Parece que esto no es necesario pero aunque pensemos que es la parte del equipo que menos mantenimiento necesita, no es del todo cierto, la línea impregnada en agua salada va bañando la caña durante toda la jornada, y si nuestra compañera de fatigas la guardamos sin estar limpia y en perfectas condiciones, el salitre la irá deteriorando.
Una simple ducha, si es con agua tibia mejor, elimina los restos de sal resecos de la superficie de la caña. Secarla con un paño suave, y una vez seca, guardarla en su funda, y si esta está formada por un tubo rígido mejor, de esa forma evitaremos esos pequeños golpes que se traducen en picaduras en la cerámica de las anillas o en el barniz de los tramos. Tamibén es muy conveniente que la caña “descanse” no soportando peso sobre ella, en vertical u horizontal, evitando posturas de almacenamiento que provoquen ángulos, como por ejemplo el dejarla apoyada en una pared.
Debemos guardarlas en un lugar fresco y seco, alejadas de estufas y preservadas de los rayos del sol. El coche, no es el lugar idóneo para guardar las cañas.
Cada 4 ó 5 jornadas, después de secar bien la caña, debemos coger un trapo con una gotita de aceite y frotar cuidadosamente las partes metálicas (bastidor de anillas, partes metálicas del portacarretes…) eso las mantiene en perfectas condiciones y las protege del oxido, eliminando sus residuos si éste está comenzando a manifestarse (verdín). Un aceite en spray tipo “3 en uno” sirve perfectamente, pero recordad lo de pasar el paño y no aplicar el producto masivamente. Los sprays de silicona también ofrecen una buena protección.
Para la limpieza de los mangos de corcho, una esponja suave con una gota de jabón neutro, (gel de ducha), es suficiente y hace maravillas, procurando secarlo convenientemente, es muy importante que el corcho esté siempre totalmente seco.
Las empuñaduras de eva u otros tipos de material se limpian con un trapo y alcohol de limpieza.
De vez en cuando, conviene encerar un poco el enchufe para evitar desgastes, y que al mismo tiempo, los tramos ajusten mejor. Para eso podemos utilizar cera blanda, evitando la de las velas por ser demasiado dura. En las tiendas de pinturas, bricolage, ferreterías etc… venden ceras para la reparación de muebles, las hay de infinidad de colores y de dureza blanda o dura, con una barrita que vale un 1€, tendremos para el resto de nuestra vida.
Conviene que sea lo mas blanda posible, y si es del color de la caña, pues mejor. Se comporta tambien estupendamente la parafina utilizada para las tablas de surf.
Como hacemos esto?
Primero “pintamos” longitudinalmente el enchufe con la barrita de cera. Acto seguido y sin apretar, apenas rozando con el dedo, creamos calor por fricción para extender una finísima capa de cera uniforme, sin pegotes.
Después enchufamos la caña firmemente, limpiamos los restos que quedan fuera del enchufe con un trapo y ya tenemos el enchufe preparado.
Ventajas:
Siguiendo estos sencillos pasos de mantenimiento tendremos cañas para muuuucho tiempo y ahora con la crisis, todo lo que sea ahorrar.....
Saludos

Pirata
Una simple ducha, si es con agua tibia mejor, elimina los restos de sal resecos de la superficie de la caña. Secarla con un paño suave, y una vez seca, guardarla en su funda, y si esta está formada por un tubo rígido mejor, de esa forma evitaremos esos pequeños golpes que se traducen en picaduras en la cerámica de las anillas o en el barniz de los tramos. Tamibén es muy conveniente que la caña “descanse” no soportando peso sobre ella, en vertical u horizontal, evitando posturas de almacenamiento que provoquen ángulos, como por ejemplo el dejarla apoyada en una pared.
Debemos guardarlas en un lugar fresco y seco, alejadas de estufas y preservadas de los rayos del sol. El coche, no es el lugar idóneo para guardar las cañas.
Cada 4 ó 5 jornadas, después de secar bien la caña, debemos coger un trapo con una gotita de aceite y frotar cuidadosamente las partes metálicas (bastidor de anillas, partes metálicas del portacarretes…) eso las mantiene en perfectas condiciones y las protege del oxido, eliminando sus residuos si éste está comenzando a manifestarse (verdín). Un aceite en spray tipo “3 en uno” sirve perfectamente, pero recordad lo de pasar el paño y no aplicar el producto masivamente. Los sprays de silicona también ofrecen una buena protección.
Para la limpieza de los mangos de corcho, una esponja suave con una gota de jabón neutro, (gel de ducha), es suficiente y hace maravillas, procurando secarlo convenientemente, es muy importante que el corcho esté siempre totalmente seco.
Las empuñaduras de eva u otros tipos de material se limpian con un trapo y alcohol de limpieza.
De vez en cuando, conviene encerar un poco el enchufe para evitar desgastes, y que al mismo tiempo, los tramos ajusten mejor. Para eso podemos utilizar cera blanda, evitando la de las velas por ser demasiado dura. En las tiendas de pinturas, bricolage, ferreterías etc… venden ceras para la reparación de muebles, las hay de infinidad de colores y de dureza blanda o dura, con una barrita que vale un 1€, tendremos para el resto de nuestra vida.
Conviene que sea lo mas blanda posible, y si es del color de la caña, pues mejor. Se comporta tambien estupendamente la parafina utilizada para las tablas de surf.
Como hacemos esto?
Primero “pintamos” longitudinalmente el enchufe con la barrita de cera. Acto seguido y sin apretar, apenas rozando con el dedo, creamos calor por fricción para extender una finísima capa de cera uniforme, sin pegotes.
Después enchufamos la caña firmemente, limpiamos los restos que quedan fuera del enchufe con un trapo y ya tenemos el enchufe preparado.
Ventajas:
- La caña no sufre desgastes en la zona del enchufe.
- Enchufa más firmemente.
- No se giran los tramos de tanto lanzar durante la jornada.
- No se desaflojan, evitando disgustos como tramos voladores o roturas.
- Evitamos que los tramos se encasquillen.
Siguiendo estos sencillos pasos de mantenimiento tendremos cañas para muuuucho tiempo y ahora con la crisis, todo lo que sea ahorrar.....
Saludos

Pirata




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