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"Se navega por los astros, por la mar, por la tierra, por las gentes, por los sentimientos...Se navega." — Altair

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NORMAS DEL FORO: OBLIGATORIA SU LECTURA

Hola cofrade, has recalado en la Taberna del Puerto, algo más que un foro náutico. Eres bienvenido, participa, aprende y enséñanos; de eso se trata, de enriquecernos todos en nuestros conocimientos, y sobre todo de pasar un buen rato. No entres si vienes buscando conflictos, polémicas o cualquier otro fin que no sean los anteriormente descritos. Tenemos algunas normas y es obligatorio que las leas antes de empezar.

1/ Este es un foro náutico y aunque se permite hablar de otros temas, se ruega contención en el uso de los mismos, para ello existe un foro específico.

2/ Usa títulos claros y que describan el contenido del tema. De este modo será más fácil encontrarlos en el buscador para posteriores consultas además de que facilitas el trabajo de los que te vayan a responder. Títulos ambiguos como “ayuda”, “tengo un problema”, etc... no colaboran a este fin. Inserta tú tema en el foro adecuado, mira antes de lanzarlo por si alguien poco antes que tú ha puesto lo mismo; si es así no crees un tema nuevo, contesta al otro. Usa el buscador, es una gran herramienta. No escribas todo el texto con mayúsculas, se interpreta como que estás gritando. Todo esto facilita enormemente el trabajo de los que curramos aquí.

3/ No se permite el "spam" ni la publicidad de empresas o de actividades que conlleven lucro. Tampoco solicitud de ofertas de empresas o profesionales salvo en los foros de anuncios de compra-venta.

4/ No uses el foro como un chat salvo en aquellos temas habilitados a tal efecto, los cuales periódicamente serán eliminados. Las contestaciones reiterativas y/o automáticas, haciendo uso del sistema copi-pegui o cualquier otro no están permitidas.

5/ Respeta a los demás y a sus opiniones si quieres que las tuyas sean respetadas. Los insultos, la agresividad, el mal gusto y la mala educación no están permitidas en este foro. Aquí venimos a divertirnos, no a pelearnos. Se prohíbe insultar, ser agresivo, maleducado, soez, no respetar a los demás, intentar imponer nuestras ideas, empezar o dar pie a que empiecen peleas o trifulcas. Se exige orden y delicadeza a la hora de tratar ciertos asuntos, como por ejemplo, en lo que a la ortografía se refiere. Serán considerados como insultos y faltas de respeto el calificar a los Moderadores y/o Administradores como censores, dictadores, que coartan la libertad de expresión, que aplican un doble rasero, y expresiones similares.

6/ Nos gusta conocer con quién hablamos, así que, una pequeña presentación en el foro correspondiente que existe para tal fin siempre será bien recibida. No obstante, si alguien decide no presentarse, los demás usuarios se abstendran de reclamar dicha presentación y/o realizar crítica o petición alguna.

7/ Los temas políticos o que induzcan a la polémica innecesaria, mejor los dejas para otros foros de los muchos que hay para ello en la red. Se prohíbe hablar de política, de política económica, de política social, de nacionalismos, de antinacionalismos, de diferencias idiomáticas, de banderas nacionales, de exaltaciones patrióticas, de hechos diferenciales, de religión, de anti-religíon, de toros y del maltrato animal, y en general de todos los temas que se sabe de antemano van a ser polémicos y mucho más si no son náuticos. No contestes a estos temas o mensajes, informa a los administradores. No se tolerarán actitudes racistas, xenófobas, sexistas, denigrantes hacia otros colectivos o para con los demás, totalitarias o extremistas sean del signo que sea.

8/ El reenvío de mensajes que hayan sido modificados, o bien el envío de otros mensajes que muestren su descontento con esta modificación, pueden conducir al bloqueo de la cuenta. Esto también sucederá cuando un usuario insista en retomar algún tema o continuar sobre una conducta de la que se le ha alertado. En casos de que la mala conducta de un usuario continúe, se podrá proceder a su expulsión definitiva.

9/ Todos los temas y/o mensajes que fomenten la piratería sobre cualquier software u otro material protegido, o informen de cómo o dónde llevarla a cabo serán retirados inmediatamente del foro. No obstante, y debido a la imposibilidad por parte de los administrador de controlar todos los temas y mensajes , si alguien detecta cualquier incidencia de este tipo ruego lo comunique de forma inmediata a la administración, especificando el enlace al tema para poder ser retirado.

10/ Se prohíbe la reproducción total o parcial de textos u otros medios sujetos a Copyright y/o pertenecientes a otras webs, foros, etc... Sin embargo si que se podrán insertar enlaces a los mismos, pero siempre haciendo referencia a la página propietaria.

11/ La Taberna es un foro en lengua castellana o español, pero cada uno es libre de expresarse como quiera, allá él si la mayoría no lo entiende. Los usuarios se abstendrán de hacer ningún comentario indicando al que escribe en otra lengua su pertinencia o no. Tampoco se tolerará el uso del idioma como arma reivindicativa de ningún tipo.

12/ No se permiten insultos ni difamaciones a empresas, profesionales o particulares. Tampoco acusaciones de ningún tipo, que no estén probadas o demostradas judicialmente o por lo medios legales adecuados. Este no es un medio para presentar denuncias, para ello, existen los juzgados, consumo, etc...

13/ No se permite la inserción de hilos o mensajes con el fin de generar exclusivamente tráfico a otras web o canales, bien sea mediante enlaces, mediante árticulos, ficheros o datos parciales, o por cualquier otro método.

14/ Cualquier incumplimiento de estas normas, puede ser motivo de amonestación y/o expulsión del autor, de borrado o cierre de temas o mensajes, o de cualquier otra medida que la administración decida para intentar hacer que éstas sean cumplidas. Los temas pueden ser movidos o unidos sin previo aviso a criterio de los administradores.

15/ Si estás de acuerdo con ellas este es tú sitio; si no te gustan, no te apetece cumplirlas, las consideras restrictivas, censoras o que coartan tu libertad de expresión, no entres, no intervengas, y no te quejes cuando te sean aplicadas las medias correctoras adecuadas. No luches por cambiarlas a tu conveniencia, no puedes.

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Ni éste ni ningún otro Foro tiene previsto un sistema de Bajas voluntarias y automáticas. Simplemente con dejar de participar en él, y editar el Perfil de usuario para que dejen de aparecer los datos que crean no deben verse es sufiente.

No obstante, si alguien quiere que se le borre su cuenta, deberá enviar un e-mail desde el enlace "contáctanos" que se encuentra en la parte inferior del foro usando el e-mail con el que está registrado en la Taberna ya que es la única forma de comprobar la autenticidad del que se quiere dar de baja.
Así se evita que alguien pueda coger los datos de tu cuenta y pedir que se borre la misma.

Por otro lado advertir que los mensajes del usuario aparecerán, una vez borrada la cuenta, como realizados por un "invitado" ya que las intervenciones en un Foro público, son públicas. Es decir, desde el momento en que se publican dejan de pertenecer al usuario. Por otro lado, como siempre hay contestaciones a los mensajes, si algunos son borrados, el hilo deja de tener sentido.

En cualquier caso, si existe algún o algunos mensajes en el que aparezcan datos personales que el usuario no quiere que sigan apareciendo, ANTES de pedir la baja, podrá reportarnos estos mensajes, usando la opción "reportar mensajes" y nosotros eliminaremos esos datos personales.

Se entiende que una vez borrada la cuenta, esta acción es irreversible, con lo cual no se podrá volver atrás.


Estas normas pueden ser modificadas sin previo aviso, por lo que se recomienda consultarlas regularmente...



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Revista Bateaux: hablan de nosotros...

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  • #91
    Re: Revista Bateaux: hablan de nosotros...

    cuando le dices a un familiar/amigo q tu sueño es comprarte un barco, te dicen pero "tu eres rico o que?" no se dan cuenta q ese barquito vale bastante menos que su coche

    pero es q en parte tienen razón

    en la naútica todo es DINERO

    para un mileurista, pocas ocasiones de navegar hay. como mucho pidiendo "favores" o "forzando amistades"

    que me explicquen como un recién titulado del "per" por ejemplo puede navegar asiduamente sin tener "ese amigo q tiene barco"

    ni prácticas/cursos de la federación (caros, pocos y malos), ni alquiler (no encuentras nada por menos de 300 euros unas pocas horas)

    supongamos q te armas de valor, y te compras ese "chollo" de 28 pies q vendían por 15 mil euros

    cuanto pagas al mes de atraque?? y eso si consigues atraque (aunque ahora con la crisis hay más huecos)

    si tienes q reparar algo, y no tienes capacidad de hacerlo tu mismo te sablan.

    la revisión del motor? sablazo.

    el itb? sablazo.

    el seguro? sablazo

    y no hablemos de una avería más seria.

    cualquier cosa es dinero, y mucho

    haces número y dices joder quien me mandó a meterme en esto xDDDD


    aK

    Comentario


    • #92
      Re: Revista Bateaux: hablan de nosotros...

      Originalmente publicado por FLINT Ver Mensaje
      Supongo que los clubs náuticos estan dirigidos por un presidente y una junta que son elegidos democráticamente por todos los socios, igual que nuestros políticos, por lo que todos tenemos lo que nos merecemos...
      Todos criticamos, pero las medidas o el trabajo, que mo hagan otros!
      Sin acritud, pero es lo que hay.

      Creo que tienes mucha razón, pero me gustaria hacer una pequeña precisión.

      ¿porque damos por hecho de que los Clubs son el instrumento adecuado para popularizar la vela?

      creo que en esta comparativa entre países, si se comprobara el peso de los clubs se vería que es infinitamente menor.
      Allí están implicados de forma determinate otros agentes, como los ayuntamientos, las escuelas o la entidades privadas.
      ¿no tendra algo que ver esto?


      Comentario


      • #93
        Re: Revista Bateaux: hablan de nosotros...

        Originalmente publicado por Prometeo Ver Mensaje
        Creo que tienes mucha razón, pero me gustaria hacer una pequeña precisión.

        ¿porque damos por hecho de que los Clubs son el instrumento adecuado para popularizar la vela?

        creo que en esta comparativa entre países, si se comprobara el peso de los clubs se vería que es infinitamente menor.
        Allí están implicados de forma determinate otros agentes, como los ayuntamientos, las escuelas o la entidades privadas.
        ¿no tendra algo que ver esto?

        Totalmente de acuerdo contigo, Prometeo. El formato de Club náutico/puerto, tan habitual en nuestras aguas, es raro en otros países europeos. En Francia, por ejemplo, la mayoría de puertos son municipales. Los clubes náuticos tienen su escuela y organizan regatas, pero no gestionan amarres.
        Nuestros clubes, por el contrario, tienden a basar sus presupuestos generales (piscina, salones, concursos, fiestas sociales, etc.), en los ingresos que llegan de los amarristas, un punto de partida que no suele jugar en favor de la economía de los propietarios de barcos.
        Cambiar nuestros hábitos y costumbres no será nada fácil.
        saludos
        sigpic

        Comentario


        • #94
          Re: Revista Bateaux: hablan de nosotros...

          Sumeke perdón por no responderte antes a tu intervención en contestación a una mia. Estaba intentando digerir lo comido.

          Te comento, tengo titulación, la que no me da ni el bolsillo, ni el tiempo para disfrutar. El bolsillo lo podría estrujar pero prefiero gastarlo en otras cosas pues a nínguno de mis hijos le gusta la náutica de lo cual me alegro infinitamente.

          Sólo quería exponer mi opinión sóbre la educación náutica en España. Te pillas el libro y no pone nada que te valga dos duros, es en foros como este y libros de distinta procedencia dónde encuentras algo de utilidad.

          Un ejemplo, de pequeño mi madre me quiso enseñar a atracar el barco, y pasé toda una mañana metiendo y sacando ese 12 metros. Algún arañazo se llevó. Pero aprendí. Eso no se lo he visto a nínguna academia.

          Cón un hombre mayor por aguas de Málaga, me enseñó a pasar un temporal, salimos a posta sabiendo que había julepe, pero antes me sacó muchas veces en condiciones poco a poco más duras. Te juro que aprendí.

          Mi hijo el mayor estuvo todo un verano, en un curso de vela, de la federación gallega, y despues del dineral que me costó, no sabía hacer ni un nudo. No me podía quedar porque veía lo que pasaba y me hervía la sangre.
          Pero me alegro que fuese, incluso fue barato pues el niño terminó odiando la náutica.

          Seguró que los profesores han estado un montón de años la carrera de deportes y despues estudió los modulos de monitor de vela de tal o cual nivel. Pero el tio no tenía ni puñetera idea.

          Otra opinión al que se dé por aludido lo siento. Los club no deben gestionar los amarres, un club náutico es eso, lo actual es un casino de los antiguos. Con terratenientes y todo.

          Claro que los ayuntamientos menos, el de mi pueblo Belmez en Córdoba pasó hace unos años a gestión del ayuntamiento y el que quiera puede pasar a verlo, está en ruinas, de cerca de 150 socios sólo quedan 55 y las tasas por las nubes. No organizán nada pues cuesta dinero, el material destrozado, y viejo. No quiero ni pensar dónde va mi dinero de las cuotas.
          Editado por última vez por tatoperez; 28/12/2010, 17:08:44.

          Comentario


          • #95
            Re: Revista Bateaux: hablan de nosotros...

            Tanto quejarse de que la naútica es cara y luego están las carreteras llenas de todoterrenos que el único monte que suben es la rampa del parking del corteingles. De coches carísimos que hacen 10.000 kms al año y de motos con cilindradas imposibles de utilizar. Todos ellos caprichos (muy respetables, que cada uno de lo suyo gasta) mucho mas caros que la nautica de fin de semana.

            ¿Todo es dinero en la naútica? ¿Dónde no?

            ¿Trabas administrativas? Poquísimas. ¿Legislación? Para que haya seguridad.

            De acuerdo, con el sentido común de la media sería suficiente para ahorrar títulos y otras exigencias, pero nunca está de más que se imponga. Y ahí está la prueba de los accidentes en carretera: cuanto mas exigen mas se reducen.

            Ronda para todos.

            Buena mar y buen viento.
            Editado por última vez por PepeBotella; 28/12/2010, 20:21:39.

            Comentario


            • #96
              Re: Revista Bateaux: hablan de nosotros...

              Originalmente publicado por PepeBotella Ver Mensaje
              Tanto quejarse de que la naútica es cara y luego están las carreteras llenas de todoterrenos que el único monte que suben es la rampa del parking del corteingles. De coches carísimos que hacen 10.000 kms al año y de motos con cilindradas imposibles de utilizar. Todos ellos caprichos (muy respetables, que cada uno de lo suyo gasta) mucho mas caros que la nautica de fin de semana.

              ¿Todo es dinero en la naútica? ¿Dónde no?

              ¿Trabas administrativas? Poquísimas. ¿Legislación? Para que haya seguridad.

              De acuerdo, con el sentido común de la media sería suficiente para ahorrar títulos otras exigencias, pero nunca está de más que se imponga. Y ahí está la prueba de los accidentes en carretera: cuanto mas exigen mas se reducen.

              Ronda para todos.

              Buena mar y buen viento.
              Con la primera parte estoy muy de acuerdo, pero no tanto con el asunto de las exigencias legales.

              Yo creo que no aumentan la seguridad, al revés la comprometen. Somos un país de malas costumbres, como aquellos que describía Montesquieu, al definir a los que promulgan muchas leyes pero cumplen pocas o ninguna.
              La profusión de leyes aquí es abrumadora (creo que un cuarto de millón según el Aranzadi), pero si leemos un derrotero extranjero de nuestras costas se explica muy bien.

              La legislación española es profusa y confusa, pero es muy laxa en su cumplimiento. Pero advierten;, si le caes mal al guardia o el funcionario de turno te puede arruinar la vida.

              Con relación a la seguridad y a los conocimientos, creo que hay que exigir cuatro: los fundamentales y demostrar sobradamente de forma práctica que sabemos aplicarlos.


              Los conocimientos son como los ingredientes de una comida. Si solo sabes usar cuatro con soltura, olvida los demás, porque aunque tengas la estantería repleta de especias, si le echas de todo al guiso, no encontrarás ningún voluntario para comerlo.

              Ya no cuento los que disponen de un titulo de CY por la geta. Son grandes señores que se los regalan, no se como. Es muy grave lo que digo, pero además de las tramas desmanteladas, hay cosas muy sospechosas, sino… ¿Cómo se come que un tipo que no sabe donde esta la proa y la popa, presuma de un titulazo?


              A mi me parece muy adecuada la formula inglesa implicando la figura del tutor o maestro. Aquella persona que avala con su prestigio personal a su pupilo.

              Hablé en algún sitio como engrandece el respeto al maestro, al mayor que nos aconseja y nos transmite su experiencia. Por desgracia aquí todos somos autodidactas e iconoclastas.

              Rechazo también la formula del club náutico. Creo que lo mejor es la competencia. Empresas privadas que presenten la mejor relación calidad precio, evitando situaciones monopolísticas en los puertos.

              ¿no hay unos tribunales de defensa de la competencia que aplica multas sabrosas?

              Pues ya les doy una pista para empezar a escribir.

              A fin de cuentas un amarre es un garaje que precisa unas cosas fácilmente parametrizables.. al final tienes lo que pagas y no te debes a la bola negra o a pertenecer a una casta determinada. Por eso creo que este foro es bueno, como también lo será ANAVRE, porque se salen de esa fórmula caduca, que nos ha hecho mucho daño. He visto como muchos marineros profesionales han sido despreciados, como muchos trasmundistas se han dejado tirados porque venía Don Pepito -el directivo- de comerse la tortilla y os puedo decir que lo más negativo de esta pasión, es que para llegar al barco, en muchos sitios tienes que pasar por el club de esos señoritos ocupados en sus actos sociales y en las conspiraciones de las elecciones.

              Creo que son una lacra, que por aprovechar a cuatro, nos hundimos todos Algunas veces pienso que en el naufragio, para salvar a unos pocos, hay que partirle los nudillos a otros. Que se queden con sus salones y etiquetas y se dejen mangonear sobre algo que no tiene nada que ver con ellos.

              Cada día más tengo la certeza de que nada se conseguirá hasta que enterremos esas fórmulas decimonónicas y caducas. Por suerte y poco a poco, cada día veo que pierden influencia y noto que los aficionados buscan otras fórmulas.


              Quizás en ese sentimiento de desamparo esté la necesidad de crear otros instrumentos como ANARVE surgidos de un foro libre como este, donde por ahora no nos hacen pasar por el bochorno de la bola negra.






              Comentario


              • #97
                Re: Revista Bateaux: hablan de nosotros...

                Pepebotella no creo en lo que tu opinas, ni lo defiendo como diría algún culto.
                Desde que tenemos el carnet por puntos y una central multera en Leon no he visto que la gente se mate menos. Si es verdad que desde que no tenemos dinero por la crisis nos matamos menos, pero eso es por el número de viajes.

                Pero ahora viene un repunte de muertos en las carreteras y se lo achacan al parque automovilístico, que es viejo.

                Toda información tiene miles de interpretaciones. De eso se nutren nuestros queridos dirigentes.

                Prometeo estoy contigo hasta en la médula de lo que comentas de los club pero cómo he comentado no veo la salida a los amarres, pues la empresas que pillan una contrata cómo no tienen competencia no van a bajar los precios mira el ejemplo de Puerto Sherry o el de la Puebla. No se pueden aplicar modelos de paises del primer mundo en paises del tercer mundo como es ESPAÑA aquí todos van a la mordida.

                Comentario


                • #98
                  Re: Revista Bateaux: hablan de nosotros...



                  la poca paciensia de los españoles y el afan del pelotazo es la base de todo el problema
                  como convencer a un señor que compro ladrillos y los vendio (con su respectivo beneficio) en un par de años
                  a que ahora compre ladrillos para venderlos en 15 años o 20
                  porque un puerto se amortiza a corto plazo
                  como esplicar a los comerciantes que eso de pajaro en mano ya no se lleva
                  como esplicar al estado que queremos pagar los impuestos por medio del consumo y no directamente a la administracion (de esa forma cobran mas)
                  y mejor ma callo que yo soy extrangero














                  Comentario


                  • #99
                    Re: Revista Bateaux: hablan de nosotros...

                    Cuando una persona tiene el precio de un velero de más de 8 metros en mano, tiene que calcularle más de un 32% de impuestos. Eso es un freno para el sector.
                    Cuando un patrón de yate está en Tenerife y ve pasar barcos franceses, ingleses, suecos etc... de camino a Martinica, cuando él no puede ir a pesar de haber estudiado y pagado mucho más que ellos... eso, es un freno para el sector.
                    Cuando se fomenta una visión elitista y a veces descarnadamente superficial del mundo de la náutica, eso es un freno para el sector.
                    Después de tantos años de ostentar records europeos de obstaculización al acceso de la vela, propongo que se pruebe, durante otros tantos años, irnos al extremo opuesto es decir, ser los que menos fiscalizamos, los que menos titulitis imponemos y los que damos un trato y una imagen más popular de la vela.
                    Se me olvidaba: Establezcamos las máximas ayudas al lanzamiento de modelos nuevos, a ver si así podemos tener astilleros españoles.
                    Dejemos de usar las homologaciones como despótico embudo y gestionemos los puertos para fomentar la afición.
                    Parece que sólo sabemos movernos en extremos.

                    Comentario


                    • Re: Revista Bateaux: hablan de nosotros...

                      Comparto la opinión de una mayoría: nuestra náutica es un reflejo de cómo somos. No podemos compararnos con sociedades, dicho esto entre comillas, más desarrolladas. Si echas un vistazo a la flota de los países más evolucionados, te sorprenderá comprobar que los barcos de esloras reducidas tienen un gran peso. Hay docenas de astilleros que los fabrican y distribuyen y, aunque también hay escasez de amarres, es posible fondearlos o botarlos mediante rampas públicas. Eso significa que el mar ha calado en una sociedad. Aquí, las normativas nacionales, autonómicas o locales entretejen un sinfín de trabas que, a la larga, empobrecen el sector. Si quieres ver barcos enormes, vete a un país de esos en los que las castas sociales aún son ley. No hay más que yates, el delirio de los más pudientes. Esa falta de democratización es la que conlleva el abuso permanente de precios en materiales y servicios y, cómo no, la obsesión legalista española, empeñada en manipular el ocio por decreto.

                      Cómo navegamos, cuánto y por qué, es otro cantar. Aquí, en el norte, el clima es bastante díscolo, incluso en pleno verano, así que hay que adaptarse. Desterrar la idea de que los barcos son para el buen tiempo. La afición tiene que estar reñida con esas comodidades que siguen siendo la imagen de nuestra navegación de recreo: motoras relucientes, días espejados y chicas al sol. Un lujo estúpido que, todavía, atrae a gente sin el menor deseo “real” de navegar. Con ese perfil de usuario por bandera, cómo no va resultar oneroso varar el barco o que alguien saque brillo a la obra muerta. En el norte de Europa un albañil, un electricista o un fontanero son inalcanzables. La gente practica el “hágalo usted mismo” con naturalidad, lo cual afecta también a la idea de que el barco te va a obligar a ese mantenimiento. El bienestar es otra cosa y tiene que ver con guarderías, colegios, horarios laborales y servicios sanitarios, no con plazas de atraque inabordables. Allí nadie pretende robarte porque poseer una embarcación signifique que te sobra el dinero. Cuando en las revistas náuticas españolas se recomiendo un producto por práctico y barato, habremos avanzado algo.

                      Los franceses critican nuestro exceso de celo respecto a los equipamientos, para lo poco y cerca que navegamos. Hay bastante verdad en ello. Y falta de adaptación a la realidad de lo que se navega. En mi puerto, los barcos más viejos, pequeños y desastrosos son los que más salen; los atiborrados de electrónica prueban sus sistemas en puerto, porque para tomar el aperitivo a media milla, en la playa, no hacen falta. No siempre, claro. En Inglaterra, bajar de eslora cuando uno se hace viejo y ya no se viaja con el barco, es una realidad constatada; en España, significaría asumir una pérdida de representatividad social, como devaluarse a uno mismo. La mentalidad basada en el metro más de eslora, en los cuarenta pies como mínimo, nos acorrala. A menudo leo en este foro comentarios en los que la gente llama barquito a un 30 pies, como dando a entender que poseerlo es un mero trámite hasta conseguir algo mejor. Qué tristeza. Incluso entre nosotros sigue calando la idea de que, se navegue o no, es mejor que el barco sea grande.

                      En el Voile Magazine de enero de 2011, reflexionan sobre el nuevo Delher 44, vendido con lo mínimo indispensable para navegar al precio de 100.000 euros y pensado para que el propietario le añada lo que le venga en gana (y no me refiero a esas sonrojantes “opciones” de otros astilleros). La pregunta que se hacen no es qué le falta, sino cuántas cosas están de más en otros veleros más caros. Lo superfluo nos está ahogando. El “mantelo simple” sería lo único indispensable pero, claro, no vende. Así vamos y seguiremos yendo: una náutica raquítica en la que los pocos que queremos navegar de verdad sufrimos la inconsistencia del sector. Y no falta quién se alegra porque la crisis está barriendo de los puertos a los pobres incautos que discuten las tasas o hacen sus propios arreglos y mejoras. Nuestro Trafalgar, me temo, no se acabará nunca. Aún así, para todos y disculpad el tono. Uno ya está cansado de ver que las cosas apenas cambian.

                      Comentario


                      • Re: Revista Bateaux: hablan de nosotros...

                        Originalmente publicado por Prometeo Ver Mensaje
                        Con la primera parte estoy muy de acuerdo, pero no tanto con el asunto de las exigencias legales.

                        Yo creo que no aumentan la seguridad, al revés la comprometen. Somos un país de malas costumbres, como aquellos que describía Montesquieu, al definir a los que promulgan muchas leyes pero cumplen pocas o ninguna.
                        La profusión de leyes aquí es abrumadora (creo que un cuarto de millón según el Aranzadi), pero si leemos un derrotero extranjero de nuestras costas se explica muy bien.

                        La legislación española es profusa y confusa, pero es muy laxa en su cumplimiento. Pero advierten;, si le caes mal al guardia o el funcionario de turno te puede arruinar la vida.

                        Con relación a la seguridad y a los conocimientos, creo que hay que exigir cuatro: los fundamentales y demostrar sobradamente de forma práctica que sabemos aplicarlos.


                        Los conocimientos son como los ingredientes de una comida. Si solo sabes usar cuatro con soltura, olvida los demás, porque aunque tengas la estantería repleta de especias, si le echas de todo al guiso, no encontrarás ningún voluntario para comerlo.

                        Ya no cuento los que disponen de un titulo de CY por la geta. Son grandes señores que se los regalan, no se como. Es muy grave lo que digo, pero además de las tramas desmanteladas, hay cosas muy sospechosas, sino… ¿Cómo se come que un tipo que no sabe donde esta la proa y la popa, presuma de un titulazo?


                        A mi me parece muy adecuada la formula inglesa implicando la figura del tutor o maestro. Aquella persona que avala con su prestigio personal a su pupilo.

                        Hablé en algún sitio como engrandece el respeto al maestro, al mayor que nos aconseja y nos transmite su experiencia. Por desgracia aquí todos somos autodidactas e iconoclastas.


                        Rechazo también la formula del club náutico. Creo que lo mejor es la competencia. Empresas privadas que presenten la mejor relación calidad precio, evitando situaciones monopolísticas en los puertos.

                        ¿no hay unos tribunales de defensa de la competencia que aplica multas sabrosas?

                        Pues ya les doy una pista para empezar a escribir.

                        A fin de cuentas un amarre es un garaje que precisa unas cosas fácilmente parametrizables.. al final tienes lo que pagas y no te debes a la bola negra o a pertenecer a una casta determinada. Por eso creo que este foro es bueno, como también lo será ANAVRE, porque se salen de esa fórmula caduca, que nos ha hecho mucho daño. He visto como muchos marineros profesionales han sido despreciados, como muchos trasmundistas se han dejado tirados porque venía Don Pepito -el directivo- de comerse la tortilla y os puedo decir que lo más negativo de esta pasión, es que para llegar al barco, en muchos sitios tienes que pasar por el club de esos señoritos ocupados en sus actos sociales y en las conspiraciones de las elecciones.

                        Creo que son una lacra, que por aprovechar a cuatro, nos hundimos todos Algunas veces pienso que en el naufragio, para salvar a unos pocos, hay que partirle los nudillos a otros. Que se queden con sus salones y etiquetas y se dejen mangonear sobre algo que no tiene nada que ver con ellos.

                        Cada día más tengo la certeza de que nada se conseguirá hasta que enterremos esas fórmulas decimonónicas y caducas. Por suerte y poco a poco, cada día veo que pierden influencia y noto que los aficionados buscan otras fórmulas.


                        Quizás en ese sentimiento de desamparo esté la necesidad de crear otros instrumentos como ANARVE surgidos de un foro libre como este, donde por ahora no nos hacen pasar por el bochorno de la bola negra.






                        Lo cual me recuerda que tenemos a un ilustre profesor (nihao), al que tenemos olvidado, y si quisiera, también me gustaría aprender y reconocer a prometeo
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                        • Re: Revista Bateaux: hablan de nosotros...

                          Originalmente publicado por Zaca Ver Mensaje
                          Comparto la opinión de una mayoría: nuestra náutica es un reflejo de cómo somos. No podemos compararnos con sociedades, dicho esto entre comillas, más desarrolladas. Si echas un vistazo a la flota de los países más evolucionados, te sorprenderá comprobar que los barcos de esloras reducidas tienen un gran peso. Hay docenas de astilleros que los fabrican y distribuyen y, aunque también hay escasez de amarres, es posible fondearlos o botarlos mediante rampas públicas. Eso significa que el mar ha calado en una sociedad. Aquí, las normativas nacionales, autonómicas o locales entretejen un sinfín de trabas que, a la larga, empobrecen el sector. Si quieres ver barcos enormes, vete a un país de esos en los que las castas sociales aún son ley. No hay más que yates, el delirio de los más pudientes. Esa falta de democratización es la que conlleva el abuso permanente de precios en materiales y servicios y, cómo no, la obsesión legalista española, empeñada en manipular el ocio por decreto.

                          Cómo navegamos, cuánto y por qué, es otro cantar. Aquí, en el norte, el clima es bastante díscolo, incluso en pleno verano, así que hay que adaptarse. Desterrar la idea de que los barcos son para el buen tiempo. La afición tiene que estar reñida con esas comodidades que siguen siendo la imagen de nuestra navegación de recreo: motoras relucientes, días espejados y chicas al sol. Un lujo estúpido que, todavía, atrae a gente sin el menor deseo “real” de navegar. Con ese perfil de usuario por bandera, cómo no va resultar oneroso varar el barco o que alguien saque brillo a la obra muerta. En el norte de Europa un albañil, un electricista o un fontanero son inalcanzables. La gente practica el “hágalo usted mismo” con naturalidad, lo cual afecta también a la idea de que el barco te va a obligar a ese mantenimiento. El bienestar es otra cosa y tiene que ver con guarderías, colegios, horarios laborales y servicios sanitarios, no con plazas de atraque inabordables. Allí nadie pretende robarte porque poseer una embarcación signifique que te sobra el dinero. Cuando en las revistas náuticas españolas se recomiendo un producto por práctico y barato, habremos avanzado algo.

                          Los franceses critican nuestro exceso de celo respecto a los equipamientos, para lo poco y cerca que navegamos. Hay bastante verdad en ello. Y falta de adaptación a la realidad de lo que se navega. En mi puerto, los barcos más viejos, pequeños y desastrosos son los que más salen; los atiborrados de electrónica prueban sus sistemas en puerto, porque para tomar el aperitivo a media milla, en la playa, no hacen falta. No siempre, claro. En Inglaterra, bajar de eslora cuando uno se hace viejo y ya no se viaja con el barco, es una realidad constatada; en España, significaría asumir una pérdida de representatividad social, como devaluarse a uno mismo. La mentalidad basada en el metro más de eslora, en los cuarenta pies como mínimo, nos acorrala. A menudo leo en este foro comentarios en los que la gente llama barquito a un 30 pies, como dando a entender que poseerlo es un mero trámite hasta conseguir algo mejor. Qué tristeza. Incluso entre nosotros sigue calando la idea de que, se navegue o no, es mejor que el barco sea grande.

                          En el Voile Magazine de enero de 2011, reflexionan sobre el nuevo Delher 44, vendido con lo mínimo indispensable para navegar al precio de 100.000 euros y pensado para que el propietario le añada lo que le venga en gana (y no me refiero a esas sonrojantes “opciones” de otros astilleros). La pregunta que se hacen no es qué le falta, sino cuántas cosas están de más en otros veleros más caros. Lo superfluo nos está ahogando. El “mantelo simple” sería lo único indispensable pero, claro, no vende. Así vamos y seguiremos yendo: una náutica raquítica en la que los pocos que queremos navegar de verdad sufrimos la inconsistencia del sector. Y no falta quién se alegra porque la crisis está barriendo de los puertos a los pobres incautos que discuten las tasas o hacen sus propios arreglos y mejoras. Nuestro Trafalgar, me temo, no se acabará nunca. Aún así, para todos y disculpad el tono. Uno ya está cansado de ver que las cosas apenas cambian.
                          Pues mira por donde, habrá que darle las gracias a cedemont. Que al ser el barón del stix, nos iluminó para saber que existen barcos preparados para navegar sin necesidad de tener un 40 pies.
                          MMSI 224460420

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                          • Re: Revista Bateaux: hablan de nosotros...

                            Originalmente publicado por Zaca Ver Mensaje
                            Comparto la opinión de una mayoría: nuestra náutica es un reflejo de cómo somos. No podemos compararnos con sociedades, dicho esto entre comillas, más desarrolladas. Si echas un vistazo a la flota de los países más evolucionados, te sorprenderá comprobar que los barcos de esloras reducidas tienen un gran peso. Hay docenas de astilleros que los fabrican y distribuyen y, aunque también hay escasez de amarres, es posible fondearlos o botarlos mediante rampas públicas. Eso significa que el mar ha calado en una sociedad. Aquí, las normativas nacionales, autonómicas o locales entretejen un sinfín de trabas que, a la larga, empobrecen el sector. Si quieres ver barcos enormes, vete a un país de esos en los que las castas sociales aún son ley. No hay más que yates, el delirio de los más pudientes. Esa falta de democratización es la que conlleva el abuso permanente de precios en materiales y servicios y, cómo no, la obsesión legalista española, empeñada en manipular el ocio por decreto.

                            Cómo navegamos, cuánto y por qué, es otro cantar. Aquí, en el norte, el clima es bastante díscolo, incluso en pleno verano, así que hay que adaptarse. Desterrar la idea de que los barcos son para el buen tiempo. La afición tiene que estar reñida con esas comodidades que siguen siendo la imagen de nuestra navegación de recreo: motoras relucientes, días espejados y chicas al sol. Un lujo estúpido que, todavía, atrae a gente sin el menor deseo “real” de navegar. Con ese perfil de usuario por bandera, cómo no va resultar oneroso varar el barco o que alguien saque brillo a la obra muerta. En el norte de Europa un albañil, un electricista o un fontanero son inalcanzables. La gente practica el “hágalo usted mismo” con naturalidad, lo cual afecta también a la idea de que el barco te va a obligar a ese mantenimiento. El bienestar es otra cosa y tiene que ver con guarderías, colegios, horarios laborales y servicios sanitarios, no con plazas de atraque inabordables. Allí nadie pretende robarte porque poseer una embarcación signifique que te sobra el dinero. Cuando en las revistas náuticas españolas se recomiendo un producto por práctico y barato, habremos avanzado algo.

                            Los franceses critican nuestro exceso de celo respecto a los equipamientos, para lo poco y cerca que navegamos. Hay bastante verdad en ello. Y falta de adaptación a la realidad de lo que se navega. En mi puerto, los barcos más viejos, pequeños y desastrosos son los que más salen; los atiborrados de electrónica prueban sus sistemas en puerto, porque para tomar el aperitivo a media milla, en la playa, no hacen falta. No siempre, claro. En Inglaterra, bajar de eslora cuando uno se hace viejo y ya no se viaja con el barco, es una realidad constatada; en España, significaría asumir una pérdida de representatividad social, como devaluarse a uno mismo. La mentalidad basada en el metro más de eslora, en los cuarenta pies como mínimo, nos acorrala. A menudo leo en este foro comentarios en los que la gente llama barquito a un 30 pies, como dando a entender que poseerlo es un mero trámite hasta conseguir algo mejor. Qué tristeza. Incluso entre nosotros sigue calando la idea de que, se navegue o no, es mejor que el barco sea grande.

                            En el Voile Magazine de enero de 2011, reflexionan sobre el nuevo Delher 44, vendido con lo mínimo indispensable para navegar al precio de 100.000 euros y pensado para que el propietario le añada lo que le venga en gana (y no me refiero a esas sonrojantes “opciones” de otros astilleros). La pregunta que se hacen no es qué le falta, sino cuántas cosas están de más en otros veleros más caros. Lo superfluo nos está ahogando. El “mantelo simple” sería lo único indispensable pero, claro, no vende. Así vamos y seguiremos yendo: una náutica raquítica en la que los pocos que queremos navegar de verdad sufrimos la inconsistencia del sector. Y no falta quién se alegra porque la crisis está barriendo de los puertos a los pobres incautos que discuten las tasas o hacen sus propios arreglos y mejoras. Nuestro Trafalgar, me temo, no se acabará nunca. Aún así, para todos y disculpad el tono. Uno ya está cansado de ver que las cosas apenas cambian.




                            En este hilo hay mucha gente que expresa de forma diáfana sentimientos que parece que son compartidos por la mayoría.

                            Me planteo un problema. : ¿si quisieramos hacer el esfuerzo de resumirlos para enviarlos a algún responsable... a que competencia correspondería?



                            posiblemente ya comenté aquí un dato del que me enteré hace años:

                            los servicios de vigilancia aduanera, disponen de aviones que recorren todos los días miles de millas cuadradas.

                            su homónimos franceses, aprovechan los aviones, para hacer seguimiento de cetaceos, contról de contaminación, apoyo en rescate (disponen de varias balsas salvavidas y dispositivos para señalar un accidente)

                            los españoles llevan el avión vacío. la razón al parecer, es que no tienen competencia sobre ese asunto.

                            los gendarmes franceses hacen de todo en el mar. aquí las distintas instituciones se peléan literalmente por un cadaver.

                            Es muy dificil desmontar este tinglado donde cada satrapía definende su atalaya.

                            Cuando Gaspar Melchor de Jovellanos, luchaba contra este mal endémico de nuestra administración, ino se podía imaginar que pasados dos siglos estaríamos igual.

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                            • Re: Revista Bateaux: hablan de nosotros...

                              Originalmente publicado por marauca Ver Mensaje
                              Lo cual me recuerda que tenemos a un ilustre profesor (nihao), al que tenemos olvidado, y si quisiera, también me gustaría aprender y reconocer a prometeo
                              Muchas gracias Marauca por tus amables palabras. si te cuadra de pasar por Galicia, me mandas un privado y nos vemos, pero lo de menos es quien es el maestro. solo son un símbolo. precisamente en mi último post en otro foro de otras cosas, el título era "el viejo maestro" y contaba unos sucesos que -por lo menos a mi-, se me antojan muy relevantes.


                              yo me relaciono con muy pocas personas del mundo de la naútica. (el Prometeo amarra en el pantalán de un taller) por mi casa solo viene un gran campeón, maestro de muchos regatístas y un carpintero de ribera retirado.

                              a este le encomendé no hace mucho que hiciera un cursillo para jovenes con medidas judiciales. concretamente le ayudaron dos becados en un proceso de restauración de una embarcación tradicional.

                              el viejo maestro, les habló del orgullo por las cosas bien hechas. de poder levantar la cabeza y decír:

                              aquello lo he hecho yo.

                              era una metáfora de su vida: sencilla, honesta, levantada a base de esfuerzo. mientras les hablába de las líneas del casco se emocionaba y los jovenes se admiraban de que un hombre por el que pasaron tantos barcos históricos todavía dejara entrever esa emoción en su voz al hablar de aquella obra suya.

                              los jovenes se sacaban fotos, querían enseñarlas a los familiares y amigos. como el maestro, querían presumir de una obra bien hecha.

                              Mis dos ramas familiares vienen de dos mundos muy distintos pero que contienen una conexión (por lo menos a mi me lo parece). Marineros y arrieros, oficios que están sienndo superados por la tecnificación y se dejan en manos de aficionados de fin de semana. En esos dos mundos, no hace mucho, el viejo (así se le llama al Patrón o capitan) o el maestro eran el referente de los que empezaban.

                              mis abuelos me enseñaron la importancia del maestro y por eso ya hablé de nuestros vecinos portuguesses y creo que conté la escena de Don Felipe da Graciosa, gran maestro de la equitación lusitana, de como sus alumnos lo ayudaban a elevarse sobre el caballo y transformaban a su mentor en un emperador y de paso ellos se convertían en príncipes.

                              frecuentemente siento verguenza ajena a los que se llenan la boca diciendo que no le deben nada a nadie, que ellos se hicieron a si mismos. pecamos de una sobervia que llega a ser obscena.

                              Sin embargo yo no me considero maestro, todavía estoy aprendiendo, quizás si duro unos cuantos años más y adquiero el aspecto del avatar de Malamar (me falta poco )

                              Ojalá hicieramos el ejercicio de buscar en este foro a esos maestros. con nuestra admiración los engrandeceríamos y de paso nosotros también.

                              He defendido con frecuencia el valor de la tradición. muchas cosas son superadas por los tiempos, pero la conexión con el pasado es fundamental.

                              Ese empeño en romper con la tradición, en el fondo nos desvela nuestra baja autoestima.

                              Decia el gran maestro de la doma, que para dominar a los caballos, primero hay que aprender a dominarse a uno mismo.


                              Para navegar, primero tenemos que aprender a someternos. los sobervios que dicen que todo lo han aprendido por si mísmo, les parece que pueden presumír de ello, pero en el fondo los viejos se ríen y esperan tranquilamente el momento en el que vuelvan con el rabo entrre las piernas.


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                              • Re: Revista Bateaux: hablan de nosotros...

                                Me cuadra, pues estoy en Galicia. Mi problema es el tiempo, pues no puedo salir, no puedo ir a quedadas etc.
                                En cuanto a la doma, tienes toda la razón. Primero domarse a sí mismo. Pecado del que todavia no he sabido salir.
                                MMSI 224460420

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