VHF: Canal 77
"Se navega por los astros, por la mar, por la tierra, por las gentes, por los sentimientos...Se navega." — Altair

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NORMAS DEL FORO: OBLIGATORIA SU LECTURA

Hola cofrade, has recalado en la Taberna del Puerto, algo más que un foro náutico. Eres bienvenido, participa, aprende y enséñanos; de eso se trata, de enriquecernos todos en nuestros conocimientos, y sobre todo de pasar un buen rato. No entres si vienes buscando conflictos, polémicas o cualquier otro fin que no sean los anteriormente descritos. Tenemos algunas normas y es obligatorio que las leas antes de empezar.

1/ Este es un foro náutico y aunque se permite hablar de otros temas, se ruega contención en el uso de los mismos, para ello existe un foro específico.

2/ Usa títulos claros y que describan el contenido del tema. De este modo será más fácil encontrarlos en el buscador para posteriores consultas además de que facilitas el trabajo de los que te vayan a responder. Títulos ambiguos como “ayuda”, “tengo un problema”, etc... no colaboran a este fin. Inserta tú tema en el foro adecuado, mira antes de lanzarlo por si alguien poco antes que tú ha puesto lo mismo; si es así no crees un tema nuevo, contesta al otro. Usa el buscador, es una gran herramienta. No escribas todo el texto con mayúsculas, se interpreta como que estás gritando. Todo esto facilita enormemente el trabajo de los que curramos aquí.

3/ No se permite el "spam" ni la publicidad de empresas o de actividades que conlleven lucro. Tampoco solicitud de ofertas de empresas o profesionales salvo en los foros de anuncios de compra-venta.

4/ No uses el foro como un chat salvo en aquellos temas habilitados a tal efecto, los cuales periódicamente serán eliminados. Las contestaciones reiterativas y/o automáticas, haciendo uso del sistema copi-pegui o cualquier otro no están permitidas.

5/ Respeta a los demás y a sus opiniones si quieres que las tuyas sean respetadas. Los insultos, la agresividad, el mal gusto y la mala educación no están permitidas en este foro. Aquí venimos a divertirnos, no a pelearnos. Se prohíbe insultar, ser agresivo, maleducado, soez, no respetar a los demás, intentar imponer nuestras ideas, empezar o dar pie a que empiecen peleas o trifulcas. Se exige orden y delicadeza a la hora de tratar ciertos asuntos, como por ejemplo, en lo que a la ortografía se refiere. Serán considerados como insultos y faltas de respeto el calificar a los Moderadores y/o Administradores como censores, dictadores, que coartan la libertad de expresión, que aplican un doble rasero, y expresiones similares.

6/ Nos gusta conocer con quién hablamos, así que, una pequeña presentación en el foro correspondiente que existe para tal fin siempre será bien recibida. No obstante, si alguien decide no presentarse, los demás usuarios se abstendran de reclamar dicha presentación y/o realizar crítica o petición alguna.

7/ Los temas políticos o que induzcan a la polémica innecesaria, mejor los dejas para otros foros de los muchos que hay para ello en la red. Se prohíbe hablar de política, de política económica, de política social, de nacionalismos, de antinacionalismos, de diferencias idiomáticas, de banderas nacionales, de exaltaciones patrióticas, de hechos diferenciales, de religión, de anti-religíon, de toros y del maltrato animal, y en general de todos los temas que se sabe de antemano van a ser polémicos y mucho más si no son náuticos. No contestes a estos temas o mensajes, informa a los administradores. No se tolerarán actitudes racistas, xenófobas, sexistas, denigrantes hacia otros colectivos o para con los demás, totalitarias o extremistas sean del signo que sea.

8/ El reenvío de mensajes que hayan sido modificados, o bien el envío de otros mensajes que muestren su descontento con esta modificación, pueden conducir al bloqueo de la cuenta. Esto también sucederá cuando un usuario insista en retomar algún tema o continuar sobre una conducta de la que se le ha alertado. En casos de que la mala conducta de un usuario continúe, se podrá proceder a su expulsión definitiva.

9/ Todos los temas y/o mensajes que fomenten la piratería sobre cualquier software u otro material protegido, o informen de cómo o dónde llevarla a cabo serán retirados inmediatamente del foro. No obstante, y debido a la imposibilidad por parte de los administrador de controlar todos los temas y mensajes , si alguien detecta cualquier incidencia de este tipo ruego lo comunique de forma inmediata a la administración, especificando el enlace al tema para poder ser retirado.

10/ Se prohíbe la reproducción total o parcial de textos u otros medios sujetos a Copyright y/o pertenecientes a otras webs, foros, etc... Sin embargo si que se podrán insertar enlaces a los mismos, pero siempre haciendo referencia a la página propietaria.

11/ La Taberna es un foro en lengua castellana o español, pero cada uno es libre de expresarse como quiera, allá él si la mayoría no lo entiende. Los usuarios se abstendrán de hacer ningún comentario indicando al que escribe en otra lengua su pertinencia o no. Tampoco se tolerará el uso del idioma como arma reivindicativa de ningún tipo.

12/ No se permiten insultos ni difamaciones a empresas, profesionales o particulares. Tampoco acusaciones de ningún tipo, que no estén probadas o demostradas judicialmente o por lo medios legales adecuados. Este no es un medio para presentar denuncias, para ello, existen los juzgados, consumo, etc...

13/ No se permite la inserción de hilos o mensajes con el fin de generar exclusivamente tráfico a otras web o canales, bien sea mediante enlaces, mediante árticulos, ficheros o datos parciales, o por cualquier otro método.

14/ Cualquier incumplimiento de estas normas, puede ser motivo de amonestación y/o expulsión del autor, de borrado o cierre de temas o mensajes, o de cualquier otra medida que la administración decida para intentar hacer que éstas sean cumplidas. Los temas pueden ser movidos o unidos sin previo aviso a criterio de los administradores.

15/ Si estás de acuerdo con ellas este es tú sitio; si no te gustan, no te apetece cumplirlas, las consideras restrictivas, censoras o que coartan tu libertad de expresión, no entres, no intervengas, y no te quejes cuando te sean aplicadas las medias correctoras adecuadas. No luches por cambiarlas a tu conveniencia, no puedes.

16/ Baja Voluntaria del foro.

Ni éste ni ningún otro Foro tiene previsto un sistema de Bajas voluntarias y automáticas. Simplemente con dejar de participar en él, y editar el Perfil de usuario para que dejen de aparecer los datos que crean no deben verse es sufiente.

No obstante, si alguien quiere que se le borre su cuenta, deberá enviar un e-mail desde el enlace "contáctanos" que se encuentra en la parte inferior del foro usando el e-mail con el que está registrado en la Taberna ya que es la única forma de comprobar la autenticidad del que se quiere dar de baja.
Así se evita que alguien pueda coger los datos de tu cuenta y pedir que se borre la misma.

Por otro lado advertir que los mensajes del usuario aparecerán, una vez borrada la cuenta, como realizados por un "invitado" ya que las intervenciones en un Foro público, son públicas. Es decir, desde el momento en que se publican dejan de pertenecer al usuario. Por otro lado, como siempre hay contestaciones a los mensajes, si algunos son borrados, el hilo deja de tener sentido.

En cualquier caso, si existe algún o algunos mensajes en el que aparezcan datos personales que el usuario no quiere que sigan apareciendo, ANTES de pedir la baja, podrá reportarnos estos mensajes, usando la opción "reportar mensajes" y nosotros eliminaremos esos datos personales.

Se entiende que una vez borrada la cuenta, esta acción es irreversible, con lo cual no se podrá volver atrás.


Estas normas pueden ser modificadas sin previo aviso, por lo que se recomienda consultarlas regularmente...



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Rincón literario

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  • Re: Rincón literario

    Pelea con la Xelma

    Y de parte de tarde descubrimos un bajel al parecer grandísimo, como lo era; tomámosle por la juga por no perderle; y así nos encontramos a medianoche, y con el artillería lista le preguntamos «¿Qué bajel?». Respondió «Bajel que va por la mar». Y como él venía listo también, porque de un bajel no se le daba nada, a causa que traía más de cuatrocientos turcos dentro y bien artillado, dionos una carga que de ella nos llevó al otro mundo diecisiete hombres, sin algunos heridos. Nosotros le dimos la nuestra, que no fue menos. Abordámonos y fue reñida la pelea, porque nos tuvieron ganado el castillo de proa y fue trabajoso el rechazarlos a su bajel. Quedámonos esta noche hasta el día con lo dicho, y amaneciendo nos fuimos para él, que no huyó, pero nuestro capitán usó de un ardid que importó, dejando en cubierta no más de la gente necesaria y cerrados todos los escotillones, de suerte que era menester pelear o saltar a la mar. Fue reñida batalla, que les tuvimos ganado el castillo de proa muy gran rato, y nos echaron de él, con que nos desarrizamos y le combatíamos con el artillería, que éramos mejores veleros y mejor artillería.
    Aquí vi dos milagros este día que son para dichos: y es que un artillero holandés se puso a cargar una pieza descubierto y le tiraron con otra de manera que le dio en medio de la cabeza, que se la hizo añicos, y roció con los sesos a los de cerca, y con un hueso de la cabeza dio a un marinero en las narices, que de nacimiento las tenía tuertas. Y después de curado, quedaron las narices tan derechas como las mías, con una señal de la herida. Otro soldado estaba lleno de dolores que no dejaba dormir en los ranchos a nadie, echando por vidas y reniegos. Y aquel día le dieron un cañonazo o bala de artillería raspándole las dos nalgas, con lo cual jamás se quejó de dolores en todo el viaje, y decía que no había visto mejores sudores que el aire de una bala.
    Pasamos adelante con nuestra pelea aquel día a la larga, y viniendo la noche trató el enemigo de hacer fuerza para embestir en tierra, que estaba cerca, y siguiéndole nos hallamos todos dos muy cerca de tierra, con una calma, al amanecer, día de Nuestra Señora de la Concepción, y el capitán mandó que todos los heridos subiesen arriba a morir, porque dijo «Señores, o a cenar con Cristo o a Constantinopla». Subieron todos, y yo entre ellos, que tenía un muslo pasado de un mosquetazo y en la cabeza una grande herida que me dieron al subir en el navío del enemigo, con una partesana, el día antes cuando ganamos el castillo de proa. Llevábamos un fraile carmelita calzado por capellán y díjole el capitán «Padre, échenos una bendición, porque es el día postrero». El buen fraile lo hizo, y acabado mandó el capitán a la fragata que nos remolease hasta llegar al otro bajel, que estaba muy cerca; y abordándonos fue tan grande la escaramuza que se trabó que, aunque quisiéramos apartarnos, era imposible, porque había echado un áncora grande, con una cadena, dentro del otro bajel, porque no nos desasiéramos. Duró más de tres horas y al cabo de ellas se conoció la victoria por nosotros, porque los turcos, viéndose cerca de tierra, se comenzaron a echar a la mar, y no veían que nuestra fragata los iba pescando. Acabóse de ganar, con que después de haber aprisionado los esclavos se dio a saquear, que había mucho y rico. Y eran tantos los muertos que había dentro que pasaban doscientos cincuenta, y no los habían querido echar a la mar porque nosotros no lo viéramos. Echámoslos nosotros y vi aquel día cosa que para que se vea lo que es ser cristiano; digo que entre los muchos que se echaron a la mar muertos, hubo uno que quedó boca arriba, cosa muy contrario a los moros y turcos, que en echándolos muertos a la mar, al punto meten la cara y cuerpo hacia abajo y los cristianos hacia arriba. Preguntamos a los turcos que teníamos esclavos que como aquél estaba boca arriba, y dijeron que siempre lo habían tenido en sospecha de cristiano y que era renegado bautizado, y cuando renegó era ya hombre, de nación francesa.

    Discurso de mi vida desde que salí a servir al rey, de edad de catorce años . . . - Alonso de Contreras -


    Quiero vivir la vida aventurera
    de los errantes pájaros marinos;
    no tener, para ir a otra ribera,
    la prosaica visión de los caminos.

    Poder volar cuando la tarde muera ...

    Comentario


    • Re: Rincón literario

      Las cosas

      El bastón, las monedas, el llavero,
      La dócil cerradura, las tardías
      Notas que no leerán los pocos días
      Que me quedan, los naipes y el tablero,
      Un libro y en sus páginas la ajada
      Violeta, monumento de una tarde
      Sin duda inolvidable y ya olvidada,
      El rojo espejo occidental en que arde
      Una ilusoria aurora. Cuántas cosas,
      Limas, umbrales, atlas, copas, clavos,
      Nos sirven como tácitos esclavos,
      Ciegas y extrañamente sigilosas
      Durarán más allá de nuestro olvido;
      No sabrán nunca que nos hemos ido.


      Jorge Luís Borges

      Canción

      Ven, muerte, tan escondida
      que no te sienta conmigo,
      porque el gozo de contigo
      no me torne a dar la vida.


      Ven como rayo que hiere,
      que hasta que ha herido
      no se siente su rüido
      por mejor herir do quiere;
      así sea tu venida,
      si no, desde aquí me obligo
      que el gozo que habré contigo
      me dará de nuevo vida.


      Comendador Escrivá. Siglo XV.


      Vosotros, que lograsteis vuestros sueños,
      ¿qué entendéis de sus ansias malogradas?
      Vosotros, que gozasteis y sufristeis,
      ¿qué comprendéis de sus eternas lágrimas?
      Y vosotros, en fin, cuyos recuerdos
      son como niebla que disipa el alba,
      i qué sabéis del que lleva de los suyos
      la eterna pesadumbre sobre el alma!

      Cuando en la planta con afán cuidada
      la fresca yema de un capullo asoma,
      lentamente arrastrándose entre el césped,
      le asalta el caracol y la devora.

      Cuando de un alma atea,
      en la profunda oscuridad medrosa
      brilla un rayo de fe, viene la duda
      y sobre él tiende su gigante sombra.



      Los tristes.- Rosalía de Castro

      Vive y deja vivir,
      pero vive como piensas,
      o acabarás pensando como vives.

      Comentario


      • Re: Rincón literario

        Bonito hilo. Me he detenido en algunas y ha valido la pena. Después del recorrido he echado de menos "El embargo", de Gabriel y Galan. Sobre el "papel" pierde fuerza. Mejor si te la recitan. La escuché siendo adolescente en boca de un profesor de literatura. Cuando la releo intento recordar aquella lectura y todavía se me ponen como escarpias ("porque aquí lo jinco delanti usté mesmo...").


        Señol jues, pasi usté más alanti
        y que entrin tos esos,
        no le dé a usté ansia
        no le dé a usté mieo...

        Si venís antiayel a afligila
        sos tumbo a la puerta. ¡Pero ya s'ha muerto!

        ¡Embargal, embargal los avíos,
        que aquí no hay dinero:
        lo he gastao en comías pa ella
        y en boticas que no le sirvieron;
        y eso que me quea,
        porque no me dio tiempo a vendello,
        ya me está sobrando,
        ya me está gediendo!

        Embargal esi sacho de pico,
        y esas jocis clavás en el techo,
        y esa segureja
        y ese cacho e liendro...

        ¡Jerramientas, que no quedi una!
        ¿Ya pa qué las quiero?
        Si tuviá que ganalo pa ella,
        ¡cualisquiá me quitaba a mí eso!
        Pero ya no quio vel esi sacho,
        ni esas jocis clavás en el techo,
        ni esa segureja
        ni ese cacho e liendro...

        ¡Pero a vel, señol jues: cuidaíto
        si alguno de ésos
        es osao de tocali a esa cama
        ondi ella s'ha muerto:
        la camita ondi yo la he querío
        cuando dambos estábamos güenos;
        la camita ondi yo la he cuidiau,
        la camita ondi estuvo su cuerpo
        cuatro mesis vivo
        y una nochi muerto!

        ¡Señol jues: que nenguno sea osao
        de tocali a esa cama ni un pelo,
        porque aquí lo jinco
        delanti usté mesmo!
        Lleváisoslo todu,
        todu, menus eso,
        que esas mantas tienin
        suol de su cuerpo...
        ¡y me güelin, me güelin a ella
        ca ves que las güelo!...

        Comentario


        • Re: Rincón literario

          muchas gracias Juan Capanegra por traer a uno de los mejores poetas del 98, a mi juicio. si, es verdad aun no había salido, quizás sea por que el castúo no se entiende bien. mantuvo correspondencia con unamuno, el cual fue su mentor e introductor en los círculos literarios de la época. sus recuerdos de infancia y juventud en tierras de castilla y, su amor por las tierras y por las gentes del pueblo llano extremeño encontraron en este dialecto, el castúo, su mejor forma de expresión. a mi si que me gusta mucho. es curioso que en este embargo de la cama . . . la cama fuese una de las pocas cosas que en aquel tiempo la ley ya no permitía su embargo.


          Quiero vivir la vida aventurera
          de los errantes pájaros marinos;
          no tener, para ir a otra ribera,
          la prosaica visión de los caminos.

          Poder volar cuando la tarde muera ...

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          • Re: Rincón literario

            de todas formas yo quería poner esto:

            . . .
            Todo empezó a medianoche cuando desde el San juan de Recalde, vigilante de la retaguardia, se divisaron grandes luces en la Armada enemiga, luces que eran embarcaciones de fuego, primero dos y luego hasta ocho que arrastradas por la corriente se internaron en nuestro fondeadero con las velas desplegadas. El duque dio órdenes y varios botes se dispusieron a apresar y remolcar hasta la costa a aquellas naves de la muerte. Con esfuerzo, habilidad y bravura, una pinaza de Oquendo, la Guadalupe consiguió clavar el garfio en el primero; un patache de don Pedro Valdés agarró al segundo con el cable y el áncora, pero ya nada se pudo hacer con los demás que como rayos venían hacia nosotros; el alquitrán, la pez y la resina prendidos en su interior hacían estallar los cañones desparramando una lluvia de chispas y balas contra los cascos de las naves, como si de un gigantesco toro de fuego se tratara.
            Todo el mundo hizo memoria y recordó los terroríficos «mecheros del infierno» de Amberes del famoso Giambelli que ahora trabajaba para la reina inglesa, según se dijo luego en el San Martín. Entre la confusión y el pánico se aconsejó levar anclas e internarse en el mar para que los brulotes empujados por el viento terminaran su infernal carrera en la playa; luego se fondearía de nuevo en el mismo lugar. Casi todas las naves soltaron amarras y se dispersaron por las aguas perdiendo en la escapada aparejos y áncoras. La formación, que con tanto celo hacía guardar Medina Sidonia, se deshizo y los daños fueron grandes, pues las naos, sin el gobierno de las áncoras, intentaban maniobrar para no ser arrastradas por las corrientes y el viento del noroeste hacia los arenales. Todos lo que se han embarcado alguna vez saben que el fuego es el peor enemigo de un navío; el velamen agitado por el viento, el cordaje embreado y la madera reseca por el aire y el sol arden como la yesca, así que todo nuestro empeño era escapar del infierno de los brulotes. El primero de ellos pasó tan cerca del galeón Real que todos creímos que se estrellaba contra nosotros. Desde La Trinidad Valencera rogaron al duque que abandonara el San Martín y se refugiase en la fortaleza de Calais, a lo que de inmediato se negó por parecerle deshonroso el consejo.
            . . .

            Aquellas costas de Inglaterra. -Blanca Sanz-


            El principio . . . del fin, vaya.


            Quiero vivir la vida aventurera
            de los errantes pájaros marinos;
            no tener, para ir a otra ribera,
            la prosaica visión de los caminos.

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            • Re: Rincón literario

              . . .
              Viendo entonces nuestro Señor cuán difícilmente luchaba el Almirante con tantos contradictores, quiso que el jueves, a 11 de Octubre, después de mediodía, cobrasen mucho ánimo y alegría, porque tuvieron manifiestos indicios de estar ya próximos a tierra, pues los de la Capitana vieron pasar cerca de la nave un junco verde, y después un gran pez verde, de los que no se alejan mucho de los escollos; luego, los de la carabela Pinta vieron una cana y un palo, y tomaron otro palo labrado con artificio, y una tablilla, y una mata arrancada de la hierba que nace en la costa. Otros semejantes indicios vieron los de la carabela Niña, y un espino cargado de fruto rojo, que parecía recién cortado, por cuyas señales y por lo que dictaba su razonable discurso, teniendo el Almirante por cosa cierta que estaba próxima a tierra, ya de noche, a la hora en que se acababa de decir la Salve Regina que los marineros acostumbran cantar al atardecer, habló a todos en general, refiriendo las mercedes que Nuestro Señor les había hecho en llevarlos tan seguros y con tanta prosperidad de buenos vientos y navegación, y en consolarlos con señales que cada día se veían mucho mayores; y rogóles que aquella noche velasen con atención, recordando que bien sabían, cómo en el primer capítulo de la instrucción dada por él a todos los navíos en Canarias, mandaba a éstos que después que hubiesen navegado setecientas leguas al Poniente, sin haber hallado tierra, no caminasen desde media noche hasta ser de día, a fin de que, si el deseo de tierra no daba resultado, al menos, la buena vigilancia supliese a su buen ánimo. Y porque tenía certísima esperanza de hallar tierra, mandó que aquella noche, cada uno vigilase por su parte, pues a más de la merced que Sus Altezas habían prometido de diez mil maravedís anuales de por vida al primero que viese tierra, él le daría un jubón de terciopelo. Esto dicho, dos horas antes de media noche, estando el Almirante en el castillo de popa, vio una luz en tierra; pero dice que fue una cosa tan dudosa, que no osó afirmar fuese tierra, aunque llamó a Pedro Gutiérrez, repostero del Rey Católico, y le dijo que mirase si veía dicha luz; aquél respondió que la veía, por lo que muy luego llamaron a Rodrigo Sánchez de Segovia, para que mirase hacia la misma parte; mas no pudo verla, porque no subió pronto donde podía verse, ni después la vieron, sino una o dos veces, por lo cual pensaron que podía ser una candela o antorcha de pescadores, o de caminantes, que alzaban y bajaban dicha luz, o, por ventura, pasaban de una casa a otra, y por ello desaparecía y volvía de repente con tanta presteza que pocos por aquella señal creyeron estar cercanos a tierra. Pero, yendo con mucha vigilancia, siguieron su camino hasta que dos horas después de media noche la carabela Pinta, que por ser gran velera, iba muy delante, dio señal de tierra; la cual vio primeramente un marinero llamado Rodrigo de Triana cuando estaban separados de tierra, dos leguas.
              Pero, la merced de los 10.000 maravedís no fue concedida por los Reyes Católicos a éste, sino al Almirante, que había visto la luz en medio de las tinieblas, denotando la luz espiritual que por él era introducida en aquellas obscuridades. Estando, pues, entonces, cerca de tierra, todos los navíos se pusieron a la cuerda, o al reparo, pareciéndoles largo el tiempo que quedaba hasta el día, para gozar de una cosa tan deseada.
              . . .
              Historia del Almirante -Hernando Colón-

              . . . otro principio.


              Quiero vivir la vida aventurera
              de los errantes pájaros marinos;
              no tener, para ir a otra ribera,
              la prosaica visión de los caminos.

              Poder volar cuando la tarde muera ...

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              • Re: Rincón literario

                Hay ciento noventa y tres especies vivientes de simios y monos. Ciento noventa y dos de ellas están cubiertas de pelo. La excepción la constituye un mono desnudo que se ha puesto a sí mismo el nombre de Homo sapiens. Esta rara y floreciente especie pasa una gran parte de su tiempo estudiando sus más altas motivaciones, y una cantidad de tiempo igual ignorando concienzudamente las fundamentales. Se muestra orgulloso de poseer el mayor cerebro de todos los primates, pero procura ocultar la circunstancia de que tiene también el mayor pene, y prefiere atribuir injustamente este honor al vigoroso gorila. Es un mono muy parlanchín, sumamente curioso y multitudinario, y ya es hora de que estudiemos su comportamiento básico.

                Yo soy zoólogo, y el mono desnudo es un animal. Por consiguiente, éste es tema adecuado para mi pluma, y me niego a seguir eludiendo su examen por el simple motivo de que algunas de sus normas de comportamiento son bastante complejas y difíciles. Sírvame de excusa el hecho de que, a pesar de su gran erudición, el Homo sapiens sigue siendo un mono desnudo; al adquirir nuevos y elevados móviles, no perdió ninguno de los más vivos y prosaicos. Esto es, frecuentemente, motivo de disgusto para él; pero sus viejos impulsos le han acompañado durante millones de años, mientras que los nuevos le acompañan desde hace unos milenios como máximo... y no es fácil sacudirse rápidamente de encima la herencia genética acumulada durante todo su pasado evolutivo.

                El mono desnudo.- Desmond Morris
                Vive y deja vivir,
                pero vive como piensas,
                o acabarás pensando como vives.

                Comentario


                • Re: Rincón literario

                  ¿Se considera literatura los libros de cocina?........Ahí va una muestra.

                  PLATOS PRINCIPALES
                  En el mundo árabe se denomina a estos platos como los básicos de la mesa. En occidente y en otras culturas es habitual presentar como entrante un primer plato suave, un segundo plato más consistente y finalmente el tercero, que representa el plato fuerte y básico. Entonces, los comensales comentan los diferentes platos que han consumido. En el mundo árabe, en cambio, únicamente se menciona el plato básico, a pesar de que junto a éste se presentan infinidad de platos. Así pues, ante la pregunta clásica que hacen los árabes ¿que has comido en casa de fulano?, la respuesta se refiere siempre al plato principal, ignorando totalmente el resto.

                  Los platos principales contienen detalles inequívocos y significativos del rango tanto del huésped como del anfitrión. El árabe, tradicional y maquinalmente, siempre presenta sus mejores platos al desconocido y el incumplimiento de este deber es imperdonable. En cambio, esto no tienen el mismo sentido para y con los familiares y amigos.

                  Está mal visto que un anfitrión de escasos recursos ofrezca un manjar extraordinario a un rico conocido suyo y en cambio se considera un rasgo de gran generosidad si lo hace con un pobre o con un amigo de igual rango social. Con los ricos ocurre todo lo contratio; no está bien valorado que ofrezcan un gran festín a sus amigos, conocidos o familiares cuyo rango socioeconómico sea inferior, porque este hecho fácilmente podría interpretarse como una exhibición y ostentación insultantes.

                  "Aroma Árabe" Salah Jamal
                  ..mis sueños son mentiras, que algún día dejaran de serlo.

                  Comentario


                  • Re: Rincón literario

                    Very, es que hay libros de cocina... y libros de cocina con guarnición

                    Yo traigo hoy un fragmento de una novela de piratas. Piratas de novelas de mi niñez, piratas descritos de una forma, que nada tiene que ver con la de hoy. Algunos eran caballeros ante todo.

                    Don Diego de Mendoza bajó su acero, realmente sorprendido. Nunca hubiera podido imaginar que aquel pirata tan diestro con la espada fuese una mujer.

                    En el navío resonó un griterío largo tiempo contenido: los partidarios de don Diego le aclamaron como vencedor mientras los asaltantes del galeón rendían sus armas. La joven, con los ojos llameantes, se dirigió al capitán:

                    -¿No tomáis mi vida como botín? -Su voz era bien timbrada y sonaba agradablemente. ¡He sido vencida!

                    -Ignoro cuáles son las causas que os han lanzado a esta aventura, señora mía --dijo cortésmente Mendoza-. Mas para un español, una dama tiene siempre todos los honores y es digna de respeto. No habéis sido vencida por mí, sino por la suerte, y yo os devuelvo la libertad.

                    La mujer le miró sorprendida. Una sonrisa parecía que iba a dibujarse sobre la fina línea de sus labios, pero se disipó pronto.

                    -En verdad que sois bien extraño, señor. No sé cuál es vuestro nombre ni qué significa esa extraña bandera que lleva vuestro galeón. Yo me llamo Catalina.

                    -Mi nombre es don Diego de Mendoza y Díaz de Solís -se presentó el español- Y viajo en estos mis galeones persiguiendo a los corsarios ingleses.

                    -¿Es cierto? -preguntó la joven, reanimada- . ¡Qué rara coincidencia! También aborrezco yo a esos piratas y procuro combatirles.

                    -¿Quién sois, señora?

                    -Ya os he dicho mi nombre. Es cuanto debo deciros. Hace tiempo que navego por estos mares en cumplimiento de un propósito: acabar con Drake y sus secuaces.

                    --Puesto que nuestros fines son los mismos, ¿Por qué no unimos nuestras fuerzas?

                    -Me parece una buena idea -afirmó la bella joven-. Yo tengo dos galeras y vos dos galeones. Por cierto que si os hemos atacado es porque mi piloto reconoció vuestros barcos como pertenecientes a Drake. ¿Es cierto?

                    -De él fueron, pero ahora son de España. Se los he arrebatado frente a Puerto de Caballos.

                    La marca del corsario.- Luís Iglesias de Souza.
                    Vive y deja vivir,
                    pero vive como piensas,
                    o acabarás pensando como vives.

                    Comentario


                    • Re: Rincón literario

                      Entonces dijo Gangleri:

                      “¿Qué será después, cuando se hayan quemado el cielo y la tierra y todo el mundo, y hayan muerto todos los dioses y todos los einherjar y toda la humanidad? ¿Dijisteis antes que los hombres vivirán en un mundo para siempre?”.

                      Entonces dijo Thridi:

                      “Habrá muchos lugares buenos y muchos malos. El mejor estará en Gimlé, en el cielo, y se beberá allí magníficamente, y los que quieran disfrutarán en el palacio que llaman Brimir, que está en Okolnir. Hay también un palacio grande y horrible, cuya puerta mira al norte y que está hecho con los esqueletos de las serpientes, como una casa de mimbre, y las cabezas de las serpientes miran hacia adentro de la casa y escupen veneno, de forma que por las salas corren ríos de veneno. Esos ríos han de vadearlos los que rompieron juramentos y los asesinos.

                      Y aún es peor en Hvergelmir ".

                      Textos mitológicos de las Eddas.- Snorri Sturluson.
                      Vive y deja vivir,
                      pero vive como piensas,
                      o acabarás pensando como vives.

                      Comentario


                      • Re: Rincón literario

                        El negro llevaba aún al cinto dos yataganes. Comprendiendo que el albanés no volvería para salvarle, trabó, con los escualos, que le atacaban por todas partes, una frenética lucha. Robusto, vigoroso y excelente nadador, no iba a dejarse destrozar a la primera embestida.

                        Las medusas, con su brillo fosforescente, alumbraban el combate, y Mico veía con toda perfección al gigante distribuyendo tajos y mandobles a todos los tiburones y defendiendo de sus dentelladas brazos y piernas, sin dejar de lanzar horrorosas exclamaciones, que no amedrentaban en lo más mínimo a los tiburones.

                        Mico levantó el farol y miró. Los tiburones se habían alejado. Pero era seguro que esperarían a mayor profundidad el descenso del cadáver para devorarlo entre dos aguas con toda tranquilidad. El albanés se limpió el frío sudor que bañaba su frente y volvió a cargar con cuidado las pistolas, murmurando:

                        –Son instantes espantosos. Pero hay que defenderse de la forma que sea…

                        La galera del Bajá.- Emilio Salgari.
                        Vive y deja vivir,
                        pero vive como piensas,
                        o acabarás pensando como vives.

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                        • Re: Rincón literario

                          Otra de aventuras:

                          Luciendo una reluciente armadura, Metiub fue el primero en presentarse de un salto sobre la cubierta de la galeota, seguido de una docena de turcos cubiertos totalmente de hierro y provistos de enormes pistolas y cimitarras.

                          – ¡Me alegra verte de nuevo, señora!- manifestó con acento burlón el turco, avanzando hacia la duquesa. – ¡Eres una mujer maravillosa y me agradas más de esta manera que como te presentaste en el castillo! Eres la hija del bajá de Medina, no el hijo. ¡Lo lamento por Haradja!

                          Al escuchar estas sarcásticas palabras, la duquesa se incorporó y cogió la espada que dejó caer.

                          ¡Calla! –gritó. – ¡Te herí una vez ante la sobrina del bajá y ahora voy a matarte! ¡Enfréntate a esta mujer cristiana, tú que te jactas de ser el mejor espadachín del ejército mahometano! ¡Lucha conmigo si eres capaz!

                          El turco dio un paso atrás y cogió de las manos de uno de sus marineros una pistola.

                          – ¿Tienes miedo y pretendes asesinarme a balazos? –gritó la duquesa, con extraordinaria vehemencia. – ¡Yo me enfrento a ti con mi espada! ¡Da pruebas de tu caballerosidad, turco! ¡Yo soy una mujer y tú un hombre!

                          Un sordo cuchicheo surgió entre los marineros que se hallaban alrededor del capitán, y el murmullo no era, en verdad, aprobando el comportamiento del lugarteniente de Haradja.

                          La hermosura y el valor de la duquesa habían producido admiración entre los fieros seguidores del Profeta.

                          Un oficial asió por la muñeca a Metiub, impidiéndole disparar y dijo:

                          – ¡Esta cristiana es de Haradja y no te está permitido matarla!

                          El capitán no ofreció resistencia y se dejó desarmar.

                          – ¡En Hussif liquidaremos nuestras cuentas, señora! –exclamó. – ¡Ésta no es ocasión propicia para iniciar un duelo de esgrima!

                          –Y, en especial, contra quien ha derrotado al León de Damasco y a ti –adujo la duquesa.

                          – ¡Una mujer! –exclamaron sorprendidos algunos turcos.

                          – ¡Sí, yo, una mujer, he vencido a ambos! –dijo Leonor.

                          Y, arrojando la espada con gesto despectivo, agregó:

                          – ¡Haced conmigo lo que os plazca!

                          El turco se quedó titubeando entre la admiración que le producía la mujer y el ridículo en que se hallaba ante sus hombres, hasta que, por último, anunció:

                          –Sois mi prisionera y mi obligación es llevaros al castillo de Hussif.

                          – ¡Entonces átame! –contestó con acento irónico la duquesa.

                          –No se me ha dado tal orden. Mi galera dispone de camarotes.

                          –Con mis amigos ¿qué pensáis hacer?

                          –Haradja lo decidirá.

                          – ¡Y yo! –exclamó en aquel instante un hombre que lucía las ropas de capitán de jenízaros, haciéndose paso por entre los marineros.


                          EL TRATO DEL POLACO

                          Al escuchar aquella voz, Perpignano, que luchaba contra siete u ocho turcos, enérgicamente vapuleados por el tío Stake, que suministraba puñetazos con sorprendente celeridad y abundancia, muy poco satisfactorias para los enemigos de la cruz, se abrió paso entre ellos, precipitándose contra el recién llegado.

                          – ¡Renegado! –barbotó. – ¡Toma esto!

                          Su mano abierta se abatió sobre el semblante del capitán, produciendo un chasquido semejante al de un latigazo.

                          Una especie de rugido surgió de los labios del polaco.

                          La defensa de Chipre.- Emilio Salgari.
                          Vive y deja vivir,
                          pero vive como piensas,
                          o acabarás pensando como vives.

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                          • Re: Rincón literario

                            ¡Que abandonado está esto!

                            Echo de menos la lecturas de mis cofrades habituales

                            Pongo otro trocito de un relato. No me hago responsable de las afirmaciones sobre marinos hechas por el autor.

                            Al llegar aquí, Legrand, habiendo calentado de nuevo el pergamino, lo sometió a mi examen. Los caracteres siguientes aparecían groseramente trazados, en color rojo, entre la calavera y el cabrito:

                            53‡‡†305))6*;4826)4‡.)4‡);806*;48†8p60))85;I‡(;:‡* 8†83(88)5*†;46(;88*96*?;8)*‡(;485);5*†2:*‡(;4956*2 (5*4)8p8*;4069285)6†8)4‡‡;I(‡9;4808I;8:8‡I;48†85;4)485†528806*8I(‡9; 48;(88;4(‡?34;48)4‡;I6I;:188;‡?;

                            —Pero —observé, devolviéndole la banda de pergamino— sigo estando tan a oscuras como antes. Si todas las joyas de Golconda esperasen de mí la solución de este enigma, estoy en absoluto seguro de que sería incapaz de obtenerlas.

                            —Y sin embargo —dijo Legrand— la solución no resulta tan difícil como parece a simple vista. Estos signos, según pueden todos adivinarlo fácilmente forman una cifra, es decir, contienen un significado pero por lo que sabemos de Kidd, no podía suponerle capaz de construir una de las más abstrusas criptografías. Pensé, pues, lo primero, que ésta era de una clase sencilla, aunque tal, sin embargo, que pareciese absolutamente indescifrable para la tosca inteligencia del marinero, sin la clave.

                            —¿Y la resolvió usted, en verdad?

                            —Fácilmente; había yo resuelto otras diez mil veces más complicadas. Las circunstancias y cierta predisposición mental me han llevado a interesarme por tales acertijos, y es, en realidad, dudoso que el genio humano pueda crear un enigma de ese género que el mismo ingenio humano no resuelva con una aplicación adecuada. En efecto, una vez que logré descubrir una serie de caracteres visibles, no me preocupó apenas la simple dificultad de desarrollar su significación.

                            En el presente caso —y realmente en todos los casos de escritura secreta— la primera cuestión se refiere al lenguaje de la cifra, pues los principios de solución, en particular tratándose de las cifras más sencillas, dependen del genio peculiar de cada idioma y pueden ser modificadas por éste. En general, no hay otro medio para conseguir la solución que ensayar (guiándose por las probabilidades) todas las lenguas que os sean conocidas, hasta encontrar la verdadera. Pero en la cifra de este caso toda dificultad quedaba resuelta por la firma. El retruécano sobre la palabra Kidd sólo es posible en lengua inglesa. Sin esa circunstancia hubiese yo comenzado mis ensayos por el español y el francés, por ser las lenguas en las cuales un pirata de mares españoles hubiera debido, con más naturalidad, escribir un secreto de ese género. Tal como se presentaba, presumí que el criptograma era inglés.

                            El escarabajo de oro.- Edgar Allan Poe
                            Vive y deja vivir,
                            pero vive como piensas,
                            o acabarás pensando como vives.

                            Comentario


                            • Re: Rincón literario

                              . . .
                              Pasó, pues, el tiempo, que no da respiro. Sin sentir se me ha pasado el tiempo todo de la vida. Corre y vuela la vida del hombre, menos breve que la del perro, pero así y todo ¡tan corta! Y cuando ya se acerca uno a esa edad caduca en que, como al pobre Barbián en sus postrimerías, sólo le resta ya esperar el término, tal vez acuden a ocupar su mente ociosa viejas memorias insignificantes y ridículas como esta historia mía del atracón goloso, para dejarle a uno con la incómoda sensación de haber permitido ingratamente que se desvanezca el pasado. Si se esfuerza uno entonces por atraparlo de nuevo y recuperarlo, comprobará con desolación que todos los testimonios se han perdido sin dejar huella. Ni tan siquiera se tiene idea de dónde habrá ido a parar aquella fotografía en que Barbián aparecía sentado junto a ese niño pequeñito que fui yo. ¡Me gustaría tanto haberla conservado, poder mirarla ahora!, pero.. ¿dónde habrá ido a parar? El perro Barbián era un ejemplar muy hermoso, con las orejas largas y peludas, y grandes manchas color canela oscuro sobre su piel blanca.

                              Dulces recuerdos del libro El jardín de las malicias de Francisco Ayala.

                              descansa en paz un hombre de letras.


                              Quiero vivir la vida aventurera
                              de los errantes pájaros marinos;
                              no tener, para ir a otra ribera,
                              la prosaica visión de los caminos.

                              Poder volar cuando la tarde muera ...

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                              • Re: Rincón literario

                                «El derecho natural no existe; es una ficción, una antigualla digna del fiscal que me acosó hace pocos días en la vista y a cuyo abuelo enriqueció una confiscación decretada por Luís XIV.No puede existir el derecho si no lo apoya una ley y lo sanciona un castigo. Ante la ley, lo único natural es la fuerza del león, o la necesidad del ser que siente hambre, que tiene frío... el necesitado, en una palabra. No: las gentes que pasan por honradas son malvados a quienes no han sorprendido en flagrante delito. Una infamia enriqueció al fiscal que la ley lanzó contra mí. Reo soy yo de asesinato, y no me quejo; me condenaron justamente, pero, poco más o menos el Valenod que me condenó es mil veces más perjudicial que yo a la sociedad.

                                ¡Pues bién! - prosiguió Julián con tristeza infinita, pero sin cólera- Más que todos esos hombres vale mi padre, no obstante su sórdida avaricia. Jamás me ha querido, y hoy vengo a colmar la medida, deshonrando sus canas con mi muerte infamante.

                                El temor a la miseria, el concepto exagerado, de la dureza humana, que se llama avaricia, hacen que vea un manantial prodigioso de consuelos en los trescientos o cuatrocientos luises que puedo legarle. Cualquier domingo, después de comer, enseñará su tesoro a todos los envidiosos de Verrières, y su mirada les dirá: ¿Quién de vosotros no vería guillotinar con gusto a un hijo a este precio?”

                                Aun suponiendo que la filosofía de Julián hubiese sido verdadera, habría bastado para que, quien por tal la tuviera, desease con todas las fuerzas de su alma la muerte. Cinco días horribles, cinco días eternos pasó dominado por pensamientos desconsoladores. Trataba con urbanidad a Matilde, a la que veía exasperada por los celos. Un día, el condenado pensó muy seriamente en la conveniencia de suicidarse. Su alma estaba muerta desde que no la vivificaba la presencia de la señora de Rênal. Ni en la vida real, ni en su imaginación, tan fecunda en otro tiempo, hallaba nada que le distrajese. La falta de ejercicio comenzaba a alterar su salud y a darle el carácter exaltado y débil al mismo tiempo. Hasta le había abandonado esa altanería viril que rechaza con un juramento enérgico ciertas ideas poco convenientes que asaltan a las almas de los desgraciados.

                                “-¡Amo la verdad!- se repetía- ¿Pero dónde encontrarla? Yo no veo más que hipocresía, charlatanismo, hasta en los que llevan fama de virtuosos... ¡Oh! ¡El hombre no puede fiarse del hombre!.. Me decía la señora de... encargada de recoger limosnas para los huérfanos, que el príncipe de... le había dado diez luises... ¡Mentira!. Pero hay más: Napoleón en Santa Elena... ¡puro charlatanismo, comedia pura también! ¡Santo Dios! Si este hombre, en circunstancias en que la desgracia debió excitarle más severamente que nunca al cumplimiento del deber, se rebajó hasta el punto de ser un comediante, ¿qué puede esperarse del resto de la especie?.”

                                «¡Qué tormento vivir solo, aislado, sin creencias! ¡Me vuelvo loco... y soy injusto, porque si es cierto que hoy vivo aislado en este calabozo, no lo es menos que no viví aislado en la tierra: me acompañaba la idea del deber... del deber que me había impuesto con razón o sin ella... del deber, que era el árbol sólido contra cuyo robusto tronco me apoyaba cuando rugía el huracán... ¿Pero por qué maldigo la hipocresía de los demás si yo soy también hipócrita? Atribuyo a la humedad del calabozo, al aislamiento, a la proximidad de la muerte, la melancolía que me abruma, y sé que la causa la ausencia de la señora de Rênal. ¿Me quejaría si hubiese de pasar semanas enteras encerrado en los sótanos de su casa de Verrières para verla? Me contagia el ambiente de hipocresía que respiro... Me encuentro a dos pasos de la muerte y soy hipócrita... ¡Oh siglo XIX!”

                                Rojo y Negro.- Stendhal
                                Vive y deja vivir,
                                pero vive como piensas,
                                o acabarás pensando como vives.

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