VHF: Canal 77
"Se navega por los astros, por la mar, por la tierra, por las gentes, por los sentimientos...Se navega." — Altair

Anuncio

Colapsar

NORMAS DEL FORO: OBLIGATORIA SU LECTURA

Hola cofrade, has recalado en la Taberna del Puerto, algo más que un foro náutico. Eres bienvenido, participa, aprende y enséñanos; de eso se trata, de enriquecernos todos en nuestros conocimientos, y sobre todo de pasar un buen rato. No entres si vienes buscando conflictos, polémicas o cualquier otro fin que no sean los anteriormente descritos. Tenemos algunas normas y es obligatorio que las leas antes de empezar.

1/ Este es un foro náutico y aunque se permite hablar de otros temas, se ruega contención en el uso de los mismos, para ello existe un foro específico.

2/ Usa títulos claros y que describan el contenido del tema. De este modo será más fácil encontrarlos en el buscador para posteriores consultas además de que facilitas el trabajo de los que te vayan a responder. Títulos ambiguos como “ayuda”, “tengo un problema”, etc... no colaboran a este fin. Inserta tú tema en el foro adecuado, mira antes de lanzarlo por si alguien poco antes que tú ha puesto lo mismo; si es así no crees un tema nuevo, contesta al otro. Usa el buscador, es una gran herramienta. No escribas todo el texto con mayúsculas, se interpreta como que estás gritando. Todo esto facilita enormemente el trabajo de los que curramos aquí.

3/ No se permite el "spam" ni la publicidad de empresas o de actividades que conlleven lucro. Tampoco solicitud de ofertas de empresas o profesionales salvo en los foros de anuncios de compra-venta.

4/ No uses el foro como un chat salvo en aquellos temas habilitados a tal efecto, los cuales periódicamente serán eliminados. Las contestaciones reiterativas y/o automáticas, haciendo uso del sistema copi-pegui o cualquier otro no están permitidas.

5/ Respeta a los demás y a sus opiniones si quieres que las tuyas sean respetadas. Los insultos, la agresividad, el mal gusto y la mala educación no están permitidas en este foro. Aquí venimos a divertirnos, no a pelearnos. Se prohíbe insultar, ser agresivo, maleducado, soez, no respetar a los demás, intentar imponer nuestras ideas, empezar o dar pie a que empiecen peleas o trifulcas. Se exige orden y delicadeza a la hora de tratar ciertos asuntos, como por ejemplo, en lo que a la ortografía se refiere. Serán considerados como insultos y faltas de respeto el calificar a los Moderadores y/o Administradores como censores, dictadores, que coartan la libertad de expresión, que aplican un doble rasero, y expresiones similares.

6/ Nos gusta conocer con quién hablamos, así que, una pequeña presentación en el foro correspondiente que existe para tal fin siempre será bien recibida. No obstante, si alguien decide no presentarse, los demás usuarios se abstendran de reclamar dicha presentación y/o realizar crítica o petición alguna.

7/ Los temas políticos o que induzcan a la polémica innecesaria, mejor los dejas para otros foros de los muchos que hay para ello en la red. Se prohíbe hablar de política, de política económica, de política social, de nacionalismos, de antinacionalismos, de diferencias idiomáticas, de banderas nacionales, de exaltaciones patrióticas, de hechos diferenciales, de religión, de anti-religíon, de toros y del maltrato animal, y en general de todos los temas que se sabe de antemano van a ser polémicos y mucho más si no son náuticos. No contestes a estos temas o mensajes, informa a los administradores. No se tolerarán actitudes racistas, xenófobas, sexistas, denigrantes hacia otros colectivos o para con los demás, totalitarias o extremistas sean del signo que sea.

8/ El reenvío de mensajes que hayan sido modificados, o bien el envío de otros mensajes que muestren su descontento con esta modificación, pueden conducir al bloqueo de la cuenta. Esto también sucederá cuando un usuario insista en retomar algún tema o continuar sobre una conducta de la que se le ha alertado. En casos de que la mala conducta de un usuario continúe, se podrá proceder a su expulsión definitiva.

9/ Todos los temas y/o mensajes que fomenten la piratería sobre cualquier software u otro material protegido, o informen de cómo o dónde llevarla a cabo serán retirados inmediatamente del foro. No obstante, y debido a la imposibilidad por parte de los administrador de controlar todos los temas y mensajes , si alguien detecta cualquier incidencia de este tipo ruego lo comunique de forma inmediata a la administración, especificando el enlace al tema para poder ser retirado.

10/ Se prohíbe la reproducción total o parcial de textos u otros medios sujetos a Copyright y/o pertenecientes a otras webs, foros, etc... Sin embargo si que se podrán insertar enlaces a los mismos, pero siempre haciendo referencia a la página propietaria.

11/ La Taberna es un foro en lengua castellana o español, pero cada uno es libre de expresarse como quiera, allá él si la mayoría no lo entiende. Los usuarios se abstendrán de hacer ningún comentario indicando al que escribe en otra lengua su pertinencia o no. Tampoco se tolerará el uso del idioma como arma reivindicativa de ningún tipo.

12/ No se permiten insultos ni difamaciones a empresas, profesionales o particulares. Tampoco acusaciones de ningún tipo, que no estén probadas o demostradas judicialmente o por lo medios legales adecuados. Este no es un medio para presentar denuncias, para ello, existen los juzgados, consumo, etc...

13/ No se permite la inserción de hilos o mensajes con el fin de generar exclusivamente tráfico a otras web o canales, bien sea mediante enlaces, mediante árticulos, ficheros o datos parciales, o por cualquier otro método.

14/ Cualquier incumplimiento de estas normas, puede ser motivo de amonestación y/o expulsión del autor, de borrado o cierre de temas o mensajes, o de cualquier otra medida que la administración decida para intentar hacer que éstas sean cumplidas. Los temas pueden ser movidos o unidos sin previo aviso a criterio de los administradores.

15/ Si estás de acuerdo con ellas este es tú sitio; si no te gustan, no te apetece cumplirlas, las consideras restrictivas, censoras o que coartan tu libertad de expresión, no entres, no intervengas, y no te quejes cuando te sean aplicadas las medias correctoras adecuadas. No luches por cambiarlas a tu conveniencia, no puedes.

16/ Baja Voluntaria del foro.

Ni éste ni ningún otro Foro tiene previsto un sistema de Bajas voluntarias y automáticas. Simplemente con dejar de participar en él, y editar el Perfil de usuario para que dejen de aparecer los datos que crean no deben verse es sufiente.

No obstante, si alguien quiere que se le borre su cuenta, deberá enviar un e-mail desde el enlace "contáctanos" que se encuentra en la parte inferior del foro usando el e-mail con el que está registrado en la Taberna ya que es la única forma de comprobar la autenticidad del que se quiere dar de baja.
Así se evita que alguien pueda coger los datos de tu cuenta y pedir que se borre la misma.

Por otro lado advertir que los mensajes del usuario aparecerán, una vez borrada la cuenta, como realizados por un "invitado" ya que las intervenciones en un Foro público, son públicas. Es decir, desde el momento en que se publican dejan de pertenecer al usuario. Por otro lado, como siempre hay contestaciones a los mensajes, si algunos son borrados, el hilo deja de tener sentido.

En cualquier caso, si existe algún o algunos mensajes en el que aparezcan datos personales que el usuario no quiere que sigan apareciendo, ANTES de pedir la baja, podrá reportarnos estos mensajes, usando la opción "reportar mensajes" y nosotros eliminaremos esos datos personales.

Se entiende que una vez borrada la cuenta, esta acción es irreversible, con lo cual no se podrá volver atrás.


Estas normas pueden ser modificadas sin previo aviso, por lo que se recomienda consultarlas regularmente...



Bueno, y eso es todo, pasa, busca asiento por donde puedas y pide lo que guste...
Ver más
Ver menos

Rincón literario

Colapsar
X
 
  • Filtrar
  • Tiempo
  • Mostrar
Limpiar Todo
nuevos mensajes

  • Re: Rincón literario

    Iba a continuar con el siglo VI de la Roma decadente y con Fortunato y Gregorio de Tours, pero creo que no interesa a nadie, así que pondré un poema que os gusta mas. En version bilingüe, para el que le guste la versión original.

    Oda a la Melancolía.

    No, no, no acudas al Leteo, ni exprimas
    El jugo venenoso del acónito o de las raíces;
    Ni permitas que tu pálida frente sea besada
    Por la dulcamara, la uva Rubí de Proserpina;
    No armes tu rosario con las bayas del tejo,
    Ni permitas que el escarabajo o la mariposa
    Se conviertan en tu Psiquis luctuosa, o que el búho
    De suaves plumas comparta los misterios de tu tristeza,
    Pues sombra a sombra el sueño se tornará profundo,
    Y terminará ahogando la vigilante angustia del alma.

    Pero cuando la Melancolía descienda súbitamente
    Desde el cielo, como una nube deshecha en llanto,
    Sobre las flores de tallos marchitos alentando,
    Escondiendo la verde colina en un sudario de Abril,
    Vacía entonces tu pena sobre una rosa matinal,
    O en el arco iris de la ola sobre la playa,
    O en el resplandor de las multicolores peonías;
    O, si tu amada da muestras de femenina ira,
    Envuelve entre las tuyas su mano deliciosa,
    Y déjala delirar, sumérgete hondo, muy hondo,
    En sus ojos incomparables.

    Ella vive con la Belleza (la Belleza condenada a morir),
    Y con la Alegría, cuya mano siempre se posa sobre sus labios,
    Dando el último, definitivo adiós;
    Cerca también del doloroso placer, que la boca
    Ávida no ha dejado de saborear, aún cuando sea veneno.
    Si, en el mismo templo del Deleite
    Tiene la Melancolía su castillo soberano,
    Aunque invisible para muchos ojos,
    Excepto para aquel cuya lengua temeraria es capaz
    De exprimir contra su paladar el fruto de la Alegría,
    Y cuya alma, tras beber la tristeza de su poderío,
    Será colgada entre sus vastos trofeos sombríos.


    John Keats.


    Ode to Melancholy

    No, no, go not to Lethe, neither twist
    Wolf's-bane, tight-rooted, for its poisonous wine;
    Nor suffer thy pale forehead to be kiss'd
    By nightshade, ruby grape of Proserpine;
    Make not your rosary of yew-berries,
    Nor let the beetle, nor the death-moth be
    Your mournful Psyche, nor the downy owl
    A partner in your sorrow's mysteries;
    For shade to shade will come too drowsily,
    And drown the wakeful anguish of the soul.
    But when the melancholy fit shall fall
    Sudden from heaven like a weeping cloud,
    That fosters the droop-headed flowers all,
    And hides the green hill in an April shroud;
    Then glut thy sorrow on a morning rose,
    Or on the rainbow of the salt sand-wave,
    Or on the wealth of globed peonies;
    Or if thy mistress some rich anger shows,
    Emprison her soft hand, and let her rave,
    And feed deep, deep upon her peerless eyes.
    She dwells with Beauty - Beauty that must die;
    And Joy, whose hand is ever at his lips
    Bidding adieu; and aching Pleasure nigh,
    Turning to poison while the bee-mouth sips:
    Ay, in the very temple of Delight
    Veil'd Melancholy has her sovran shrine,
    Though seen of none save him whose strenuous tongue
    Can burst Joy's grape against his palate fine;
    His soul shall taste the sadness of her might,
    And be among her cloudy trophies hung.
    Vive y deja vivir,
    pero vive como piensas,
    o acabarás pensando como vives.

    Comentario


    • Re: Rincón literario

      Con permiso, otra de cocina:

      La creatividad culinaria apasiona e involucra, como protagonista a milllones de personas, a la par que gratifica a muchas otras que saborean los productos ya elaborados. El momento de "hacerlo", en sí mismo, está lleno de satisfacciones, pero en el caso de las mermeladas no va tan unido, como en el de un guiso o una tarta, a aquel en que se sirve y se saborea el resultado de nuestro trabajo. Al contrario, se suele posponer el momento del consumo, porque la mermelada es una conserva y su dimensión es la de la espera y la paciencia. Dentro de un tarro herméticamente cerrado su vida se prolonga indefinidamente, hasta que llega la ocación en que, por necesidad o por capricho se abre finalmente la caja fuerte de cristal y se sacrifica su valioso contenido.

      Así pues, entra en juego la afición al aprovisionamiento, el placer de reservar algo para el día de mañana, la sensación de ser más ricos, de sentirse más seguros, de estar preparados para hacer frente a cualquier eventualidad.

      Los tarros llenos y panzudos, alineados en el aparador, custodian sus dulzuras bien tapadas. Puedes gozar con sólo mirarlos, porque sabes que la compesación a tu esfuerzo está allí, a mano; cuando se destapen, habrá llegado el momento de las alabanzas, de la continuación de un ritual. Porque dentro de cada tarro de mermelada casera se encierran diferentes componentes psicológicos, y cuando decides que, por fin, ha llegado el momento de consumir lo que allí has conservado , se percibe siempre algo de ansiedad, un instante de suspense(........)

      Producto de la cultura, por tanto, pero también objeto de hedonismo; aquel que cultiva los placeres de los sentidos debería, de vez en cuando, dedicarse a la elaboración de mermeladas o presenciarlo, ya que durante su cocción el aroma que se desprende es sublime. Si el olfato se embriaga, la vista se fascina: la masa en ebullición de la fruta, densa y oscura, en la cazuela, constituye una visión de misteriosa alquimia.(......)

      La fruta es, por su naturaleza, un alimento que favorece el amor. Sus formas redondeadas y sus plásticos volúmenes, las cáscaras lisas como la piel o recubiertas por una finísima pelusa aterciopelada, y sobre todo su pulpa húmeda y jugosa de la que gotean líquidos vitales, hacen de las frutas unos objetos marcadamente simbólicos de la energía reproductora y de la fecundidad de la tierra, impregnados, pues, de sensualidad y erotismo.

      A ellos se añade el de la victoria sobre la efímera fragilidad del fruto, que el fuego de la cocción destruye y que encierra la orgullosa idea de la posesión, la ilusión de haber detenido el proceso de descomposición, y por tanto de la muerte, para retener la dulce vida.........

      "Mermeladas y Confituras" Enza Candela Bettelli

      Me voy por unas tostadas...con mermelada
      ..mis sueños son mentiras, que algún día dejaran de serlo.

      Comentario


      • Re: Rincón literario

        Very, malvada, me has recordado las confituras de picotas y las de moras que hacía mi abuela... ¡y los patés!.

        Me voy a la cama.
        Vive y deja vivir,
        pero vive como piensas,
        o acabarás pensando como vives.

        Comentario


        • Re: Rincón literario

          Hola a tod@s, se que casi no participo en este hilo pero si me lo permiten yo vuelo a tiempos más actuales... con Octavio Paz y su poema:


          NI EL CIELO NI LA TIERRA

          Atrás el cielo,
          atrás la luz y su navaja,
          atrás los muros de salitre,
          atrás las calles que dan siempre a otras calles.

          Atrás mi piel de vidrios erizados,
          atrás mis uñas y mis dientes
          caídos en el pozo del espejo.
          Atrás la puerta que se cierra,
          el cuerpo que se abre.
          Atrás, amor encarnizado,
          pureza que destruye,
          garras de seda, labios de ceniza.

          Atrás, tierra o cielo.

          Sentados a las mesas
          donde beben la sangre de los pobres:
          la mesa del dinero,
          la mesa de la gloria y la de la justicia,
          la mesa del poder y la mesa de Dios
          —la Sagrada Familia en su Pesebre,
          la Fuente de la Vida,
          el espejo quebrado en que Narciso
          a sí mismo se bebe y no se sacia
          y el hígado, alimento de profetas y buitres…

          Atrás, tierra o cielo.

          Las sábanas conyugales

          insomnes,
          cubren cuerpos entrelazados,
          piedras entre cenizas
          cuando la luz los toca.
          Cada uno en su cárcel de palabras,
          y todos atareados construyendo
          la Torre de Babel en comandita.
          Y el cielo que bosteza
          y el infierno mordiéndose la cola
          y la resurrección
          y el día de la vida perdurable,
          el día sin crepúsculo,
          el paraíso visceral del feto.

          Creía en todo esto.
          Hoy duermo a la orilla del llanto.
          También el llanto sirve de almohada.






          Octavio Paz


          Espero que les guste tanto como a mi
          La belleza de la vida la podemos encontrar en ...la sonrisa de un niño, en un bello rostro,
          un cuerpo hermoso, pero lo más divino de la
          creación esta en... el Corazón...

          Chiquisunica

          Comentario


          • Re: Rincón literario

            /…

            Una fuerza tan poderosa que podía eliminar todos los obstáculos. De ahí que estuvieran resultando tan fuertes las evidencias de su presencia. La Muerte estaba a punto de ser vencida... ¡Sólo faltaba que ella se materializara!

            Es posible que las ideas funcionen como los seres vivos. El conde con su insistencia había moldeado en el aire las formas de su amor, y ese vacío se estaba llenando con una materia cada vez más consistente. Y en aquel preciso instante obtuvo la sensación definitiva, absoluta, de que resultaba imprescindible que ella apareciese en la habitación. Se hallaba tan convencido del prodigio como de su propia existencia, y cada uno de los objetos que le rodeaban se encontraban repletos de la misma convicción. ¡La estaban aguardando! Únicamente faltaba Vera, como un cuerpo tangible, para que el inmenso Sueño de la Vida y de la Muerte abriera un instante su umbral infinito. El sendero de la resurrección ya había sido extendido, a la manera de una alfombra. El primer aviso apareció con el fresco estallido de una risa musical, capaz de iluminar el lecho nupcial... El conde se dio la vuelta. Y delante de él, moldeada por su voluntad y sus recuerdos, reclinada voluptuosamente sobre la almohada de encaje, sujetándose con la mano derecha su abundante cabellera negra, con la boca deliciosamente entreabierta por una sonrisa de paradisíaca felicidad, hermosa hasta enloquecer a quien la veía, surgió ella ... ¡La condesa Vera, la deseada! Parecía adormilada, como si acabara de despertar.

            -Roger -llamó con una voz lejana.

            El conde se aproximó muy despacio, hasta que no pudo contenerse... ¡Con qué sed de amor recogió con los suyos los labios divinos, en una muestra de pasión inmortal!

            Y en aquel instante los dos se dieron cuenta de que eran, de verdad, un único ser.

            Así las horas fueron pasando con un vuelo singular, alimentadas por un éxtasis en el que se entremezclaban, por vez primera, el cielo y la tierra.

            De repente, el conde Athol se sintió atacado por un arrebato de cordura, de lógica malsana. Por eso se estremeció bajo el dominio de una realidad que nunca había sido suya, y exclamó ridículamente:

            - ¡Vaya, si se me había olvidado! ¿Cómo puedo estar aceptando este juego? ¡Lo que tengo ante mis ojos no es real…, porque tú estás muerta!

            En aquel preciso momento la beática lámpara del icono se extinguió.

            …/

            Vera.- Villiers de L’Isle-Adam
            Vive y deja vivir,
            pero vive como piensas,
            o acabarás pensando como vives.

            Comentario


            • Re: Rincón literario

              Pero, gracias a aquel anciano, casi había dejado de soñar con los cautivos eretrios. Bastante tenía con contemplar todas las noches el rostro del verdugo desnarigado que le arrancaba las uñas. No necesitaba más tormentos.

              Ahora, cuando las Keres se lo llevaran y se presentara ante los jueces de ultratumba, sólo tendría que decirles:

              Vengo puro de entre los puros,
              pues pertenezco a vuestra estirpe bienaventurada.
              He pagado castigo por mis impíos hechos,
              y acudo suplicante ante la casta Perséfone
              para rogarle que me envíe a la morada de los limpios.
              Sálvame, Brimó, ¡oh gran Brimó!
              Andricepedotirso, Andricepedotirso, ¡oh gran Brimó!

              Temístocles había memorizado los versos, incluso las contraseñas del final, que no tenían ningún sentido para él, pero que según Zeuxis le servirían para franquear la puerta del Elíseo, el rincón del infierno donde moraban los bienaventurados. Más, por si acaso, en la lámina de oro llevaba unas instrucciones en letras tan diminutas que el purificador las había grabado aumentándolas con cristal de roca:


              "Cuando llegues a la morada de Hades, hallarás a la derecha una fuente, y junto a ella un blanco ciprés. Allí se refrescan las almas de los muertos, ¡pero no se te ocurra beber de ella, pues son las aguas del Olvido! Más adelante encontrarás la laguna de la Memoria. Di a sus guardianes: «Hijo de Gea soy y de Urano estrellado. Seco estoy y de sed me muero. Dadme a beber las frescas aguas de la Memoria.»

              Las aguas que había junto al ciprés blanco eran las del Leteo el río del Olvido. No bebería de él por nada del mundo. Si ni siquiera su espíritu recordaba lo que había hecho en vida, ¿qué sentido habría tenido su propia existencia?

              Pero Temístocles temía que pudiera caer víctima del mismo mal que aquejaba a su madre desde hacía unos años. ¿Qué ocurriría si, al igual que Euterpe, empezaba a olvidar primero lo que había comido el día anterior, después los nombres de sus hijos, sus caras, los sucesos de sus últimos años y, por fin, su existencia entera? Si moría en esas condiciones, con la mente convertida en una tablilla de cera derretida y borrada, cuando llegara al Infierno ni siquiera se acordaría de consultar la lámina de oro. Se olvidaría de la contraseña y de que gracias al purificador órfico había limpiado el crimen de Eretria, y sufriría tormento al igual que otros grandes pecadores como Sísifo, Tántalo o Ixión.

              Salamina.- Javier Negrete
              Vive y deja vivir,
              pero vive como piensas,
              o acabarás pensando como vives.

              Comentario


              • Re: Rincón literario

                En la pared, los diplomas, en ricos marcos, fechados veintitrés años atrás. En uno de ellos estaba escrito y sacramentado por la firma del antiguo capitán de puertos, haber aprobado Vasco Moscoso de Aragón todos los exámenes y pruebas exigidas para la obtención del título de capitán de altura, que le daba derecho a mandar cualquier tipo de navío de la marina mercante por mares y océanos. Veintitrés años atrás, aún relativamente joven, a los treinta y siete años de edad, había obtenido el diploma de comandante. Joven de edad, pero ya un viejo marinero, pues, según contaba, había empezado a los diez años como grumete en un destartalado carguero, y había ido ascendiendo escalón tras escalón hasta llegar a primer piloto, a segundo comandante y así sucesivamente. Innumerables veces había cambiado de navío, le gustaba ver nuevas tierras, correr mares bajo las más diversas banderas, envuelto en aventuras de guerra y amor. Pero cuando, a los treinta y siete años, se halló apto para optar al puesto de capitán de altura, volvió a Bahía y allí, en su Capitanía de Puertos, obtuvo el codiciado título. Deseaba que su puerto de origen, aquél donde estuvieran registrados sus datos y capacidad, fuese el muelle de Salvador , desde donde, niño aún, había partido a la aventura del mar......... En otro marco, el diploma de Caballero de la Orden de Cristo, la importante condecoración lusitana, honoraria, con derecho a medalla y collar, conferida al comandante por sus relevantes servicios al comercio marítimo por Don Carlos I rey de Portugal y los Algarves.
                Se sentaba en un sillón plegable, de los de a bordo, con asiento y respaldo de hule, al lado del rueda de timón, la pipa en la mano, el mirar perdido más allá de las ventanas. En una larga mesa, el globo enorme y giratorio, varios instrumentos de navegación: brújula, anemómetro, sextante, higrómetro, el gran catalejo negro, con el que se veía la ciudad de Bahía como si estuviera allí mismo, la paralela para trazar rumbos y la admirada colección de pipas que enamoraba a todos. El reloj de a bordo se llamaba cronógrafo.

                En las paredes, mapas de navegación, cartas oceánicas, rutas de golfos y bahías, de islas perdidas. Sobre un mueble donde guardaba el comandante botellas y copas, en una enorme caja de cristal, la reproducción de un transatlántico, "un gigante de los mares", mi inolvidable "Benedict", el último de los muchos en que había navegado, su último barco.
                Fotos ampliadas de otros navíos, de diferentes tamaños y nacionalidades enmarcadas, algunas en color. Cada uno de aquellos navíos representaba un trozo de vida del comandante Vasco Moscoso de Aragon, le recordaban historias, casos, alegrias y largas noches solitarias.

                Los viejos marineros. Jorge Amado
                ..mis sueños son mentiras, que algún día dejaran de serlo.

                Comentario


                • Re: Rincón literario

                  El caño, dándole el sol toda la mañana, está tibio, pero el agua está fresca, aunque no muy fresca, y sabe, si no a sapo, a algo vivo, a algo entrañable, al hierro entrañado de la tierra. Sabe a algo sustancial, se podría partir el pelo en cuatrocientos -cuatrocientos es un número perfectamente concebible y el pelo se podría partir en lo inabarcable, en lo incalculable, porque son inconcebibles las venas de la tierra- son inconcebibles porque no son venas, por donde viene y se reparte luego por las venas - verdaderaas venas- de los chicos que traen las madres, llenas de fe, a esa nodriza- les traen y les obligan a beber, sujetan a los pequeños contra el caño como contra la teta de una pasiega- y esa vena abierta queda fuera del recinto, su pródiga riqueza está al alcance de todos. A lo acotado, a lo regio sólo entra el que tiene una tarjeta. Hay que entrar, con ella, por una puerta y pasar por unos guardas - pasas por delante de ellos, pasas por su permiso; una ancha zona de oposición, de temor, de desconfianza...¿Será posible pasar?..¿Será suficiente la tarjeta?...¿Será auténtica?....¿No habrá caducado?...En la avenida de entrada - enorme- la grava suena bajo los pies como algo difícil de mascar, algo artificial puesto allí para dejar delimitado el suelo con aquella dureza que no suena a campo. Luego, ya no suena: se empieza a pisar la tierra, que no es blanda, pero parece suave, silenciosa, tanto que se deja olvidar. Se puede correr y avanzar por los caminos laterales, por donde no hay caminos, por entre malezas de donde surgen a veces bichos que estaban allí escondidos, pero parece que brotasen de la tierra, como el agua. Unos echan a volar, otros corren, se escurren por entre la hierba, veloces, dejando un surco -un surco dejado ya antes por ellos mismos - por sus congéneres mismos, por sus mismos- y corren como corrre un chorro de agua por la arena y se meten en ella, por otro agujero.........

                  Barrio de Maravillas. Rosa Chacel
                  ..mis sueños son mentiras, que algún día dejaran de serlo.

                  Comentario


                  • Re: Rincón literario

                    Considero este el lugar ideal para rendir un homenaje al escritor fallecido hace unos días

                    Los lectores perdimos una gran fuente de maná literario y periodístico

                    Por Luis Di Giacomo (*).
                    Lo que cualquiera escribe, sólo adquiere sentido a partir de la presencia de un lector.
                    Antes de que éste haga su aparición, consumiendo el texto, estudiándolo o dejándose envolver por él según el caso, las palabras impresas son sólo manifestaciones en espera, expresión frustrada, desgarro o autosatisfacción de quien dice algo con la esperanza de ser escuchado.
                    Hay quienes tienen el don de encantar con sus palabras. Son aquellos que saben hilar los términos de manera tal que nos atrapan en su red semántica de la cual no queremos ni podemos escapar, devorando las páginas hasta el final de cada historia.
                    Escritores, periodistas y poetas se adueñan de las palabras y nos alimentan a veces el intelecto, otras el afecto o la fantasía. Los escritores/periodistas nos conectan con la realidad o nos invitan a imaginar, haciéndonos en definitiva lecto-devoradores de sus fuentes.
                    Con la muerte de Tomás Eloy Martínez los lectores nos quedamos sin una fuente de maná.
                    El improbable alimento mágico que fluía en el desierto mantuvo a todo un pueblo en los inicios de la diáspora bíblica y hoy se repite en su fluencia a través de cada relato, cuento o novela que nos saca de la realidad a veces yerma y nos introduce en mundos que de tan inexistentes llegan a ser reales, mientras transcurrimos desde la primera frase hasta el final de un libro de ficción.
                    Cuando las ficciones narran la realidad histórica, y casi toda la novelística de Tomas Eloy Martínez se trata de ello, el pasaje realidad/fantasía/realidad es un continuum serpenteante a través de cada página que desorienta, fascina y al mismo tiempo hace pedagogía de la historia viva.
                    En ese sentido es probable que el Martínez periodista haya alimentado al escritor de una constante dosis de realidad, de incontables personajes existentes y de circunstancias cotidianas tan ciertas como increíbles con las cuales iba construyendo su universo ficcional.
                    En otro sentido, cuando leemos una crónica de la realidad -entiéndase artículo periodístico-, a veces nos suele pasar lo mismo. Cuando un periodista es escritor, y Tomás Eloy Martínez lo era, sucede que aunque sea en un breve relato de actualidad nos termina "contando" un cuento, "narrando una historia" que trasciende lo informativo y se transforma en una pequeña creación literaria.
                    La literatura argentina ha tenido varios de estos exponentes que, mal que les pese a los académicos de letras que suelen motejarlos de hacedores de un arte menor, han calado masiva y hondamente en nosotros, los lectores.
                    Pondría entonces sin temor en el mismo estante de la biblioteca, aun a costa de estar cometiendo sacrilegio y a espaldas de cualquier consideración crítica o de jerarquías, a quien hoy recordamos, junto a Roberto Arlt, Osvaldo Soriano, Martín Caparrós, Marcelo Birmajer, Orlando Barone y por qué no a los foráneos pero universalmente nuestros Ernest Hemingway y Graham Greene, todos escritores/periodistas de relatos inolvidables.
                    El coronel Mori Koenig, la santa Evita, el general Perón, Arcángelo Gobbi, Julio Martel, el cantor de tangos que nunca grabó, el desaparecido Simón Cardozo, la masacre de Trelew y la matanza de Ezeiza existen para los lectores de Tomas Eloy Martínez en una dimensión literaria, donde fueron noticia y son novela.
                    Desde el punto de vista de un simple lector, Tomas Eloy Martínez queda impreso como un dador de imaginación, a quien debemos agradecer que nos contara historias ciertas como si fuesen cuentos y haya escrito monumentales novelas indiscutiblemente realistas.




                    el primer beso siempre se da con la mirada

                    Comentario


                    • Re: Rincón literario

                      Gracias Farera. No le conocía.

                      Vive y deja vivir,
                      pero vive como piensas,
                      o acabarás pensando como vives.

                      Comentario


                      • Re: Rincón literario

                        Elegía

                        Sin que nadie lo sepa, ni el espejo,
                        ha llorado unas lágrimas humanas.
                        No puede sospechar que conmemoran
                        todas las cosas que merecen lágrimas:
                        la hermosura de Helena, que no ha visto,
                        el río irreparable de los años,
                        la mano de Jesús en el madero
                        de Roma, la ceniza de Cartago,
                        el ruiseñor del húngaro y del persa,
                        la breve dicha y la ansiedad que aguarda,
                        de marfil y de música Virgilio,
                        que cantó los trabajos de la espada,
                        las configuraciones de las nubes
                        de cada nuevo y singular ocaso
                        y la mañana que será la tarde.
                        Del otro lado de la puerta un hombre
                        hecho de soledad, de amor, de tiempo,
                        acaba de llorar en Bueno Aires
                        todas las cosas.

                        - Jorge Luis Borges -

                        esto . . . . . . joé . . . menos mal que ya estaba escrito.


                        Quiero vivir la vida aventurera
                        de los errantes pájaros marinos;
                        no tener, para ir a otra ribera,
                        la prosaica visión de los caminos.

                        Poder volar cuando la tarde muera ...

                        Comentario


                        • Re: Rincón literario

                          No he de callar por más que con el dedo,
                          ya tocando la boca o ya la frente,
                          silencio avises o amenaces miedo.
                          ¿No ha de haber un espíritu valiente?
                          ¿Siempre se ha de sentir lo que se dice?
                          ¿Nunca se ha de decir lo que se siente?
                          Hoy, sin miedo que, libre, escandalice
                          , puede hablar el ingenio, asegurado
                          de que mayor poder le atemorice.

                          Francisco de Quevedo

                          Comentario


                          • Re: Rincón literario

                            "The wind blew"


                            Soplo el viento estridente y raudo,
                            y a mi corazon desperto ese viento:
                            oh!, volver a navegar y surcar los mares,
                            y oir el llanto de las jarcias,
                            crujir de cuadernas al estirarse,
                            y ver la grimpola a sotavento ondeando.

                            ¡Oh tu, marino de la flota,
                            llegada es la hora de ponerse en marcha!
                            ¡De tripular el bote, de remar es hora!
                            ¡De poner tu mano en la mia
                            y vaciar nuestros vasos de vino,
                            y antes de partir hacer brindis por la muerte!

                            Pues hacia la muerte zarpamos;
                            y es la muerte quien envia galernas
                            y quien sujeta el timon cuando navegamos.
                            ¡Pues reina es de todas las cosas
                            en la turbonada y la tempestad,
                            e impera en el oceano violento y vasto!


                            De mi admirado Robert Louis Stevenson.

                            Comentario


                            • Re: Rincón literario

                              Los Justos




                              Un hombre que cultiva su jardín, como quería Voltaire.
                              El que agradece que en la tierra haya música.
                              El que descubre con placer una etimología.
                              Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
                              El ceramista que premedita un color y una forma.
                              El tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada.
                              Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
                              El que acaricia a un animal dormido.
                              El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
                              El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
                              El que prefiere que los otros tengan razón.
                              Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.

                              Jorge Luis Borges.

                              por ellos


                              Quiero vivir la vida aventurera
                              de los errantes pájaros marinos;
                              no tener, para ir a otra ribera,
                              la prosaica visión de los caminos.

                              Poder volar cuando la tarde muera ...

                              Comentario


                              • Re: Rincón literario

                                para que lo conozcas un poco, en su faceta de periodista, este es el ultimo articulo que esribio en el pais

                                Argentina: doscientos años de soledad

                                La Argentina se ha ido tornando impredecible, un enigma ante el que se estrellan todas las respuestas. ¿Cómo imaginar el futuro inmediato entre las brumas de un país a la deriva?

                                Historia no es sólo aquello que se cuenta del pasado; es también, y a veces sobre todo, el relato de lo que se omite, de lo que queda en los márgenes. En mayo de 1910 Argentina celebró el primer centenario de su emancipación de la Corona española. Pocos meses después, el adolescente Juan Domingo Perón fue llevado por su abuela paterna al Colegio Militar de la ciudad de San Martín, donde estudió amparado por una beca de misericordia. Venía de un hogar inestable, errante, y en el colegio descubrió el único modelo de familia que conoció en la vida. Se dijo que si aquello era bueno para él, también debía ser bueno para el país.
                                Con esa escena empieza el siglo XX en Argentina. Tres décadas más tarde, cuando alcanzó el poder, Perón puso en práctica las lecciones de disciplina y orden que había aprendido en la milicia. Organizó el país en torno a la figura de un líder fuerte, carismático, cuya palabra era ley. Si bien esos dictámenes dependían de la aprobación de instituciones formales, como las dos cámaras del Parlamento y las cortes de justicia, las instituciones respondían por lo general a los designios del líder. A ese modelo jerárquico y autoritario pueden atribuirse las alternancias civiles y militares que se sucedieron a partir de 1955 y que cerraron el camino a todos los proyectos de desarrollo. Desde entonces Argentina se convirtió en un campo de batalla entre facciones que se disputaban fragmentos de poder y que obedecían, todas ellas, a diferentes caudillos únicos intolerantes con las ideas de los otros. Cada uno de esos caudillos, a su turno, fue debilitando las instituciones, estimulando formas de corrupción cada vez más sofisticadas y más sometidas a la voluntad de quien estuviera al mando.

                                El peronismo domina la política argentina aun desde antes de que Perón regresara de su exilio en Madrid en 1973. Con el paréntesis de las dictaduras militares -que trataron, en vano, de aniquilarlo- se ha mantenido en el poder de una manera u otra hasta hoy y es posible que siga prevaleciendo durante otras dos o tres generaciones. Nadie, sin embargo, sabe con certeza qué es el peronismo. Y porque nadie sabe qué es, el peronismo expresa el país a la perfección. Cuando un peronismo cae, por corrupción, por fracaso o por mero desgaste, otro peronismo se levanta y dice: "Aquello era una impostura. Este que llega ahora es el peronismo verdadero". La esperanza del peronismo verdadero que vendrá está viva en Argentina desde hace décadas, como si se tratara de un imposible Mesías que iluminará el fin de los tiempos, cuando el país recuperará la grandeza de una vez para siempre.
                                Argentina, así, se ha ido tornando impredecible, un enigma ante el que se estrellan todas las respuestas. ¿Cómo imaginar el futuro inmediato, la celebración del segundo centenario de la independencia entre las brumas de un país a la deriva? Las instituciones siguen inestables. A diferencia de lo que sucede en Chile y Brasil, cuando un gobierno sustituye a otro, los técnicos y los cuadros medios del gobierno que se va son desalojados y reemplazados por funcionarios promovidos menos por sus méritos que por afinidad de intereses con el caudillo de turno. Así se derriban proyectos elaborados durante años, se ponen a prueba otros y las buenas experiencias acumuladas se derrochan. El seleccionado argentino de fútbol es una eficaz metáfora del país. Algunos de sus jugadores se cuentan entre los mejores del mundo y los clubes europeos pagan fortunas para tenerlos en sus planteles. En Europa deslumbran pero en Argentina fracasan. Se pasean desorientados por los campos de juego, después de que demasiados entrenadores les han dado directivas opuestas. La grandeza está en la imaginación de todos. Nadie parece resignarse a los límites de la realidad.
                                También el periodismo pierde la calma. Si el gobierno se crispa, si los humores se enardecen, el periodismo lo imita: se divide en facciones efervescentes, sordas a las razones de los bandos opuestos. El periodismo debería releerse a sí mismo. Muchos de los intereses y principios que defiende y predica hoy son inversos a los que defendía ayer.
                                A partir de lo que aparece ahora en la superficie de los hechos se vislumbra la silueta de un futuro más bien opaco, que en nada se asemeja al del primer centenario. En 1910 el gran Rubén Darío escribió un largo "Canto a la Argentina" impregnado de una imbatible fe en el futuro. "¡He aquí la región del Dorado, he aquí el paraíso terrestre,/ he aquí la ventura esperada!" La voz del gran Juan Gelman se oscurecía en 2004 al entonar su propio canto a la Argentina: "Cuando el dolor se parece a un país / se parece a mi país. Los/ sin nada envuelven con/un pájaro humilde que/ no tiene método".
                                En toda la despoblada extensión de Argentina se oyen tambores de guerra. La batalla por conservar el poder o por arrebatarlo es a vida o muerte. Sindicatos adictos al gobierno contra sindicatos adversarios; piquetes contra piquetes. Las calles de las grandes ciudades han entrado en ebullición. La justicia se mueve a paso lento, tratando de proteger las instituciones. Gracias a la justicia, el mejor legado del gobierno Kirchner no se ha perdido en el polvo de las reyertas. Los imperdonables crímenes de la dictadura, los robos de recién nacidos en cautiverio, las torturas despiadadas, los vuelos con prisioneros a los que se arrojaba vivos en el océano y en el río de la Plata, no van a quedar ya sin condena y sin memoria.
                                Que se haya recuperado la dignidad vuelve aún menos explicable que la educación agonice degradada en sótanos de negligencia que medio siglo atrás parecían imposibles. La influencia de la Iglesia, que ha sido siempre un poderoso factor de regresión e intolerancia, no cesa de crecer. La prédica de los últimos tiempos trata de llamar la atención sobre el escándalo de la pobreza, pero no recuerda que por la pobreza mueren cientos de madres adolescentes en abortos clandestinos y que la mortalidad infantil supera el trece por mil.
                                Todos los diagnósticos sobre Argentina del futuro inmediato son pesimistas, porque el país pone sus esperanzas muy en alto, evoca las grandezas del pasado y sigue creyendo en una superioridad que las dictaduras militares convirtieron en polvo.
                                Vale la pena entonces, volver los ojos y preguntarse dónde está ahora Argentina. ¿En qué confín del mundo, centro del atlas, techo del universo? ¿Argentina es una potencia o una impotencia, un destino o un desatino, el cuello del tercer mundo o el rabo del primero?
                                Siempre se creyó que Argentina estaba en un sitio distinto del que le habían adjudicado la geografía, el azar o la historia. Pero nunca hubo tanto divorcio entre la realidad y los deseos como en estos últimos seis años. Ya en 1810 una de las obsesiones argentinas era alcanzar la grandeza. Lo que ahora obsesiona al país es el miedo a la pequeñez. Para evitar ese derrumbe, se oye repetir una y otra vez: Somos grandes, estamos entre los grandes. La única lástima es que los grandes no se dan cuenta.
                                "Estamos llamados a iniciar una nueva era", escribía Juan Bautista Alberdi en 1838. Y después Sarmiento, Mitre, Martí, Roca, Darío: todos se sumaron al coro, todos esperaban que la grandeza se manifestara de un momento a otro. ¿Dónde estábamos entonces, en qué lugar? Éramos un inagotable cuerno de la abundancia: los ganados y las mieses se derramaban por los costados.
                                Hacia 1928, las estadísticas señalaban que Argentina era superior a Francia en número de automóviles y a Japón en líneas de teléfonos. A fines de 1924, el poeta nacional Leopoldo Lugones proclamó que los militares eran los "últimos aristócratas" del espíritu y les exigió que, espada en mano, ejercieran su "derecho de mejores", con la ley o sin ella y emprendieran cruzadas para imponer un "orden nuevo". Las sucesivas cruzadas de los "aristócratas del espíritu" -que culminaron en la guerra de las Malvinas, en los campos de concentración de la dictadura y en los cementerios de desaparecidos-, precipitaron el país en un desastre para el que todavía busca salida.
                                Pertenecer a lugares a los que sólo Argentina cree pertenecer; imaginarse árbitro, mediador, factor de decisión en pleitos a los que no ha sido invitada: tales son las antiguas maldiciones de la nación, los signos alarmantes de un destino descolocado. Los países del primer mundo se distinguen, a grandes rasgos, por tener seguros de desempleo, escasa o nula mendicidad, bajísimo índice de mortalidad infantil, educación laica, gratuita y obligatoria. Y trenes. Sobre todo trenes. Los trenes (más que cualquier otro medio de transporte) son el termómetro de cuándo un país anda bien y cuándo no. Vaya a saber por qué, pero la modernidad se mide a través de vagones puntuales, frecuentes y limpios, como lo descubrieron los alemanes del este cuando cayó el Muro y pudieron viajar, deslumbrados, en la segunda clase del expreso Francfort-Hamburgo.
                                Mucha de la infelicidad argentina nace de una lección que la realidad siempre contradice. A los niños se les enseña en las escuelas que son hijos de un país grande acechado por desgracias de las que no es responsable. Nunca le será fácil alcanzar la dicha a un país que cree tener menos de lo que merece y que desde hace décadas imagina que es más de lo que es. "¿Cómo se vive allá, en América Latina?", me preguntaba un amigo cuando volví del exilio. Argentina no estaba, entonces, en América Latina sino en ninguna parte: ni en el continente al que pertenecía por afinidad geográfica ni en la Europa a la que creía pertenecer por razones de destino. Estaba, como quien dice, en el aire. Lo peor es que cuando tenga que bajar, no sabrá dónde.


                                Originalmente publicado por Crimilda Ver Mensaje
                                Gracias Farera. No le conocía.




                                el primer beso siempre se da con la mirada

                                Comentario

                                Trabajando...
                                X