VHF: Canal 77
"Se navega por los astros, por la mar, por la tierra, por las gentes, por los sentimientos...Se navega." — Altair

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NORMAS DEL FORO: OBLIGATORIA SU LECTURA

Hola cofrade, has recalado en la Taberna del Puerto, algo más que un foro náutico. Eres bienvenido, participa, aprende y enséñanos; de eso se trata, de enriquecernos todos en nuestros conocimientos, y sobre todo de pasar un buen rato. No entres si vienes buscando conflictos, polémicas o cualquier otro fin que no sean los anteriormente descritos. Tenemos algunas normas y es obligatorio que las leas antes de empezar.

1/ Este es un foro náutico y aunque se permite hablar de otros temas, se ruega contención en el uso de los mismos, para ello existe un foro específico.

2/ Usa títulos claros y que describan el contenido del tema. De este modo será más fácil encontrarlos en el buscador para posteriores consultas además de que facilitas el trabajo de los que te vayan a responder. Títulos ambiguos como “ayuda”, “tengo un problema”, etc... no colaboran a este fin. Inserta tú tema en el foro adecuado, mira antes de lanzarlo por si alguien poco antes que tú ha puesto lo mismo; si es así no crees un tema nuevo, contesta al otro. Usa el buscador, es una gran herramienta. No escribas todo el texto con mayúsculas, se interpreta como que estás gritando. Todo esto facilita enormemente el trabajo de los que curramos aquí.

3/ No se permite el "spam" ni la publicidad de empresas o de actividades que conlleven lucro. Tampoco solicitud de ofertas de empresas o profesionales salvo en los foros de anuncios de compra-venta.

4/ No uses el foro como un chat salvo en aquellos temas habilitados a tal efecto, los cuales periódicamente serán eliminados. Las contestaciones reiterativas y/o automáticas, haciendo uso del sistema copi-pegui o cualquier otro no están permitidas.

5/ Respeta a los demás y a sus opiniones si quieres que las tuyas sean respetadas. Los insultos, la agresividad, el mal gusto y la mala educación no están permitidas en este foro. Aquí venimos a divertirnos, no a pelearnos. Se prohíbe insultar, ser agresivo, maleducado, soez, no respetar a los demás, intentar imponer nuestras ideas, empezar o dar pie a que empiecen peleas o trifulcas. Se exige orden y delicadeza a la hora de tratar ciertos asuntos, como por ejemplo, en lo que a la ortografía se refiere. Serán considerados como insultos y faltas de respeto el calificar a los Moderadores y/o Administradores como censores, dictadores, que coartan la libertad de expresión, que aplican un doble rasero, y expresiones similares.

6/ Nos gusta conocer con quién hablamos, así que, una pequeña presentación en el foro correspondiente que existe para tal fin siempre será bien recibida. No obstante, si alguien decide no presentarse, los demás usuarios se abstendran de reclamar dicha presentación y/o realizar crítica o petición alguna.

7/ Los temas políticos o que induzcan a la polémica innecesaria, mejor los dejas para otros foros de los muchos que hay para ello en la red. Se prohíbe hablar de política, de política económica, de política social, de nacionalismos, de antinacionalismos, de diferencias idiomáticas, de banderas nacionales, de exaltaciones patrióticas, de hechos diferenciales, de religión, de anti-religíon, de toros y del maltrato animal, y en general de todos los temas que se sabe de antemano van a ser polémicos y mucho más si no son náuticos. No contestes a estos temas o mensajes, informa a los administradores. No se tolerarán actitudes racistas, xenófobas, sexistas, denigrantes hacia otros colectivos o para con los demás, totalitarias o extremistas sean del signo que sea.

8/ El reenvío de mensajes que hayan sido modificados, o bien el envío de otros mensajes que muestren su descontento con esta modificación, pueden conducir al bloqueo de la cuenta. Esto también sucederá cuando un usuario insista en retomar algún tema o continuar sobre una conducta de la que se le ha alertado. En casos de que la mala conducta de un usuario continúe, se podrá proceder a su expulsión definitiva.

9/ Todos los temas y/o mensajes que fomenten la piratería sobre cualquier software u otro material protegido, o informen de cómo o dónde llevarla a cabo serán retirados inmediatamente del foro. No obstante, y debido a la imposibilidad por parte de los administrador de controlar todos los temas y mensajes , si alguien detecta cualquier incidencia de este tipo ruego lo comunique de forma inmediata a la administración, especificando el enlace al tema para poder ser retirado.

10/ Se prohíbe la reproducción total o parcial de textos u otros medios sujetos a Copyright y/o pertenecientes a otras webs, foros, etc... Sin embargo si que se podrán insertar enlaces a los mismos, pero siempre haciendo referencia a la página propietaria.

11/ La Taberna es un foro en lengua castellana o español, pero cada uno es libre de expresarse como quiera, allá él si la mayoría no lo entiende. Los usuarios se abstendrán de hacer ningún comentario indicando al que escribe en otra lengua su pertinencia o no. Tampoco se tolerará el uso del idioma como arma reivindicativa de ningún tipo.

12/ No se permiten insultos ni difamaciones a empresas, profesionales o particulares. Tampoco acusaciones de ningún tipo, que no estén probadas o demostradas judicialmente o por lo medios legales adecuados. Este no es un medio para presentar denuncias, para ello, existen los juzgados, consumo, etc...

13/ No se permite la inserción de hilos o mensajes con el fin de generar exclusivamente tráfico a otras web o canales, bien sea mediante enlaces, mediante árticulos, ficheros o datos parciales, o por cualquier otro método.

14/ Cualquier incumplimiento de estas normas, puede ser motivo de amonestación y/o expulsión del autor, de borrado o cierre de temas o mensajes, o de cualquier otra medida que la administración decida para intentar hacer que éstas sean cumplidas. Los temas pueden ser movidos o unidos sin previo aviso a criterio de los administradores.

15/ Si estás de acuerdo con ellas este es tú sitio; si no te gustan, no te apetece cumplirlas, las consideras restrictivas, censoras o que coartan tu libertad de expresión, no entres, no intervengas, y no te quejes cuando te sean aplicadas las medias correctoras adecuadas. No luches por cambiarlas a tu conveniencia, no puedes.

16/ Baja Voluntaria del foro.

Ni éste ni ningún otro Foro tiene previsto un sistema de Bajas voluntarias y automáticas. Simplemente con dejar de participar en él, y editar el Perfil de usuario para que dejen de aparecer los datos que crean no deben verse es sufiente.

No obstante, si alguien quiere que se le borre su cuenta, deberá enviar un e-mail desde el enlace "contáctanos" que se encuentra en la parte inferior del foro usando el e-mail con el que está registrado en la Taberna ya que es la única forma de comprobar la autenticidad del que se quiere dar de baja.
Así se evita que alguien pueda coger los datos de tu cuenta y pedir que se borre la misma.

Por otro lado advertir que los mensajes del usuario aparecerán, una vez borrada la cuenta, como realizados por un "invitado" ya que las intervenciones en un Foro público, son públicas. Es decir, desde el momento en que se publican dejan de pertenecer al usuario. Por otro lado, como siempre hay contestaciones a los mensajes, si algunos son borrados, el hilo deja de tener sentido.

En cualquier caso, si existe algún o algunos mensajes en el que aparezcan datos personales que el usuario no quiere que sigan apareciendo, ANTES de pedir la baja, podrá reportarnos estos mensajes, usando la opción "reportar mensajes" y nosotros eliminaremos esos datos personales.

Se entiende que una vez borrada la cuenta, esta acción es irreversible, con lo cual no se podrá volver atrás.


Estas normas pueden ser modificadas sin previo aviso, por lo que se recomienda consultarlas regularmente...



Bueno, y eso es todo, pasa, busca asiento por donde puedas y pide lo que guste...
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Permitidme una confesión.

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  • Re: Permitidme una confesión.



    Me gustaban mas las primeras entregas, provocativas, erotico-festivo-sensuales y con especial habilidad para describir lugares,....estas últimas “saben a poco”, ...estoy intrigada,.... habrá un final????, se quedará el maduro navegante solitario con la chica jovencita????, será la madura cuarentona restaurada la que se lleve el gato al agua????, aparecerá una tercera en disputa???, - por aquello de que no hay no hay dos sin tres-, ....o,... quien sabe, quizás el protagonista encuentre a su ex-mujer, se junten y descubra que tiene otra hija que va a resultar que es la Claire y agobiado por el descubrimiento decida hacerse transexual, ...hummm.........para mi gusto falta marcha.

    Tahleb, y si nos pones unos cuantos capítulos de un tirón????

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    • Re: Permitidme una confesión.

      La prisa es para los delincuentes
      ¡¡Felices encalmadas 2010!!

      Comentario


      • Re: Permitidme una confesión.

        Originalmente publicado por ventresca Ver Mensaje
        La prisa es para los delincuentes
        ¡¡Felices encalmadas 2010!!
        No, de eso nada!!!, que me den una buena escorada con riesgo de vuelco

        Feliz 2010 a todos!!

        Comentario


        • Re: Permitidme una confesión.

          Originalmente publicado por Thomas_Keefer Ver Mensaje
          amos a ver...jubilado, aún joven y en forma, entiendo que sin problemas económicos, activo sexualmente y todavía atractivo para mujeres jóvenes (que además no te faltan), un hijo -a pesar de la educación "a distancia"- muy bien colocado en la vida y con el que mantienes buena relación, un "precioso ketch de 52' "....joé, comprendo que la herida de hace 20 años pueda sangrar...pero tal y como está el mundo de crisis,hipotecas, paros, e.r.e.s, etcetc, con cariño y respeto, creo que deberías fijarte más en lo bueno que hay en tu vida antes que estar continuamente escarbando en aquello...

          En cualquier caso, siempre añoramos lo que no pasó....y a todos nos parece que la hierba está mas verde al otro lado de nuestra valla.

          Gracias por compartirlo.
          Estoy de acuerdo con tu mensaje. Aptitud positiva y disfrutar más de la navegación que de la llegada a puerto, o bueno depende... que palante, que lo importante no es lo que nos ocurre, sino qué somos capaces de hacer con lo que nos ocurre
          NADA ES IMPOSIBLE
          A MENOS QUE CREAS QUE LO ES

          Comentario


          • Re: Permitidme una confesión.

            Desde la terraza de la casa vimos cómo iba cayendo la tarde. Recordamos que mi padre hubiese dicho que asistíamos al nacimiento de la noche, que surge poco a poco por el horizonte del Este, en vez de a la muerte del día, que tiene lugar en un sangriento Poniente que no era posible ver desde la casa.

            Por continuar con los recuerdos, Elisabetta destapó una botella de vino barolo tradicional, de Fontanafredda, que era muy apreciado por mi padre. Aunque a mí siempre me pareció poco refinado, lo bebí con gusto a su memoria. Incluso me permití imitar los chasquidos de su lengua cuando lo bebía y, imitando su voz, comenté que aquel vino, que en Francia sería usado para hacer alcohol de quemar, tenía el innegable valor de lo auténtico.

            Elisabetta me miraba sonriente, aunque con un ligero brillo acuoso en los párpados. Nunca supiste apreciar el vino, me dijo. El rioja español te ha matado el paladar.

            Suspiró levemente antes de dar un sorbo de mi vaso. Te miro, dijo, y pienso en lo injusto que es el tiempo con las mujeres: a partir de los cincuenta, nosotras nos hacemos mayores y, en cambio, algunos hombres os volvéis interesantes. Ahí estás tú, pontificando sobre un vino que no entiendes, canoso ya, pero manteniendo algo del encanto animal que, según creo, habéis heredado los de tu familia desde tu bisabuelo. No hay derecho. Pero dime, ¿qué tienes que hablar conmigo?

            Le conté que, más o menos, me veía a punto de repetir la historia de mi padre. Le hablé de lo duramente que estaba luchando para no enamorarme de una muchacha joven y bella. Demasiado joven y dolorosamente bella. Le dije que deseaba oír de sus labios el balance final de su historia, su dictamen sobre el problema de la gran diferencia de edad entre los amantes. ¿Volvería ella a hacer lo mismo? La felicidad que había obtenido ¿había valido la pena?

            Suspiró de nuevo y esta vez se sirvió un poco de vino en un vaso. Tu padre, me dijo, nunca fue mayor que yo. Conservó hasta el final un deseo de vivir y una alegría que tú o no has tenido jamás, o perdiste hace mucho tiempo. Creo que recibiste de tu madre la inclinación a contemplar las cosas de un modo demasiado trágico. Es como si pensaras que, ya que la vida ha de perderse tarde o temprano, más vale entregarse a la fatalidad sin lucha. Sí, yo volvería a casarme con tu padre. Y si fuera joven otra vez, tal vez también me enamoraría de un hombre como tú, pero con mi experiencia de ahora sé que contigo cometería un error. Tú estás hecho para disfrutar de la vida contemplándola en soledad y recogimiento e interviniendo en ella por la vía de la norma, que es el modo de intervenir poco. Para hacer feliz a una mujer joven necesitas más fuego que sentimiento.
            ¿Por qué te piensas que tu mujer se fue? Si puedes, no te enamores. Deja a esa chica en paz.

            Durante varios segundos sentí el mismo aturdimiento que si me hubiese atizado en la cabeza con un guante de boxeo. Tartamudeé un poco al contestarle que ella no había llegado a conocer a mi mujer. Por pocos meses, pero nunca la había conocido. Con una sonrisa entre irónica y divertida me preguntó ¿y tú crees que eso me hace falta?

            En el horizonte del Nordeste se veían brillar los continuos relámpagos de una tormenta lejana. Con cada fogonazo era posible adivinar el contorno de unas nubes enormes que terminaban en forma de yunque. Maquinalmente observé el resto del cielo, que aparecía sereno, y concluí que, con toda probabilidad, la tormenta se alejaría sin molestarnos. Debe de estar lloviendo sobre Livorno, dije para cambiar de conversación.

            Elisabetta miró hacia la tormenta asintiendo. Pareció relajarse y, a partir de ahí, conversamos sobre otros temas más agradables o menos intensos. Hablamos de la casa en la que nos encontrábamos y de su curioso estatus: yo era el propietario, como heredero universal de mi padre, y ella era la usufructuaria. Yo me empeñaba en hacer frente a los gastos de reparación que no pudiese acometer y ella aseguraba tener recursos suficientes. Brindamos por la muerte violenta de los diseñadores de los planes tributarios europeos que, en su caso, habían sumado el total de la herencia internacional para calcular el tipo medio al que tenía que pagar el usufructo de la casa. Conjuramos los buenos recuerdos de un viaje que hicieron en mi barco hasta Mahé y en el que mi padre fascinó a toda la tripulación hasta el punto de convertirse casi en el capitán de hecho. Volví a declinar el derecho que, según el testamento, tenía para ocupar una de las habitaciones de la casa desde el 15 de junio hasta el 15 de septiembre de cada año.

            Eran más o menos las dos de la madrugada cuando consideré que era hora de marcharse. Habíamos pasado un buen rato y nos mentimos diciendo que haríamos lo posible por volvernos a ver pronto. Me acompañó hasta la cancela del jardín y, cuando me incliné para besar su mejilla, me encontré con su boca. Me mordió levemente el labio mientras exhalaba un suspiro agónico y engarfiaba su mano sobre una de mis nalgas: au revoir, Hippolyte, dijo, sonriendo, antes de soltarme. Ciao, Fedra! Contesté acariciando uno de sus senos.

            Volví a bordo y dormité sobre cubierta, esperando las primeras luces para zarpar. Cuando el alba me permitió divisar los altos árboles del cementerio sobre la colina, me llevé la mano al corazón, luego a los labios y después al aire, enviando monte arriba un beso para aquel hombre extraordinario, joven eterno, que había pasado por la vida llevando mi mismo nombre.

            Comentario


            • Re: Permitidme una confesión.

              Impresionante... Estoy compleamente de acuerdo con Elisabetta... Un hombre de actitud derrotista, que se piensa cinco mil veces las cosas que le comprometen emocionalmente, no puede llevar una relación ni medianamente aceptable con una mujer tan apasionada. Estas cosas no se piensan, te dejas llevar, te arrastra, y lo disfrutas. Y él le da vueltas y más vueltas. Que se olvide, porque la gente no cambia.

              Comentario


              • Re: Permitidme una confesión.

                Aquí esta la clave de las claves: "Tu padre, me dijo, nunca fue mayor que yo. Conservó hasta el final un deseo de vivir y una alegría que tú o no has tenido jamás, o perdiste hace mucho tiempo. Creo que recibiste de tu madre la inclinación a contemplar las cosas de un modo demasiado trágico", la diferencia entre unas personas y otras............ , lo que nos separa o iguala..............

                De nuevo mis . De nuevo
                La vida es como un viaje por el mar:
                hay días de calma y días de borrasca.
                Lo importante es ser buen capitán
                de nuestro barco.
                Jacinto Benavente

                Comentario


                • Re: Permitidme una confesión.

                  Originalmente publicado por Sunrise Ver Mensaje
                  Impresionante... Estoy compleamente de acuerdo con Elisabetta... Un hombre de actitud derrotista, que se piensa cinco mil veces las cosas que le comprometen emocionalmente, no puede llevar una relación ni medianamente aceptable con una mujer tan apasionada. Estas cosas no se piensan, te dejas llevar, te arrastra, y lo disfrutas. Y él le da vueltas y más vueltas. Que se olvide, porque la gente no cambia.
                  Ya, claro, Elisabetta... que no hay viejos derrotistas, sólo jóvenes. Se queda con un viejo porque todos los jóvenes que conoció eran derrotistas. Me dejas de piedra Sunrise, tú, tan alegre que digas eso.

                  ¿La alegría de vivir? ¡Por todos los dioses, menuda excusa machista! Y totalmente apoyada por mujeres; ¡lo que puede la propaganda! ¿Qué se conservan mejor los hombres? ¡Amos, anda! Serán algunos; igual que algunas. La flacidez y decadencia la produce la edad, no el sexo. El retraso en la aparición de éstas es cuestión de genética, no de sexo. Hay mujeres de casi 70 espléndidas y cuarentones que dan asco. ¿De verdad cree alguno que es natural que una chica de 20 a 40 se enamore de uno de 60 o más? Pero claro, si te machaco año tras año con la misma murga, todos los días de tu vida, te lo acabas creyendo.

                  ¿Cuántos hombres de 20 a 40 se enamoran de una que les dobla la edad por “su alegría de vivir” o savoir faire? Uno entre un millón (y habría que psicoanalizarle, por si acaso). ¿Psicología diferencial de los sexos? ¡Vamos, hombre! ¡Cultura machista pura y dura durante muchos años! Se nos educa para tener siempre un hombre en casa, aunque sea viejo, para “estar recogidas” o mantenerte y defenderte, entra dentro de la norma y de la decencia establecida. Lo contrario, chico joven “recogido” o “mantenido, tiene un nombre muy feo. Lo dicho, cultura machista, del que detentaba el poder económico y, por lo tanto, social. Curiosamente sostenido más por las madres que por los padres. Lógico en alguien al que le han sorbido el seso.

                  Preguntadles hoy a las mujeres mayores de 50, económicamente independientes, con alto poder adquisitivo, y completamente sanas mentalmente, qué prefieren si uno de 70 o dos de 35. Anda, anda, preguntádselo. Y no me refiero a cambiar al compañero de toda la vida, eso es otro tema. Que una es vieja, pero no imbécil.

                  Lo siento Tahleb, me encanta como escribes, pero no comulgo con algunas de las ideas de tu protagonista. Aunque me gusta, no lo voy a negar.
                  Vive y deja vivir,
                  pero vive como piensas,
                  o acabarás pensando como vives.

                  Comentario


                  • Re: Permitidme una confesión.

                    Perfecta la argumentación Crimilda, de principio a fin.......
                    No obstante, me gusta la novela, que leo con unas rondas para todos sus adeptos


                    Originalmente publicado por Crimilda Ver Mensaje
                    Ya, claro, Elisabetta... que no hay viejos derrotistas, sólo jóvenes. Se queda con un viejo porque todos los jóvenes que conoció eran derrotistas. Me dejas de piedra Sunrise, tú, tan alegre que digas eso.

                    ¿La alegría de vivir? ¡Por todos los dioses, menuda excusa machista! Y totalmente apoyada por mujeres; ¡lo que puede la propaganda! ¿Qué se conservan mejor los hombres? ¡Amos, anda! Serán algunos; igual que algunas. La flacidez y decadencia la produce la edad, no el sexo. El retraso en la aparición de éstas es cuestión de genética, no de sexo. Hay mujeres de casi 70 espléndidas y cuarentones que dan asco. ¿De verdad cree alguno que es natural que una chica de 20 a 40 se enamore de uno de 60 o más? Pero claro, si te machaco año tras año con la misma murga, todos los días de tu vida, te lo acabas creyendo.

                    ¿Cuántos hombres de 20 a 40 se enamoran de una que les dobla la edad por “su alegría de vivir” o savoir faire? Uno entre un millón (y habría que psicoanalizarle, por si acaso). ¿Psicología diferencial de los sexos? ¡Vamos, hombre! ¡Cultura machista pura y dura durante muchos años! Se nos educa para tener siempre un hombre en casa, aunque sea viejo, para “estar recogidas” o mantenerte y defenderte, entra dentro de la norma y de la decencia establecida. Lo contrario, chico joven “recogido” o “mantenido, tiene un nombre muy feo. Lo dicho, cultura machista, del que detentaba el poder económico y, por lo tanto, social. Curiosamente sostenido más por las madres que por los padres. Lógico en alguien al que le han sorbido el seso.

                    Preguntadles hoy a las mujeres mayores de 50, económicamente independientes, con alto poder adquisitivo, y completamente sanas mentalmente, qué prefieren si uno de 70 o dos de 35. Anda, anda, preguntádselo. Y no me refiero a cambiar al compañero de toda la vida, eso es otro tema. Que una es vieja, pero no imbécil.

                    Lo siento Tahleb, me encanta como escribes, pero no comulgo con algunas de las ideas de tu protagonista. Aunque me gusta, no lo voy a negar.
                    La vida es como un viaje por el mar:
                    hay días de calma y días de borrasca.
                    Lo importante es ser buen capitán
                    de nuestro barco.
                    Jacinto Benavente

                    Comentario


                    • Re: Permitidme una confesión.

                      Originalmente publicado por Crimilda Ver Mensaje
                      Ya, claro, Elisabetta... que no hay viejos derrotistas, sólo jóvenes. Se queda con un viejo porque todos los jóvenes que conoció eran derrotistas. Me dejas de piedra Sunrise, tú, tan alegre que digas eso.

                      ¿La alegría de vivir? ¡Por todos los dioses, menuda excusa machista! Y totalmente apoyada por mujeres; ¡lo que puede la propaganda! ¿Qué se conservan mejor los hombres? ¡Amos, anda! Serán algunos; igual que algunas. La flacidez y decadencia la produce la edad, no el sexo. El retraso en la aparición de éstas es cuestión de genética, no de sexo. Hay mujeres de casi 70 espléndidas y cuarentones que dan asco. ¿De verdad cree alguno que es natural que una chica de 20 a 40 se enamore de uno de 60 o más? Pero claro, si te machaco año tras año con la misma murga, todos los días de tu vida, te lo acabas creyendo.

                      ¿Cuántos hombres de 20 a 40 se enamoran de una que les dobla la edad por “su alegría de vivir” o savoir faire? Uno entre un millón (y habría que psicoanalizarle, por si acaso). ¿Psicología diferencial de los sexos? ¡Vamos, hombre! ¡Cultura machista pura y dura durante muchos años! Se nos educa para tener siempre un hombre en casa, aunque sea viejo, para “estar recogidas” o mantenerte y defenderte, entra dentro de la norma y de la decencia establecida. Lo contrario, chico joven “recogido” o “mantenido, tiene un nombre muy feo. Lo dicho, cultura machista, del que detentaba el poder económico y, por lo tanto, social. Curiosamente sostenido más por las madres que por los padres. Lógico en alguien al que le han sorbido el seso.

                      Preguntadles hoy a las mujeres mayores de 50, económicamente independientes, con alto poder adquisitivo, y completamente sanas mentalmente, qué prefieren si uno de 70 o dos de 35. Anda, anda, preguntádselo. Y no me refiero a cambiar al compañero de toda la vida, eso es otro tema. Que una es vieja, pero no imbécil.

                      Lo siento Tahleb, me encanta como escribes, pero no comulgo con algunas de las ideas de tu protagonista. Aunque me gusta, no lo voy a negar.
                      Yo no he entrado a valorar si por ser viejo o joven es derrotista o triunfador. Yo creo que este es un personaje de una novela que te podrá gustar más o menos. Y opino que esta es una historia contada de la manera que quiere el escritor. Y yo disfruto con ella sin necesidad de indentificarme con algún personaje o de valorar en mayor o menor medida lo que el escritor me aporta. Vamos, en otras palabras, que me complica la vida muy poquito y le doy las vueltas justas a la historia que relata.

                      Pero en lo profundo, estoy de acuerdo contigo, aunque no por eso deja de enamorarme el relato.

                      Comentario


                      • Re: Permitidme una confesión.

                        Te veo en plena forma, Crimilda. ¡Qué bien te sienta el nuevo año! ¡Dales duro!

                        Comentario


                        • Re: Permitidme una confesión.

                          Originalmente publicado por Atlántida Ver Mensaje
                          Te veo en plena forma, Crimilda. ¡Qué bien te sienta el nuevo año! ¡Dales duro!
                          .




                          Si navegas con niños o tienes un Ro 300 o un Fortuna 9, la web de mi barco te puede gustar.

                          Comentario


                          • Re: Permitidme una confesión.

                            Largué cabos mientras amanecía y barajé la costa de Capraia, a motor, durante una milla y media hasta doblar la Punta della Teglia. Soplaban unos quince nudos de Nornoroeste, pero tenía el conocimiento antiguo de que a pocos cables al Oeste de la Torre della Regina el viento se establecería de Nordeste y me llevaría con un aparente de través hasta las proximidades de las Hyères, rumbo al final de mi viaje, del verano y de un estilo de vida. El viento obedeció a la tradición, pero al verme claro de la costa me entró una mar cruzada del Sur que, de nuevo en aquel verano, borró mis expectativas de comodidad y de alta cocina. Me dispuse, pues, a hacer el último tramo en condiciones bastante miserables, tan sólo aliviadas por la imitada guasa sevillana y el recuerdo de las guiris palmoteando en cada sincronismo. ¡Se bambolea!

                            A pesar de la muy incómoda marejada, siendo ya finales de agosto el Mar de Liguria parecía un plano inclinado por el que rodaban hacia el Norte cientos de enormes motoras italianas y miles de veleros de todas las tallas. Todos me venían por babor y, además, yo navegaba puramente a vela y amurado a estribor, pero ya se sabe que el conocimiento de la Ley no implica el cumplimiento de la misma y que es mejor no fiarse ni de los ancestros, de modo que pasé un montón de horas en cubierta, recalentado por el sol, comiendo poco y mal y, quizás, bebiendo cerveza demasiado a menudo. Cuando empezó a caer la tarde ya estaba desengañado del ser humano en general y abrigaba una especial inquina hacia sus representantes ligures.

                            En esas condiciones, consciente de estar perdiendo bajo el sol la dudosa tersura de mi pellejo y habiéndose agriado totalmente mi humor juvenil, las imágenes de aquellas vacaciones empezaron a perder su brillante tono de Kodachrome y comencé a verlo todo desde el temible punto de vista de lo que yo llamo “lucidez”.

                            Recuerdo que en cierta ocasión estaba oyendo por la radio el testimonio de un oyente que había llamado a la emisora para contar que estaba muy mal. Su mujer lo había abandonado; había perdido el trabajo; no se encontraba bien de salud; tenía importantes deudas que no sabía cómo afrontar y, encima, había caído en una depresión que lo hacía estar muy triste pensando que la vida no valía la pena. Yo, que en aquellos momentos no es que estuviera como para tirar cohetes, me dije a mí mismo que aquel hombre no estaba deprimido ni enfermo. Simplemente tenía razón: su vida era una mierda. Lo que tenía no era una depresión sino un acceso de lucidez. He aquí, pensé aquel día, que la lucidez puede ser considerada como un estado patológico. Ese recuerdo hace que, a veces, no sepa distinguir entre los negros pensamientos y la negra realidad. O viceversa.

                            La negra realidad, pues, viajando en alas de una especial lucidez y entrevista gracias a negros pensamientos, me hizo ver que había pasado mis vacaciones haciendo el ridículo a jornada completa. Casi inmediatamente se disparó el equipo de música que tengo entre los oídos, aquel que hacía cantar a Cafrune con la costa de Sicilia por babor, sonando en disco rallado un aria de opera llamada ‘vesti la giubba’:

                            Actuar! ¡Mientras preso del delirio,
                            no sé ya lo que digo
                            ni lo que hago!
                            Y sin embargo, es necesario... ¡esfuérzate!
                            ¡Bah! ¿Acaso eres tú un hombre?
                            ¡Tú eres payaso!

                            Ponte el traje
                            y la cara enharina.
                            La gente paga y aquí quiere reír,
                            y si Arlequín te birla a Colombina,
                            ¡ríe, Payaso, y todos te aplaudirán!



                            Los desesperados intentos por seguir adherido a la vida de mi hijo me habían conducido a un mundo impropio. O tal vez me habían conducido al Mundo, sin más. Un lugar desconocido para un hombre como yo, casi un monje del mar, que no había visto más que putas, grúas y agua sucia durante la mayor parte de su vida. Y ahora ejercía de payaso. Y ahora estaba a punto de arriesgarme a perder la dignidad, enamorándome de una joven habitante de un planeta ajeno.

                            Y, de pronto, vi como en una película la última escena de mi despedida de Elisabetta: ciao, Fedra, le decía mientras le tocaba una teta. Todo el glamoroso encanto de quienes se confiesan amistosamente ciertos deseos pasados y escondidos, se me vino abajo. Lo vi todo con los ojos de mi abuelo judío; aquel hombre sólido que repudió a su hija por haberse enamorado de un gentil.

                            Me pareció que el cincuenta por ciento de mis antepasados me miraban amargamente desde el más allá mientras yo hacía equilibrios y bebía cerveza encima de un barquito de juguete. Mi padre no me miraría. Él pondría la vista en sus zapatos y negaría con la cabeza. Un gesto muy suyo que siempre tuvo la virtud de destrozarme.

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                            • Re: Permitidme una confesión.

                              Originalmente publicado por Sunrise Ver Mensaje
                              Yo no he entrado a valorar si por ser viejo o joven es derrotista o triunfador. Yo creo que este es un personaje de una novela que te podrá gustar más o menos. Y opino que esta es una historia contada de la manera que quiere el escritor. Y yo disfruto con ella sin necesidad de indentificarme con algún personaje o de valorar en mayor o menor medida lo que el escritor me aporta. Vamos, en otras palabras, que me complica la vida muy poquito y le doy las vueltas justas a la historia que relata.

                              Pero en lo profundo, estoy de acuerdo contigo, aunque no por eso deja de enamorarme el relato.
                              Discrepo (ya me conoces personalmente y sabes lo discrepona que soy ). Yo creo que nada de lo que se oye o lee deja de complicar o simplificar la vida. Todo, absolutamente todo, cala. Para bien o para mal. Otra cosa es que seamos conscientes de ello, pero queda ahí y es parte de nuestras circunstancias.



                              Originalmente publicado por Atlántida Ver Mensaje
                              Te veo en plena forma, Crimilda. ¡Qué bien te sienta el nuevo año! ¡Dales duro!
                              ¿Yo?

                              ¡Por Dios Atlántida! Cualquiera que te oiga... soy completamente inocente.
                              Vive y deja vivir,
                              pero vive como piensas,
                              o acabarás pensando como vives.

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                              • Re: Permitidme una confesión.

                                ¿Entiendo que algunos veis una actitud machista en Elisabetta?, yo no. Me parece una mujer fuerte y con ideas claras que se enamora de un hombre, independientemente de su edad, por su actitud ante la vida. Debo estar leyendo otro relato.

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