VHF: Canal 77
"Se navega por los astros, por la mar, por la tierra, por las gentes, por los sentimientos...Se navega." — Altair

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NORMAS DEL FORO: OBLIGATORIA SU LECTURA

Hola cofrade, has recalado en la Taberna del Puerto, algo más que un foro náutico. Eres bienvenido, participa, aprende y enséñanos; de eso se trata, de enriquecernos todos en nuestros conocimientos, y sobre todo de pasar un buen rato. No entres si vienes buscando conflictos, polémicas o cualquier otro fin que no sean los anteriormente descritos. Tenemos algunas normas y es obligatorio que las leas antes de empezar.

1/ Este es un foro náutico y aunque se permite hablar de otros temas, se ruega contención en el uso de los mismos, para ello existe un foro específico.

2/ Usa títulos claros y que describan el contenido del tema. De este modo será más fácil encontrarlos en el buscador para posteriores consultas además de que facilitas el trabajo de los que te vayan a responder. Títulos ambiguos como “ayuda”, “tengo un problema”, etc... no colaboran a este fin. Inserta tú tema en el foro adecuado, mira antes de lanzarlo por si alguien poco antes que tú ha puesto lo mismo; si es así no crees un tema nuevo, contesta al otro. Usa el buscador, es una gran herramienta. No escribas todo el texto con mayúsculas, se interpreta como que estás gritando. Todo esto facilita enormemente el trabajo de los que curramos aquí.

3/ No se permite el "spam" ni la publicidad de empresas o de actividades que conlleven lucro. Tampoco solicitud de ofertas de empresas o profesionales salvo en los foros de anuncios de compra-venta.

4/ No uses el foro como un chat salvo en aquellos temas habilitados a tal efecto, los cuales periódicamente serán eliminados. Las contestaciones reiterativas y/o automáticas, haciendo uso del sistema copi-pegui o cualquier otro no están permitidas.

5/ Respeta a los demás y a sus opiniones si quieres que las tuyas sean respetadas. Los insultos, la agresividad, el mal gusto y la mala educación no están permitidas en este foro. Aquí venimos a divertirnos, no a pelearnos. Se prohíbe insultar, ser agresivo, maleducado, soez, no respetar a los demás, intentar imponer nuestras ideas, empezar o dar pie a que empiecen peleas o trifulcas. Se exige orden y delicadeza a la hora de tratar ciertos asuntos, como por ejemplo, en lo que a la ortografía se refiere. Serán considerados como insultos y faltas de respeto el calificar a los Moderadores y/o Administradores como censores, dictadores, que coartan la libertad de expresión, que aplican un doble rasero, y expresiones similares.

6/ Nos gusta conocer con quién hablamos, así que, una pequeña presentación en el foro correspondiente que existe para tal fin siempre será bien recibida. No obstante, si alguien decide no presentarse, los demás usuarios se abstendran de reclamar dicha presentación y/o realizar crítica o petición alguna.

7/ Los temas políticos o que induzcan a la polémica innecesaria, mejor los dejas para otros foros de los muchos que hay para ello en la red. Se prohíbe hablar de política, de política económica, de política social, de nacionalismos, de antinacionalismos, de diferencias idiomáticas, de banderas nacionales, de exaltaciones patrióticas, de hechos diferenciales, de religión, de anti-religíon, de toros y del maltrato animal, y en general de todos los temas que se sabe de antemano van a ser polémicos y mucho más si no son náuticos. No contestes a estos temas o mensajes, informa a los administradores. No se tolerarán actitudes racistas, xenófobas, sexistas, denigrantes hacia otros colectivos o para con los demás, totalitarias o extremistas sean del signo que sea.

8/ El reenvío de mensajes que hayan sido modificados, o bien el envío de otros mensajes que muestren su descontento con esta modificación, pueden conducir al bloqueo de la cuenta. Esto también sucederá cuando un usuario insista en retomar algún tema o continuar sobre una conducta de la que se le ha alertado. En casos de que la mala conducta de un usuario continúe, se podrá proceder a su expulsión definitiva.

9/ Todos los temas y/o mensajes que fomenten la piratería sobre cualquier software u otro material protegido, o informen de cómo o dónde llevarla a cabo serán retirados inmediatamente del foro. No obstante, y debido a la imposibilidad por parte de los administrador de controlar todos los temas y mensajes , si alguien detecta cualquier incidencia de este tipo ruego lo comunique de forma inmediata a la administración, especificando el enlace al tema para poder ser retirado.

10/ Se prohíbe la reproducción total o parcial de textos u otros medios sujetos a Copyright y/o pertenecientes a otras webs, foros, etc... Sin embargo si que se podrán insertar enlaces a los mismos, pero siempre haciendo referencia a la página propietaria.

11/ La Taberna es un foro en lengua castellana o español, pero cada uno es libre de expresarse como quiera, allá él si la mayoría no lo entiende. Los usuarios se abstendrán de hacer ningún comentario indicando al que escribe en otra lengua su pertinencia o no. Tampoco se tolerará el uso del idioma como arma reivindicativa de ningún tipo.

12/ No se permiten insultos ni difamaciones a empresas, profesionales o particulares. Tampoco acusaciones de ningún tipo, que no estén probadas o demostradas judicialmente o por lo medios legales adecuados. Este no es un medio para presentar denuncias, para ello, existen los juzgados, consumo, etc...

13/ No se permite la inserción de hilos o mensajes con el fin de generar exclusivamente tráfico a otras web o canales, bien sea mediante enlaces, mediante árticulos, ficheros o datos parciales, o por cualquier otro método.

14/ Cualquier incumplimiento de estas normas, puede ser motivo de amonestación y/o expulsión del autor, de borrado o cierre de temas o mensajes, o de cualquier otra medida que la administración decida para intentar hacer que éstas sean cumplidas. Los temas pueden ser movidos o unidos sin previo aviso a criterio de los administradores.

15/ Si estás de acuerdo con ellas este es tú sitio; si no te gustan, no te apetece cumplirlas, las consideras restrictivas, censoras o que coartan tu libertad de expresión, no entres, no intervengas, y no te quejes cuando te sean aplicadas las medias correctoras adecuadas. No luches por cambiarlas a tu conveniencia, no puedes.

16/ Baja Voluntaria del foro.

Ni éste ni ningún otro Foro tiene previsto un sistema de Bajas voluntarias y automáticas. Simplemente con dejar de participar en él, y editar el Perfil de usuario para que dejen de aparecer los datos que crean no deben verse es sufiente.

No obstante, si alguien quiere que se le borre su cuenta, deberá enviar un e-mail desde el enlace "contáctanos" que se encuentra en la parte inferior del foro usando el e-mail con el que está registrado en la Taberna ya que es la única forma de comprobar la autenticidad del que se quiere dar de baja.
Así se evita que alguien pueda coger los datos de tu cuenta y pedir que se borre la misma.

Por otro lado advertir que los mensajes del usuario aparecerán, una vez borrada la cuenta, como realizados por un "invitado" ya que las intervenciones en un Foro público, son públicas. Es decir, desde el momento en que se publican dejan de pertenecer al usuario. Por otro lado, como siempre hay contestaciones a los mensajes, si algunos son borrados, el hilo deja de tener sentido.

En cualquier caso, si existe algún o algunos mensajes en el que aparezcan datos personales que el usuario no quiere que sigan apareciendo, ANTES de pedir la baja, podrá reportarnos estos mensajes, usando la opción "reportar mensajes" y nosotros eliminaremos esos datos personales.

Se entiende que una vez borrada la cuenta, esta acción es irreversible, con lo cual no se podrá volver atrás.


Estas normas pueden ser modificadas sin previo aviso, por lo que se recomienda consultarlas regularmente...



Bueno, y eso es todo, pasa, busca asiento por donde puedas y pide lo que guste...
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Relatos que impresionan

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  • Relatos que impresionan

    Vuelvo a leer estos dias un libro de Pipe Sarmiento que va intercalando su propio relato con los de los protagonistas de grandes regatas oceánicas. Cuando lo leí, algunos párrafos me impresionaron. Me gustaría compartirlos con los cofrades, aunque ahora por aqui en nuestras costas no hay ni icebergs, ni olas de 15 metros. Que los disfruteis.

    TABARLY EN LA OSTAR DEL 76

    ".. Durante toda la noche el viento sopla a 50 nudos y la mar se vuelve muy dura. El barco comienza a dar unos pantocazos tremendos. Pienso, con alivio, que he reforzado el casco por la proa y que no tengo nada que temer. Sin embargo el piloto automático sufre muchísimo y funciona mal y bruscamente. me temo que con las sacudidas, la regulación de éste sufra considerablemente. Como estaba seguro de que con esta mar tan dura el Pen Duick no podría navegar con la caña amarrada, me he pasado casi toda la noche al timón aguantando los constantes salpicones. Al poco rato me he encontrado empapado, y al ser el tiempo tan frío, de vez en cuando debo entrar en la cabina para recuperarme. Al amanecer el viento sopla a 60 nudos y debo emplear todas mis energías para arriar la vela mayor. Por la mañana descubro que la hélice del generador se ha perdido y esto hará que el piloto no funcione por falta de corriente. Mi situación no es halagüeña. Estoy agotado por las maniobras de ayer noche y de hoy, además de por las horas que me he pasado al timón. Encima me he pasado la noche sin dormir. Estoy mojado, helado, moralmente descorazonado. Estoy volviendo a ver todo lo que sufrí en la regata de 1964 cuando se me rompió el piloto automático. Pienso que sólo llevo cuatro dias de regata y que el camino por recorrer es muy largo. Dudo que pueda llegar sin piloto. ¿Qué hago? ¿Abandono? ¿No abandono? La verdad es que me da rabia; los pilotos automáticos me la tienen jurada. Después del 64, el 68 tuve que abandonar por no poder reparar el maldito piloto. Dejo acuartelada la trinqueta y a 60º del viento aparente sigo andando seis nudos, pero ya con rumbo sureste. He abandonado prácticamente la regata. Esta noche me voy a dormir sin poner el despertador. Por la mañana me encuentro nuevo y decido seguir por el norte..."

    Mas tarde escribía:

    "...Avanzo por una mar extremadamente dura. Después de cada cresta hay un seno abrupto en el que el barco cae como en el vacío. El Pen Duick recibe unos golpes increibles. Tal es su violencia, que uno de ellos se me quedará grabado en la memoria. Todos los trastos de la cocina saltan de los cajones, cosa que nunca había sucedido; ni siquiera en los peores momentos de la Vuelta al Mundo. Algunas de las cuñas que sujetan el palo han saltado por los aires. El mamparo donde guardo las herramientas se ha movido debido al peso de las mismas..."

  • #2
    Re: Relatos que impresionan

    No se de que se quejaba tanto....
    en el estanque del Retiro, eso nos pasa casi
    todos los Domingos, y vamos sin piloto automatico...
    ala...
    ..la lontananza sai
    é come il vento
    che fa dimenticare chi non s'ama..
    spegne i fuochi piccoli,
    ma accende quelli grandi


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    • #3
      Re: Relatos que impresionan

      Originalmente publicado por liman Ver Mensaje
      Vuelvo a leer estos dias un libro de Pipe Sarmiento que va intercalando su propio relato con los de los protagonistas de grandes regatas oceánicas. Cuando lo leí, algunos párrafos me impresionaron. Me gustaría compartirlos con los cofrades, aunque ahora por aqui en nuestras costas no hay ni icebergs, ni olas de 15 metros. Que los disfruteis.

      TABARLY EN LA OSTAR DEL 76

      ".. Durante toda la noche el viento sopla a 50 nudos y la mar se vuelve muy dura. El barco comienza a dar unos pantocazos tremendos. Pienso, con alivio, que he reforzado el casco por la proa y que no tengo nada que temer. Sin embargo el piloto automático sufre muchísimo y funciona mal y bruscamente. me temo que con las sacudidas, la regulación de éste sufra considerablemente. Como estaba seguro de que con esta mar tan dura el Pen Duick no podría navegar con la caña amarrada, me he pasado casi toda la noche al timón aguantando los constantes salpicones. Al poco rato me he encontrado empapado, y al ser el tiempo tan frío, de vez en cuando debo entrar en la cabina para recuperarme. Al amanecer el viento sopla a 60 nudos y debo emplear todas mis energías para arriar la vela mayor. Por la mañana descubro que la hélice del generador se ha perdido y esto hará que el piloto no funcione por falta de corriente. Mi situación no es halagüeña. Estoy agotado por las maniobras de ayer noche y de hoy, además de por las horas que me he pasado al timón. Encima me he pasado la noche sin dormir. Estoy mojado, helado, moralmente descorazonado. Estoy volviendo a ver todo lo que sufrí en la regata de 1964 cuando se me rompió el piloto automático. Pienso que sólo llevo cuatro dias de regata y que el camino por recorrer es muy largo. Dudo que pueda llegar sin piloto. ¿Qué hago? ¿Abandono? ¿No abandono? La verdad es que me da rabia; los pilotos automáticos me la tienen jurada. Después del 64, el 68 tuve que abandonar por no poder reparar el maldito piloto. Dejo acuartelada la trinqueta y a 60º del viento aparente sigo andando seis nudos, pero ya con rumbo sureste. He abandonado prácticamente la regata. Esta noche me voy a dormir sin poner el despertador. Por la mañana me encuentro nuevo y decido seguir por el norte..."

      Mas tarde escribía:

      "...Avanzo por una mar extremadamente dura. Después de cada cresta hay un seno abrupto en el que el barco cae como en el vacío. El Pen Duick recibe unos golpes increibles. Tal es su violencia, que uno de ellos se me quedará grabado en la memoria. Todos los trastos de la cocina saltan de los cajones, cosa que nunca había sucedido; ni siquiera en los peores momentos de la Vuelta al Mundo. Algunas de las cuñas que sujetan el palo han saltado por los aires. El mamparo donde guardo las herramientas se ha movido debido al peso de las mismas..."

      Padre nuestro que estás en los cielos sántificado sea tu nombre.......

      Creo que eso es lo que yo haría en su caso
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      Alex Sailing en Facebook

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      • #4
        Re: Relatos que impresionan

        Si que impresiona si o_O
        ¿Donde esta el resto? que me ha abierto el apetito...

        Comentario


        • #5
          Re: Relatos que impresionan

          Originalmente publicado por josh Ver Mensaje
          Si que impresiona si o_O
          ¿Donde esta el resto? que me ha abierto el apetito...
          Pues ahi va otro.

          BERNARD MOITESSIER EN LA VENDE GLOBE DEL 89

          A bordo del Joshua y al llegar al los 50 sur por primera vez en su vida...

          "...La mar se pone muy gruesa con el viento de fuerza 9 que sopla desde el mediodía. Observando desde la primera cruceta, el espectáculo es impresionante, con la minúscula mesana ante esas olas inmensas que dan la impresión de encapillarlo todo. Seguramente, las masas provocan un efecto hipnótico. Se mira, se mira... Estoy algo preocupado, pero también creo que no hay verdadero peligro, gracias a la corriente bastante fuerte, 1,5 nudos, que va en el sentido del viento. De manera que las olas son regulares. Además, la costa está demasiado cerca a la izquierda, 40 millas, como para que ninguna mar secundaria pueda venir de allí. Sin embargo, la mar está gruesa, verdaderamente gruesa. Avanza en anchas y altas crestas casi horizontales salvo unas prominencias y unas grietas, pero que nada tienen que ver los puntiagudos dientes o las dunas irregulares de la noche anterior... La mar se hace más gruesa todavía, los reflejos verdes desaparecen, los azules se vuelven casi violetas. Arrío la mesana para evitar los bandazos. No se puede prever nunca qué puede pasar durante un bandazo en las altas latitudes.
          El barco parece tan feliz que uno teme que invente algo nuevo...
          Miro a este mar formidable, respiro sus salpicones y siento florecer aquí, en el viento y en el espacio, algo que la inmensidad del universo necesita para llevar a cabo sus fines..."

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          • #6
            Re: Relatos que impresionan

            Lagarto, lagarto... pero no estáa mal intentar meterse en su pellejo para saber lo que es bueno...

            Jacques de Roux en la BOC del 82 a bordo del Skiern III

            "...Una ola enorme, que la oí venir desde muy lejos, levantó el barco y lo tiró de costado. Quedé boca abajo en la litera y esperé a que se recuperara; ya lo había hecho en otras ocasiones; pero esta vez algo le impedía hacerlo. Estaba seguro de que todo había terminado y que mi pobre barco se hundiría conmigo dentro. Escuché otro ruido enorme y el agua comenzó a entrar en la cabina. Poco después, y lentamente, el barco recuperó su posición normal. Estoy de pie con el agua por el vientre. Como un loco comienzo a sacar cubos de agua. Lo hago durante tres horas; poco a poco baja su nivel. Al fin logro que no suba de las panas. Entonces salgo al exterior para comprobar que no tengo palo; sólo un trozo de metal de unos dos metros. Todos los candeleros de babor han sido arrancados así como el balcón de popa. Lo primero que hago es salvar la antena de VHF.
            Corto los obenques y los cables de las luces de navegación. Regreso a la cabina para coger una herramienta, y compruebo que el agua ha vuelto a subir cuarenta o cincuenta centímetros sobre las panas Activo mi baliza de emergencia a las tres de la mañana. Tanteando y buceando en un agua gélida, logro encontrar el agujero que hay en casco. Es mucho más que una vía de agua. Afortunadamente tengo a bordo varios trozos de madera con los que trato de cerrar el hueco por el que veo la mar. Durante dos horas trabajo sin descanso mientras pienso que estoy a 2000 millas de la tierra más próxima. El día siguiente, logro hacer un aparejo de fortuna y comienzo a arrastrarme hacia el norte. De pronto, en el horizonte aparece el Perseveramce of Medina del inglés Broadhead, que al parecer viene en mi auxilio.
            Sin pensarlo, recojo en un saco mis pertenencias indispensables y espero a que llegue junto a mí. La mar es buena y sopla poco viento. A la tercera pasada salto sobre el barco salvador sin pensar en nada más que voy a dejar de bombear..."

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            • #7
              Re: Relatos que impresionan

              Originalmente publicado por liman Ver Mensaje
              Lagarto, lagarto... pero no estáa mal intentar meterse en su pellejo para saber lo que es bueno...

              Jacques de Roux en la BOC del 82 a bordo del Skiern III

              "...Una ola enorme, que la oí venir desde muy lejos, levantó el barco y lo tiró de costado. Quedé boca abajo en la litera y esperé a que se recuperara; ya lo había hecho en otras ocasiones; pero esta vez algo le impedía hacerlo. Estaba seguro de que todo había terminado y que mi pobre barco se hundiría conmigo dentro. Escuché otro ruido enorme y el agua comenzó a entrar en la cabina. Poco después, y lentamente, el barco recuperó su posición normal. Estoy de pie con el agua por el vientre. Como un loco comienzo a sacar cubos de agua. Lo hago durante tres horas; poco a poco baja su nivel. Al fin logro que no suba de las panas. Entonces salgo al exterior para comprobar que no tengo palo; sólo un trozo de metal de unos dos metros. Todos los candeleros de babor han sido arrancados así como el balcón de popa. Lo primero que hago es salvar la antena de VHF.
              Corto los obenques y los cables de las luces de navegación. Regreso a la cabina para coger una herramienta, y compruebo que el agua ha vuelto a subir cuarenta o cincuenta centímetros sobre las panas Activo mi baliza de emergencia a las tres de la mañana. Tanteando y buceando en un agua gélida, logro encontrar el agujero que hay en casco. Es mucho más que una vía de agua. Afortunadamente tengo a bordo varios trozos de madera con los que trato de cerrar el hueco por el que veo la mar. Durante dos horas trabajo sin descanso mientras pienso que estoy a 2000 millas de la tierra más próxima. El día siguiente, logro hacer un aparejo de fortuna y comienzo a arrastrarme hacia el norte. De pronto, en el horizonte aparece el Perseveramce of Medina del inglés Broadhead, que al parecer viene en mi auxilio.
              Sin pensarlo, recojo en un saco mis pertenencias indispensables y espero a que llegue junto a mí. La mar es buena y sopla poco viento. A la tercera pasada salto sobre el barco salvador sin pensar en nada más que voy a dejar de bombear..."

              UUUFFFFFFFFFF!!!!!!!!!!!
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              • #8
                Re: Relatos que impresionan

                Otro:

                PANTOCAZOS

                ...Mi barco parece morir, y yo lo haré con él. Ha sido una locura navegar por aquí pensando que ya lo había visto todo en los rugientes cuarenta. El Atlántico Norte puede ser incluso peor que aquellos mares temibles, que se vuelven de color pardo por la violencia de los vientos que los azotan. He quitado todo el trapo y he dado por la popa el ancla de capa, después de tratar de aguantar con el tormentín acuartelado y la caña amarrada, pero los pantocazos eran tremendos; daba miedo sentirlos. Ahora, desde la relativa comodidad de la cámara, escucho el clamor de la mar y los golpes de las olas. Lo imagino con los ojos abiertos, y casi es mejor no hacerlo. El barco da tremendas sacudidas y mi miedo es que no aguante el cabo que sujeta el ancla de capa. A pesar de que es de día todavía, no se ve nada. Permanezco acurrucado en la litera agarrado con pies y manos a cuanto puedo. En esta situación uno se pregunta qué hace aquí, en medio del océano, jugándose la vida. Pero creo que esa pregunta se la han hecho los marinos muchas veces, y no tiene respuesta. Soy un juguete de la mar, un trozo de materia que puede desaparecer en cuanto ella lo quiera. Por el tambucho entra agua cada vez que el barco se pone a la horizontal y siento el palo como pega contra el agua. En esos momentos cierro los ojos y espero que todo termine, que una ola más grande que las otras me lleve para siempre. En la cámara todo está en desorden. La comida se mezcla con las herramientas y la ropa con los papeles. Un verdadero caos en el que no puedo intervenir. Me queda la esperanza de que el ancla aguante y este vendaval pase antes de irme a pique...

                RODNEY KENDALL
                Un Saludo, Alberto Cabrera.
                La Mar Brama en Rebeldía...

                Gotas de agua salada recorren mis labios…
                Y por mis venas.., también gotas de agua salada...

                Socio Fundador nº 0011

                Comentario


                • #9
                  Re: Relatos que impresionan

                  Porqué será que leyendo estos relatos me meto en su piel y siento miedo... pero por otra parte... como un imán interno que me hace desear estar allí.... ¿seré masoca? esta noche pediré a la parienta que me dé un par de tortas bien dadas a ver si es cierto y me gusta
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                  • #10
                    Re: Relatos que impresionan

                    Cuanta razón tienes Alex !!
                    Otro y paso la vez..

                    BALLENAS

                    ...Mi pequeño barco de tan sólo treinta pies de eslora navegaba a una
                    buena velocidad rumbo al oeste en medio de una mar apenas agitada
                    por un viento franco del sur. Los días anteriores había visto un número
                    inusual de grandes ballenas que tomaban el sol en la superficie acompañadas
                    por juguetones ballenatos. La verdad es que, hasta ese momento, no me habían
                    prestado la más mínima atención.
                    Por las noches era impresionante escuchar los ruidos que producían: se parecían
                    al paso del viento por un pequeño agujero. En la soledad de la mar, las escuchaba
                    mandarse sus mensajes acuáticos cuyas vibraciones llegaban hasta la superficie.
                    Yo ponía un bote de vidrio apoyado en el fondo del barco y así amplificaba los
                    sonidos. Otras veces, provisto de un tarro de mermelada vacío, lo apoyaba contra
                    la plácida superficie de la mar, y era cuando mejor las escuchaba hablarse entre sí.
                    Eran silbidos o lamentos largos que siempre recibían respuesta. De vez en cuando,
                    un resoplido me marcaba lo cerca que las tenía cuando subían a la superficie a
                    respirar. No sé si era inconsciencia o que ya me había habituado a ellas, pero no
                    sentía temor. Me parecía todo un privilegio poder compartir un espacio vital junto
                    a estos gigantes casi en extinción que, gracias al tiempo tan bueno que reinaba, se
                    recreaban en la superficie de la mar en juegos diversos.
                    Mi posición era 46º 54’ N 28º 45’ W, cuando, un pequeño golpe, me advirtió de
                    que tenía junto al barco a uno de estos animales. Salí de la cámara y traté de asustarlo
                    haciendo ruido con una cacerola; de momento el animal desapareció. Regresé a la
                    cabina, y cuando aún no había dejado el cazo en su sitio, sentí un tremendo golpe
                    en la banda de estribor. Luego, tuve la sensación que pasaba por debajo del barco y
                    se alejaba de nuevo. No habían pasado tres minutos cuando otra vez me embistió.
                    Pero esta vez lo hizo con tal violencia, que todas las estructuras de mi nave crujieron.
                    Luego se desató un ataque tenaz que abrió el casco y comenzó a entrar agua a bordo.
                    Al principio traté de achicarla, pero enseguida advertí que era en vano. Por ello, metí
                    algunas cosas en un saco de mano y lancé la balsa salvavidas, al tiempo que activaba
                    la baliza de emergencia.
                    Embarcado ya en la balsa pude contemplar la saña que emplearon las ballenas en
                    hundir mi barco, con el temor añadido de que luego la tomaran con mi bote. Pero no
                    fue así; pasados unos minutos de furor y terror, desaparecieron de mi vista para no
                    volver en todo el tiempo que tuve que pasar a la deriva hasta que un avión Nimrod
                    de la Armada británica me localizó y desvió de su ruta a un mercante para que me
                    recogiese...

                    DAVID SELLING
                    Un Saludo, Alberto Cabrera.
                    La Mar Brama en Rebeldía...

                    Gotas de agua salada recorren mis labios…
                    Y por mis venas.., también gotas de agua salada...

                    Socio Fundador nº 0011

                    Comentario


                    • #11
                      Re: Relatos que impresionan

                      Originalmente publicado por Colt Cabrera Ver Mensaje
                      Cuanta razón tienes Alex !!
                      Otro y paso la vez..

                      BALLENAS

                      ...Mi pequeño barco de tan sólo treinta pies de eslora navegaba a una
                      buena velocidad rumbo al oeste en medio de una mar apenas agitada
                      por un viento franco del sur. Los días anteriores había visto un número
                      inusual de grandes ballenas que tomaban el sol en la superficie acompañadas
                      por juguetones ballenatos. La verdad es que, hasta ese momento, no me habían
                      prestado la más mínima atención.
                      Por las noches era impresionante escuchar los ruidos que producían: se parecían
                      al paso del viento por un pequeño agujero. En la soledad de la mar, las escuchaba
                      mandarse sus mensajes acuáticos cuyas vibraciones llegaban hasta la superficie.
                      Yo ponía un bote de vidrio apoyado en el fondo del barco y así amplificaba los
                      sonidos. Otras veces, provisto de un tarro de mermelada vacío, lo apoyaba contra
                      la plácida superficie de la mar, y era cuando mejor las escuchaba hablarse entre sí.
                      Eran silbidos o lamentos largos que siempre recibían respuesta. De vez en cuando,
                      un resoplido me marcaba lo cerca que las tenía cuando subían a la superficie a
                      respirar. No sé si era inconsciencia o que ya me había habituado a ellas, pero no
                      sentía temor. Me parecía todo un privilegio poder compartir un espacio vital junto
                      a estos gigantes casi en extinción que, gracias al tiempo tan bueno que reinaba, se
                      recreaban en la superficie de la mar en juegos diversos.
                      Mi posición era 46º 54’ N 28º 45’ W, cuando, un pequeño golpe, me advirtió de
                      que tenía junto al barco a uno de estos animales. Salí de la cámara y traté de asustarlo
                      haciendo ruido con una cacerola; de momento el animal desapareció. Regresé a la
                      cabina, y cuando aún no había dejado el cazo en su sitio, sentí un tremendo golpe
                      en la banda de estribor. Luego, tuve la sensación que pasaba por debajo del barco y
                      se alejaba de nuevo. No habían pasado tres minutos cuando otra vez me embistió.
                      Pero esta vez lo hizo con tal violencia, que todas las estructuras de mi nave crujieron.
                      Luego se desató un ataque tenaz que abrió el casco y comenzó a entrar agua a bordo.
                      Al principio traté de achicarla, pero enseguida advertí que era en vano. Por ello, metí
                      algunas cosas en un saco de mano y lancé la balsa salvavidas, al tiempo que activaba
                      la baliza de emergencia.
                      Embarcado ya en la balsa pude contemplar la saña que emplearon las ballenas en
                      hundir mi barco, con el temor añadido de que luego la tomaran con mi bote. Pero no
                      fue así; pasados unos minutos de furor y terror, desaparecieron de mi vista para no
                      volver en todo el tiempo que tuve que pasar a la deriva hasta que un avión Nimrod
                      de la Armada británica me localizó y desvió de su ruta a un mercante para que me
                      recogiese...

                      DAVID SELLING
                      La razón principal por la que pienso en barcos metálicos
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                      • #12
                        Re: Relatos que impresionan

                        Originalmente publicado por Lanzarote Ver Mensaje
                        La razón principal por la que pienso en barcos metálicos
                        Ahora.., ahora es cuando te entiendo el motivo..
                        Un Saludo, Alberto Cabrera.
                        La Mar Brama en Rebeldía...

                        Gotas de agua salada recorren mis labios…
                        Y por mis venas.., también gotas de agua salada...

                        Socio Fundador nº 0011

                        Comentario


                        • #13
                          Re: Relatos que impresionan

                          Del diario de a bordo del navio Palaset en La Ruta del Ron 1982

                          "...Tengo un miedo atroz. Las olas pasan sobre mi barco como si fuese un submarino. Diez metros de nave apenas es nada en mitad de este infierno. Me he atado a la bitácora y al balcón de popa con un doble arnés, y trato de mantener el barco a un descuartelar de las verticales paredes que me llegan. No quiero dejar el control del barco al piloto automático, estoy seguro que se rompería. La mar no viene de una dirección concreta; cambia a cada momento dejando ante mí valles interminables y agujeros profundos de los que intuyo sería muy difícil salir si pasase por ojo. Encapillo espumas tremendas. El aire se ha hecho espeso y la visibilidad es la justa para distinguir la proa de mi barco. Con la llegada de la noche me oriento por el ruido de las olas que me llegan y por la tenue luz del compás. Trato de mantener fría mi cabeza, pero hay momentos que es difícil conseguirlo. Una angustia paralizante invade mi cuerpo cuando quedo colgado en la cresta de una ola de más de diez metros. Parece mentira que el barco aguante a flote. Me he olvidado de rezar, pero me encomiendo a todo lo que recuerdo buscando un poco de consuelo a mi situación. Durante tres días apenas he dormido, y no tengo hambre, pero mis fuerzas van en clara disminución. Para las maniobras que antes tardaba unos minutos debo emplear horas. Y lo peor no es hacerlas, lo más difícil es diseñarlas en la cabeza y tomar la decisión de salir de la bañera..."

                          Venga cofrades ¿No hay nadie que tenga relatos que impresionan?. para una tarde ya mas fresca.

                          Comentario


                          • #14
                            Re: Relatos que impresionan

                            Me encanta este hilo, gracias por iniciarlo.

                            Un saludo.

                            José Carlos.

                            Comentario


                            • #15
                              Re: Relatos que impresionan

                              Ahí va otro...

                              Este del libro "La regata del Infierno" de la Sidney- Hobart de 1998.

                              En la bajada a lo largo de la costa del día 26, la tripulación del "Stand Aside" gritaba y jaleaba mientras el barco marcaba una velocidad media de 18 nudos con un spinnaker hecho a medida. Con el spinnaker y la mayor tirando cada vez más con el viento creciente, el "Stand Aside" era empujado por el mar de popa y lanzado hacia adelante, planeando cientos de metros. Era una navegación excitante. Aquel atardecer, mientras se abrían paso entre dos espectaculares tormentas, iban monitorizando regularmente su radio, pero, al igual que muchos otros participantes, aún no estaban del todo seguros de qué era lo que les esperaba.

                              En la mañana del 27, iban muy bien situados. A medida que aumentaba el viento y crecía la mar, la superficie vélica iba siendo reducida en proporción. El "Stand Aside" estaba aguantando aquellas condiciones sorprendentemente bien, siendo alcanzados por el dorso de las olas sólo en extrañas ocasiones. Aunque los miembros de la tripulación estaban todo menos cómodos, contentos con la manera en que respondía el barco. Navegaron con un tormentín hasta primeras horas de la tarde, cuando el viento pareció pasar de malo a horrible en sólo unos minutos. Las rachas eran cada vez más fuertes; al principio se registraron 55 nudos de viento, luego 60 y enseguida 70.

                              El "Stand Aside" navegaba tan rápido con el tormentín que escoraba demasiado cuando las rachas les alcanzaban en la cresta de las olas, por lo que decidieron arriar el foque y correr a palo seco hasta que el tiempo mejorara. A esas alturas no se hablaba de retirarse o de volver a Eden. Era la 1 del mediodía y estaban en pleno Estrecho de Bass. Sabían que si podían volver a izar velas pronto y devolverle al barco su anterior velocidad, estarían frente a la costa de Tasmania hacia la medianoche.

                              La previsión del tiempo del "Young Endeavour" no se correspondía para nada con lo que la tripulación del "Stand Aside" estaba experimentando. Hunter y Marriette discutían sobre el abismo que parecía haber entre la previsión y la realidad, y dedujeron que su posición indicaba que el barco estaba justo en el borde de lo peor de la depresión. También pensaron, basándose en la previsión meteorológica, que las cosas mejorarían en un espacio de tiempo más tirando a corto que a largo. Se enteraron de que numerosos barcos se habían retirado pero no se sorprendieron al oír el aviso del "Sword of Orion" a la flota de que tenían rachas de 78 nudos de viento.

                              El "Young Endeavour"estaba más o menos a la altura de las tres cuartas partes del "sked" cuando oí a uno de los chicos gritar desde cubierta con gran alarma: "¡Una ola mala de verdad, CUIDADO!", recuerda Marriette. El barco subía y subía y entonces empezó a volcar, a volcar rápidamente. El ruido fue escalofriante; primero era sólo agua que entraba como si fuera un río a través de la escala, y luego el ruido del crujir y de la rotura. La cubierta y la parte superior de la cabina se habían partido.

                              El techo de la cabina había implosionado. La fuerza del agua al volcar el barco había arrancado una parte enorme del techo de la cabina alrededor del tambucho. Colgaba hacia abajo como una trampilla gigante e inmovilizó a Hunter y a Marriette en la mesa de derrota. Para sorpresa de Marriette, cuando el barco se adrizó se encontró en la misma posición que estaba al empezar, aguantando el micrófono de la radio. Los dos se abrieron camino a golpes para salir de la mesa de derrota y salvarse a sí mismos y a quien quiera que estuviera aún a bordo.

                              Bob Briggs salió como una flecha de la cabina y empezó a gritar nombres como si pasara lista. Quería asegurarse de que todos estaban aún en el barco, pero para horror suyo vio a John Culley nadando frenéticamente hacia lo que entonces era ya un barco naufragado. Culley estaba en el proceso de salir a cubierta y enganchar su arnés de seguridad en un punto sólido cuando el "Stand Aside" volcó.

                              ***

                              Mike Marshman estaba entre los ocho miembros de la tripulación que se hallaban en la cubierta cuando la monstruosa ola barrió todo a su paso. Recuerda haberse vuelto a tiempo para verla venir pero sabía que estaban indefensos. La cresta rompió y con un crujido tremendo le lanzó por el aire. Tan pronto como se hubo tumbado, el barco se adrizó solo, arrastrándolo por el agua cogido por el arnés de seguridad y dejándolo debajo del aparejo que estaba en el agua. Instintivamente, Marshman se palpó el pecho buscando el clip de sujeción de su arnés de seguridad. Entonces, se acordó de una de las primeras lecciones que recibió en este deporte que dice que nunca debes soltarte del barco. Notó que la jarcia que estaba enrollada alrededor de su brazo derecho se estaba aflojando, por lo que intentó enrollarla aún más en el mismo. Las vueltas eran cada vez más grandes y antes de que se diera cuenta, el extremo del cable fino y flexible que le tenía atrapado se le escapó.

                              La tripulación de cubierta vio su cabeza salir repentinamente a la superficie como si fuera un globo soltado desde las profundidades. Mientras salía a la superficie, Marshman se dio cuenta de que Simon Clarke estaba en el agua justo a su lado. Él también había sido atrapado bajo el agua por el aparejo a menos de un metro de él. Marshman vio delante la botavara doblada por la mitad y se agarró a un candelero con su mano derecha.

                              John Culley estaba en el agua a barlovento del barco. Un par de olas grandes, además de sus brazos, que se agitaban salvajemente, le devolvieron hasta el "Stand Aside" rápidamente. Los tripulantes lo agarraron y lo izaron a bordo. El resto de la tripulación de cubierta se había quedado colgando de los cabos de sus arneses de seguridad por el costado tras volcar. Halaron de ellos uno a uno y fueron izados a bordo y dejados en cubierta sin contemplaciones.

                              Marshman no había hecho ninguna clase de esfuerzo para volver a la cubierta. Seguía colgado de la base rota del candelero y se balanceaba, recordándose a sí mismo todo ese tiempo que estaba vivo. Hayden Jones le ayudó a subir, y fue entonces cuando Marshman se dio cuenta de que de uno de sus dedos manaba sangre. Había perdido prácticamente la mitad de la última falange del dedo anular de su mano derecha. Aunque no notaba el dolor. Andy Marriette, enfermero ayudante de quirófano, descubrió que había otros heridos. Clarke se había hecho daño en el tendón de Aquiles; Bob Briggs tenía una herida grave en la frente, entre los ojos; Trevor Conyers mostraba un gran tajo en la parte posterior de la cabeza; y Marriette tenía un corte grave en el pulgar. Aquellos que seguían bajo la cubierta estaban con el agua a la cintura. Los mamparos y gran parte de la estructura interior del barco se habían caído y los costados del casco se movían hacia dentro y hacia afuera con cada ola que pasaba. Había trozos del techo de la cabina y de la cubierta flotando por todas partes y piezas muy cortantes de fibra de carbono y fibra de vidrio amenazando rebanar manos, dedos y piernas. Las maderas del plan y la comida flotaban, las literas habían sido arrancadas del costado del casco, el gasoil salía a borbotones del motor, las baterías estaban sumergidas y la ropa de los tripulantes estaba también en el agua.

                              Había pocas dudas de que el "Stand Aside" estaba destinado a irse a pique en cualquier momento y se tomó la decisión de inflar las balsas salvavidas. La primera, para seis hombres de color naranja y negro, que había estado estibada abajo, fue accionada y, para gozo de todos, sólo tardó unos segundos en desplegarse e inflarse en la popa, amarrada con un cabo. La segunda balsa salvavidas, de una marca nueva, había estado estibada en la cubierta. ¡Y no se infló! La tripulación miraba incrédula mientras se hacían desesperados esfuerzos para inflarla. Nada funcionaba. Probaron de subirla a bordo para intentar disparar manualmente el mecanismo de inflado.

                              Y acto seguido, para mayor horror, el cabo amarrado a la balsa se rompió. La tripulación se enfrentaba entonces a un barco que se hundía, con una balsa salvavidas para seis personas, doce tripulantes y un mar que les vapuleaba sin tregua. El barco era, en esos momentos, su única esperanza real de supervivencia y mantenerlo a flote era crucial.

                              Subieron a cubierta enormes cizallas para cortar metales que, en cuestión de segundos, rompieron el aparejo metálico con sus mandíbulas gigantes como si fueran zanahorias. El mástil fue liberado de sus ataduras y lanzado por la borda; la posibilidad de que los trozos rotos de aluminio agujerearan el casco se había eliminado. Bajo cubierta, dos tripulantes achicaban con baldes continuamente mientras otros dos se encargaban de las bombas de achique manuales. Se tiró por la borda el máximo de cosas posible pues era imprescindible aligerar el barco todo lo que se pudiera; y era importante dejar también un rastro de restos porque así, si el "Stand Aside" se hundía, los equipos de rescate tendrían una zona definida de búsqueda y más oportunidades de localizar a los supervivientes.

                              Se subieron a cubierta las bolsas de supervivencia, que contenían los pertrechos y provisiones esenciales. Se encontró una radio portátil VHF y se le encargó como única tarea a Charles Alsop el hacer continuamente llamadas de socorro. En medio de la confusión, una cámara de fotos sumergible salió a la superficie del agua en la cabina, justo delante de Hunter, que tomó algunas de las fotografías más gráficas y angustiosas imaginables.

                              ***

                              Gary Ticehurst, al mando del helicóptero de la ABC que cubría la regata, junto con un periodista y el cámara de la cadena, habían acabado las tomas del día y se dirigían hacia Mallacoota para repostar. Aquello ocurría a última hora de la tarde y Ticehurst estaba preocupado. Había estado grabando imágenes del "Foxtel-Titan Ford" luchando con olas de 15 metros y 60 nudos de viento, y se había sorprendido al ver al "Helsal II" abriéndose paso a trancas y barrancas en medio de la tormenta.

                              -Volvíamos a Mallacoota para repostar combustible y dejar al periodista para que cogiera una avioneta y volara hasta Merimbula con sus cintas de vídeo-, recuerda Ticehurst. -Tenía mucho interés en cruzar el Estrecho de Bass hasta Flinders Island aquella noche porque los barcos de cabeza estaban navegando realmente muy rápido. Yo sabía que tenía que convencerle de que debíamos quedarnos a pasar la noche allí. Estaba un poco preocupado por los vientos que pudiéramos encontrarnos al cruzar el Estrecho, pero más importante aún, mi experiencia me decía que la mayor parte del drama ocurriría justo frente a la costa en la que estábamos.

                              Cinco minutos después, un coche de policía llegó a toda velocidad por la pista de aterrizaje en dirección hacia ellos. El policía preguntó a Ticehurst si podía despegar con el helicóptero y salir hacia mar adentro. El AusSAR* había recibido una señal de radiobaliza y un mayday. Ticehurst salió disparado como un cohete de Mallacoota hacia las 3 de la tarde, alcanzando los 324 kilómetros por hora ayudado por un viento de cola de 110. Cuando se acercaban a la zona de búsqueda, se dieron cuenta de que entraban en un pequeño ciclón. El helicóptero estaba aguantando bien la situación y se tranquilizaron un poco cuando vieron un avión buscando también desde más arriba. Ambos localizaron al "Stand Aside" al mismo tiempo, unas 40 millas al este de Mallacoota.

                              Cuando Ticehurst descendió sobre ellos, pudo establecer comunicación con el barco dañado. No tenía mecanismos de izado en su helicóptero; llamó por radio a AusSAR y les comunicó el estado y la posición del "Stand Aside" y que había tripulantes heridos a bordo. Le dijeron a Ticehurst que un helicóptero de rescate estaba en camino.



                              A mi este libro me puso los pelos de punta en más de una ocasión y este trozo es uno de ellos.
                              De maestros y navegantes

                              Comentario

                              Trabajando...
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