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"Se navega por los astros, por la mar, por la tierra, por las gentes, por los sentimientos...Se navega." — Altair

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NORMAS DEL FORO: OBLIGATORIA SU LECTURA

Hola cofrade, has recalado en la Taberna del Puerto, algo más que un foro náutico. Eres bienvenido, participa, aprende y enséñanos; de eso se trata, de enriquecernos todos en nuestros conocimientos, y sobre todo de pasar un buen rato. No entres si vienes buscando conflictos, polémicas o cualquier otro fin que no sean los anteriormente descritos. Tenemos algunas normas y es obligatorio que las leas antes de empezar.

1/ Este es un foro náutico y aunque se permite hablar de otros temas, se ruega contención en el uso de los mismos, para ello existe un foro específico.

2/ Usa títulos claros y que describan el contenido del tema. De este modo será más fácil encontrarlos en el buscador para posteriores consultas además de que facilitas el trabajo de los que te vayan a responder. Títulos ambiguos como “ayuda”, “tengo un problema”, etc... no colaboran a este fin. Inserta tú tema en el foro adecuado, mira antes de lanzarlo por si alguien poco antes que tú ha puesto lo mismo; si es así no crees un tema nuevo, contesta al otro. Usa el buscador, es una gran herramienta. No escribas todo el texto con mayúsculas, se interpreta como que estás gritando. Todo esto facilita enormemente el trabajo de los que curramos aquí.

3/ No se permite el "spam" ni la publicidad de empresas o de actividades que conlleven lucro. Tampoco solicitud de ofertas de empresas o profesionales salvo en los foros de anuncios de compra-venta.

4/ No uses el foro como un chat salvo en aquellos temas habilitados a tal efecto, los cuales periódicamente serán eliminados. Las contestaciones reiterativas y/o automáticas, haciendo uso del sistema copi-pegui o cualquier otro no están permitidas.

5/ Respeta a los demás y a sus opiniones si quieres que las tuyas sean respetadas. Los insultos, la agresividad, el mal gusto y la mala educación no están permitidas en este foro. Aquí venimos a divertirnos, no a pelearnos. Se prohíbe insultar, ser agresivo, maleducado, soez, no respetar a los demás, intentar imponer nuestras ideas, empezar o dar pie a que empiecen peleas o trifulcas. Se exige orden y delicadeza a la hora de tratar ciertos asuntos, como por ejemplo, en lo que a la ortografía se refiere. Serán considerados como insultos y faltas de respeto el calificar a los Moderadores y/o Administradores como censores, dictadores, que coartan la libertad de expresión, que aplican un doble rasero, y expresiones similares.

6/ Nos gusta conocer con quién hablamos, así que, una pequeña presentación en el foro correspondiente que existe para tal fin siempre será bien recibida. No obstante, si alguien decide no presentarse, los demás usuarios se abstendran de reclamar dicha presentación y/o realizar crítica o petición alguna.

7/ Los temas políticos o que induzcan a la polémica innecesaria, mejor los dejas para otros foros de los muchos que hay para ello en la red. Se prohíbe hablar de política, de política económica, de política social, de nacionalismos, de antinacionalismos, de diferencias idiomáticas, de banderas nacionales, de exaltaciones patrióticas, de hechos diferenciales, de religión, de anti-religíon, de toros y del maltrato animal, y en general de todos los temas que se sabe de antemano van a ser polémicos y mucho más si no son náuticos. No contestes a estos temas o mensajes, informa a los administradores. No se tolerarán actitudes racistas, xenófobas, sexistas, denigrantes hacia otros colectivos o para con los demás, totalitarias o extremistas sean del signo que sea.

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9/ Todos los temas y/o mensajes que fomenten la piratería sobre cualquier software u otro material protegido, o informen de cómo o dónde llevarla a cabo serán retirados inmediatamente del foro. No obstante, y debido a la imposibilidad por parte de los administrador de controlar todos los temas y mensajes , si alguien detecta cualquier incidencia de este tipo ruego lo comunique de forma inmediata a la administración, especificando el enlace al tema para poder ser retirado.

10/ Se prohíbe la reproducción total o parcial de textos u otros medios sujetos a Copyright y/o pertenecientes a otras webs, foros, etc... Sin embargo si que se podrán insertar enlaces a los mismos, pero siempre haciendo referencia a la página propietaria.

11/ La Taberna es un foro en lengua castellana o español, pero cada uno es libre de expresarse como quiera, allá él si la mayoría no lo entiende. Los usuarios se abstendrán de hacer ningún comentario indicando al que escribe en otra lengua su pertinencia o no. Tampoco se tolerará el uso del idioma como arma reivindicativa de ningún tipo.

12/ No se permiten insultos ni difamaciones a empresas, profesionales o particulares. Tampoco acusaciones de ningún tipo, que no estén probadas o demostradas judicialmente o por lo medios legales adecuados. Este no es un medio para presentar denuncias, para ello, existen los juzgados, consumo, etc...

13/ No se permite la inserción de hilos o mensajes con el fin de generar exclusivamente tráfico a otras web o canales, bien sea mediante enlaces, mediante árticulos, ficheros o datos parciales, o por cualquier otro método.

14/ Cualquier incumplimiento de estas normas, puede ser motivo de amonestación y/o expulsión del autor, de borrado o cierre de temas o mensajes, o de cualquier otra medida que la administración decida para intentar hacer que éstas sean cumplidas. Los temas pueden ser movidos o unidos sin previo aviso a criterio de los administradores.

15/ Si estás de acuerdo con ellas este es tú sitio; si no te gustan, no te apetece cumplirlas, las consideras restrictivas, censoras o que coartan tu libertad de expresión, no entres, no intervengas, y no te quejes cuando te sean aplicadas las medias correctoras adecuadas. No luches por cambiarlas a tu conveniencia, no puedes.

16/ Baja Voluntaria del foro.

Ni éste ni ningún otro Foro tiene previsto un sistema de Bajas voluntarias y automáticas. Simplemente con dejar de participar en él, y editar el Perfil de usuario para que dejen de aparecer los datos que crean no deben verse es sufiente.

No obstante, si alguien quiere que se le borre su cuenta, deberá enviar un e-mail desde el enlace "contáctanos" que se encuentra en la parte inferior del foro usando el e-mail con el que está registrado en la Taberna ya que es la única forma de comprobar la autenticidad del que se quiere dar de baja.
Así se evita que alguien pueda coger los datos de tu cuenta y pedir que se borre la misma.

Por otro lado advertir que los mensajes del usuario aparecerán, una vez borrada la cuenta, como realizados por un "invitado" ya que las intervenciones en un Foro público, son públicas. Es decir, desde el momento en que se publican dejan de pertenecer al usuario. Por otro lado, como siempre hay contestaciones a los mensajes, si algunos son borrados, el hilo deja de tener sentido.

En cualquier caso, si existe algún o algunos mensajes en el que aparezcan datos personales que el usuario no quiere que sigan apareciendo, ANTES de pedir la baja, podrá reportarnos estos mensajes, usando la opción "reportar mensajes" y nosotros eliminaremos esos datos personales.

Se entiende que una vez borrada la cuenta, esta acción es irreversible, con lo cual no se podrá volver atrás.


Estas normas pueden ser modificadas sin previo aviso, por lo que se recomienda consultarlas regularmente...



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Cuento para el invierno

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  • #46
    Re: Cuento para el invierno

    Pasé algunas semanas viviendo en el barco, haciendo algunos cambios en la maniobra de cabos, rehaciendo barnices y sustituyendo filtros, aceites y líquidos en el motor.

    Mientras, un equipo de pintores y albañiles, al mando de una decoradora de Alicante, se ocuparon de borrar en lo posible las huellas del pasado de mi casa.

    Me di cuenta de lo anticuado que estaba mi sentido de la estética y de los errores que hubiese cometido de no acudir a una especialista. Yo hubiese transformado la casa en otro mausoleo, esta vez dedicado a mí mismo, pero mausoleo al fin. Los dientes de cachalote y la maqueta de L’Ouragan estuvieron a punto de regresar a las cajas del garaje, bajo la mirada horrorizada de la decoradora, pero conseguí salvarlos del destierro y colocarlos en mi cuarto de mapas, un lugar en el que no permití la entrada del minimalismo feroz de aquella mujer que, en cambio, quedó encantada al ver las figuras de ébano y unas pequeñas calabazas grabadas, típicas del Perú, que hizo colocar en un mueble del vestíbulo. Los últimos recuerdos de Julia, excepto el cuadro del garaje y el piano del salón, se marcharon a bordo del camión de la basura una mañana soleada de abril.

    Grace vino de vez en cuando a visitarme, para matar fantasmas según decía, pero no mostró ningún interés por ir a navegar. Salíamos a menudo a cenar fuera o a ver alguna película, como siempre, pero se había producido un ligero cambio: no volví a pasar una noche en su casa ni vi a los niños más que esporádicamente y de paso. También ella había reflexionado sobre las implicaciones y la escasez de futuro de nuestra amistad.

    Según la tradición francesa, cuando acabaron las obras en casa invité a los amigos, la decoradora, los pintores y los albañiles a “pendre la crémaillère”, que viene a ser una comida de inauguración, que organicé en forma de gran barbacoa en el jardín. Probablemente la fiesta no era el mejor lugar para ello, pero el caso es que le conté a Grace que en un par de días zarparía hacia Baleares para reunirme con mi hijo y que, después, tenía pensado hacer escala en Barcelona por algún tiempo para preparar un crucero de verano por Cerdeña y Sicilia. Asintió varias veces, curvando las comisuras de la boca hacia abajo y en silencio. ¡Qué bien! Dijo por fin. ¡Dale muchos recuerdos a tu hijo!

    No sé cuándo se fue de la fiesta. En todo caso, lo hizo sin despedirse.

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    • #47
      Re: Cuento para el invierno

      Originalmente publicado por Tahleb Ver Mensaje
      Tres pasiones han gobernado mi vida:
      el anhelo de amor,
      el ansia de conocimiento
      y una profunda compasión
      por el sufrimiento humano.
      Esas tres pasiones,
      como los vientos de los grandes océanos,
      me han llevado de aquí para allá
      ensanchando las fronteras reales
      de la desesperanza.

      (...) "El amor y el conocimiento, en la medida en que ambos eran posibles, me transportaban hacia el cielo. Pero siempre la piedad me hacia volver a la tierra. Resuena en mi corazón el eco de gritos de dolor. Niños hambrientos, víctimas torturadas por opresores, ancianos desvalidos, carga odiosa para sus hijos, y todo un mundo de soledad, pobreza y dolor convierten en una burla lo que debería ser la existencia humana. Deseo ardientemente aliviar el mal, pero no puedo, y yo también sufro." (Bertrand Rusell)

      Sigo con interés el ¿para qué? de nuestro protagonista.

      Comentario


      • #48
        Re: Cuento para el invierno

        Vaya... me estaba perdiendo todo esto.
        Y siendo tuyo Tahleb tenía que haber encontrado un momento para ello...

        Efectivamente Atlantida, ese poema es de Russell ("Para qué he vivido").
        Había leido de él ensayos y libros, pero no conocía su vertiente poética.
        Gracias.

        Aquí os dejo el poema recitado por él mismo y subtitulado.




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        • #49
          Re: Cuento para el invierno

          El cuerpo y la mente son un mecanismo que me sorprende. A veces, sus reacciones son ingenuas, se diría que propias de algún animalito doméstico, e inducen una cierta ternura. Llevaba ciento ochenta y cinco días en tierra, más que en ninguna otra escala de los últimos veinte años, y sin embargo mis mecanismos vitales aún respondían a los viejos estímulos como si no hubiesen pasado más que los habituales dos meses de vacaciones. Preparé un equipaje veraniego, cubrí con sábanas los muebles nuevos, cerré llaves de paso y conmutadores y, antes aún de cruzar la puerta, ya empecé a sentir aquella especie de taladro lento en el estómago que siempre me acompañó en los desplazamientos previos a los embarques.

          Mientras vivió mi madre, contaba con el alivio de la ceremonia de su bendición: me ponía frente a ella, rodilla en tierra, y esperaba a que me acariciase la cara mientras recitaba una oración en el incomprensible idioma de sus ancestros que siempre acababa en un español arcaico: que Yavé me lo benedica y lo cure.

          Cuando ella faltó elaboré algo así como una película mental en la que la recordaba haciendo el último de los gestos del adiós, que consistía en pasar los dedos por determinado lugar de la jamba de la puerta y tocarme luego la frente. Creo que había hecho empotrar en la madera algún tipo de amuleto, aunque nunca nos contó, ni a mi padre, que era un ateo militante, ni a mí, en qué consistía ni qué significaba. Fuera lo que fuese aún debía estar ahí, de modo que yo acercaba siempre la frente a ese lugar antes de partir para mis viajes y evocaba el espíritu cálido, tierno y protector de mi madre.

          Me estaba yendo de vacaciones, pero partes de mi cuerpo y de mi inconsciente no. Ellos se iban otra vez de campaña. A la mar.

          Y, siempre según lo habitual, la sensación desapareció en cuanto subí a bordo y noté bajo los pies la vibración serena del motor.

          Al pasar entre puntas vi la figurita frágil de Rebecca diciéndome adiós junto a la farola roja.

          Farewell Captain!

          ¡Hasta pronto, Becky! Le contesté en español.

          Pensando en su madre me vino a los labios una canción de despedida. Ideal para aquellos que parten con vocación de horizonte.

          Farewell Angelina
          The sky is trembling
          And I must leave.


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          • #50
            Re: Cuento para el invierno

            Originalmente publicado por Atlántida Ver Mensaje
            (...)

            Sigo con interés el ¿para qué? de nuestro protagonista.

            ¡Qué lista eres, Atlántida!

            Ayer no pude escribir y hoy tampoco podré. Espero que me disculpéis.

            Podéis aprovechar para hacer comentarios y sugerencias ya que el relato está vivo. Es una de las ventajas de este formato: el lector puede influir en el autor.

            Comentario


            • #51
              Re: Cuento para el invierno

              Originalmente publicado por Tahleb Ver Mensaje
              Ayer no pude escribir y hoy tampoco podré. Espero que me disculpéis.
              Te va a tocar pagar ronda triple de rones... ¡que lo seppassssss!...

              Pues mira, yo habría adoptado a la niña... ¡que quieres que te diga!, ni a la madre ni al otro "interfecto"... (estos dos solo pa'l secano y para desfantasmar), solo a la niña... y a enseñarle mundo, así, cada vez que volvierais tu a "desfantasmar" (que ya sabemos que "no solo de caviar vive el hombre) y la chiquilla a contar aventuras "piratas".
              Buen viento y mar de popa para vuesas mercedes.
              El mar dara a cada hombre una nueva esperanza, como el dormir le da sueños. (Cristóbal Colón)
              I've seen things you people wouldn't believe. Attack ships on fire off the shoulder of Orion. I watched c-beams glitter in the dark near Tannhäuser Gate. All those moments will be lost in time, like tears in rain... Time to die. (Roy Batty)
              sigue mi blog Ganando Barlovento

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              • #52
                Re: Cuento para el invierno

                Yo no puedo sugerir mucho, pero la historia me tiene enganchada..
                Tengo cierta curiosidad por los arreglos que ha hecho en su casa, por que aunque su hijo lo comento, supongo que la idea de volver esta en su mente, pero una vez partes, y mas sin ataduras, no sabes lo que el futuro te depara y llega un momento en que piensas: Si no lo hago ahora, cuando?
                Hay tantas cosas en el camino, tantos momentos a solas, tanta gente que conocer y tantos sitios para ver..
                Una vez en el mar hay tantas opciones y tantos pensamientos y sentimientos..
                Me gustaria ver como esos sentimientos evolucionan, y las ganas de volar, aunque solo sea a ratos, sintiendo solo el sonido del mar y las velas, el olor a salitre y el saber que estas rodeado de vida..
                Salut!!
                La única Ley verdadera es aquella que conduce a la libertad. R.Bach (Juan Salvador Gaviota)

                Podemos juzgar el corazon de una persona por la forma en que trata a los animales. Immanuel Kant.

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                • #53
                  Re: Cuento para el invierno

                  Era cierto lo que dijo Lin: La Poule se comportaba como un dragón feliz que volase rozando la superficie del agua, cabeceando suavemente para adaptarse al perfil de las olas. Hacía un día radiante y el cielo era tan azul que pensé que en el cénit más bien parecía un concentrado, una mermelada de cielo.

                  No me dolía nada, nada me inquietaba, no tenía hambre, ni sed, ni ningún deseo específico. Estaba en paz y eso es algo que. por experiencia, sé que no debo pensar demasiado porque enseguida me asaltan preguntas metafísicas. ¿Qué méritos eran los míos para haber accedido a un premio así? ¿Qué me pasaría si, de pronto, la desgracia, la enfermedad o la miseria me alcanzasen? ¿No merecería algún tipo de castigo mi sistemática huida de los compromisos?

                  Acudí al recuerdo de las palabras de mi hijo cuando, al verme azorado por no saber cómo agradecerle el regalo que me hacía, simplemente me dijo: tómalo, te lo mereces, tú has cumplido.

                  Yo había cumplido. Sonaba bien, pero no me parecía suficiente como mantra.

                  Entre las muchas cosas que Julia me dejó grabadas, quién sabe si guardadas en algún archivo de la mente que yo esperaba estudiar en un futuro que nunca llegó, estaba una frase que, según me dijo, había escrito, en un libro terriblemente doloroso y personal titulado Una Pena en Observación, el mismo autor de la serie de cuentos llamada Crónicas de Narnia. La frase, aplicada a la triste historia de la enfermedad de su mujer y elaborada en un momento de remisión del cáncer que sufría, decía algo así como que “la felicidad de ahora es parte del dolor de ‘entonces’”. Y ese entonces se refería al momento, no muy lejano, en que le llegaría la muerte. Se suponía que, cuando ese entonces llegase, el dolor sería incrementado por la carga de la felicidad vivida.

                  Yo sostuve, cuando hablamos de ello, que ese entonces podía también pertenecer al pasado y que, siguiendo una dirección inversa, un dolor antiguo podría llegar a formar parte de la felicidad futura. Luego, la vida me enseñó que hay ciertas cosas controladas por una especie de válvula antirretorno del destino que impide las inversiones de sentido de según qué. No se es más feliz por haber sufrido.

                  Bueno, pues ya veríamos, me dije en voz alta mientras veía, en el horizonte de Levante, surgir la silueta de Ibiza envuelta en el color de la distancia.

                  Comentario


                  • #54
                    Re: Cuento para el invierno

                    Originalmente publicado por Tahleb Ver Mensaje
                    No me dolía nada, nada me inquietaba, no tenía hambre, ni sed, ni ningún deseo específico. Estaba en paz .
                    Me encanta esa sensación de paz interior.
                    Creo que el mar (no desde la costa) y la montaña facilitan el que seamos conscientes de ello y, si estamos solos, el disfrute se alargue ante la falta de distracciones.

                    Comentario


                    • #55
                      Re: Cuento para el invierno

                      Mi falta de interés por los sucesos y la actualidad hicieron que pusiera proa al fondeadero de L’Espalmador, donde esperaba pasar una noche. Al aproximarme descubrí que la cala estaba cerrada por una barrera anti contaminación y que una gigantesca cabria flotante se afanaba con los restos de un gran yate medio hundido y escorado. Pude leer su nombre con cierta dificultad: Antillana.

                      Al parecer, y según lo que me contaron en el puerto de Sa Sabina, donde acabé recalando, en el verano anterior se habían producido extraños y misteriosos acontecimientos en la cala que habían resultado en el hundimiento del gran yate, la desaparición de su propietario (un magnate de los negocios mexicano) y varios muertos y heridos producidos durante una batalla campal con explosiones y disparos de armas automáticas.

                      Pensando en que todo aquello se había producido allí, uno de los lugares más bellos y pacíficos del planeta, me sentí indignado. En verdad, tal como dijo un poeta, hay gente que camina y va apestando la tierra.

                      Ignoro si será cierto o no, pero el patrón de uno de los barcos locales me dijo que aquello tenía raíces muy hondas y muy oscuras. Él estaba convencido de que en la batalla habían participado los Navy Seals y que el asunto tenía que ver con la extraña desaparición de un fiscal anticorrupción y de varios mafiosos rusos.

                      Yo no me había enterado absolutamente de nada. Cuando aquello sucedió yo debía estar cruzando el estrecho de Malaca, en travesía entre Singapur y Fos sur Mer, cargado con doce o trece mil contenedores, tratando de gobernar decentemente las más de sesenta mil toneladas de desplazamiento de mi barco y viviendo más como un astronauta en su estación orbital que como un marino en su barco. Qué lejos había estado de todo, pensé.

                      Comentario


                      • #56
                        Re: Cuento para el invierno

                        ¡hmmmmm! se complica la trama... con visos de novela negra... me esta gustando eso
                        Buen viento y mar de popa para vuesas mercedes.
                        El mar dara a cada hombre una nueva esperanza, como el dormir le da sueños. (Cristóbal Colón)
                        I've seen things you people wouldn't believe. Attack ships on fire off the shoulder of Orion. I watched c-beams glitter in the dark near Tannhäuser Gate. All those moments will be lost in time, like tears in rain... Time to die. (Roy Batty)
                        sigue mi blog Ganando Barlovento

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                        • #57
                          Re: Cuento para el invierno

                          Ahora nos has dejado con la intriga..
                          Mafia de por enmedio?? Yo pensaba más en lo que te puede cambiar el plan la gente que vas conociendo por el camino.. Y como vas variando dependiendo de lo que encuentras..
                          Ahora has dado un giro que no me esperaba..
                          A ver como continua esto..
                          Una ronda para la pausa..
                          La única Ley verdadera es aquella que conduce a la libertad. R.Bach (Juan Salvador Gaviota)

                          Podemos juzgar el corazon de una persona por la forma en que trata a los animales. Immanuel Kant.

                          Comentario


                          • #58
                            Re: Cuento para el invierno

                            Supongo que no es un cambio de argumento sino un "guiño" que nos hace Tahleb a unos cuantos.

                            Hace años nuestra cofrade Gota empezó un relato que acabamos entre muchos.

                            Podeis verlo aquí:



                            Hubo tiros, mucho humo y algún rollete.

                            Comentario


                            • #59
                              Re: Cuento para el invierno

                              Originalmente publicado por werke Ver Mensaje
                              Hubo tiros, mucho humo y algún rollete.
                              Parece que ya no queda nadie de los protagonistas!

                              Sigamos con el cuento:

                              Dediqué una última mirada a los restos del Antillana mientras me dirigía a los Freus y me pareció sentir la vibración de aquella tragedia como si aún flotase en el aire. Se habían perdido vidas, habían cambiado destinos y se había sacudido el círculo económico del planeta allí mismo y yo no sólo no me había enterado, sino que era incapaz de sentir ningún interés por las consecuencias de aquellos hechos.

                              Intenté recordar cuándo se había producido en mí aquella desconexión, aquel desapego por el mundo, y concluí que había comenzado en el mismo momento en que fijé la fecha para mi retiro, tal vez un año antes del desembarque definitivo. Parecía un detalle incongruente. Me dolía el sufrimiento ajeno, lamentaba la muerte de todas aquellas personas, pero la trama que envolvía el suceso no me interesaba en absoluto.

                              Quizás, pensé con cierta preocupación, había perdido o renunciado al concepto de futuro como si ya no fuese mío, como si ya no tuviese la posibilidad de intervenir en él, como si ya no hubiese de vivirlo.

                              En algún punto de mi mente había anidado la derrota. No podía hacer nada por cambiar el mundo ni por paliar las enormes injusticias y sufrimientos ajenos que había visto, vivido o intuido a lo largo de mi vida de esclavo privilegiado, de conductor del carro de los dioses. Había pasado demasiado tiempo desde que aprendí a sobrellevar la indignación y la furia ante los descarnados crímenes de la Humanidad, perpetrados desde y contra todos niveles de la condición humana, y me había resignado. Ya no quería saber más. Ansiaba sumergirme en el universo feliz de los que no saben nada sobre el terrible funcionamiento de la sala de máquinas de la vida, de los que ignoran de qué está hecho el combustible que la alimenta. Yo, había cumplido.

                              En Ibiza me esperaba mi hijo acompañado de tres encantadoras muchachas, amigas o colaboradoras suyas, con las que pasaríamos las próximas semanas. Se esperaba de mí que los condujese hacia el sol, la alegría y los infinitos tonos de azul de nuestro mar. Nadie puede dar aquello que no posee, pensé. Intentemos que estos chicos tengan algo de felicidad.

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                              • #60
                                Re: Cuento para el invierno

                                Originalmente publicado por Tahleb Ver Mensaje

                                (...) Había pasado demasiado tiempo desde que aprendí a sobrellevar la indignación y la furia ante los descarnados crímenes de la Humanidad, perpetrados desde y contra todos niveles de la condición humana, y me había resignado. Ya no quería saber más. Ansiaba sumergirme en el universo feliz de los que no saben nada sobre el terrible funcionamiento de la sala de máquinas de la vida, de los que ignoran de qué está hecho el combustible que la alimenta. Yo, había cumplido.

                                ¿A todo eso se llega en la marina mercante?

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