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"Se navega por los astros, por la mar, por la tierra, por las gentes, por los sentimientos...Se navega." — Altair

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NORMAS DEL FORO: OBLIGATORIA SU LECTURA

Hola cofrade, has recalado en la Taberna del Puerto, algo más que un foro náutico. Eres bienvenido, participa, aprende y enséñanos; de eso se trata, de enriquecernos todos en nuestros conocimientos, y sobre todo de pasar un buen rato. No entres si vienes buscando conflictos, polémicas o cualquier otro fin que no sean los anteriormente descritos. Tenemos algunas normas y es obligatorio que las leas antes de empezar.

1/ Este es un foro náutico y aunque se permite hablar de otros temas, se ruega contención en el uso de los mismos, para ello existe un foro específico.

2/ Usa títulos claros y que describan el contenido del tema. De este modo será más fácil encontrarlos en el buscador para posteriores consultas además de que facilitas el trabajo de los que te vayan a responder. Títulos ambiguos como “ayuda”, “tengo un problema”, etc... no colaboran a este fin. Inserta tú tema en el foro adecuado, mira antes de lanzarlo por si alguien poco antes que tú ha puesto lo mismo; si es así no crees un tema nuevo, contesta al otro. Usa el buscador, es una gran herramienta. No escribas todo el texto con mayúsculas, se interpreta como que estás gritando. Todo esto facilita enormemente el trabajo de los que curramos aquí.

3/ No se permite el "spam" ni la publicidad de empresas o de actividades que conlleven lucro. Tampoco solicitud de ofertas de empresas o profesionales salvo en los foros de anuncios de compra-venta.

4/ No uses el foro como un chat salvo en aquellos temas habilitados a tal efecto, los cuales periódicamente serán eliminados. Las contestaciones reiterativas y/o automáticas, haciendo uso del sistema copi-pegui o cualquier otro no están permitidas.

5/ Respeta a los demás y a sus opiniones si quieres que las tuyas sean respetadas. Los insultos, la agresividad, el mal gusto y la mala educación no están permitidas en este foro. Aquí venimos a divertirnos, no a pelearnos. Se prohíbe insultar, ser agresivo, maleducado, soez, no respetar a los demás, intentar imponer nuestras ideas, empezar o dar pie a que empiecen peleas o trifulcas. Se exige orden y delicadeza a la hora de tratar ciertos asuntos, como por ejemplo, en lo que a la ortografía se refiere. Serán considerados como insultos y faltas de respeto el calificar a los Moderadores y/o Administradores como censores, dictadores, que coartan la libertad de expresión, que aplican un doble rasero, y expresiones similares.

6/ Nos gusta conocer con quién hablamos, así que, una pequeña presentación en el foro correspondiente que existe para tal fin siempre será bien recibida. No obstante, si alguien decide no presentarse, los demás usuarios se abstendran de reclamar dicha presentación y/o realizar crítica o petición alguna.

7/ Los temas políticos o que induzcan a la polémica innecesaria, mejor los dejas para otros foros de los muchos que hay para ello en la red. Se prohíbe hablar de política, de política económica, de política social, de nacionalismos, de antinacionalismos, de diferencias idiomáticas, de banderas nacionales, de exaltaciones patrióticas, de hechos diferenciales, de religión, de anti-religíon, de toros y del maltrato animal, y en general de todos los temas que se sabe de antemano van a ser polémicos y mucho más si no son náuticos. No contestes a estos temas o mensajes, informa a los administradores. No se tolerarán actitudes racistas, xenófobas, sexistas, denigrantes hacia otros colectivos o para con los demás, totalitarias o extremistas sean del signo que sea.

8/ El reenvío de mensajes que hayan sido modificados, o bien el envío de otros mensajes que muestren su descontento con esta modificación, pueden conducir al bloqueo de la cuenta. Esto también sucederá cuando un usuario insista en retomar algún tema o continuar sobre una conducta de la que se le ha alertado. En casos de que la mala conducta de un usuario continúe, se podrá proceder a su expulsión definitiva.

9/ Todos los temas y/o mensajes que fomenten la piratería sobre cualquier software u otro material protegido, o informen de cómo o dónde llevarla a cabo serán retirados inmediatamente del foro. No obstante, y debido a la imposibilidad por parte de los administrador de controlar todos los temas y mensajes , si alguien detecta cualquier incidencia de este tipo ruego lo comunique de forma inmediata a la administración, especificando el enlace al tema para poder ser retirado.

10/ Se prohíbe la reproducción total o parcial de textos u otros medios sujetos a Copyright y/o pertenecientes a otras webs, foros, etc... Sin embargo si que se podrán insertar enlaces a los mismos, pero siempre haciendo referencia a la página propietaria.

11/ La Taberna es un foro en lengua castellana o español, pero cada uno es libre de expresarse como quiera, allá él si la mayoría no lo entiende. Los usuarios se abstendrán de hacer ningún comentario indicando al que escribe en otra lengua su pertinencia o no. Tampoco se tolerará el uso del idioma como arma reivindicativa de ningún tipo.

12/ No se permiten insultos ni difamaciones a empresas, profesionales o particulares. Tampoco acusaciones de ningún tipo, que no estén probadas o demostradas judicialmente o por lo medios legales adecuados. Este no es un medio para presentar denuncias, para ello, existen los juzgados, consumo, etc...

13/ No se permite la inserción de hilos o mensajes con el fin de generar exclusivamente tráfico a otras web o canales, bien sea mediante enlaces, mediante árticulos, ficheros o datos parciales, o por cualquier otro método.

14/ Cualquier incumplimiento de estas normas, puede ser motivo de amonestación y/o expulsión del autor, de borrado o cierre de temas o mensajes, o de cualquier otra medida que la administración decida para intentar hacer que éstas sean cumplidas. Los temas pueden ser movidos o unidos sin previo aviso a criterio de los administradores.

15/ Si estás de acuerdo con ellas este es tú sitio; si no te gustan, no te apetece cumplirlas, las consideras restrictivas, censoras o que coartan tu libertad de expresión, no entres, no intervengas, y no te quejes cuando te sean aplicadas las medias correctoras adecuadas. No luches por cambiarlas a tu conveniencia, no puedes.

16/ Baja Voluntaria del foro.

Ni éste ni ningún otro Foro tiene previsto un sistema de Bajas voluntarias y automáticas. Simplemente con dejar de participar en él, y editar el Perfil de usuario para que dejen de aparecer los datos que crean no deben verse es sufiente.

No obstante, si alguien quiere que se le borre su cuenta, deberá enviar un e-mail desde el enlace "contáctanos" que se encuentra en la parte inferior del foro usando el e-mail con el que está registrado en la Taberna ya que es la única forma de comprobar la autenticidad del que se quiere dar de baja.
Así se evita que alguien pueda coger los datos de tu cuenta y pedir que se borre la misma.

Por otro lado advertir que los mensajes del usuario aparecerán, una vez borrada la cuenta, como realizados por un "invitado" ya que las intervenciones en un Foro público, son públicas. Es decir, desde el momento en que se publican dejan de pertenecer al usuario. Por otro lado, como siempre hay contestaciones a los mensajes, si algunos son borrados, el hilo deja de tener sentido.

En cualquier caso, si existe algún o algunos mensajes en el que aparezcan datos personales que el usuario no quiere que sigan apareciendo, ANTES de pedir la baja, podrá reportarnos estos mensajes, usando la opción "reportar mensajes" y nosotros eliminaremos esos datos personales.

Se entiende que una vez borrada la cuenta, esta acción es irreversible, con lo cual no se podrá volver atrás.


Estas normas pueden ser modificadas sin previo aviso, por lo que se recomienda consultarlas regularmente...



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Rincón literario

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  • Re: Rincón literario

    Como hace mucho que no doy la lata, hoy dos.

    ¿Fue la imagen del jefe, del Gran Uno, lo que convirtió en Uno a todo lo demás? ¿Fue la intervención del Poder separado lo que condenó bajo el peso de lo Uno a los guaraníes, lo que les separó irrevocablemente de los dioses que también fueron, lo que les convirtió en hombres unidimensionales? En todo caso, ellos no se llamaron a engaño sobre lo que tal unidad suponía: perecimiento y muerte. La metafísica occidental parte, en cambio, de la defensa de lo Uno: es una sabiduría monárquica, una razón total y totalitaria. Lo muerto es lo que se disgrega en diferencias, lo mezclado; lo diferente es el campo de la apariencia y el filósofo llama sistema a la imposición dictatorial de un principio sobre la realidad toda. No es el oscurantismo de los viejos tiempos sometidos a la religión, sino la ilustración de los nuevos doblegados a la razón lo que conduce a la unificación total en el Estado.

    Pero también Occidente conoce desde antiguo la rebelión contra lo Uno: En el mismo siglo XVI en que los conquistadores europeos eran testigos en el Nuevo Mundo de la frenética predicación de los karai y de las migraciones masivas de los guaraníes en busca de la Tierra sin Daño, un joven de dieciocho años escribe en Francia un panfleto inmortal que titula: «Contra Uno», aunque es más conocido como el «Discurso de la servidumbre voluntaria». El casi adolescente rebelde, Etienne de la Boétie, era amigo íntimo de Montaigne y fue éste quién publicó el «Contr'Un», muchos años después de la prematura muerte de su autor y rodeado de todas las precauciones que el caso exigía. Pues bien, La Boétie se asombra de algo no diferente de lo que causó la conmoción demoledora del mundo guaraní: el predominio de Uno sobre la sociedad entera, sobre todos los otros hombres; el que los muchos se plieguen bajo una sola voluntad y dimitan de sus particulares quereres para obedecerle.. Pero lo más importante que La Boétie advierte es que dicha obediencia no es puramente impuesta desde el exterior sino que se trata de una servidumbre en gran parte voluntaria. Se plantea así por primera vez en los tiempos modernos el gran misterio de la institución política, que no es sencillamente la existencia de una coacción exterior sino el acatamiento íntimo del poder. Pero el hecho de que alguien se pregunte sobre lo voluntario de la obediencia, aunque se trate de una voz solitaria y prematura, no deja de indicar que las legitimaciones tradicionales de la jerarquía de poder comenzaban a resquebrajarse. Aunque de ese resquebrajamiento no habría de salir precisamente un debilitamiento del Uno...

    «No es bueno tener muchos jefes; no tengamos más que uno solo.» Con estas palabras de Ulises a los aqueos en la Ilíada se abre el panfleto de La Boétie. Todo su discurso girará en torno a este verso de Homero, no sólo para combatirlo, sino ante todo para analizar lo extraño de que semejante propuesta sea aceptada de inmediato como algo lógico y secretamente deseado por todos. Tal sumisión pasma a La Boétie y le indigna.

    Panfleto contra el Todo.- Fernando Savater.
    Vive y deja vivir,
    pero vive como piensas,
    o acabarás pensando como vives.

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    • Re: Rincón literario

      No obstante, en los días claros, un cristal en el quinto o sexto piso desvía hacia nosotros, en el fondo del patio de luces de la Lubianka, un pálido rayo .secundario del sol, que se cuela por el bozal. Para nosotros es un rayo legítimo, un ser vivo. Observamos con cariño como trepa por la pared, cada desplazamiento suyo está lleno de sentido, anuncia el tiempo del paseo, cuenta las medias horas que quedan hasta la comida y antes de la comida nos deja.


      Éstas son, pues, nuestras posibilidades: ¡Dar el paseo! ¡Leer libros! ¡Contarnos el pasado! ¡Discutir y educarnos! ¡Y, como premio, tendremos además una comida de dos platos! ¡Increíble!

      El paseó es malo en las tres primeras plantas de la Lubianka: los sueltan por el patio inferior húmedo, el fondo de un pozo estrecho entre los edificios de la cárcel. Pero a los arrestados de la cuarta y, quinta planta los sacan a un verdadero mirador de águilas, a la azotea del quinto. El suelo es de hormigón, de hormigón son las paredes de tres alturas, junto a nosotros está un guardián desarmado y en la torre un centinela con metralleta, ¡pero el aire es legítimo y legítimo es el cielo!.

      ¡Las manos atrás! ¡De dos en dos! ¡Sin hablar! ¡Sin detenerse! ¡Pero se olvidan de prohibir levantar la cabeza! Y tú claro, la levantas. ¡Y ves el Sol verdadero, no el reflejado, no el secundario! ¡El mismísimo SOL eternamente vivo! ¡O sus rociadas de oro entre las nubes de primavera!

      ¡La Primavera promete dicha a todos pero al preso diez veces más! ¡Ay, cielo de abril! ¡No importa que esté en la cárcel! Probablemente no me fusilen. Pero seré más sabio. Muchas cosas he de comprender aquí, cielo. ¡Corregiré mis faltas, pero no ante ellos, sino ante ti, Cielo! ¡Las comprendí aquí y las corregiré!.

      Archipiélago GULAG.- Alexandr Soljenitsin.
      Vive y deja vivir,
      pero vive como piensas,
      o acabarás pensando como vives.

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      • Re: Rincón literario

        Para leer estos días, el que quiera, clarostá,

        En mi pueblo no existía la muerte, porque en mi vocabulario no se había hecho un hueco todavía, hasta que se murió el tío José. Todo era un correr de un lado para otro, las vecinas nerviosas avisaban a otras vecinas. Era costumbre que las más jóvenes asistieran para ver lo que se hacía en esos casos, y yo cuando vi a mi madre correr hacía la casa, aunque a distancia de ella, también me fui detrás y me escondí tras la puerta de la alcoba donde murió el tío José. Nadie reparó en mí. Desde la altura de los ojos de mis seis años veía como entre dos vecinas, las más veteranas, haciendo acopio de fuerzas le daban la vuelta a aquel cuerpo desnudo, pesado, inerte y de prominentes nalgas sembradas de llagas. Rápidamente le pusieron una camisa y una chaqueta y le cruzaron las manos sobre el pecho. A continuación le ataron la mandíbula con una cinta negra y justo en ese momento me descubrió una de las dos mujeres. Su mirada me produjo tal impresión que un escalofrío de miedo recorrió mi cuerpo y antes de que lanzara su grito de sorpresa y de amonestación como un resorte salí de detrás de la puerta y corrí.

        Corrí mientras me quedaron fuerzas, cada vez que recordaba los ojos de la mujer corría con más ganas hasta que perdí el conocimiento y rodé por aquel camino de polvo molido por los ganados y las ruedas de los carros. No sé el tiempo que estuve en ese trance pero me recobré, me sacudí el polvo como pude y volví tras mis pasos. Se me había pasado el terrible miedo pero el recuerdo de lo que había visto iba cristalizando a base de imágenes inconexas, y sin explicación, que se agolpaban en mi cabeza. Pero la interrogante que más me inquietaba era por qué aquellas dos vecinas, que yo veía todos los días, las madres de Pedro y de Ginés, mayores que la mía pero como todas las demás, habían actuado de aquella forma ¿Por qué eran ellas las maestras de ceremonias de aquel acto tan raro? ¿Lo hacían ellas solas en el pueblo? ¿Había otros actos como aquél? Ese día la palabra muerte y su incipiente pero desbordante campo asociativo inauguraron su hueco en mi cabeza y quedaron hospedados en ella.

        Llegué a casa y le dije a mi abuela que ya había comido, que la madre de Fabián nos había hecho comida para los dos y que me iba a acostar a dormir la siesta. En realidad no quería coincidir con mi madre en la mesa por que me sentía muy avergonzado por haber estado donde no debía y por haber visto lo que vi en la casa del tío José.

        Recuerdo que aquella tarde entre la siesta, jugar a indios y pistoleros y una temprana cena que le dije a mi abuela que me preparase, por que llevaba el estómago tan vacío como el anillo de la luna nueva de aquella noche, el capítulo de aquel día parecía a punto de concluir pero no, aún me faltaba recibir de mi abuelo uno de los recuerdos más bonitos y entrañables que guardo de él.

        Terminé de cenar y salí corriendo para juntarme otra vez con mis amigos y coger sitio para ver la televisión que sacaba a la puerta de su casa la única vecina que tenía televisor en el pueblo. Ya iba lanzado cuando cruce la puerta y entonces oí la voz de mi abuelo que me llamaba. Miré y lo vi sentado en el poyo adosado a la fachada y bajo la frondosa parra cuyos racimos tenía embolsados para ocultarlos a moscas y avispas. Cuando me dijo que esa noche no iba a haber televisión por que había luto en el pueblo por el tío José sentí que una puerta a mis interrogantes de la mañana se había abierto de golpe. Con los ojos abiertos como platos me dirigí hacía mi abuelo y me senté en el poyo, a su lado. Si mi abuelo conocía mis andanzas de aquel día tuvo que ser por que mi madre lo había puesto al corriente durante la comida y quiso aprovechar aquel instante para tratar de ordenar el caos de imágenes y sensaciones que sabía que yo acumulaba y que no me iban a dejar dormir. Estuvimos un rato sin hablar ninguno de los dos y cuando abrí la boca, para decirle lo que había visto sin querer aquella mañana, me interrumpió, y ya no tuve necesidad de decirle nada más.

        Mi abuelo me contó que lo que había visto aquel día pasaba de vez en cuando en el pueblo. Que igual que venimos nos marchamos pero que no había por que asustarse, que las mujeres no gritaban de miedo sino para llamar a otras para que echaran una mano y que con las prisas algunas se asustaban y lloraban y que a los niños no nos llevaban nunca por que no hacía falta que ayudáramos en nada. También me dijo que algunas personas tardan más que otras en dejar de llorar por acordarse mucho de la persona que se ha ido pero que cuando él se fuera no quería que yo llorase mucho porque aunque no lo viera él estaría siempre siempre conmigo. Cuando me dijo aquello mis ojos se volvieron a abrir como platos y le miraban de hito en hito, el también me miró, me pasó la mano por el cuello y acurrucándome junto a su costado se dispuso a explicarme el misterio que a él también le había contado su abuelo. La voz de mi abuelo, con su tono, con su dulzura, me produjo tal embeleso que fui acomodando mi pequeña anatomía a la del poyo y antes de que terminara de hablar ya tenía mi cabeza en su regazo y quedé dormido.

        Me contó que la gente llora porque piensa que el muerto ha desaparecido para siempre y que aquél, a quien tanto hemos querido, nos ha dejado definitivamente pero que si supieran que no era ni mucho menos así quizás sufrirían menos. Entonces fue cuando me explicó el pensamiento secreto que su abuelo y a éste su abuelo y a aquél el suyo y así hasta el primer abuelo que existió habían ido transmitiéndose de unos a otros hasta llegar esa noche a mí. Me dijo que nadie sabe exactamente donde pueden ir los que nos abandonan pero que si desapareciesen totalmente también se llevarían sus recuerdos con ellos. Si así fuese, al no verlos, entonces nunca, nunca más nos acordaríamos de ellos. Nunca más podríamos recordarlos y fue entonces cuando me desveló, para mí, su gran secreto. Me dijo que cuando a uno le viene a la cabeza el recuerdo de un ser querido, que ya no está con nosotros, es porque en ese instante se está produciendo un asombroso milagro. No éramos nosotros los que pensando en el ser querido lo traíamos al presente para recordarlo sino que era el ser querido, estuviese donde estuviese, quién hacía que su recuerdo surgiera en nosotros por estar él, en ese preciso momento, acordándose de nosotros. De esta singular manera, dicho recuerdo que aparecía en nosotros era la prueba evidente de que el ser querido, estuviese donde estuviese, seguía estando con nosotros y así debíamos entenderlo.
        Había momentos en que mi abuelo no hablaba, lo hacía adrede para darme tiempo a ponerle imágenes a sus palabras y entre estas imágenes estaba la del primer abuelo de todos. De esta forma mi abuelo lograba que mi pensamiento, remontándose hacía el pasado, consiguiera traer al presente al primer abuelo que existió. Yo aún no me daba cuenta que al llegar hasta el primer abuelo me estaba remontando desde el presente hasta el origen de la vida, con lo cual todo lo que existe y ha existido se mantenía unido por este ancestral secreto. También me dijo que éste era un secreto que sólo transmitían los abuelos a los nietos y que cuando se ve a algunas personas llorar mucho cuando se marcha un ser querido es porque seguramente no han tenido abuelos o por que a lo mejor los nietos no querían a sus abuelos y entonces el secreto en esa familia dejaba de transmitirse. Me dijo que ahora ya estaba tranquilo porque me había transmitido el secreto tal y como a él se lo contó su abuelo, también en una noche de luna nueva, y me pidió que cuando él se marchase, cada vez que su recuerdo apareciese en mí, lo imaginara a mi lado y contándome las cosas que a mí me gustaba oírle contar. Y así sigo haciéndolo hasta ahora desde que, unos años después de aquella noche, él también se marchara.

        Y en estos días en que todos echamos en falta a algún ser querido, ya sea de la familia o algún que otro amigo, me he acordado de esta charla con mi abuelo y sí, no deben haberse ido para siempre… ¿sabéis por qué? porque aún siguen recordándonos.


        Quiero vivir la vida aventurera
        de los errantes pájaros marinos;
        no tener, para ir a otra ribera,
        la prosaica visión de los caminos.

        Poder volar cuando la tarde muera ...

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        • Re: Rincón literario
          A la vida retirada
          Fray Luis de León
          ¡Qué descansada vida
          la del que huye el mundanal ruido
          y sigue la escondida
          senda por donde han ido
          los pocos sabios que en el mundo han sido!

          Que no le enturbia el pecho
          de los soberbios grandes el estado
          ni del dorado techo
          se admira fabricado
          del sabio Moro, en jaspes sustentado.

          No cura si la fama
          canta con voz su nombre pregonera
          ni cura si encarama
          la lengua lisonjera
          lo que condena la verdad sincera.

          ¿Qué presa a mi contento
          si soy del vano dedo señalado?
          ¿Si en busca de este viento
          ando desalentado
          con ansias vivas, con mortal cuidado?

          ¡Oh monte, oh fuente, oh río,
          o secreto seguro y deleitoso!
          Roto casi el navío
          a vuestro almo reposo
          huyo de aqueste mar tempestuoso.

          Un no rompido sueño,
          un día puro, alegre, libre quiero;
          no quiero ver el ceño
          vanamente severo
          de a quien la sangre ensalza o el dinero.

          Despiérteme las aves
          con su cantar sabroso no aprendido;
          no a los cuidados graves
          de que es siempre seguido
          el que al ajeno arbitrio está atendido.

          Vivir quiero conmigo
          gozar quiero del bien que debo al Cielo
          a solas, sin testigo,
          libre de amor, de celo,
          de odio, de esperanzas , de recelo.

          Del monte en la ladera,
          por mi mano plantado, tengo un huerto,
          que con la primavera
          de bella flor cubierto
          ya muestra en esperanza el fruto cierto.

          El aire el huerto orea
          y ofrece mil olores al sentido;
          los árboles menea
          con un manso ruido
          que del oro y del cero pone olvido.

          Téngame su tesoro
          los que de un falso leño se confían;
          no es mío ver el lloro
          de los que desconfían
          cuando el cierzo y el álbrego porfían.

          La combatida antena
          cruje, y en ciega noche el claro día
          se torna , al cielo suena
          confusa vocería
          y la mar enriquecen a porfía.

          A mí una pobrecilla
          mesa de amable paz bien abastada
          me basta, y la vajilla
          de fino oro labrada,
          sea de quien la mar no teme airada.

          Y mientras miserable-
          mente se están los otros abrasando
          con sed insaciable
          del peligroso mando,
          tendido yo a la sombra esté cantando.

          A la sombra tendido
          de hiedra y lauro eterno coronado,
          puesto el atento oído
          al son dulce acordado
          del plectro sabiamente meneado.

          Y como codiciosa
          por ver y acrecentar su hermosura
          desde la cumbre airosa
          una fontana pura
          hasta llegar corriendo se apresura.

          Y luego sosegada,
          el, paso entre los árboles torciendo,
          el suelo de pasada
          de verdura vistiendo
          y con diversas flores va esparciendo.


          Quiero vivir la vida aventurera
          de los errantes pájaros marinos;
          no tener, para ir a otra ribera,
          la prosaica visión de los caminos.

          Poder volar cuando la tarde muera ...

          Comentario


          • Re: Rincón literario

            ... En el partido judicial de Betanzos se halla la antigua torre Do Peyto Burdelo ó sea del Pecho del Burdel, solar de la familia de los Figueroa y teatro de la renombrada hazaña de donde tuvo origen este ilustre apellido que llevan los duques de Feria. Repetiremos aqui , con este motivo, las palabras de Huerta en sus anales de Galicia.

            “A un caballero de esta familia de Figueroa, llevaron su dama como comprendida en el tributo de las cien doncellas, y para ello fué conducida á una torre que aun permanece no lejos de la ciudad de Betanzos que se llama la torre Do Peyto Burdelo. Aquí la recibieron los moros con las demas compañeras, y su enamorado convocando otros cuatro hermanos suyos, los salieron al encuentro una legua de aquella torre en un campo lleno de higueras, y acometiéndolos valerosamente, mataron á unos é hirieron á otros, y los hicieron huir librando las cautivas. En memoria tomaron por armas cinco hojas de higuera, por haber sido cinco hermanos los de la hazaña, y para trofeo de la victoria edificaron alli su casa solar.» Casi todos los nobiliarios que se ocupan de esta familia añaden, que el adoptar la divisa de las hojas de higuera y el apellido de Figueroa, fué por no haberse valido de otras armas para el combate con los moros que de unas ramas que desgajaron de las higueras que alli habia.

            Muy cerca de Betanzos hay una antigualla notable , que como es de suponer no dejamos de visitar. Es esta la iglesia que sirve de parroquia á la aldea de San Martin de Tiobre. Dícese en el pais , que este templo señala el lugar donde estuvo edificada la ciudad antiguamente. Su arquitectura bizantina, los dragones de piedra con que



            remata (antigua divisa guerrera de los suevos), y la advocación de San Martin á quien la nación sueva profesaba gran afecto desde que se hizo católica, son argumentos de bastante fuerza para adoptar la general creencia de que San Martin de Tiobre debe su origen á aquellos antiguos conquistadores de Galicia. Por lo demás, esta iglesia, si bien muy digna de observarse por el arqueólogo y el viagero, en nada nos sorprendió, pues es muy semejante á las de Amundi, Villanueva, Abamia y otras que habíamos visto en Asturias, y tal vez todas pertenezcan á una misma época, es decir, al siglo VIII

            El dia que salimos de Betanzos con dirección á la Coruña, hicimos alto para comer en el Burgo , pequeña aldea que dista legua y media de la última ciudad nombrada, y que está situada sobre la carretera y á la orilla izquierda del rio Mero , sobre el que hay un mediano puente de doce arcos.

            Recuerdos de un Viage por España.- Francisco de Paula Mellado.

            (Es una copia literal, por lo que la ortografía es la de la época, mediados del siglo XVIII).
            Vive y deja vivir,
            pero vive como piensas,
            o acabarás pensando como vives.

            Comentario


            • Re: Rincón literario








              te invito una copa en la mesa del cafe











              Comentario


              • Re: Rincón literario

                Ahora voy.

                Vive y deja vivir,
                pero vive como piensas,
                o acabarás pensando como vives.

                Comentario


                • Re: Rincón literario

                  Por los Poetas de este antro
                  y

                  Comentario


                  • Re: Rincón literario

                    Con Gusto hos he leido a ambos

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                    • Re: Rincón literario

                      Slocum, que bueno es Fray Luis eh?

                      ¡Si es que era de Cuenca el joio!
                      sigpic¡Viva Cuenca libre! ¡Queremos puerto de mar!

                      http://navegantenovato.blogspot.com/

                      http://www.youtube.com/user/Musikamoto

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                      • Re: Rincón literario

                        Originalmente publicado por Veleta Ver Mensaje
                        Slocum, que bueno es Fray Luis eh?

                        ¡Si es que era de Cuenca el joio!
                        Si señor, un GENIO con mayúsculas, Amén ...
                        Para Cervantes, otro GENIO, tampoco era malo:
                        Quisiera rematar mi dulce canto
                        en tal sazón, pastores, con loaros
                        un ingenio que al mundo pone espanto
                        y que pudiera en éxtasis robaros.
                        En él cifro y recojo todo cuanto
                        he mostrado hasta aquí y he de mostraros:
                        fray Luis de León es el que digo,
                        a quien yo reverencio, adoro y sigo.
                        (Miguel de Cervantes, La Galatea)
                        Editado por última vez por slocum; 30/11/2010, 20:06:46. Razón: operación estética


                        Quiero vivir la vida aventurera
                        de los errantes pájaros marinos;
                        no tener, para ir a otra ribera,
                        la prosaica visión de los caminos.

                        Poder volar cuando la tarde muera ...

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                        • Re: Rincón literario

                          No hay maestro que no pueda ser discípulo; no hay belleza que no pueda ser vencida; el mismo sol reconoce a un escarabajo la ventaja del vivir. Excédenle, pues, al hombre en la perspicacia el lince, en el oído el ciervo, en la agilidad el gamo, en el olfato el perro, en el gusto el jimio y en lo vivaz la fénix. Pero, entre todas estas ventajas, la que él más codició fue aquella del rumiar que en algunos de los brutos se admira y no se imita. «¡Qué gran cosa, decía, aquello de volver a repasar por segunda vez lo que la primera a medio mascar se tragó, aquel desmenuzar de espacio lo que se devoró apriesa!» Juzgaba ésta por una singular conveniencia (y no se engañaba), ya para el gusto, ya para el provecho; contentóle de modo que aseguran llegó a dar súplica al soberano Hacedor representándole que, pues le había hecho uno como epílogo de todas las criadas perfecciones, no le quisiese privar de ésta, que él la estimaría al paso que la deseaba. Viose la petición humana en el consistorio divino, y fuele respondido que aquel don por que suplicaba ya se le había concedido anticipadamente desde que naciera. Quedó confuso con semejante respuesta y replicó cómo podía ser, pues nunca tal cosa había experimentado en sí ni platicado. Volviósele a responder advirtiese que con mayores realces la lograba, no en rumiar el pasto material de que se sustenta el cuerpo, sino el espiritual de que se alimenta el ánimo; que realzase más los pensamientos y entendiese que el saber era su comer y las nobles noticias su alimento; que fuese sacando de los senos de la memoria las cosas y pasándolas al entendimiento; que rumiase bien lo que sin averiguar ni discurrir había tragado; que repasase muy de espacio lo que de ligero concibió. Piense, medite, cave, ahonde y pondere, vuelva una y otra vez a repasar y repensar las cosas, consulte lo que ha de decir y mucho más lo que ha de obrar. Así que su rumiar ha de ser el repensar, viviendo del reconsejo muy a lo racional y discursivo.

                          BALTASAR GRACÍAN
                          EL CRITICÓN

                          ... yo no digo ná, yo pongo el vino


                          Quiero vivir la vida aventurera
                          de los errantes pájaros marinos;
                          no tener, para ir a otra ribera,
                          la prosaica visión de los caminos.

                          Poder volar cuando la tarde muera ...

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                          • Re: Rincón literario

                            Originalmente publicado por Crimilda Ver Mensaje
                            En esta Taberna reciclada, todo cabe ya: chistes, juegos, test, acertijos, fragmentos musicales, etc. etc. sin que nadie se moleste.

                            Curiosamente, a nadie se le ha ocurrido abrir un rincón donde poner las páginas literarias o las obras teatrales que más nos han impactado, gustado, ofendido o divertido y por qué. Es decir, qué nos han sugerido o en qué nos han obligado a pensar. Yo, para empezar, lo tengo fácil (se siente haberlo pensado tú antes y te habrías podido coger lo fácil). Hace dos días estuve en el teatro y por eso me atrevo a abrir este rincón.

                            Sólo quisiera saber
                            para apurar mis desvelos
                            (dejando a una parte, cielos,
                            el delito de nacer),
                            qué más os pude ofender
                            para castigarme más.
                            ¿No nacieron los demás?
                            Pues si los demás nacieron,
                            ¿qué privilegios tuvieron
                            qué yo no gocé jamás?

                            Nace el ave, y con las galas
                            que le dan belleza suma,
                            apenas es flor de pluma
                            o ramillete con alas,
                            cuando las etéreas salas
                            corta con velocidad,
                            negándose a la piedad
                            del nido que deja en calma;
                            ¿y teniendo yo más alma,
                            tengo menos libertad?



                            Sueña el rey que es rey, y vive
                            con este engaño mandando,
                            disponiendo y gobernando;
                            y este aplauso, que recibe
                            prestado, en el viento escribe,
                            y en cenizas le convierte
                            la muerte, ¡desdicha fuerte!
                            ¿Que hay quien intente reinar,
                            viendo que ha de despertar
                            en el sueño de la muerte?



                            La vida es sueño. Un drama sobre la razón de estado, el libre albedrío, la voluntad y la libertad frente al destino ciego.

                            Las obras clásicas (y eternas) es lo que tienen, siempre que las lees o las ves interpretar te hacen pensar. A pesar del tiempo transcurrido, el tema que plantea sobre el hombre y su libertad y el sentido ético de la vida, es un tema de hoy. Todo hombre, desde siempre, se lo ha planteado. Aunque no haya “despertar”, qué nos empuja a tener un comportamiento ético o lo más ético posible. ¿Sólo el miedo a un castigo aquí? ¿La educación? Hay seres éticos en todas las culturas del mundo. ¿Por qué?

                            Si alguien lo sabe que lo diga, o calle para siempre.


                            Crimilda, a ver si te pasas y nos cuelgas algo para pensar un poco. Este fue el post con el que inaguraste el hilo hace ya casi dos años, a tu salud


                            Quiero vivir la vida aventurera
                            de los errantes pájaros marinos;
                            no tener, para ir a otra ribera,
                            la prosaica visión de los caminos.

                            Poder volar cuando la tarde muera ...

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                            • Re: Rincón literario

                              ” CUANDO YO ERA EL NIÑO DIOS”

                              CUANDO yo era el niñodios, era Moguer, este pueblo,
                              una blanca maravilla; la luz con el tiempo dentro.
                              Cada casa era palacio y catedral cada templo;
                              estaba todo en su sitio, lo de la tierra y el cielo;
                              y por esas viñas verdes saltaba yo con mi perro,
                              alegres como las nubes, como los vientos, ligeros,
                              creyendo que el horizonte era la raya del término.

                              Recuerdo luego que un día en que volví yo a mi pueblo
                              después del primer faltar, me pareció un cementerio.
                              Las casas no eran palacios ni catedrales los templos,
                              y en todas partes reinaban la soledad y el silencio.
                              Yo me sentía muy chico, hormiguito de desierto,
                              con Concha la Mandadera, toda de negro con negro,
                              que, bajo el tórrido sol y por la calle de Enmedio,
                              iba tirando doblada del niñodios y su perro:
                              el niño todo metido en hondo ensimismamiento,
                              el perro considerándolo con aprobación y esmero.

                              ¡Qué tiempo el tiempo! ¿Se fue con el niñodios huyendo?
                              ¡Y quién pudiera ser siempre lo que fue con lo primero!
                              ¡Quién pudiera no caer, no, no, no caer de viejo;
                              ser de nuevo el alba pura, vivir con el tiempo entero,
                              morir siendo el niñodios en mi Moguer, este pueblo!

                              Juan Ramón Jiménez.


                              Quiero vivir la vida aventurera
                              de los errantes pájaros marinos;
                              no tener, para ir a otra ribera,
                              la prosaica visión de los caminos.

                              Poder volar cuando la tarde muera ...

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                              • Re: Rincón literario

                                Originalmente publicado por slocum Ver Mensaje
                                Crimilda, a ver si te pasas y nos cuelgas algo para pensar un poco. Este fue el post con el que inaguraste el hilo hace ya casi dos años, a tu salud
                                Venía a desearos feliz salida y entrada de año y he visto este escrito ahora. Lo había pasado por alto.

                                Precisamente estaba buscando algo de Unamuno, que murió un 31 de diciembre, para despedir el hilo y el año recordando a un español tan español y, por lo tanto, tan angustiado por lo español; a un pensador tan de su tiempo y tan eterno. Querido Slocum, ahí te lo dejo, a pesar de su compleja personalidad sé que lo entiendes, es más, que lo aprehendes; creo que tú también eres muy español, al menos eso creo intuir por tus escritos.

                                “–A ver, ¿por qué me equivoco?, ¿en qué me equivoco? Muéstreme usted en qué está mi equivocación. Como la ciencia más difícil que hay es la de conocerse uno a sí mismo, fácil es que esté yo equivocado y que no sea el suicidio la solución más lógica de mis desventuras, pero demuéstremelo usted. Porque si es difícil, amigo don Miguel, ese conocimiento propio de sí mismo, hay otro conocimiento que me parece no menos difícil que el...

                                –¿Cuál es? –le pregunté.

                                Me miró con una enigmática y socarrona sonrisa y lentamente me dijo:

                                –Pues más difícil aún que el que uno se conozca a sí mismo es el que un novelista o un autor dramático conozca bien a los personajes que finge o cree fingir...

                                Empezaba yo a estar inquieto con estas salidas de Augusto, y a perder mi paciencia.

                                –E insisto –añadió– en que aun concedido que usted me haya dado el ser y un ser ficticio, no puede usted, así como así y porque sí, porque le dé la real gana, como dice, impedirme que me suicide.

                                –¡Bueno, basta!, ¡basta! –exclamé dando un puñetazo en la camilla– ¡cállate!, ¡no quiero oír más impertinencias...! ¡Y de una criatura mía! Y como ya me tienes harto y además no sé ya qué hacer de ti, decido ahora mismo no ya que no te suicides, sino matarte yo. ¡Vas a morir, pues, pero pronto! ¡Muy pronto!

                                –¿Cómo? –exclamó Augusto sobresaltado –, ¿que me va usted a dejar morir, a hacerme morir, a matarme?

                                –¡Sí, voy a hacer que mueras!

                                –¡Ah, eso nunca!, ¡nunca!, ¡nunca! –gritó.

                                –¡Ah! –le dije mirándole con lástima y rabia –. ¿Conque estabas dispuesto a matarte y no quieres que yo te mate? ¿Conque ibas a quitarte la vida y te resistes a que te la quite yo?

                                –Sí, no es lo mismo...

                                –En efecto, he oído contar casos análogos. He oído de uno que salió una noche armado de un revólver y dispuesto a quitarse la vida, salieron unos ladrones a robarle, le atacaron, se defendió, mató a uno de ellos, huyeron los demás, y al ver que había comprado su vida por la de otro renunció a su propósito.

                                –Se comprende –observó Augusto –; la cosa era quitar a alguien la vida, matar un hombre, y ya que mató a otro, ¿a qué había de matarse? Los más de los suicidas son homicidas frustrados; se matan a sí mismos por falta de valor para matar a otros...

                                –¡Ah, ya, te entiendo, Augusto, te entiendo! Tú quieres decir que si tuvieses valor para matar a Eugenia o a Mauricio o a los dos no pensarías en matarte a ti mismo, ¿eh?

                                –¡Mire usted, precisamente a esos... no!

                                –¿A quién, pues?

                                –¡A usted! –y me miró a los ojos.

                                –¿Cómo? –exclamé poniéndome en pie –, ¿cómo? Pero ¿se te ha pasado por la imaginación matarme?, ¿tú?, ¿y a mí?

                                –Siéntese y tenga calma. ¿O es que cree usted, amigo don Miguel, que sería el primer caso en que un ente de ficción, como usted me llama, matara a aquel a quien creyó darle ser... ficticio?

                                –¡Esto ya es demasiado –decía yo paseándome por mi despacho –, esto pasa de la raya! Esto no sucede más que...

                                –Más que en las nivolas –concluyó él con sorna.

                                –¡Bueno, basta!, ¡basta!, ¡basta! ¡Esto no se puede tolerar! ¡Vienes a consultarme, a mí, y tú empiezas por discutirme mi propia existencia, después el derecho que tengo a hacer de ti lo que me dé la real gana, sí, así como suena, lo que me dé la real gana, lo que me salga de...

                                –No sea usted tan español, don Miguel...

                                –¡Y eso más, mentecato! ¡Pues sí, soy español, español de nacimiento, de educación, de cuerpo, de espíritu, de lengua y hasta de profesión y oficio; español sobre todo y ante todo, y el españolismo es mi religión, y el cielo en que quiero creer es una España celestial y eterna y mi Dios un Dios español, el de Nuestro Señor Don Quijote, un Dios que piensa en español y en español dijo: ¡sea la luz!, y su verbo fue verbo español...

                                –Bien, ¿y qué? –me interrumpió, volviéndome a la realidad.

                                –Y luego has insinuado la idea de matarme. ¿Matarme?, ¿a mí?, ¿tú? ¡Morir yo a manos de una de mis criaturas! No tolero más. Y para castigar tu osadía y esas doctrinas disolventes, extravagantes, anárquicas, con que te me has venido, resuelvo y fallo que te mueras. En cuanto llegues a tu casa te morirás. ¡Te morirás, te lo digo, te morirás!

                                –Pero ¡por Dios!... –exclamó Augusto, ya suplicante y de miedo tembloroso y pálido.

                                –No hay Dios que valga. ¡Te morirás!

                                –Es que yo quiero vivir, don Miguel, quiero vivir, quiero vivir...

                                –¿No pensabas matarte?

                                –¡Oh, si es por eso, yo le juro, señor de Unamuno, que no me mataré, que no me quitaré esta vida que Dios o usted me han dado; se lo juro... Ahora que usted quiere matarme quiero yo vivir, vivir, vivir...

                                –¡Vaya una vida! –exclamé.

                                –Sí, la que sea. Quiero vivir, aunque vuelva a ser burlado, aunque otra Eugenia y otro Mauricio me desgarren el corazón. Quiero vivir, vivir, vivir...

                                –No puede ser ya... no puede ser...

                                –Quiero vivir, vivir... y ser yo, yo, yo...

                                –Pero si tú no eres sino lo que yo quiera...

                                –¡Quiero ser yo, ser yo!, ¡quiero vivir! –y le lloraba la voz.

                                –No puede ser... no puede ser...

                                –Mire usted, don Miguel, por sus hijos, por su mujer, por lo que más quiera... Mire que usted no será usted... que se morirá.

                                Cayó a mis pies de hinojos, suplicante y exclamando:

                                –¡Don Miguel, por Dios, quiero vivir, quiero ser yo!

                                –¡No puede ser, pobre Augusto –le dije cogiéndole una mano y levantándole–, no puede ser! Lo tengo ya escrito y es irrevocable; no puedes vivir más. No sé qué hacer ya de ti. Dios, cuando no sabe qué hacer de nosotros, nos mata…


                                Niebla


                                ¡Feliz Nochevieja y más feliz 2011!
                                Vive y deja vivir,
                                pero vive como piensas,
                                o acabarás pensando como vives.

                                Comentario

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