VHF: Canal 77
"Se navega por los astros, por la mar, por la tierra, por las gentes, por los sentimientos...Se navega." — Altair

Anuncio

Colapsar

NORMAS DEL FORO: OBLIGATORIA SU LECTURA

Hola cofrade, has recalado en la Taberna del Puerto, algo más que un foro náutico. Eres bienvenido, participa, aprende y enséñanos; de eso se trata, de enriquecernos todos en nuestros conocimientos, y sobre todo de pasar un buen rato. No entres si vienes buscando conflictos, polémicas o cualquier otro fin que no sean los anteriormente descritos. Tenemos algunas normas y es obligatorio que las leas antes de empezar.

1/ Este es un foro náutico y aunque se permite hablar de otros temas, se ruega contención en el uso de los mismos, para ello existe un foro específico.

2/ Usa títulos claros y que describan el contenido del tema. De este modo será más fácil encontrarlos en el buscador para posteriores consultas además de que facilitas el trabajo de los que te vayan a responder. Títulos ambiguos como “ayuda”, “tengo un problema”, etc... no colaboran a este fin. Inserta tú tema en el foro adecuado, mira antes de lanzarlo por si alguien poco antes que tú ha puesto lo mismo; si es así no crees un tema nuevo, contesta al otro. Usa el buscador, es una gran herramienta. No escribas todo el texto con mayúsculas, se interpreta como que estás gritando. Todo esto facilita enormemente el trabajo de los que curramos aquí.

3/ No se permite el "spam" ni la publicidad de empresas o de actividades que conlleven lucro. Tampoco solicitud de ofertas de empresas o profesionales salvo en los foros de anuncios de compra-venta.

4/ No uses el foro como un chat salvo en aquellos temas habilitados a tal efecto, los cuales periódicamente serán eliminados. Las contestaciones reiterativas y/o automáticas, haciendo uso del sistema copi-pegui o cualquier otro no están permitidas.

5/ Respeta a los demás y a sus opiniones si quieres que las tuyas sean respetadas. Los insultos, la agresividad, el mal gusto y la mala educación no están permitidas en este foro. Aquí venimos a divertirnos, no a pelearnos. Se prohíbe insultar, ser agresivo, maleducado, soez, no respetar a los demás, intentar imponer nuestras ideas, empezar o dar pie a que empiecen peleas o trifulcas. Se exige orden y delicadeza a la hora de tratar ciertos asuntos, como por ejemplo, en lo que a la ortografía se refiere. Serán considerados como insultos y faltas de respeto el calificar a los Moderadores y/o Administradores como censores, dictadores, que coartan la libertad de expresión, que aplican un doble rasero, y expresiones similares.

6/ Nos gusta conocer con quién hablamos, así que, una pequeña presentación en el foro correspondiente que existe para tal fin siempre será bien recibida. No obstante, si alguien decide no presentarse, los demás usuarios se abstendran de reclamar dicha presentación y/o realizar crítica o petición alguna.

7/ Los temas políticos o que induzcan a la polémica innecesaria, mejor los dejas para otros foros de los muchos que hay para ello en la red. Se prohíbe hablar de política, de política económica, de política social, de nacionalismos, de antinacionalismos, de diferencias idiomáticas, de banderas nacionales, de exaltaciones patrióticas, de hechos diferenciales, de religión, de anti-religíon, de toros y del maltrato animal, y en general de todos los temas que se sabe de antemano van a ser polémicos y mucho más si no son náuticos. No contestes a estos temas o mensajes, informa a los administradores. No se tolerarán actitudes racistas, xenófobas, sexistas, denigrantes hacia otros colectivos o para con los demás, totalitarias o extremistas sean del signo que sea.

8/ El reenvío de mensajes que hayan sido modificados, o bien el envío de otros mensajes que muestren su descontento con esta modificación, pueden conducir al bloqueo de la cuenta. Esto también sucederá cuando un usuario insista en retomar algún tema o continuar sobre una conducta de la que se le ha alertado. En casos de que la mala conducta de un usuario continúe, se podrá proceder a su expulsión definitiva.

9/ Todos los temas y/o mensajes que fomenten la piratería sobre cualquier software u otro material protegido, o informen de cómo o dónde llevarla a cabo serán retirados inmediatamente del foro. No obstante, y debido a la imposibilidad por parte de los administrador de controlar todos los temas y mensajes , si alguien detecta cualquier incidencia de este tipo ruego lo comunique de forma inmediata a la administración, especificando el enlace al tema para poder ser retirado.

10/ Se prohíbe la reproducción total o parcial de textos u otros medios sujetos a Copyright y/o pertenecientes a otras webs, foros, etc... Sin embargo si que se podrán insertar enlaces a los mismos, pero siempre haciendo referencia a la página propietaria.

11/ La Taberna es un foro en lengua castellana o español, pero cada uno es libre de expresarse como quiera, allá él si la mayoría no lo entiende. Los usuarios se abstendrán de hacer ningún comentario indicando al que escribe en otra lengua su pertinencia o no. Tampoco se tolerará el uso del idioma como arma reivindicativa de ningún tipo.

12/ No se permiten insultos ni difamaciones a empresas, profesionales o particulares. Tampoco acusaciones de ningún tipo, que no estén probadas o demostradas judicialmente o por lo medios legales adecuados. Este no es un medio para presentar denuncias, para ello, existen los juzgados, consumo, etc...

13/ No se permite la inserción de hilos o mensajes con el fin de generar exclusivamente tráfico a otras web o canales, bien sea mediante enlaces, mediante árticulos, ficheros o datos parciales, o por cualquier otro método.

14/ Cualquier incumplimiento de estas normas, puede ser motivo de amonestación y/o expulsión del autor, de borrado o cierre de temas o mensajes, o de cualquier otra medida que la administración decida para intentar hacer que éstas sean cumplidas. Los temas pueden ser movidos o unidos sin previo aviso a criterio de los administradores.

15/ Si estás de acuerdo con ellas este es tú sitio; si no te gustan, no te apetece cumplirlas, las consideras restrictivas, censoras o que coartan tu libertad de expresión, no entres, no intervengas, y no te quejes cuando te sean aplicadas las medias correctoras adecuadas. No luches por cambiarlas a tu conveniencia, no puedes.

16/ Baja Voluntaria del foro.

Ni éste ni ningún otro Foro tiene previsto un sistema de Bajas voluntarias y automáticas. Simplemente con dejar de participar en él, y editar el Perfil de usuario para que dejen de aparecer los datos que crean no deben verse es sufiente.

No obstante, si alguien quiere que se le borre su cuenta, deberá enviar un e-mail desde el enlace "contáctanos" que se encuentra en la parte inferior del foro usando el e-mail con el que está registrado en la Taberna ya que es la única forma de comprobar la autenticidad del que se quiere dar de baja.
Así se evita que alguien pueda coger los datos de tu cuenta y pedir que se borre la misma.

Por otro lado advertir que los mensajes del usuario aparecerán, una vez borrada la cuenta, como realizados por un "invitado" ya que las intervenciones en un Foro público, son públicas. Es decir, desde el momento en que se publican dejan de pertenecer al usuario. Por otro lado, como siempre hay contestaciones a los mensajes, si algunos son borrados, el hilo deja de tener sentido.

En cualquier caso, si existe algún o algunos mensajes en el que aparezcan datos personales que el usuario no quiere que sigan apareciendo, ANTES de pedir la baja, podrá reportarnos estos mensajes, usando la opción "reportar mensajes" y nosotros eliminaremos esos datos personales.

Se entiende que una vez borrada la cuenta, esta acción es irreversible, con lo cual no se podrá volver atrás.


Estas normas pueden ser modificadas sin previo aviso, por lo que se recomienda consultarlas regularmente...



Bueno, y eso es todo, pasa, busca asiento por donde puedas y pide lo que guste...
Ver más
Ver menos

Hilo para hacer sociales y ser agradable

Colapsar
X
 
  • Filtrar
  • Tiempo
  • Mostrar
Limpiar Todo
nuevos mensajes

  • Re: Hilo para hacer sociales y ser agradable

    Como el Tiempo lo pintan Bastos este finde para sacar el trasero al agua
    aprovechare este cajon de sastre de mi ya amigo Nave para poneros un cuentito que leer,,es totalmente OT..pero muy "social"


    Malamar :
    este cuento no es mio, es un manuscrito ajeno escrito
    por su todavia actual pareja, que no se ha publicado.
    Os lo someto a lectura, a pesarde su extension, sabreis perdonarme
    Ella existe y es tal cual en la realidad, y no murio en esa ocasion,
    claro, es licencia literaria,
    Yo la conoci en un Foro generalista peruano, alguien me insistio acercarme a

    ella. nunca se lo agradeceré bastante desde entonces es mi amiga, la

    adoro...todo un lujo de persona.
    Dios la bendiga.

    NOEMIA
    No sé cuantas veces la vi morir. Y mi primer pensamiento, cada vez, era ¿y ahora

    qué? Duraba hasta su primera sonrisa, hasta su nuevo despertar.
    Misha, la gata negra, solía subirse a su cuerpo. Noemia, condenada casi

    definitivamente a la inmovilidad, sonreía en una cama coqueta, llena de
    adornos, almohadas, peluches. En mi recurrente visión de su muerte, Misha

    ronroneaba, esperando una caricia que Noemia ya no podía darle. Pero no: los

    gatos no trepan sobre los muertos.
    Casi todas las noches, antes de entrar al dormitorio común, aparecía esa

    imagen: Noemia en la misma postura, en la misma inmovilidad, pero sin esa
    extraña chispa llamada vida. Esa chispa que Shakespeare llamó sonido y furia, a

    la que sin embargo uno se aferra como homo ludicus que en el fondo es. Uno

    vive porque es jugador y siempre cabe una apuesta más. Hasta que lo arrojan

    del casino o coge un revólver.
    Para entonces, la desesperación imaginada había quedado atrás: se había

    instalado un horror tranquilo, casi acariciador. Atrás quedaban, con el dolor más

    agudo, los paseos cerca al mar, las películas a discutir en el café, los libros, la

    diversión por computadora. Con los proyectos habían muerto las decepciones; el

    adiós a las risas era también el fin de las lágrimas.
    La anunciada peste negra de la muerte había barrido también todas las

    nostalgias, porque en nuestras conversaciones en el tibio dormitorio los

    recuerdos ya no eran nuestros: pertenecían a la peste que lo inundaba todo.
    Conocí a Noemia en un banco: fue motivo para posteriores carcajadas.
    Hacíamos cola para cobrar sendos cheques. Inicié una conversación poco

    original sobre la lentitud detrás de las ventanillas, estimulado por el cabello
    largo y negro y los labios color naranja de Noemia. Ella sonreía y respondía poco,

    pero me di cuenta de que comprendía hasta ciertas alusiones más bien
    cultistas a las que, como siempre, me aventuré tras algunos momentos. Tras la

    bella apariencia había una mente divertida y ágil que captaba alusiones
    literarias que hacían sospechar una silenciosa Alejandra de Sabato tras esa

    fachada de hotel cinco estrellas: ¿por qué uno siempre se sorprende de la

    inteligencia de una mujer hermosa? Es parte del largo catálogo de prejuicios que

    nos adorna. Esa mente divertida y ágil, sin embargo, ya estaba amenazada por

    los primeros, sutiles ataques de la enfermedad.
    Cuatro años de loca diversión comenzaban. Dejamos a nuestras respectivas

    parejas, la mía formal, la de ella informal, no sin ciertos sentimientos de culpa

    ahogados por el irrefrenable egoísmo de lo que las artes
    y artesanías literarias llaman pasión. Tras quince días de hostales decidimos

    convivir. Comentario de Noemia: nos ha dado fuerte. Pensamiento mío:
    ¿cuánto durará? Por algo yo tenía 46 años y ella 22. Afortunadamente pudimos

    alquilar un minidepartamento con una cocinita en la que ella logró arruinar varias

    comidas.
    Estábamos cerca de la avenida Larco y las noches brillaban para nosotros, con

    grasientas hamburguesas y galerías de pintura que nos permitían despotricar

    contra los expositores y contra el público. Comíamos donde Luigi cafés en el

    Haití, juventud dorada a deshoras, inconcientes parásitos de la
    realidad nacional y de una globalización, postergadas en nuestra permanente

    excitación. Nos deseábamos con sutileza pero también con violencia, armados
    de una ternura obscena. La pareja de ella, un muchacho sano y simpático, tuvo

    el buen gusto de desaparecer sin crear mayores problemas, aunque exhalando

    algunas frases de comprensible despecho. Si habló de “ese viejo”, como

    sospechoso, Noemia no me lo dijo. En cuanto a mi esposa, cierto triste pudor me

    impide mencionar la batalla que aún continúa y, me imagino, no terminará tan

    pronto. Por suerte, estoy en condiciones de comprar su relativo silencio. Silencio

    que también desaparecerá, con todos los demás privilegios, cuando se asiente

    la bruma final.
    Si hasta ahora he dejado la impresión de una relación plena de solemnidad

    erótica, de apasionamiento porno/rosa, debo corregirla por fidelidad a ambos, a

    nuestra verdad sin futuro, como todas. Reíamos, como
    cuando Noemia citaba hallazgos de Kundera: más que los hombres guapos, a

    las mujeres les fascinan los hombres amados por mujeres guapas; o como esa

    escena protoorgiástica en la que una mujer acepta (¡acepta!) hacer el amor con

    dos hombres y, para comenzar, los tres se contemplan desnudos en un gran

    espejo: ambos hombres miran el cuerpo de la mujer, pero la mujer se mira a sí
    misma. Aprendí mucho de psicología femenina con Noemia, y sobre esa
    perpetua, sorda competencia entre las mujeres que desespera a las feministas.
    La cotidianeidad, la privacidad, el mundo de la política y el no menos
    salvaje de la llamada cultura, eran objeto de un escepticismo compartido que a
    menudo derivaba en el tan calumniado cinismo, último y clandestino refugio de

    los románticos cuando finalmente se resignan a ver el mundo tal cual es. En
    algún momento llegamos a proyectar el Movimiento Cínico Internacional (la

    quinta o sexta Internacional), con claras raíces existencialistas aunque también
    con múltiples aportes griegos, franceses y alemanes. Sólo nos reíamos cuando

    nos dolía. “Esto”, decía Noemia, “no lo entenderán las gentes serias, de

    izquierda o de derecha. Sólo los extremistas de centro como nosotros.”
    En verdad, fue un amor divertido durante esos cuatro años: no sé qué puedan

    decir los sexólogos acerca del humor y la sexualidad. Con nosotros funcionó:

    ninguna tristeza postcoitum, doctor, introversión alguna, ninguna mirada a la

    mirada, ningún delirante orgasmo que no pudiera resolverse finalmente en una

    gran carcajada de mutuo reconocimiento, de pacífica aceptación, de sublevación

    contra el consabido absurdo. Esa era su perfección, y no una ausencia de

    peleas (que las tuvimos, y fuertes) ni una especie de solemne metafísica de los

    cuerpos. La trascendencia la llevábamos dentro. El más allá, la inmortalidad,

    estaban incorporadas, en el auténtico sentido de esta
    palabra: el espíritu era absorbido por la materia; teníamos chispas de pura

    energía deambulando de neurona en neurona.
    Pero había otras fuerzas haciendo el mismo recorrido, fuerzas a las que no voy a

    honrar detallándolas como si tuvieran la misma categoría moral. El mal existe,

    vaya si lo descubrí entonces y ratifiqué más tarde: no, no es
    solamente una ausencia de bien. El mal existe, tiene un cuerpo y tiene un alma, y

    además controla buena parte del universo. Nos deja apenas un resquicio, una

    mínima brecha que al fin de cuentas siempre será cerrada, pero
    que tenemos que intentar franquear aunque sólo sea para decirle al

    todopoderoso mal: aquí estamos, somos posibles, no eres único en ese mundo

    que una y otra vez te apropias. Y: cuando quede un solo hombre vivo, una sola

    flor imponiendo colores a la oscuridad, un solo bicho arrastrando su inutilidad

    bajo las galaxias, mi memoria vivirá en la tuya, mal, jodiendo tu triunfo,

    amargando tu victoria.
    Dije que esto duró cuatro años: el tiempo que falta, que no he reseñado todavía,

    no es solamente el de la enfermedad. Víctima de una niñez y de una

    adolescencia retraídas y autoagresivas, Noemia desarrolló, dentro de la relativa

    calma de nuestra relación y -quién sabe -dentro de los parámetros de su

    enfermedad o de la terapia que ésta requería, una nueva adolescencia, un ansia

    de vivir en rebeldía, de agredir al mundo, de descubrir la nada y el absurdo en

    todo, salvo en su extrañamente abierta sexualidad.
    ..la lontananza sai
    é come il vento
    che fa dimenticare chi non s'ama..
    spegne i fuochi piccoli,
    ma accende quelli grandi


    Comentario


    • Re: Hilo para hacer sociales y ser agradable

      Noemia 2




      Digo “extrañamente” porque una fuerte tendencia a negar su belleza (que, como

      fui descubriendo luego de mis dudas iniciales, no era coquetería), su inteligencia,
      su bondad, ingenua hasta lo increíble, su visión de un mundo maravilloso en el

      que sólo ella desentonaba, contrastaban violentamente con una sexualidad

      sana, sincera, franca, en la que se refugiaba como único medio de expresión

      total. Comprender esa personalidad que sorprendía a los psicólogos no fue

      nifácil ni rápido. Autoagresiva, silenciosa, enmascarada tras su aspecto de pituca

      belleza de poco cerebro, escondía una mente torturada que sabía reír de las

      bromas ajenas más audaces pero a las que, paralizada por el terror a demostrar

      su supuesta estupidez, o de hacer notar su no menos supuesta fealdad, se

      sentía incapaz de responder.

      Una serie de aventuras inconsecuentes tras una decepción romántica a los 17

      años la habían convencido, allá en las misteriosas profundidades de ese cerebro

      material y metafísicamente atormentado, de que sólo debía relacionarse con

      hombres cuyo abandono, contrariamente a lo ocurrido y sentido en ese gran

      romance de su adolescencia tardía, no le importaría: nunca se había atrevido a

      coquetear, y cuando se le insinuaba un hombre que le gustaba, le ponía lo que

      ella misma me definía como “cara de palo”.

      Ahuyentaba a aquellos de los que se podría enamorar. Yo, por edad y por otras

      consideraciones, no era candidato: “Me agarraste por sorpresa”, me dijo una

      vez. “La jodí” añadió, y simultáneamente yo dije: “Te quisiste joder tú”, con

      nuestra fresca telepatía.

      Durante esos cuatro años, mientras iba retrocediendo su autoagresividad,

      crecía también en ella una nueva hostilidad contra el resto del universo: un odio

      teórico contra la humanidad que su inocencia frente a seres humanos concretos

      contradecía. Fue coincidiendo conmigo en el desprecio contra los grandes

      ideólogos del amor colectivo; contra aquellos que desde tribunas y pulpitos

      predican esas abstracciones sentimentales capaces de sacrificar al individuo

      prometiéndole un futuro inverificable, en los cielos o en un paraíso terrestre. Lo

      que, sin embargo, y esto nos parecía importante, no nos arrojaba a las

      hediondas costas del conformismo; lamentábamos la ausencia de Dios: nos

      privaba de la posibilidad de insultarlo por la porquería
      que había creado. Éramos revolucionarios sin utopía.
      Claro que, con toda coherencia, también los predicadores de la no predicación

      se iban desinflando: el Camus de la rebeldía y del suicidio, murió como lo haría,

      37 años después, Lady Di. Cloran, que lamentaba el inconveniente de haber

      nacido, murió, anciano e inaccesible al humor, en su cama. Hesse, el eterno

      adolescente, desvivió en Suiza, el útero neutral al que huyó cuando el fuego

      amenazaba chamuscar el rabo del lobo estepario. Y así
      sucesivamente. Lo único sensato lo dijo, pese a todo, el rumanofrancés, Cioran:

      “Si no me suicido es porque la muerte es tan horrible como la vida”.Como si

      proclamáramos, parodiando viejas consignas: ni capitalismo ni comunismo, sino

      todo lo contrario.

      Dentro de este contexto aparece Sergio: 22 años, atractivo, buenazo a primera

      vista, entre adolescente tardío (aunque menos tardío que Noemia, claro), serio

      estudiante de leyes y seductor de esquina de academia. Confluyen ante un

      kiosco de periódicos y galletitas, sonríe él y pone cara de palo ella pero a la

      tercera confluencia él le habla y el palo de la cara de Noemia se raja un poco.

      Desde allí, todo va avanzando hacia la simpatía, el afecto y la cama: el orden

      habitual de las mujeres buenas.

      Ella acaba de salir de una primera crisis de su enfermedad. Luego de una atroz

      semana de postración en una clínica, casi perdida para el mundo, y un par de

      meses aprendiendo nuevamente a caminar, recordar, ver, hablar, ha salido, por

      primera vez sola, a ver galerías de arte. Ya no necesita compañía; yo estoy

      trabajando cuando ella encuentra a Sergio. Y entonces comienza una extraña

      historia, tan extraña que dudo poderla transmitir sin ser acusado de falsario, de

      mentiroso, de inventor de sombras.

      Noemia y yo intentamos explicárnosla una y otra vez. Sin dejar de amarme (este

      es uno de los pocos aspectos de los que estamos seguros ambos), Noemia se

      enamora de Sergio. ¿Revivió con este muchacho el trauma de los 17 años?

      La crisis que le hizo enfrentar la invalidez, la demencia y quizás la muerte

      ¿provocó en ella una incontrolable sed de pluralidad erótica, de vivir
      concentradamente pasiones hasta entonces reprimidas? Lo conversamos

      muchas veces, cuando salía a encontrarse en un hostal con Sergio y cuando

      volvía, y durante los días y hasta semanas en que, sin sufrir demasiado, dejaba
      de verlo. ¿Esclavitud sexual, masoquismo? Porque ella sabía muy bien lo que era

      Sergio: una mente simple, incapaz de satisfacer la mente compleja, hasta
      retorcida, de Noemia; el clásico estudiante pobre que aprovechaba muy bien la

      situación: chica con pareja y algo de dinero, capaz de pagar el hostal. ¿Era,
      entonces, un suplemento o complemento sexual y nada más? Mi primera idea,

      naturalmente, fue: no la satisfago físicamente. Noemia no sólo lo negaba con

      palabras sino también con orgasmos muy reales. Aquí quien lee esto sonríe: a

      éste no le han llegado noticias de los orgasmos fingidos. El lector no está

      obligado a conocemos a Noemia y a mí. Sólo puedo invocar a la fe: ni Noemia lo

      haría ni yo lo creería.

      Eso nos deja con ese misterio del amor doble: nadie que no lo haya vivido en sí

      mismo o misma lo cree posible. Pero subsisten ciertas prioridades, y Noemia

      nunca perdió la suya. Estaba “enganchada”, decía, mientras
      comentábamos en la cama su más reciente excursión, llamémosla sentimental,

      con Sergio. Volvía rejuvenecida, sana, y al mismo tiempo furiosa por alguna

      nueva estupidez de su otro amante.

      “Debería terminar con este asunto”, repetía, y en su siguiente conversación con

      Sergio, cara a cara o por teléfono, le anunciaba el fin de la relación. La

      conversación siempre terminaba igual: él le rogaba que continuaran, la besaba, y

      acababan en la cama. Parecía un antiguo saínete francés. Y nuestras risas

      hubieran sido más francas, menos dolorosas, si a raíz de ciertos síntomas la

      sombra de esa maldita, incurable enfermedad no volviera a flotar entre nosotros.

      En mí combatía cada vez más mi alegría y complicidad por ver vivir a Noemia (aún

      con un tonto-vivo como Sergio) contra mi preocupación por el futuro de mi

      relación con ella. Pero, ¿cuál futuro? Mejor dicho: ¿cuánto futuro?

      Fue ésta última pregunta, y no una generosidad que normalmente no muestro, la

      que me hizo ¿soportar? ¿tolerar? ¿comprender? ¿co-vivir? una situación que

      para la mayoría de otros hubiese sido inadmisible, mientras simultáneamente

      crecía en mí un horror que me cuesta demasiado expresar. Hay derrotas que

      uno mismo se inflige; son las peores. La cuestión de por qué la abandoné se

      convierte entonces en una siniestra adivinanza que hasta hoy no logro

      solucionar; no lo lograré jamás. ¿La abandoné, cobarde, egoísta, rastrero, para

      deshacerme de la carga de una enferma sin esperanzas? ¿Por simples celos?

      ¿Por orgullo herido? ¿Por estúpido e intolerante? Conozco tantos casos de uno

      y otro tipo que soy incapaz de responder cuál me corresponde. No voy a

      preguntárselo al psiquiatra. No quiero conocer la respuesta. No soy tan valiente

      como Noemia. Pero sí tuve la “valentía” de sugerirle que volviera a casa de sus

      padres, al aparecer esos síntomas similares a los que precedieron la crisis de

      pocos meses atrás. “Allí te cuidarán mejor.”

      Le prometí mantener el contacto, recuperarla para nuestro departamento

      apenas mejorara, y, por supuesto, amarla para siempre: en esto último no

      mentía. Descubrí que el amor puede ser ahogado de muchas maneras, por uno

      u otro de los protagonistas, en un estado que sólo puedo comparar al

      sonambulismo o a la esquizofrenia.

      Simplemente desaparecí, como un ladrón en la noche. No fui a verla, no llamé a

      la casa de sus padres, no hablé siquiera con esa hermana cómplice que me

      llamó varias veces, excepto para excusarme mencionando problemas

      inventados, del trabajo, con mi esposa, con estupidez y media que, me imagino,

      no habrá creído. Como un ladrón en la noche.

      Dicho y explicado todo y nada, sólo queda preguntarle a Misha, la gata

      negra que jugueteaba con Noemia hasta que el sufrimiento de ésta o su partida

      a casa de sus padres la acobardó y la obligó a esconderse en el closet, y al morir

      Noemia a desaparecer para siempre, de qué se trató. Si pudiera encontrarla y

      enfrentarla. Dos eventualidades que me aterran. ¿Los primeros síntomas de lo

      que parecía una nueva crisis fueron una amenaza para Noemia?

      ¿Hubo un desgarro inaceptable en ella porque al menos su inconciente no quiso

      soportar esa duplicidad de afectos o sensualidades? ¿Creyó que ya no la amaba

      o, quizás peor, que ella había dejado de amarme? ¿Ser virtual esclava de un

      pobre diablo le confirmó viejas utoagresiones que creíamos superadas? O, más

      “sencillamente”, ¿se hartó de vivir condenada a cosas
      peores que la muerte? Especulaciones de un cobarde que no posee ni siquiera

      el coraje de un pensamiento tan simple como ...yo la maté.



      Dejó una nota muy sencilla, junto al frasco de pastillas: Si no muero, ven a verme.

      Noemia.

      Me la entregó en silencio la hermana, que había recogido secretamente la nota,

      en un café al que me había citado tras la autopsia y la cremación. No pude

      mirarla a los ojos mientras le decía “gracias” y la hermana lloraba.

      Le pedí que recogiera mis cosas y las de Noemia y dispusiera de ellas como le

      pareciera. Le di un dinero para que pagara lo que hubiera que pagar.

      Yo nunca volví al departamento.

      Nunca sabré, ni quiero saber, si la nota era para Sergio o para mí.



      Malamar, en homenaje
      ..la lontananza sai
      é come il vento
      che fa dimenticare chi non s'ama..
      spegne i fuochi piccoli,
      ma accende quelli grandi


      Comentario


      • Re: Hilo para hacer sociales y ser agradable

        Es hermoso Malamar, todo un hallazgo!!!
        No hay caminos, solo estelas en la mar

        Comentario


        • Re: Hilo para hacer sociales y ser agradable

          Originalmente publicado por varech Ver Mensaje
          Pues lo llevas claro, pibe.
          Hubo una vez un post que hablaba de la simplicidad del hombre, y creo que quedó clarísimo que a las mujeres nos gustan los hombres algo más complicados. Si todo lo que puedes hacer a nuestro lado se reduce a amarnos. ..............chao, pibe, quedáte con tu mamá.
          Me acuerdo perfectamente de aquel hilo (lo abrí yo)

          Ahí lo tenéis si queréis recordarlo



          no estaría mal reabrilo, eh?

          Comentario


          • Re: Hilo para hacer sociales y ser agradable

            Aqui el post en cuestión




            Sexo:
            Edad: 45
            Zodiaco:
            Registrado: 19 Abr 2006
            Mensajes: 1135
            Zona de Navegación: Los Mares del Sur (de Iberia)
            Publicado: 21/06/06 21:47 Asunto: O.T. Manifiesto masculino (En tono cordial, ¿eh... chicas?) Querida Mujer:

            1.- Si piensas que estas gorda, muy probablemente sea cierto.
            No preguntes. Me negaré a responder. Y las básculas no mienten ni están desajustadas. Para eso las inventaron, para pesar.

            2.- Si quieres algo, pídelo. Dejemos esto en claro:
            LOS HOMBRES SOMOS SIMPLES. Las indirectas sutiles no funcionan. Las indirectas directas no funcionan. Las indirectas muy obvias tampoco funcionan. Por lo tanto, di las cosas tal como son.

            3.- Si haces una pregunta para la que no quieres respuesta, no te extrañe recibir una contestación que no quieres oír.

            4.- Somos SIMPLES. Si te pido que me pases el pan, por favor, solo quiero decir eso. No te estoy reprochando que no esta puesto sobre la mesa, ni estoy insinuando que preferiría tortillas. No hay segundas intenciones ni mensajes ocultos... De verdad, todos los hombres SOMOS SIMPLES.

            5.- Somos SIMPLES. No hace falta que preguntes en que estoy pensando. El 96.5% de las veces será en "Sexo". Y no, no es que seamos unos "marranos pervertidos", es simplemente lo que más nos gusta, ya que desgraciadamente, SOMOS SIMPLES.

            6.- A veces no estoy pensando en ti. No pasa nada. Por favor acostúmbrate a eso. No me preguntes en qué estoy pensando, a menos que estés lista para hablar de temas como política, economía, fútbol o coches deportivos.

            7.- Domingo = Parrillada o Pizza = Amigos = Cervezas = Fútbol en la Tele. Esto es como la luna llena o la marea. No se puede evitar.

            8.- Ir de compras no es divertido y no nunca voy a considerarlo de esa manera. Mucho menos si no se ni siquiera lo que ando buscando.

            9.- Cuando tengamos que ir a alguna parte, absolutamente cualquier cosa que te pongas está bien. DE VERDAD.

            10.- Tienes suficiente ropa. Tienes demasiados zapatos. Y las ofertas de ropa no son verídicas. Nadie te regala nada. Nadie.

            11.- Llorar es chantaje. Así de sencillo.

            12.- El salón de belleza no es lugar para los hombres. Para eso hay peluquerías. Además, no hay corte, tinte o peinado que valga lo que ustedes pagan, para que luego se quejen de que no les gustó y paguen el doble por corregirlo.

            13.- La mayoría de los hombres tenemos tres pares de zapatos. Insisto SOMOS SIMPLES. Por lo mismo, ¿qué te hace pensar que sirvo para decidir cual par de los treinta que tienes se te ve mejor?

            14.- Respuestas sencillas como un "SI" o un "NO", son perfectamente aceptables para cualquier pregunta.

            15.- Acude a mi con un problema solo si quieres ayuda para resolverlo. Para eso sirvo. No me pidas empatía como si fuera yo una de tus amigas.

            16.- Un dolor de cabeza que dura 17 meses es un problema. Que te vea un médico. En comparación, una uña con el esmalte corrido o una media jalada NO son un problema. Créeme que los hombres, SIMPLES como somos, lo último que vemos en una mujer son sus uñas. Quien te diga lo contrario miente o te lo dice para ver si así logra lo que en realidad pretende el 96.5% del tiempo.

            17.- Si algo que dije se puede interpretar de dos formas distintas y una de ellas hace que te entristezcas o te enojes, mi intención era decir la otra.

            18.- TODOS los hombres vemos nada mas 16 colores. Manzana y Durazno son frutas, no colores. Por cierto, ¿Que diablos es el color "fucsia"? Es más ¿Cómo carajo se escribe?

            19.- La cerveza nos emociona tanto como a ustedes los bolsos.

            20.- Fumar un buen puro es tan disfrutable como tener una buena sesión de sexo. Así que no me arruines el momento pidiéndome que lo apague.

            21.- Si te pregunto si pasa algo malo y tu respuesta es "no, nada", te creeré y reaccionaré como si nada malo pasara. No buscaré otro significado, pues mi pregunta fue clara y directa.

            22.- No me preguntes si te quiero. Ten la seguridad de que si no te quisiera, no estaría contigo. Y obviamente, tampoco es necesario que trates de averiguar cuanto te quiero.

            23.- La simpleza del hombre radica en que es un animal instintivo. La mujer es un ente emocional. No le pidas peras a un manzano.

            24.- Regla genérica: Ante cualquier duda sobre nosotros, piensa siempre lo más sencillo. Recuerda, SOMOS SIMPLES.

            POR FAVOR DISTRIBUYE ESTE MANIFIESTO A LA MAYOR CANTIDAD DE MUJERES POSIBLE, ASÍ TAL VEZ ENTIENDAN A LOS HOMBRES DE UNA VEZ POR TODAS.
            DISTRIBÚYELO TAMBIÉN A TODOS LOS HOMBRES QUE CONOZCAS PARA QUE SEPAN QUE NO ESTÁN SOLOS EN LA LUCHA.
            _________________
            No hay caminos, solo estelas en la mar

            Comentario


            • Re: Hilo para hacer sociales y ser agradable

              Es la morocha de quien puse la foto, disfrazandola de chilena (en relidad dice que nunca ira a ver los lagos si no es conmigo, que asi quedamos...)
              Crisol de razas..judia sefardi española, emigrada a la Argentina, familia de minerias extensivas por Cordoba, de ahi a Peru, rebacanota pintora (alumna favorita de Guayasamin) del barrio de Miraflores en Lima, rosa temprana, pan de centeno, ...hasta las suelas de mis zapatos, te echan de menos...
              ..la lontananza sai
              é come il vento
              che fa dimenticare chi non s'ama..
              spegne i fuochi piccoli,
              ma accende quelli grandi


              Comentario


              • Re: Hilo para hacer sociales y ser agradable

                Yo aprendí a aceptar, que las mujeres son distintas, tienen una forma de pensar completamente diferente a la del hombre, para bien o para mal.

                Jamás me meto en una conversación de mujeres, y aunque lo hiciera sería totalmente inutil, mis palabras solo las escucharía el viento.

                Las mujeres son capaces (esto es evidente superioridad respecto del hombre), de mantener varios puntos de atención, por ejemplo tener conversaciones distintas en un mismo momento, y tomar nota de ellas con detalles y señales en forma minuciosa.

                Tienen una forma de relatar completamente distinta al hombre (otro punto de superioridad), son minuciosas al minimo detalle, te describen todo con perfección, desde el color de zapatos que usaba cada uno de los intervinientes, forma de vestirse, forma de arquear las cejas, peinado, anteojos, tics, lugar donde estaban, estilo de la habitación en su amueblamiento, color de las cortinas, mancha en el techo, hora y minuto exacto , etc. Respecto de lo que se dice en si, la perfección!!!, palabra por palabra, intercalando las expresiones del rostro o dilatamiento de pupilas.

                El hombre en cambio cuando le preguntan respecto de la misma reunión, extracta lo mas destacable a tres o cuatro palabras.

                Estas y otras miles de cosas hacen a la diferencia de sexo, por eso siempre perdemos con ellas.
                No hay caminos, solo estelas en la mar

                Comentario


                • Re: Hilo para hacer sociales y ser agradable

                  Originalmente publicado por malamar Ver Mensaje
                  Es la morocha de quien puse la foto, disfrazandola de chilena (en relidad dice que nunca ira a ver los lagos si no es conmigo, que asi quedamos...)
                  Crisol de razas..judia sefardi española, emigrada a la Argentina, familia de minerias extensivas por Cordoba, de ahi a Peru, rebacanota pintora (alumna favorita de Guayasamin) del barrio de Miraflores en Lima, rosa temprana, pan de centeno, ...hasta las suelas de mis zapatos, te echan de menos...
                  Te entiendo Malamar, yo tambien estaría "chiflado" por una mina así!!!
                  No hay caminos, solo estelas en la mar

                  Comentario


                  • Re: Hilo para hacer sociales y ser agradable

                    Navegantesail: no vas por buen camino.

                    Ah, el post de los simples ha salido ya tres veces, pero no es ése al que yo me refiero. El que yo digo fue bastante más calentito. y lo empezó Roni.
                    Varech



                    Vuelvo a navegar por Soria

                    Comentario


                    • Re: Hilo para hacer sociales y ser agradable

                      Originalmente publicado por varech Ver Mensaje
                      Navegantesail: no vas por buen camino.

                      Ah, el post de los simples ha salido ya tres veces, pero no es ése al que yo me refiero. El que yo digo fue bastante más calentito. y lo empezó Roni.

                      Amiga Varech, espero que entiendas que es solo humor, buscar una forma de divertirnos un rato, en esto no está implicada ideología ni fobia alguna, solo se busca contestaciones divertidas, todo el humor va mezclado con verdades, algunas exageradas otras a medias, se busca una conversación de copickt, de esas que hacen escuchar las risas a barcos que pasan en la cercanias. No te lo tomes en serio.
                      No hay caminos, solo estelas en la mar

                      Comentario


                      • Re: Hilo para hacer sociales y ser agradable

                        Pero si estoy de broma. Es que como no nos vemos las caras a lo mejor despisto, pero no. Soy la primera en tomarme todo ésto con humor. Sin problemas, hombre.
                        Me tienes que dar la receta de algo así como matahambres, que creo que es un plato argentino.
                        Varech



                        Vuelvo a navegar por Soria

                        Comentario


                        • Re: Hilo para hacer sociales y ser agradable

                          Originalmente publicado por varech Ver Mensaje
                          Pero si estoy de broma. Es que como no nos vemos las caras a lo mejor despisto, pero no. Soy la primera en tomarme todo ésto con humor. Sin problemas, hombre.
                          Me tienes que dar la receta de algo así como matahambres, que creo que es un plato argentino.

                          Matambre, es un corte tipicamente argentino, es una carne que se saca de la región del vientre del animal, fino, y que sirve para servir de muchas maneras.

                          Matambre a la parrilla: se coloca con toda la grasa que trae, que no es mucha
                          y se lo pone a fuego lento sobre la brasa, a una distancia de unos 50 o 60 cm del calor, cuando la grasa se consume por el calor (de ambos lados, se sirve), en general a toda carne sobre la parrilla se le pone sal gruesa (No fina), porque de esa manera se extrae solo lo necesario para que sazone bien.
                          Muchos a el matambre lo hacen tierno curandolos con leche, se lo deja una noche con leche en la heladera, queda muy rico.

                          Matambre al horno: se extiende el matambre, se la saca toda la grasa posible, y se lo rellena, con legumbres, huevo duro, condimentado con un poco de pimienta, sal, ají morrón, un poquito de pimentón, se lo enrrolla y se fija con mondadientes para que no se desenrrolle, y al horno!!!!.

                          Se lo puede servir caliente (es muy rico), y frio, se sirve cortandolo en fetas, acompañado de ensalada rusa.

                          Vino tinto, pan y al buche!!!!

                          Es ideal para sanwiches, que se pueden llevar ya hechos a bordo.
                          No hay caminos, solo estelas en la mar

                          Comentario


                          • Re: Hilo para hacer sociales y ser agradable

                            La milanesas entre dos fetas de pan tambien aguantan frias y que ricas...

                            ..la lontananza sai
                            é come il vento
                            che fa dimenticare chi non s'ama..
                            spegne i fuochi piccoli,
                            ma accende quelli grandi


                            Comentario


                            • Re: Hilo para hacer sociales y ser agradable

                              Originalmente publicado por varech Ver Mensaje
                              Pero si estoy de broma. Es que como no nos vemos las caras a lo mejor despisto, pero no. Soy la primera en tomarme todo ésto con humor. Sin problemas, hombre. ...

                              Mi encantadora y cínica soriana:
                              menos mal que nos vamos conociendo .... se me estaban comenzando a erizar los pelos del cogote ante un nuevo caso de androfobia.

                              Estimado navegatesail, te aseguro que si para mantener cualquier tipo de relación con el "bello sexo" tuviera que pasar por el estado de "autosumisión" que describías... antes me mato a "piiiiiiiiiiiiiiiiii".

                              La galanteria es un lujo, tanto el recibirla como el poder practicarla. Pero tratar a las féminas casi como si se trataran de manitis religiosas no creo que les produzca ningún beneficio.
                              No se puede decir "si" a todo a nadie ni a nada si es que realmente aprecias a esa persona.

                              Ahora que ya me he resarcido un poco de la incontinencia verbal a la que me estaba sometiendo para no decir cuatro barbaridades y terminar de liarla... ya podemos continuar con el "buen rollete" y las excelencias gastronómicas argentinas.

                              Saludos

                              Comentario


                              • Re: Hilo para hacer sociales y ser agradable

                                Amigo Rom, no es autosumisión, es no discutir, no necesariamente se deben hacer las cosas como quieren ellas, solo poner cara de tonto, y hacer lo que uno quiere, total!!!, con una disculpa, o un "no me di cuenta" lo arreglas!!!!
                                No hay caminos, solo estelas en la mar

                                Comentario

                                Trabajando...
                                X