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"Se navega por los astros, por la mar, por la tierra, por las gentes, por los sentimientos...Se navega." — Altair

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NORMAS DEL FORO: OBLIGATORIA SU LECTURA

Hola cofrade, has recalado en la Taberna del Puerto, algo más que un foro náutico. Eres bienvenido, participa, aprende y enséñanos; de eso se trata, de enriquecernos todos en nuestros conocimientos, y sobre todo de pasar un buen rato. No entres si vienes buscando conflictos, polémicas o cualquier otro fin que no sean los anteriormente descritos. Tenemos algunas normas y es obligatorio que las leas antes de empezar.

1/ Este es un foro náutico y aunque se permite hablar de otros temas, se ruega contención en el uso de los mismos, para ello existe un foro específico.

2/ Usa títulos claros y que describan el contenido del tema. De este modo será más fácil encontrarlos en el buscador para posteriores consultas además de que facilitas el trabajo de los que te vayan a responder. Títulos ambiguos como “ayuda”, “tengo un problema”, etc... no colaboran a este fin. Inserta tú tema en el foro adecuado, mira antes de lanzarlo por si alguien poco antes que tú ha puesto lo mismo; si es así no crees un tema nuevo, contesta al otro. Usa el buscador, es una gran herramienta. No escribas todo el texto con mayúsculas, se interpreta como que estás gritando. Todo esto facilita enormemente el trabajo de los que curramos aquí.

3/ No se permite el "spam" ni la publicidad de empresas o de actividades que conlleven lucro. Tampoco solicitud de ofertas de empresas o profesionales salvo en los foros de anuncios de compra-venta.

4/ No uses el foro como un chat salvo en aquellos temas habilitados a tal efecto, los cuales periódicamente serán eliminados. Las contestaciones reiterativas y/o automáticas, haciendo uso del sistema copi-pegui o cualquier otro no están permitidas.

5/ Respeta a los demás y a sus opiniones si quieres que las tuyas sean respetadas. Los insultos, la agresividad, el mal gusto y la mala educación no están permitidas en este foro. Aquí venimos a divertirnos, no a pelearnos. Se prohíbe insultar, ser agresivo, maleducado, soez, no respetar a los demás, intentar imponer nuestras ideas, empezar o dar pie a que empiecen peleas o trifulcas. Se exige orden y delicadeza a la hora de tratar ciertos asuntos, como por ejemplo, en lo que a la ortografía se refiere. Serán considerados como insultos y faltas de respeto el calificar a los Moderadores y/o Administradores como censores, dictadores, que coartan la libertad de expresión, que aplican un doble rasero, y expresiones similares.

6/ Nos gusta conocer con quién hablamos, así que, una pequeña presentación en el foro correspondiente que existe para tal fin siempre será bien recibida. No obstante, si alguien decide no presentarse, los demás usuarios se abstendran de reclamar dicha presentación y/o realizar crítica o petición alguna.

7/ Los temas políticos o que induzcan a la polémica innecesaria, mejor los dejas para otros foros de los muchos que hay para ello en la red. Se prohíbe hablar de política, de política económica, de política social, de nacionalismos, de antinacionalismos, de diferencias idiomáticas, de banderas nacionales, de exaltaciones patrióticas, de hechos diferenciales, de religión, de anti-religíon, de toros y del maltrato animal, y en general de todos los temas que se sabe de antemano van a ser polémicos y mucho más si no son náuticos. No contestes a estos temas o mensajes, informa a los administradores. No se tolerarán actitudes racistas, xenófobas, sexistas, denigrantes hacia otros colectivos o para con los demás, totalitarias o extremistas sean del signo que sea.

8/ El reenvío de mensajes que hayan sido modificados, o bien el envío de otros mensajes que muestren su descontento con esta modificación, pueden conducir al bloqueo de la cuenta. Esto también sucederá cuando un usuario insista en retomar algún tema o continuar sobre una conducta de la que se le ha alertado. En casos de que la mala conducta de un usuario continúe, se podrá proceder a su expulsión definitiva.

9/ Todos los temas y/o mensajes que fomenten la piratería sobre cualquier software u otro material protegido, o informen de cómo o dónde llevarla a cabo serán retirados inmediatamente del foro. No obstante, y debido a la imposibilidad por parte de los administrador de controlar todos los temas y mensajes , si alguien detecta cualquier incidencia de este tipo ruego lo comunique de forma inmediata a la administración, especificando el enlace al tema para poder ser retirado.

10/ Se prohíbe la reproducción total o parcial de textos u otros medios sujetos a Copyright y/o pertenecientes a otras webs, foros, etc... Sin embargo si que se podrán insertar enlaces a los mismos, pero siempre haciendo referencia a la página propietaria.

11/ La Taberna es un foro en lengua castellana o español, pero cada uno es libre de expresarse como quiera, allá él si la mayoría no lo entiende. Los usuarios se abstendrán de hacer ningún comentario indicando al que escribe en otra lengua su pertinencia o no. Tampoco se tolerará el uso del idioma como arma reivindicativa de ningún tipo.

12/ No se permiten insultos ni difamaciones a empresas, profesionales o particulares. Tampoco acusaciones de ningún tipo, que no estén probadas o demostradas judicialmente o por lo medios legales adecuados. Este no es un medio para presentar denuncias, para ello, existen los juzgados, consumo, etc...

13/ No se permite la inserción de hilos o mensajes con el fin de generar exclusivamente tráfico a otras web o canales, bien sea mediante enlaces, mediante árticulos, ficheros o datos parciales, o por cualquier otro método.

14/ Cualquier incumplimiento de estas normas, puede ser motivo de amonestación y/o expulsión del autor, de borrado o cierre de temas o mensajes, o de cualquier otra medida que la administración decida para intentar hacer que éstas sean cumplidas. Los temas pueden ser movidos o unidos sin previo aviso a criterio de los administradores.

15/ Si estás de acuerdo con ellas este es tú sitio; si no te gustan, no te apetece cumplirlas, las consideras restrictivas, censoras o que coartan tu libertad de expresión, no entres, no intervengas, y no te quejes cuando te sean aplicadas las medias correctoras adecuadas. No luches por cambiarlas a tu conveniencia, no puedes.

16/ Baja Voluntaria del foro.

Ni éste ni ningún otro Foro tiene previsto un sistema de Bajas voluntarias y automáticas. Simplemente con dejar de participar en él, y editar el Perfil de usuario para que dejen de aparecer los datos que crean no deben verse es sufiente.

No obstante, si alguien quiere que se le borre su cuenta, deberá enviar un e-mail desde el enlace "contáctanos" que se encuentra en la parte inferior del foro usando el e-mail con el que está registrado en la Taberna ya que es la única forma de comprobar la autenticidad del que se quiere dar de baja.
Así se evita que alguien pueda coger los datos de tu cuenta y pedir que se borre la misma.

Por otro lado advertir que los mensajes del usuario aparecerán, una vez borrada la cuenta, como realizados por un "invitado" ya que las intervenciones en un Foro público, son públicas. Es decir, desde el momento en que se publican dejan de pertenecer al usuario. Por otro lado, como siempre hay contestaciones a los mensajes, si algunos son borrados, el hilo deja de tener sentido.

En cualquier caso, si existe algún o algunos mensajes en el que aparezcan datos personales que el usuario no quiere que sigan apareciendo, ANTES de pedir la baja, podrá reportarnos estos mensajes, usando la opción "reportar mensajes" y nosotros eliminaremos esos datos personales.

Se entiende que una vez borrada la cuenta, esta acción es irreversible, con lo cual no se podrá volver atrás.


Estas normas pueden ser modificadas sin previo aviso, por lo que se recomienda consultarlas regularmente...



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Permitidme una confesión.

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  • Re: Permitidme una confesión.

    Es curioso, cuando leí la historia escrita por Tahleb no creí que fuera cierta. Demasiado aire sofisticado y decadente en la historia. Algo así como Visconti... pero sin Visconti. Pero por si acaso, apenas escribí en el hilo, aunque no me he perdido ni un solo mensaje (creo).

    Sin embargo, la imagen que me he formado de nuestro cofrade no se parece en nada a la que se ha forjado One u otros contertulios. Yo imagino un navegante de mediana edad, algo guasón, casado y padre de familia típico y tópico, que ha escrito la historia para ver que pasaba.

    Es realmente curioso como "pensamos" cada uno a nuestros conocidos virtuales.

    Vive y deja vivir,
    pero vive como piensas,
    o acabarás pensando como vives.

    Comentario


    • Re: Permitidme una confesión.



      Originalmente publicado por Crimilda Ver Mensaje
      Es curioso, cuando leí la historia escrita por Tahleb no creí que fuera cierta. Demasiado aire sofisticado y decadente en la historia. Algo así como Visconti... pero sin Visconti. Pero por si acaso, apenas escribí en el hilo, aunque no me he perdido ni un solo mensaje (creo).

      Sin embargo, la imagen que me he formado de nuestro cofrade no se parece en nada a la que se ha forjado One u otros contertulios. Yo imagino un navegante de mediana edad, algo guasón, casado y padre de familia típico y tópico, que ha escrito la historia para ver que pasaba.

      Es realmente curioso como "pensamos" cada uno a nuestros conocidos virtuales.

      Prefiero 1000 veces 1000 a Anita Ekberg bañandosé en la Fontana di Trevi.

      Saludos
      Miahpaih

      sigpicEmpleé casi toda mi fortuna en mujeres y barcos.
      ¿El resto? ............. El resto simplemente lo malgasté.

      Comentario


      • Re: Permitidme una confesión.

        y ... digo yo ..... ¿q hacemos despiertos a estas horas?
        Soy el albatros que te espera en el final del mundo ..... en la última grieta de los vientos antárticos.
        sigpic

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        • Re: Permitidme una confesión.

          Escéptico, creo, sería el primer calificativo que cabría aplicarme. Y, sin embargo, me veo obligado a contaros un episodio que, se mire como se mire, tiene como protagonista a una persona dotada de una innegable y sobrenatural clarividencia. Un episodio que, si me lo hubiesen contado a mí, no creería.
          Si quien me lo contase fuera alguien de reconocida veracidad, me inclinaría a pensar que, lejos de tratar sobre una especie de pitonisa, el relato tendría que ver, sencillamente, con una persona de gran capacidad de observación y notable inteligencia. Pero es a mí a quien le ha sucedido y no encuentro ninguna explicación que se ajuste a la normalidad.

          Ya os conté que era habitual que, de niño, mi hijo pasase algunas semanas a bordo de mi barco cuando sus vacaciones no coincidían con las mías. En aquellos tiempos y en aquella naviera, los capitanes teníamos asignado un camarero particular que nos servía las comidas en el camarote (el Capitán no comía con el resto de los oficiales), nos lavaba y preparaba la ropa y, en fin, tenía un papel parecido a los asistentes de los militares. Era lo que en francés se llama un “valet”.
          Mi valet fue durante varios años un haitiano de mediana edad al que todos llamábamos Vudú por una cuestión más folklórica que otra cosa, aunque algo tenía que ver con su aspecto, negrísimo, silencioso, atildado y siempre ceremonioso. Su circunspección sólo se rompía cuando venía mi hijo a bordo. Lo adoraba. Con su clásico acento de Haití se refería al niño como Le P’ti Commandant (en Francia, los capitanes de los barcos son “commandants”) y desde el momento en que ponía un pié a bordo Vudú se convertía en su ángel de la guarda. En cierta ocasión le regaló un amuleto que se supone que le daría protección contra la envidia y la mala fe. Hasta hace poco mi hijo lo llevaba siempre colgado del cuello y, según me dijo, aún ahora se lo pone cuando tiene que afrontar alguna dificultad especial.

          Aclarado esto, regreso al presente para contaros que la primera noche de nuestra estancia en Pantelleria fuimos invitados a una fiesta que daban nuestros anfitriones. Hacía mucho calor y, como temíamos llegar al lugar mojados de sudor, recordamos por un momento que el viejo Vudú solía darnos un poco de sal que, puesta bajo la lengua, inhibía la transpiración durante unos minutos; los necesarios para ir de un lugar con aire acondicionado a otro. El nombre de Vudú flotó un poco más entre nosotros a causa de algún detalle que ya no recuerdo.

          Al llegar a la fiesta nos presentaron a unos cuantos jóvenes y éstos a su vez nos presentaron a otros invitados. Cuando ya había saludado a unas quince personas quedé frente a una elegante señora, 40 años, mirada brillante, preciosa silueta, que sonrió con amabilidad mientras le informaban de que éramos los señores Tahleb, padre e hijo.

          Primer desconcierto: con gesto principesco la señora me ofreció su mano, claramente para que se la besara, mientras decía con voz alegre “et voilà, les commandants sont la”.

          Dando por sentado que alguien le habría hablado de nosotros, mi hijo le aclaró que sólo yo tenía un oficio tan romántico, y que él era un simple abogado. La señora, entonces, lo miró con interés y, dejándonos helados, le dijo “ah, mais non, vous serez toujours un p’ti commandant” mientras, con un leve roce de los dedos sobre la camisa, os juro que me pareció que buscaba el tacto del amuleto de Vudú.
          Sólo tuvimos tiempo de intercambiar una mirada de sorpresa con mi hijo antes de que un tropel de chicos y chicas nos separase, dejándome solo junto a la señora.

          Tomándome por el brazo me condujo arriba y abajo por el salón de la fiesta, contándome que se dedicaba principalmente al diseño de muebles, que vivía en París, que se había divorciado por tercera vez hacía cosa de un año y que, en aquella fiesta, éramos como dos náufragos en mitad de un océano de jóvenes muy chic, pero poco interesantes desde el punto de vista mundano.

          En un momento dado me tocó delicadamente la mejilla y, segundo desconcierto, afirmó que me convenía tomar un gran vaso de agua antes de empezar con los cocktails porque “debería usted librarse de tanta sal”. Aunque un poco aturdido por la sorpresa, tuve ocasión de observarla sin recato mientras se alejaba hacia el buffet en busca de mi vaso de agua. Es posible que, tal como luego criticaron las amigas de mi hijo, se tratase de una auténtica creación de la cirugía estética, pero en aquel momento yo sólo pensé que mis vacaciones empezaban a ir francamente bien.

          Comentario


          • Re: Permitidme una confesión.

            vamos bien...

            Comentario


            • Re: Permitidme una confesión.

              Ejem,... ¿40 años y cirugía estética? Mal vamos, una mujer de esa edad no debería necesitarla ni por asomo... mal vamos...

              Este relato no me gusta.

              ¿Estaré con la crisis de los cuarenta?

              Comentario


              • Re: Permitidme una confesión.

                Originalmente publicado por Sunrise Ver Mensaje
                Ejem,... ¿40 años y cirugía estética? Mal vamos, una mujer de esa edad no debería necesitarla ni por asomo... mal vamos...

                Este relato no me gusta.

                ¿Estaré con la crisis de los cuarenta?
                ...algunas empiezan con 16...

                Las mejores son las que están orgullosísimas de lo que tienen toda la vida, sin aditivos ni colorantes, y por cierto, la mejor época entre los 40 y los 50
                'NAVEGAR NO ES UN LUJO, ES UN DERECHO'

                Comentario


                • Re: Permitidme una confesión.

                  Originalmente publicado por genoves Ver Mensaje
                  ...algunas empiezan con 16...

                  Las mejores son las que están orgullosísimas de lo que tienen toda la vida, sin aditivos ni colorantes, y por cierto, la mejor época entre los 40 y los 50
                  Menos mal que has venido a escribir esto. Me estaba preocupando

                  Y gracias, por alusiones...

                  Comentario


                  • Re: Permitidme una confesión.

                    Tahleb, me gusta mucho cómo escribes.

                    Comentario


                    • Re: Permitidme una confesión.

                      Buf. Me lo he leído del tirón y no sé ...

                      Ciertamente, me ha hecho reflexionar (al principio) y reir, mucho a veces (gracias a ONE, al conejo, a Malamar, ...)

                      En fin, he pasado un rato magnífico.

                      Gracias a todos
                      Yambo

                      Comentario


                      • Re: Permitidme una confesión.

                        Originalmente publicado por Brisa Ver Mensaje
                        Tahleb, me gusta mucho cómo escribes.


                        A mí, también.

                        Vive y deja vivir,
                        pero vive como piensas,
                        o acabarás pensando como vives.

                        Comentario


                        • Re: Permitidme una confesión.

                          Los días siguientes se desenvolvieron dentro de una atmósfera de película. La señora, a la que a partir de ahora llamaré Adèle, resultó ser una experta submarinista, una caminante infatigable y, aunque algo alocada, una conversadora divertida y ocurrente. En sólo tres días nos convertimos en asiduos compañeros de inmersión, de paseo y de charla, hasta el punto de que el cuarto día resultó absolutamente normal para todos que planeásemos juntos una salida en lancha hacia una cala inaccesible por tierra, y casi invisible desde la mar, en la que, según me contó, se había rodado un spot publicitario de una famosa marca de diseño italiana.

                          Nuestro anfitrión insistió en que nos llevásemos su bonita lancha de 8 metros en vez de utilizar el bote auxiliar del barco, pues había que remontar un poco de viento contrario y consideró, con buen criterio, que sería más elegante navegar sin dar tumbos.

                          Nada más salir del embarcadero Adèle se desprendió de casi todo lo que la cubría y estiró con fruición su espléndido cuerpo bajo el sol. Al doblar un pequeño cabo enfrentamos algo de mar de ola corta, sobre la que fue inevitable dar algún pantocazo. Ella, con los brazos cruzados sobre el pecho, daba pequeños gritos y me recriminaba “vous allez déclencher la poitrine d’une honnête femme!”, lo que, traducido al español, suena algo más cursi –aunque no mucho más- que dicho en francés: va usted a descolgarle el pecho a una buena mujer. Y, sí, ya sé que parece extraño, transcurridos cuatro días y habiendo establecido una cierta amistad, dos franceses pueden seguir tratándose de usted.

                          La cala es un lugar insólito al pié de unos farallones de más de cien metros de altura. Daba miedo pensar que alguien pudiera lanzar una piedra desde lo alto, pero Adèle me tranquilizó diciendo que la parte superior era casi tan inaccesible como la cala y que, en todo caso, los lestrigones no eran originarios de aquella isla. Las paredes de roca son como el tubo de un cañón que apuntase al cielo, y nuestras palabras y algo del rumor del mar, súbitamente aquietado, reverberaban entre ellas. Nos bañamos en silencio en un agua mansa cuyo color andaba más cerca del violeta que del simple azul. Luego nos tendimos a la sombra de las inmensas rocas, sobre la colchoneta que ocupaba casi toda la proa.

                          Girando sobre sí misma Adèle puso sus ojos sobre los míos. Tan cerca, que el resto de su cara quedaba difuminada. Mira mis ojos y dime ¿de qué color son?. Con sinceridad absoluta le dije que sus ojos tenían un color como de mar de agosto, ese color que toma en la lejanía, un poco más aquí que la línea del horizonte, cuando sopla un poco de brisa. ¿No hay nada de bruma?. No, en agosto no hay bruma. Entonces, bien. Y, sin más, empezó a besarme.

                          Cuando una pareja convive durante unos años, se establece entre ellos una especie de ritual del amor formado por palabras, gestos imperceptibles, leves presiones, ciertos movimientos. La pasión también marca la piel, a veces, con rubores que aparecen siempre en los mismos lugares y que son como señales veraces para el amante. El conjunto es una especie de idioma físico que sólo es hablado y comprendido por ellos y que, además, resulta irrepetible con otras personas. Es por eso que casi nadie guarda un recuerdo muy positivo de su “primera vez”. La primera vez, el amor no sabe hablar y tampoco oye muy bien.

                          Adèle me sumió en un hechizo brillante y narcótico; anuló por momentos mi consciencia y mi voluntad. De pronto me di cuenta de que estábamos articulando con toda exactitud el idioma que había muerto, veinte años atrás, enredado en las notas del Concierto de Varsovia. No sé si llegué a sentir miedo. Creo que sí. ¡Mírame! Mírame! Mírame a los ojos! Es agosto y no hay bruma! Despídete de la bruma y de la niebla! Porque ya no la verás más.
                          Y, por fin, con voz un poco agónica y acabando en un grito que tal vez viaje ahora hacia Marte impulsado por el ánima del cañón sideral en el que nos encontrábamos, dijo unas palabras que, semanas más tarde, adquirían un significado un poco escalofriante:

                          J’ai tout donné. Maintenant, je prends. Oh, oui : JE PRENDS !

                          Durante unos instantes, que no me parecieron una eternidad, sentí otra vez aquel dolor viejo, aquella pena tan honda. Luego parece ser que lloré un poco.

                          Comentario


                          • Re: Permitidme una confesión.

                            ....pues Crimi, al César lo que es del César.

                            En este hilo desde el principio hay uno que escribe y un personaje.

                            Si es el mismo o no.....qui le sait. Pero no,creo que no....

                            El que escribe , reconozco que es uno de los que mejor escriben en este foro, por lo que le he de felicitar.Me encanta como relata. Me leo todo!!

                            Pero el personaje este ...con olor a naftalina y un poco salido...me parece de lo mas decadente. Con permiso de los moralistas, es una especie de onanista...voyeur. Tu ejemplo de Visconti ha sido bueno...pero este tiene un toque nuevo rico que apesta. Es un parvenue. Admira ciertas formas casposillas y horteritas, que para él son glamourosas.Se nota que no está cerca a menudo de ciertas...situaciones que admira y por eso las detalla.

                            Me recuerda a algún personaje de aquellos de la costa azul, en blanco y negro..., epoca de Vilallonga como actor....que estudiaba a las viudas millonarias que paseaban con sus veleros y estupendos coches antes de abordarlas y enamorarlas con su verborrea. Ya en épocas mas modernas ha habido algún remake con Steve Martín. Diría que tiene un toque romántico, pero lo estropea con ciertas apreciaciones sobre el genero femenino.

                            No es un hombre con éxito entre las mujeres.Si no, callaría.

                            Pero...insisto....estamos en ello y su prosa es....muy entretenida.

                            Adelante Thaleb...



                            Pero...buen
                            Originalmente publicado por Crimilda Ver Mensaje
                            Es curioso, cuando leí la historia escrita por Tahleb no creí que fuera cierta. Demasiado aire sofisticado y decadente en la historia. Algo así como Visconti... pero sin Visconti. Pero por si acaso, apenas escribí en el hilo, aunque no me he perdido ni un solo mensaje (creo).

                            Sin embargo, la imagen que me he formado de nuestro cofrade no se parece en nada a la que se ha forjado One u otros contertulios. Yo imagino un navegante de mediana edad, algo guasón, casado y padre de familia típico y tópico, que ha escrito la historia para ver que pasaba.

                            Es realmente curioso como "pensamos" cada uno a nuestros conocidos virtuales.

                            Editado por última vez por ONE; 15/09/2009, 20:57:47.

                            Comentario


                            • Re: Permitidme una confesión.

                              Thaleb,

                              Algo así pero en una lancha de 8 metros?

                              mmm...

                              Comentario


                              • Re: Permitidme una confesión.

                                Bufff, yo todavía estoy anonadado con la historia de las amigas veinteañeras del hijo, de moral laxa, que realizan visitas al camarote del papá cincuentón, el cual, cito textualmente, se "alimenta de esa carne joven y turgente que, sin amor, se me ofrece".

                                Lo que ocurre es que la cruda realidad no suele ser tan guay. Exceptuando machos alfa del tipo Flavio Briatore, que tienen una posición sumamente dominante en la manada, los cincuentones no se comen una rosca, y las amigas de los hijos suelen decir cosas como "menuda pinta que tiene tu padre, que mal se conserva, con esa barriga y calvo del todo...."

                                Pero la literatura siempre ha sido sueño, claro está.
                                "Os dieron a elegir entre el deshonor o la guerra, elegisteis el deshonor y tendreis la guerra. " Winston Churchill

                                Comentario

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