición perfecta para abordar la “T” que remata el pantalán. No teníamos mucha dificultad, el ligero viento del nordeste entraba en posición paralela al pantalán, así que solo teníamos que preparar la maniobra como habíamos hecho decenas de veces.

    Mi hijo empezó a navegar a los dos meses. Lo subíamos con el capacho y la bañera fue siempre su patio de juegos. Después hizo con nosotros miles de millas por el Caribe y ya de vuelta recibió algún reconocimiento por ser el navegante mas joven en las travesías que hacíamos por la costa gallega. Muchas veces navegamos a dos, cuando solo era un niño de cinco años y no tenía ningún temor si lo dejaba solo con el barco fondeado.
    No es un regatista, yo tampoco los soy, aunque me parece muy adecuado para aprender. Sin embargo entiende muy bien la maniobra de un velero, pues ha tenido que ayudarme a colocar el barco en un fondeo, pues no tenía fuerza para hacer la maniobra de pillar una boya o preparar el fondeo, así que le enseñé a maniobrar en el barco y lo hace tan bien como yo. Recuerdo en aquella época cuando tenía que subirse a la joroba y estirarse porque no podría ver por encima de la capota antirrociones. Era muy simpático verlo saltando como un rayo a mis ordenes manejando el mando morse adelante o atrás siguiendo las indicaciones que le hacía por señas desde la proa.

    Aquel día, yo permanecí a la rueda. Ceñíamos amurados por estribor y cuando consideré que llevaba la velocidad adecuada, largué escota y metí una pequeña giñada para frenarlo un poco. El esperaba en la manga máxima con el espring de proa en la mano, pero justo antes de saltar, se le ocurrió coger la botabara para tirar de ella y ayudar a frenar el barco. Esto siempre lo hago yo abandonando la caña y así le paso el través de popa al pantalán que tengo aclarado sobre la brazola.

    Le grité:

    salta, deja la mayor, ya me encargo yo.

    Y así lo hizo, pero al poco rato, lo sentí chillar. No lo veía, pensé que se había caído entre el barco y el pantalán y lo estaba aplastando. No sabía que pasaba, el barco estaba cayendo y dudaba si tenía que salir otra ver al centro de la dársena para intentarlo de nuevo. No me respondía solo gritaba y no lo veía, ¿Qué pasaba no amarraba el barco ni me separaba la proa para salir de nuevo? La situación era comprometida porque el baro caía y a sotavento tenía varias motoras.

    Cuando me acerque a la borda, le ví el cabo enrollado en su mano mientras tirado en el suelo no paraba de gritar. Sin dudarlo, dejé el barco solo y salté, apenas pude pillar el chicote, desliarlo de la mano de mi hijo y darle dos vueltas a la cornamusa del pantalán. Le separé el brazo y con mucho esfuerzo, conseguí amarrar precariamente. Volví al barco para bajar rápidamente la mayor y meterle dos matafiones y cuando salté nuevamente al pantalán, balbuceante me contó lo que había pasado. Al dejar el brazo atrás para aguantar de la botavara mientas saltaba, se le disloco el hombro y estaba sufriendo unos dolores insoportables.

    A aquella hora no había nadie en el taller pues era la hora de comer. La maniobra había salido perfecta tal como teníamos previsto. Si no ocurriera aquel incidente nos bastaríamos sobradamente, pero ahora con mi hijo tirado en el pantalán no veía a nadie a quien pedir ayuda.

    Como pude con unas piolas, le amarré el brazo al cuerpo, pero el dolor era tan intenso que por veces le flaqueaban las piernas y se desmayaba. No había otro remedio que cargarlo a la espalda desde la T hasta el coche. Durante muchos cientos de metros que algún día mediré porque en aquella ocasión me parecieron kilómetros.

    Recuerdo cuando de niño lo había cargado durante kilómetros una noche desde el Hotel Coloný a la laguna de Siguanea en la Isla de Pinos. Nos habíamos metido en un pequeño autobús de buceadores que los llevaba de vuelta al hotel, pero no pudimos encontrar ninguna forma de transporte que nos devolviera al barco. Era una noche cerrada sin ninguna iluminación, por una zona pantanosa donde abundan los caimanes. A cada paso al ir a ciegas, dábamos una patada a un gran cangrejo de tierra salía disparado arrastrando su pesado caparazón por el suelo, haciendo un ruido que a nosotros nos parecía siniestro y amenazador.. El instinto de protección hacía que a cada ruido abrazáramos con mas fuerza a nuestro hijito que por la expresión de su cara parecía estar pasándolo muy bien inconsciente del sufrimiento y esfuerzo que nos producía que aquella caminata..

    En esta ocasión su expresión era de intenso dolor y sin embargo a cada momento me pedía que lo dejara en el suelo, que le dolía tanto como el brazo, el esfuerzo al que me estaba sometiendo cargarlo sobre mi espalda en condiciones tan precarias.

    Cuando llegamos al coche al limite de mis fuerzas me temblaban las piernas y cuando llegamos al hospital y el traumatólogo le puso el brazo en su sitio y lo vi salir con su brazo en cabestrillo con una sonrisa diciendo: ya no me duele, al aflojarme la adrenalina, creo que me sentí mas cansado que si me hubieran dado una paliza.

    Como os decía a lo largo de mi vida en el mar, he pasado muchas situaciones. No me enorgullezco de muchas y solo las cuento entre amigos, pues la mayoría de ellas han sido por imprudencia, por arriesgar demasiado, como ese camarada danés entrando en aquel puerto del Baltico. El debate es si eres por eso buen o mal patrón. Yo creo que hay que ser prudente y de nada valen las valentías. Por suerte no he tenido incidentes graves, pero este suceso que os acabo de relatar creo que fue uno de los que más tensión y angustia me causaron. No sabía si había aplastado a mi hijo, si dejaba caer al barco contra las motoras, si no podría aguantar el chicote y el barco saldría haciendo un bordo sin tripulantes, estampándose e contra los pesqueros.. Después toda la epopeya de evacuarlo sobre mis hombros con aquel dolor. ..

    En ese mismo pantalán murió una mujer de un navegante. Nunca conocí una almiranta que lo viviera tanto. Siempre que podía se escapaba a abrir portillos, a encender motor, achicar, limpiar o hacer reparaciones. Su marido es jefe de maquinas y entre los dos tenían un pequeño Siroco como una joya. Un día apareció entre dos barcos. Se cree que por exceso de confianza se apoyo en la regala del barco vecino y con esa maniobra estúpida que a todos nos ha pasado, se separaron, ella quiso volver pero se golpeó la cabeza y al quedarse inconsciente se ahogó.

    Era un día espléndido. Perfecto para disfrutar de una navegación tranquila, pero en esos momentos en donde estamos mas confiados, la adversidad nos puede asaltar y torcernos la vida. Por suerte no ha pasado nada, ya le han quitado el cabestrillo y aunque por ahora sigue en tratamiento, se cree que no lo tendrán que operar, por desgracia para aquella mujer no habrá una segunda oportunidad.

    Recordar que hay que estar siempre alerta, que las estadísticas dicen que la mayoría de los accidentes se producen en el puerto, al subir y bajar al barco.

    Un abrazo a tod@s





    Editado por última vez por Prometeo; 14/11/2010, 13:25:30.

  • #2
    Re: Accidentada entrada a vela

    Es siempre gratificante oir la voz de la experiencia. Me alegro que tu hijo esté bien y no tenga que ser operado.
    Entiendo tu angustia cuando no sabías qué había pasado: si estaba en el agua, aplastado... A mí me sucedió en puerto que un amigo desembarcó con su equipaje, pues él ya se iba a casa. Eran las 7 de la mañana, de noche, y yo salí al pantalán para ir quitando amarres. Cual fue mi sorpresa cuando veo su equipaje en tierra, pero nadie alrededor. Pensé que se había caido al agua. Comencé a llamarle dando gritos al tiempo que no paraba de mirar alrededor del barco por ver si lo veía flotando. Empecé a recorrer los amarres vecinos mirando al agua, sin resultado alguno. La angustia fue tremenda. Al cabo de un rato, lo veo andar de vuelta al barco pues antes de partir había decidido ir al baño del puerto. El susto fue morrocotudo.

    Un abrazo, "amigo".

    Comentario


    • #3
      Re: Accidentada entrada a vela

      Yo me alegro que al final no haya pasado a mayores daños.
      Mucho ánimo a tu hijo con la recuperación.
      Vela ligera en Shanghai

      Comentario


      • #4
        Re: Accidentada entrada a vela

        Muchas gracias por contarlo. No viene mal de vez en cuando que alguien nos recuerde que no es bueno un exceso de confianza.

        Unas por el final feliz.

        Comentario


        • #5
          Re: Accidentada entrada a vela

          Bien está lo que bien acaba.
          Yo tengo absolutamente prohibido (de rodillas) a la tripulación ( y no me cansaré de repetirlo) sacar las manos de la borda del barco tanto al salir como al amarrar. Y bajo pena de expulsión eterna echar la mano para evitar un roce, golpe, etc. propio o ajeno. O con el bichero si se puede o que pague el seguro.
          Mi hija con 21 años fue a echar la mano para evitar al desatracar con mucha corriente que un obenque se enganchara con nuestro bimini; del grito que le pegué se cayó de culo, pero salvó la mano.
          Birras y buenos vientos.

          Comentario


          • #6
            Re: Accidentada entrada a vela

            Hola;

            Yo por ete motivo,cuando llego al atraque, siempre amarro desde el barco sin tener que saltar al pantalan.

            vaya solo o acompañado,con un sistema que consta de un bichero de inox con un gancho y una anilla por donde paso la amarra.

            Cuando llego al amarre con arrancada dejo la caña engancho el bichero una vez enganchado, ya no se suelta. lo dejo caer, y voy cobrando la amarra hasta que el barco se frena.

            la cornamusa de esta amarra, esta en la manga mas ancha, para que si avate de proa o de popa nunca se separe del finguer.

            Con esto puedo amarrar solo , y evito que alguno se me "esnafre"al saltar al pantalan que no es la primera vez.

            saudos

            Comentario


            • #7
              Re: Accidentada entrada a vela

              Prometeo: gracias por contarlo. Lo de la luxación de hombro lo he sufrido en carne propia dos veces (una en vuelta esquimal con kayak) y duele lo imposible. No me extraña para nada que se desmayara (es nuestro mecanismo de protección) y es muy difícil encontrar una posición antálgica (la que no duele)
              Cuando te lo reducen el alivio es instantáneo. Te recomiendo que aprendas la maniobra para reducirlo (no es difícil sobre todo si el no es muy grande) porque es probable que la articulación le quede laxa (mas flexible) y le vuelva a pasar.
              Ojalá nunca tengas que volver a verlo así. También te sugiero que con el tiempo él haga ejercicios para fortalecer poco a poco los deltoides (músculos sobre el hombro).
              Soy profe de Ed. Física y sufrí esa misma lesión. Si crees que puedo aydarte no dudes en pasarme un privado.
              por que no pasara nada mas, y porque pronto estén
              @XeneiSailor
              https://www.instagram.com/xeneisailor/
              No envidies mi progreso...
              Sin valorar mi esfuerzo

              Comentario


              • #8
                Re: Accidentada entrada a vela

                Hola Prometeo,

                Me alegro que la experiencia haya acabado bien y tu hijo en franca recuperación.
                Siempre advierto a los que me acompañan, sobre los peligros que entrañan las maniobras de amarre.
                Tendemos a sobrevalorar nuestras aptitudes y fuerza y no contamos con que un barco tiene inercia y no es fácil controlarlo.

                Muy didáctica la explicación, en tu habitual estilo de redacción. Da gusto leerte.

                Saludos y rondas para todos


                ............Aupa Alonso!!!!
                y si en el dia de mi muerte me dan la opcion de renacer, elijo ser Albatros y volar el Mar del Sur y mirar a los intrepidos navegantes que arriesgan sus vidas y dejan todo en busca de su sueño, en busca de su sueño imposible.
                Felipe Cubillos

                Comentario


                • #9
                  Re: Accidentada entrada a vela

                  Por algo no se puede entrar a vela en los puertos
                  sigpic

                  Comentario


                  • #10
                    Re: Accidentada entrada a vela

                    Es emocionante recibir todas estas muestras de ánimo.

                    El mundo del mar si algo tiene de bueno, -además del reto y la superación personal-, es el espíritu de camaradería que embarga a los marineros. El que se ha enfrentado solo o al mando de una tripulación (pues el cargo también conlleva soledad), a un fenómeno natural tan poderoso como una tormenta y al volver a puerto encuentra una mano amiga que lo acoge, si es de ley, se ha de comportar de igual modo, cuando entiende que otro marinero necesita su comprensión o ayuda.

                    He acudido en varias ocasiones a prestar remolque, me desviado mi ruta en muchas millas para ayudar a un velero con dificultades. He sacado de las piedras a varios barcos e incluso salvé a dos en ocasiones diferentes que sin ningún tripulante abordo habían garreado encontrándose a la deriva. Recuerdo cuando nos pasamos un día de niebla cerrada buscando un solitario francés para pasarle unas garrafas de gasoil y traerlo a puerto. Nunca pedí compensación alguna y con mis pobres recursos siempre atendí en lo que humanamente pude.

                    Durante una navegación húmeda e incómoda ciñendo contra loa alisios desde Cabo Verde a Canarias mi compañero se cortó produciéndose una herida muy fea. Le hice una cura como pude y por la radio me comentaron que intentara localizar el Esperanza del Mar, pues solía estar por la zona. Finalmente contactamos y como estábamos en su zona de actuación, a lo tener ninguna emergencia, navegaban a nuestro encuentro. Era un día luminoso después de varios días de cielo encapotado y el viento se había calmado aunque perduraba un gran maretón.
                    Al salir de la camareta apareció aquel barco que después de tantos días de soledad y al verlo desde el valle de una ola me pareció enorme . En poco tiempo había a nuestro costado una zodiac con unos tiparrones super pertrechados, le calzaron un salvavidas y un arnés a mi compañero y lo subieron abordo. Yo me quedé a la capa esperando noticias. Le habían dado puntos y controlada la hemorragia, lo habían vacunado y bajo nuestra responsabilidad, podía seguir abordo. Durante aquel tiempo que pasé solo esperando por noticias de mi camarada y amigo, miraba a aquellos hombres como si fueran nuestro ángel de la guarda.

                    Recuerdo otra vez cuando después de una turbonada quedamos varados en una barra de arena. Medio en serio, medio en broma nos despedimos de este mundo. Los dos pensábamos en nuestro interior, que el siguiente golpe de mar rompería la cubierta. Al día siguiente vinieron unos pescadores de langosta cubanos en un barco de ferrocemento. El patrón se sentó en la regala, cortó un trozo de hígado de pescado seco y lo fue repartiendo entre sus hombres hasta que llegó a nosotros y nos pasó lo que quedaba y su navaja para que nosotros mismos nos sirviéramos. En ese momento dijo:

                    Señores, somos marineros y ahora el problema de estos camaradas es el nuestro. Tenemos que pescar, cumplir con nuestro compromiso con la empresa, pero nos esforzaremos más por ayudar a nuestros hermanos.

                    Y las caras de aquellos hombres rudos quemadas por el sol y el alisio, transmitieron sin palabras, solo con su leguaje corporal la mayor convicción y entrega. Tensaron sus músculos y apoyaron su brazo derecho sobre el pecho como si fuera un juramento y nos dijeron a coro:
                    Cuenten con nosotros.

                    Y paleamos duramente, sacamos arena, enderezamos el arbotante . Izamos velas para escorar y arando el fondo, a todo cuanto daba aquel lanchón de fibrocemento, sacamos el velero por un laberinto de canales que estrenamos nosotros. Creo que me sentí como Fizcarraldo,…por un momento pensé que cada vez lo estábamos metiendo mas en seco, pero después de dos días haciendo surcos en la arena finalmente salió.
                    Nunca podré agradecer en mi vida por encima de toda la ayuda que me prestaron, la entrega y la voluntad sincera de aquellos hombres que ante el menor desaliento gritaban se golpeaban para animarse y se enardecían con cánticos. Nunca volví a ver en mi vida trabajar con más ánimo aún a pesar de que el resultado era más bien incierto.

                    Nunca se habló de dinero y ya a salvo y abarloados a un palafíto -de los que usan para acopiar langosta-, el único pago que les dimos fue compartir todo el ron de Manatí que teníamos acopiado y unas camisetas. Nosotros nos llevamos el barco lleno de langostas y por una semana desayunamos, comimos y cenamos langosta hasta que casi las aburrí.. Pasamos unos días con ellos echando una mano holgazaneando, contando historias. Cuando llegó el momento de seguir camino, sabíamos que allí dejamos unos hermanos y al despedimos los vi llorar como niños.





                    Siempre he sido una persona afortunada pues nunca me ha faltado conforto en los momentos de mayor dificultad.

                    Aunque sea de forma virtual y que en este caso se trata solo de una pequeña anécdota, que espero no tenga mayor trascendencia, os remito igualmente mi sincera gratitud.




                    Comentario


                    • #11
                      Re: Accidentada entrada a vela

                      sigpic

                      Comentario


                      • #12
                        Re: Accidentada entrada a vela

                        No se como usar el sistema para citar vuestras entradas pero os respondo mas o menos en conjunto.





                        Haice alde:

                        ¿Como sería tu grito para que tu hija se cayera de culo. ?






                        tener autoridad y una voz potente son una condición muy importante en un patrón


                        Al amigo.Xeneire

                        Me has dado exactamente el mismo consejo que los fisioterapeutas. Lo de aprender a hacer la maniobra por ahora tengo que pensarlo y mentalizarme. Empezaré por animarlo a el, por si no estoy a su lado si le vuelve a ocurrir. Me han hablado de gente que se lo colocan ellos mismos con suma facilidad.

                        Trauco:


                        muchas gracias eres muy amable


                        xevi:


                        Entré a vela porque no funcionaba el motor. Podía pedir remolque en todo caso prefería esperar por si pasaba alguien que me llevara al pantalán. Al ver que no había nadie en la dársena me animé a entrar solo, incluso sin tener a nadie en el pantalán, dado que las condiciones eran ideales y es una maniobra que hemos realizado muchas veces incluso con el motor en marcha y en punto muerto, simplemente para practicar.
                        La maniobra a vela salió perfecta, el problema fue que el quiso ayudarme con la botavara, el cuerpo llevaba impulso hacia delante y a el le quedó el brazo atrás y en alto en una posición que facilita la luxación de hombro. De la botavara siempre me encargo yo mientras llevo el través de popa en la mano, pero me quiso ayudar al tiempo que estaba pendiente de saltar. No se pueden hacer dos cosas a la vez.




                        saludos a td@s y unos buenos

                        Comentario


                        • #13
                          Re: Accidentada entrada a vela

                          Gracias por compartirlo.
                          Tengo un hijo de 9 años y acabamos de volver de navegar. Él ya quiere llevar el timón, baja defensas y corre a proa y popa echando una mano. No se si seguirá la afición, pero hoy con tu relato me he visto reflejado en tí con sana envidia.

                          Te envidio por la buena mano a vela que llevas a tus espaldas, y porque tu hijo sea un tripulante más.

                          Un abrazo.
                          Juanitu.
                          ~EL HILO DEL BOTIQUÍN ~

                          Comentario


                          • #14
                            Re: Accidentada entrada a vela

                            Prometeo, no fue autoridad, fue desesperación de no llegar a evitar que pusiese la mano en el medio y al final, la culpa era mía que para algo era el patrón.

                            Comentario


                            • #15
                              Re: Accidentada entrada a vela

                              Vaya, si es que en cualquier momemento, especialmente cuando menos te lo esperas puede ocurrir alguna cosa asi.
                              Me alegro de que todo terminara bien y gracias por compartirlo.
                              JL

                              Comentario

                              Trabajando...
                              X