VHF: Canal 77
"Se navega por los astros, por la mar, por la tierra, por las gentes, por los sentimientos...Se navega." — Altair

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NORMAS DEL FORO: OBLIGATORIA SU LECTURA

Hola cofrade, has recalado en la Taberna del Puerto, algo más que un foro náutico. Eres bienvenido, participa, aprende y enséñanos; de eso se trata, de enriquecernos todos en nuestros conocimientos, y sobre todo de pasar un buen rato. No entres si vienes buscando conflictos, polémicas o cualquier otro fin que no sean los anteriormente descritos. Tenemos algunas normas y es obligatorio que las leas antes de empezar.

1/ Este es un foro náutico y aunque se permite hablar de otros temas, se ruega contención en el uso de los mismos, para ello existe un foro específico.

2/ Usa títulos claros y que describan el contenido del tema. De este modo será más fácil encontrarlos en el buscador para posteriores consultas además de que facilitas el trabajo de los que te vayan a responder. Títulos ambiguos como “ayuda”, “tengo un problema”, etc... no colaboran a este fin. Inserta tú tema en el foro adecuado, mira antes de lanzarlo por si alguien poco antes que tú ha puesto lo mismo; si es así no crees un tema nuevo, contesta al otro. Usa el buscador, es una gran herramienta. No escribas todo el texto con mayúsculas, se interpreta como que estás gritando. Todo esto facilita enormemente el trabajo de los que curramos aquí.

3/ No se permite el "spam" ni la publicidad de empresas o de actividades que conlleven lucro. Tampoco solicitud de ofertas de empresas o profesionales salvo en los foros de anuncios de compra-venta.

4/ No uses el foro como un chat salvo en aquellos temas habilitados a tal efecto, los cuales periódicamente serán eliminados. Las contestaciones reiterativas y/o automáticas, haciendo uso del sistema copi-pegui o cualquier otro no están permitidas.

5/ Respeta a los demás y a sus opiniones si quieres que las tuyas sean respetadas. Los insultos, la agresividad, el mal gusto y la mala educación no están permitidas en este foro. Aquí venimos a divertirnos, no a pelearnos. Se prohíbe insultar, ser agresivo, maleducado, soez, no respetar a los demás, intentar imponer nuestras ideas, empezar o dar pie a que empiecen peleas o trifulcas. Se exige orden y delicadeza a la hora de tratar ciertos asuntos, como por ejemplo, en lo que a la ortografía se refiere. Serán considerados como insultos y faltas de respeto el calificar a los Moderadores y/o Administradores como censores, dictadores, que coartan la libertad de expresión, que aplican un doble rasero, y expresiones similares.

6/ Nos gusta conocer con quién hablamos, así que, una pequeña presentación en el foro correspondiente que existe para tal fin siempre será bien recibida. No obstante, si alguien decide no presentarse, los demás usuarios se abstendran de reclamar dicha presentación y/o realizar crítica o petición alguna.

7/ Los temas políticos o que induzcan a la polémica innecesaria, mejor los dejas para otros foros de los muchos que hay para ello en la red. Se prohíbe hablar de política, de política económica, de política social, de nacionalismos, de antinacionalismos, de diferencias idiomáticas, de banderas nacionales, de exaltaciones patrióticas, de hechos diferenciales, de religión, de anti-religíon, de toros y del maltrato animal, y en general de todos los temas que se sabe de antemano van a ser polémicos y mucho más si no son náuticos. No contestes a estos temas o mensajes, informa a los administradores. No se tolerarán actitudes racistas, xenófobas, sexistas, denigrantes hacia otros colectivos o para con los demás, totalitarias o extremistas sean del signo que sea.

8/ El reenvío de mensajes que hayan sido modificados, o bien el envío de otros mensajes que muestren su descontento con esta modificación, pueden conducir al bloqueo de la cuenta. Esto también sucederá cuando un usuario insista en retomar algún tema o continuar sobre una conducta de la que se le ha alertado. En casos de que la mala conducta de un usuario continúe, se podrá proceder a su expulsión definitiva.

9/ Todos los temas y/o mensajes que fomenten la piratería sobre cualquier software u otro material protegido, o informen de cómo o dónde llevarla a cabo serán retirados inmediatamente del foro. No obstante, y debido a la imposibilidad por parte de los administrador de controlar todos los temas y mensajes , si alguien detecta cualquier incidencia de este tipo ruego lo comunique de forma inmediata a la administración, especificando el enlace al tema para poder ser retirado.

10/ Se prohíbe la reproducción total o parcial de textos u otros medios sujetos a Copyright y/o pertenecientes a otras webs, foros, etc... Sin embargo si que se podrán insertar enlaces a los mismos, pero siempre haciendo referencia a la página propietaria.

11/ La Taberna es un foro en lengua castellana o español, pero cada uno es libre de expresarse como quiera, allá él si la mayoría no lo entiende. Los usuarios se abstendrán de hacer ningún comentario indicando al que escribe en otra lengua su pertinencia o no. Tampoco se tolerará el uso del idioma como arma reivindicativa de ningún tipo.

12/ No se permiten insultos ni difamaciones a empresas, profesionales o particulares. Tampoco acusaciones de ningún tipo, que no estén probadas o demostradas judicialmente o por lo medios legales adecuados. Este no es un medio para presentar denuncias, para ello, existen los juzgados, consumo, etc...

13/ No se permite la inserción de hilos o mensajes con el fin de generar exclusivamente tráfico a otras web o canales, bien sea mediante enlaces, mediante árticulos, ficheros o datos parciales, o por cualquier otro método.

14/ Cualquier incumplimiento de estas normas, puede ser motivo de amonestación y/o expulsión del autor, de borrado o cierre de temas o mensajes, o de cualquier otra medida que la administración decida para intentar hacer que éstas sean cumplidas. Los temas pueden ser movidos o unidos sin previo aviso a criterio de los administradores.

15/ Si estás de acuerdo con ellas este es tú sitio; si no te gustan, no te apetece cumplirlas, las consideras restrictivas, censoras o que coartan tu libertad de expresión, no entres, no intervengas, y no te quejes cuando te sean aplicadas las medias correctoras adecuadas. No luches por cambiarlas a tu conveniencia, no puedes.

16/ Baja Voluntaria del foro.

Ni éste ni ningún otro Foro tiene previsto un sistema de Bajas voluntarias y automáticas. Simplemente con dejar de participar en él, y editar el Perfil de usuario para que dejen de aparecer los datos que crean no deben verse es sufiente.

No obstante, si alguien quiere que se le borre su cuenta, deberá enviar un e-mail desde el enlace "contáctanos" que se encuentra en la parte inferior del foro usando el e-mail con el que está registrado en la Taberna ya que es la única forma de comprobar la autenticidad del que se quiere dar de baja.
Así se evita que alguien pueda coger los datos de tu cuenta y pedir que se borre la misma.

Por otro lado advertir que los mensajes del usuario aparecerán, una vez borrada la cuenta, como realizados por un "invitado" ya que las intervenciones en un Foro público, son públicas. Es decir, desde el momento en que se publican dejan de pertenecer al usuario. Por otro lado, como siempre hay contestaciones a los mensajes, si algunos son borrados, el hilo deja de tener sentido.

En cualquier caso, si existe algún o algunos mensajes en el que aparezcan datos personales que el usuario no quiere que sigan apareciendo, ANTES de pedir la baja, podrá reportarnos estos mensajes, usando la opción "reportar mensajes" y nosotros eliminaremos esos datos personales.

Se entiende que una vez borrada la cuenta, esta acción es irreversible, con lo cual no se podrá volver atrás.


Estas normas pueden ser modificadas sin previo aviso, por lo que se recomienda consultarlas regularmente...



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El Argonauta: Relato nautico

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  • El Argonauta: Relato nautico

    Pues eso, que el que no corre vuela, al menos para salvar su negocio...

    El Argonauta

    Germán Bravo Valdivieso

    Corrían los primeros años de la década del setenta cuando un empresario, con algo de visionario, pero con muy poco conocimiento marino, adquirió la motonave “Uthlande” para dedicarla al turismo en la bahía de Valparaíso y viajes a las islas de Juan Fernández.

    Su idea llenaba una necesidad, siempre soñada, pero nunca realizada, de hacer viajes cortos, de placer por nuestra costa central, creando un atractivo, no explotado hasta entonces, para los turistas santiaguinos y mendocinos, todos ellos de tierra adentro, que invaden nuestras costas en los meses de verano, donde contaban con quince camarotes, salón, comedor, bar y cubierta para tomar el sol.

    Bautizó a la nave como “Argonauta” y organizó viajes locales diurnos, que zarpaban de Valparaíso a mediodía y recorrían la costa hasta Quintero, mientras los turistas almorzaban a bordo pero, lo que no consideró la firma propietaria, era que la nave había sido diseñada para la navegación fluvial, con solamente 313 toneladas de registro, tenía muy poco calado y una relación entre su eslora y su manga que la hacían sumamente propensa a los grandes balances, requisito para que los entusiastas turistas que contrataban sus servicios, terminaran completamente mareados, no pudiendo almorzar y jurando no repetir la aventura. Peor aún fueron las giras a las islas de Juan Fernández, donde es sabido que se recibe la marejada de través y no podía haberse concebido un buque más inapropiado para ello.

    Alguien discurrió destinarlo a Puerto Montt, donde podía elegir navegaciones más tranquilas por canales interiores durante los meses estivales y dedicarlo al cabotaje el resto del año, pero su rendimiento, la competencia local y los gastos que iba generando su envejecimiento no lo hicieron rentable.

    Fracasada su aventura turística y con algunos años que lo habían deteriorado, el buque fue vendido y destinado a los canales fueguinos, con el fin de establecer una presencia chilena en la zona, cuya pertenencia en ese momento se debatía en las cancillerías en espera del laudo arbitral de la corona británica.

    Cuenta el contralmirante Osvaldo Schwarzemberg que, siendo comandante del transporte “Aquiles”, fue destinado a cumplir una misión en el canal Beagle en los días que recorrían la zona los jueces del tribunal arbitral de La Haya que debían dirimir la disputa por las islas de dicho canal, cuando se cruzó con el “Argonauta”, tripulado por una gran cantidad de “turistas”, que eran familiares del personal de la Armada en Punta Arenas.

    Un día, el “Argonauta”, más viejo y deteriorado, fue comprado por un armador sureño, quedando atracado al muelle de Punta Arenas, después de no haber podido levantar cabeza como transporte de turistas, pues ya el óxido comía su abollado casco, los tapices no aguantaban más remiendos, la suciedad era perceptible por todas partes y su cansado motor solamente le permitía avanzar “a la vuelta de la hélice”.

    Junto con declinar la vieja nave, el país había comenzado a vivir, en la segunda mitad de los años ochenta, una prosperidad desconocida hasta entonces. Nuestra trasnochada política económica estatista había cedido paso a un mercado libre que abrió el camino de nuestras exportaciones no tradicionales a todo el mundo y, como premio a los esfuerzos y sacrificios desarrollados por los chilenos, los precios de algunos productos del mar se elevaron significativamente, entre los que se contaba la apetecida centolla, que se había quintuplicado debido a que su producción en Alaska había decaído notablemente.

    Este auge pesquero hizo que múltiples empresas se instalaran en Punta Arenas y construyeron pequeñas goletas encargadas de “calar” las trampas centolleras en cualquier caleta o paraje en que se estimara que pudieran existir.

    La vida en estas pequeñas embarcaciones era muy sacrificada, pues tripuladas por tres o cuatro hombres, permanecían en lugares alejados, sin más compañía que el equipo de radio telefonía, con el que tenían que comunicar a sus bases las cantidades de centollas atrapadas, lo que se prolongaba durante meses, calando e izando las trampas, mientras los buques recolectores los visitaban periódicamente para recoger los deliciosos crustáceos y llevarlos vivos a Punta Arenas en viveros de agua salada y aprovechaban de abastecerlos de víveres y provisiones.

    El negocio de las centollas progresaba, mientras el dueño del “Argonauta”, se arruinaba con su buque en el muelle y sus tripulantes trataban de apoyarlo, a pesar que no podía pagarles sus salarios.

    Un buen día, éstos observaron como se instalaban en la cubierta de la nave unos estanques de fierro, una bomba, y cañerías que permitían llenarlos con agua de mar, vaciarse y poder mantenerla circulando.

    Ante la atónita mirada de los tripulantes, llegaron a bordo licores, bebidas, un nuevo equipo de música cuyos altoparlantes se diseminaron por la cubierta, mientras un electricista extendía, a lo largo de la nave ampolletas con luces de colores y nuevos cojines para los sillones del salón.

    Con el último dinero que le quedaba compró petróleo y reunió a su tripulación para anunciarles que su suerte cambiaría y les pagaría todos sus emolumentos atrasados, pues se dedicarían a la pesca de la centolla.

    Esa noche llegó el dueño con cuatro personas invitadas, tapadas con capuchones e impermeables debido a la fuerte lluvia y el viento que se había desatado, por lo que pensaron que luego traerían las jaulas para iniciar sus nuevas funciones, pero de amanecida zarparon al sur, en dirección al canal Magdalena.

    La fuerte marejada que sacudía la boca del canal los hizo pensar que los invitados se encontrarían mareados e imposibilitados de subir a cubierta.

    A los pasajeros, tal vez, les habría hecho una mala jugada las condiciones del mar, pero el jefe permanecía pegado a un equipo de radio, en el puente, escuchando cuanta información se captara.

    Algo oyó por la radio el jefe, por lo que le ordenó al timonel dirigirse a una bahía en la cual pudieron distinguirse, a lo lejos, las luces de algunas goletas pesqueras que se encontraban en el lugar cumpliendo su aburrida rutina con las trampas centolleras.

    Al acercarse el “Argonauta”, una cumbia comenzó a hacer retumbar los altoparlantes de la cubierta y una iluminación “a giorno” de luces de colores lo destacó en la oscuridad de la noche.

    La visión de los sufridos tripulantes de las goletas, los hizo creer que veían visiones, que se acercaba un buque fantasma, iluminado de miles colores, tocando música y, desde su proa, cuatro hermosas mujeres que, ligeramente vestidas, mostraban sus rosadas piernas, y mientras el viento hacía revolotear sus cabellos, los llamaban.

    No demoraron los pescadores en tripular sus botes y dirigirse al “Argonauta”, donde pudieron imponerse que podían solicitar toda clase de servicios, pero nada se pagaba con dinero, la única moneda válida era la centolla: una Coca Cola costaba una centolla, cinco centollas la botella de pisco y veinte centollas la compañía femenina. Toda la recaudación iba a parar al nuevo vivero.

    Durante diez días el “Argonauta” recorrió los canales Cockburn, Balleneros y Beagle, donde se encontraban fondeadas las goletas y regresó a Punta Arenas con sus últimos restos de petróleo y sin una botella de pisco, pero con el vivero atiborrado de crustáceos.

    Años más tarde el “Argonauta” llegó a Puerto Aysén, donde se encontraba durante la época de la “fiebre del loco”, dedicado ahora a la explotación de este marisco para su destino a los mercados del exterior, cuando una riada de un crudo invierno, hizo variar el curso del río, dejándolo en seco.
    Editado por última vez por ACUOSA; 06/01/2009, 20:00:55.

  • #2
    Re: El Argonauta: Relato nautico

    Gracias por el relato Acuosa.
    sigpic Dios pintó de azul el mar para que nos sintieramos bien en él. (Moitessier).

    Comentario


    • #3
      Re: El Argonauta: Relato nautico



      Eso no el la pesca del centollo, es la caza del centollero

      Nabregar: "Acción de desplazarse por la mar en un barco que da mucho, pero que mucho trabajo"


      ¡¡¡Os estoy vigilando!!!


      Tractorista y motero


      Comentario


      • #4
        Re: El Argonauta: Relato nautico

        en otra parte vi este mismo relato y no se si sera tanto asi el asunto del centolleo ,Mi papá fue consecionario del casino del argonauta antes de comprarlo con mi abueli entonces lo usaban para el trayecto punta arenas-porvenir ,luego turismo a puerto williams y ushuaia lo malo es k no cuenta la historia que paso mi papa en aysen que lo desvaro con una pala y una maquina que le prestaba la municipalidad eventualmente ,y cuando en un temporal una piola (no se si es el nombre correcto )se solto y le destrozo la nariz , tuvo tuvo que volverla a su lugar con un lapiz BIC y no es broma. cuando logro llevarlo al pto montt lo visite por ultima vez antes de que se hundiera.

        Comentario


        • #5
          Re: El Argonauta: Relato nautico

          Increíbleeee,
          Dices Puerto Montt??, Región de los lagos en Chile??, "chiquito" puerto!!!
          "Para ser Capitán de un barco hay que poner los cojones sobre la mesa desde el primer día, (....)
          - ¿Y que hago cuando alguien se me rebele?
          - colgarlos del palo mayor. Está ahí para eso. Lo de sostener las velas es secundario!!!
          Piratas, de Alberto Vázquez-Figueroa

          Comentario


          • #6
            Re: El Argonauta: Relato nautico

            ¡Fantástico relato!

            Me has hecho pasar un rato agradable

            Comentario


            • #7
              Re: El Argonauta: Relato nautico

              gracias por ampliar nuestra sabiduría

              Comentario

              Trabajando...
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